Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño, JK,WB XD


Hola!! me extrañaron verdad?? ya no están molestos verdad? ya regresé jejeje, no tardaré tanto con el proximo...

Por cierto, alguien me preguntó sobre el origen del nombre de Aymará... si les soy sincera no recuerdo quien fue y no la encontré en los reviews, sé que es mujer... bueno para empezar la vampiresa no es inglesa, si recuerdan están en RUMANIA y el nombre solo se me vino a la cabeza y me gustó, les daré un consejo, cuando lean mis fics en verdad no le busquen mucho sentido, solo tienen el necesario para que les entiendan XD, porque como insiste cierta española (según ella muy cuerda), mi mente es demasiado retorcida... jajajajajajajajajajajaja pero pregunten, que con gusto les responderé... y reclamen si no respondí XD jejeje. Disfruten el capi ;D


Estaba nublado pero las nubes no parecían tener ganas de que lloviera, una enorme finca con un gran bosque era habitada, un elegante hombre de cabello negro hablaba en la entrada del bosque con una hermosa mujer mientras dos niños jugaban tras él, el hombre le daba la mano a la mujer y ella le daba un beso en la mejilla, miraba a la niña y sonreía, después regresaba al bosque. Él asintió casi imperceptiblemente y fue con sus hijos.

Al verlos, cualquiera aseguraría que eran gemelos, nadie podría decir que Nicky era seis años mayor que James.

--Hijos --Charlus se acuclilló cerca de los niños, ellos lo miraron --ese bosque está prohibido, es muy peligroso, no quiero que entren ahí, ¿entendido?

--Sí papá --conteztó inmediatamente Nicky, James de tan solo tres años miró hacia el bosque

-- ¿James, me entendiste?

--Sí

Los días pasaban y los niños obedecían a la perfección, Nicky se encargaba de que su hermano no entrara al bosque aunque a James la prohibición le parecía interesante. Uno de esos días la pelota de los pequeños rodaba hacia el bosque como si la jalaran con un hilo invisible.

--Iré por ella

--Peddo Nicky, papá no quiede

--Tranquilo Jimmy, solo está en la entrada no pasa nada --la pequeña le sonrió a su hermano y corrió por la pelota pero cuando se agachaba para tomarla una enorme mano blanquecina la agarraba del cuello.

-- ¡NICKOLE! --gritó James aterrado, solo pudo ver la mirada de su hermana mientras era metida al bosque, corrió hacia la casa por su padre, las lágrimas le nublaban la vista e incluso empañaban sus gafas, no le importaba tirar los jarrones al correr, ni hacer ruido perturbando la junta que su padre tenía en el despacho -- ¡PAPÁ!

--James por favor, estoy ocupa… ¿Por qué lloras hijo? --James llegó y se abrazó a las piernas de su padre sin dejar de llorar, Charlus preocupado se acuclilló quedando a la altura del niño

--Le dije que eda peligoso, que no quedías que fuedamos peddo dijo que solo estaba en la entada que no pasaba nada y… y… y… papá fue mi culpa, no potegí a mi hedmana

--Tranquilo James, no llores, tranquilízate y dime que pasó

--Algo se llevó a Nicky en el bosque, no entó papá, no entó, fue pod la pelota nada más

-- ¡QUÉ!

--Le dije que no fueda --sollozó James aferrándose más a las piernas de su padre ante ese grito, Charlus sentía que se moría, miró al niño, no era el culpable

--James, ve a tu habitación y cierra con seguro, iré por tu hermana… no salgas por favor

El niño asintió y corrió escaleras arriba, Charlus olvidó a los hombres que lo esperaban en el despacho y salió de la casa, sabía que no debía sentir miedo al entrar a ese bosque pero no podía evitarlo, su hija podía estar muerta, pero… no… no la matarían porque si lo hacían estarían traicionando su trato y más importante aún a su reina, estarían traicionándola. Caminó con cuidado, sentía miradas por todas partes, respiraba intranquilo, no tenía ni la más remota idea de a dónde iba, sintió que el corazón le caía hasta los pies al ver sangre tirada…

--Son vampiros, son vampiros, debe haber sangre --murmuró intentando tranquilizarse, no le podían hacer daño a su pequeña.

Siguió andando por varias horas, solo miraba árboles y ojos rojos que lo observaban, les gritó que lo llevaran a palacio, pero solo lo miraban, casi cuatro horas después llegó a un enorme y tétrico palacio, sin llamar o esperar a ser anunciado entró y fue directo a la estancia.

--Airam --susurró mirando a la hermosa mujer sentada en un sofá, ella levantó la mirada, no le agradó ver que lloraba, se acercó negando

--No… no, ¡NO!

--Charlus yo…

-- ¡NO ENTRÓ AL BOSQUE AIRAM!

--Lo sé Charlus

--No les dijiste quien era --siseó furioso, ella desvió la mirada -- ¿Por qué?, porque era… ¿mestiza?

--Sabes que jamás me avergoncé de nada Charlus

-- ¿Por qué…?

--Yo sabía que la cuidarías bien, pero no contaba con una rebelión… no tomé en cuenta al que se disgustó cuando anuncié nuestra alianza… pero ya no podrá hacer nada…

--...de nada me sirve ese vampiro muerto --sonrió sombríamente mirando el piso, lentamente levantó la mirada --irónico, un vampiro muerto, ustedes ya lo están… --escupió con veneno, sentía que el corazón se le desgarraba lenta y dolorosamente --...no aman, no…

--Charlus, yo te llegué a amar pero te casaste con Dorea

--Mi amada Dorea --susurró dejándose caer en el sillón --ella me dio todo lo que tú no pudiste, también amó a Nicky y tú…

--Jamás me avergoncé, ese… él sabía que era mi hija, por eso la atacó y…

--Dejaste que muriera

-- ¡No!, hice todo lo que estaba a mi alcance… Charlus por favor créeme, casi perdí toda la sangre intentando salvarla pero… la encontraron demasiado tarde… ¿crees que no me duele?, ¡la reina de los vampiros no debe sentir Charlus, y yo siento que me muero, siento como mi corazón se desgarra… yo la miré exhalar su último aliento… me… --cayó de rodillas derrotada, no parecía la segura reina de los vampiros, se miraba como una simple mujer que ha perdido lo que más apreciaba, como una mujer que vio morir a su hija en sus brazos --...me dijo mamá! --no pudo más y lloró desconsoladamente, Charlus se acercó lentamente, se arrodilló junto a ella y la abrazó…

-- ¡NOOO! --despertó alterado, lloraba sin poder evitarlo, miró donde estaba y siguió llorando al mirar la habitación… era la misma habitación en la que aquella noche…

-- ¿Abuelo?

Miró a Harry que se sentaba en la cama, sin pensar en nada más lo abrazó con una enorme sonrisa en el rostro, no dejó que el chico se disculpara, no le importaba que lo hiciera o no, lo único que le interesaba era que vivía… que viviría. Harry esperaba el sermón, ni siquiera se había dado cuenta de que no estaba en su habitación.

En la casa Potter, Remus fingía leer un libro pero lo tenía al revés, en el sofá de enfrente Sirius y Soili estaban sentados demasiado juntos como para odiarse, Sirius ya se había comido las uñas y ahora se mordía los dedos, ya era demasiado tiempo, incluso había amanecido y ellos no habían dormido ni un minuto además de que no sentían sueño.

--Que clase de padrino soy --murmuraba Sirius con la vista clavada en el piso, Soili lo abrazó con cariño

--Por lo que alguna vez nos unió Sirius --murmuró ante la mirada del animago, asintió y se abrazó a ella

Remus arrojó el libro en el sofá y corrió hacia la ventana que daba al jardín frontal

--Ya viene Charlus y… lo siguen ocho sujetos altos, delgados y encapuchados que cargan algo

Los otros dos se apresuraron a ir hasta el licántropo, al llegar a la casa, Charlus disminuyó la intensidad de las luces, Sirius retrocedió algo asustado al reconocer esos ojos rojos que brillaron tétricamente al pasar junto a él, dejaban lo que parecía una silla de ruedas y volvían a salir haciendo una ligera reverencia, Charlus regresó la reverencia ante la atenta mirada de los 3 adultos.

--Ni siquiera lo intentes Harry --murmuró Charlus cerrando la puerta con un aire de película de terror, Harry olvidó el intento que hacía por levantarse y se dejó caer --Orión, puedes hacer uso de tu titulo con ese niño de forma adecuada… --al pasar junto a Harry le dio un beso en la cabeza y fue hacia su despacho, tenía una pequeña cosa que hacer --Harry, te aconsejo que te quedes sentado en esa silla o mínimo en tu habitación sobre la cama, porque cuando te recuperes por completo no podrás hacerlo por lo menos hasta que vuelvas al colegio.

Miraron al anciano que como si nada hubiera pasado se retiró, después se pusieron frente a Harry, el chico se movió incómodo en la silla.

--Me darás una buena explicación --siseó Sirius inclinándose para tomarlo en brazos

--Puedo caminar

--No, no puedes, tu abuelo dijo que no te pararas de ahí y no lo vas a hacer, además, Charlus Potter no amenaza si no lo cumple… pesas más desde que estás aquí --murmuró parándose con Harry en brazos --vamos solos, ustedes después suben, primero tendremos una charla de padrino a…

--Estás loco si crees que te dejaré ir tú primero Black

--Soili por favor, habíamos hecho las pases

--Solo hasta que Harry apareciera y ya apareció

--Bien --sonrió Sirius sacando su varita, la movió y ampliando su sonrisa subió corriendo.

Las piernas de Soili empezaron a moverse efusivamente

-- ¡Lo voy a matar! --gritó la mujer intentando terminar con el hechizo, Remus negó serio y fue hacia la estancia -- ¡AYÚDAME LUPIN! --vociferó cuando Remus tomaba un libro y leía tirado en el sofá.

En la habitación de Harry, Sirius se paseaba frente a la cama, el chico lo seguía con la vista… era extraño pero se sentía alegre al estar en un problema así, no que le gustara sufrir pero… era reconfortante que alguien que lo quisiera ajeno al colegio y lo más importante, que tuviera un lazo con él lo fuera a regañar o castigar, pero como Sirius siguiera así iba a terminar con la roca del piso, intentaba borrar la sonrisa, empezaba a divertirse y si su padrino fuera un hombre estricto se molestaría por…

-- ¡HARRY JAMES POTTER!

Ese grito de Sirius, hizo dar un brinco a Soili, asustó a Remus logrando que su libro saliera volando y sonreír a Charlus que revisaba algunos papeles.

-- ¿Te estás burlando de mí? --siseó Sirius terriblemente serio, Harry negó inmediatamente -- ¿siquiera imaginas como me sentí cuando desapareciste o como se puso tu abuelo?

--Sirius es…

--Cuando hablo tú solo escuchas… ¿sabes lo que hizo tu abuelo cuando tu padre y yo hicimos lo que tú? --Harry solo lo miró -- no seas grosero y contéstame… ¿quieres empeorar todo ignorándome?

--Pero si me dijiste que no…sé lo que hizo mi abuelo --titubeó removiéndose en la cama --y presiento que hará lo mismo

--Es lo más seguro

--Pero yo no entré, yo solo estaba en el jardín, ellos me llevaron

--Te dijeron que no salieras de la casa cuando el sol se ocultara

Sirius siguió paseándose y renegando, Harry lo miraba ir y venir e intentaba ponerle atención y en verdad apartar lo que tenía que hacer, lo que su abuelo lo obligaría a hacer pero no podía y eso lo hacía parecer con cierto retraso mental, tanto así que Sirius dejó de hablar parándose frente al chico que continuaba con la mirada perdida y la boca ligeramente abierta.

--No me importa que estés grave, de todas formas estás castigado.

Harry siguió mirando el inexistente punto tras Sirius, el animago pasó sus manos frente al chico pero no reaccionaba, lo agitó un poco y nada pasó.

-- ¡POTTER! --gritó parado en la punta de los dedos pero Harry seguía ido, se alzó de hombros, sacó su varita, murmuró algo y un gran chorro de agua fría iba hasta el rostro de Harry logrando que el chico saliera de un brinco de la cama --regresa a tu cama --ordenó serio, Harry lo miraba incrédulo y rodeándolo obedeció -- ¿escuchaste lo que dije?

--Sí

-- ¿Qué dije?

--Si no sabes… Sirius lo siento --agregó ante la mirada molesta de su padrino, jamás habría imaginado que Sirius lo regañaría --no te puse atención

--Dije que quería 2000 palabras sobre los tratados entre criaturas mágicas, a doble espacio, revisaré ortografía… --con cada palabra de Sirius, los ojos de Harry se abrían cada vez más, no creía lo que escuchaba --coherencia, fluidez, puntuación y contaré las palabras, los signos no valen como palabra, descansa, no te levantes, dejaré una campana junto a ti para que si necesitas algo la suenes --dejó la campana sobre la mesita de a lado y salió de la habitación, pero en el marco de la puerta se detuvo y con un tono serio pero al mismo tiempo de diversión, agregó: --para mañana en nuestra clase que por motivos… de salud, tomarás aquí.

Harry lo miró salir, no sabía si reír o llorar y era extraño ese castigo, aunque quizá le había dicho algo más porque solo le había puesto atención al principio, ese plan de su abuelo lo traía loco…

--Harry Potter

Levantó la mirada, ¿Por qué a todos les había dado por regañarlo?, se suponía que los únicos con autoridad para ello eran su abuelo y Sirius, pero tampoco podía decirle eso a Soili, tenía un carácter nada saludable para él. Mientras Harry pensaba en la inmortalidad del cangrejo, Soili muy molesta lo reprendía, Remus había tomado la silla del escritorio y recargado en la pared esperaba su "turno".

Media hora después, con un "igual a tu padre", Soili se retiró, fue cuando Remus aprovechó para acercar la silla a la cama de Harry.

--A mí me gustaría que me pusieras atención

--Lo siento profesor Lupin, pero sigo pensando en… eso

--Y por lo mismo quiero que me pongas atención --dijo Remus mirándolo, rió cuando Harry alzaba una ceja --no, no te voy a regañar, lo que importa es que estás bien, que aprendiste una lección y… que ya te regañaron mucho

--No puedo creer que en verdad vaya hacer… Sirius me dijo que… bueno… lo que…

--Harry, tranquilo, no balbucees

--Es que…

--Dile a tu abuelo que no lo harás

--Pero se supone que es para este fin de semana, eso es en…

--Mañana

--Cierto…

--Bueno Harry, creo que te dejo descansar…

--No podré…

Remus le sonrió, parecía que él ya se había resignado pero… pero se miraba más divertido que resignado.

Al día siguiente, Harry despertó muy temprano, el sol ni siquiera había salido y haría lo que su abuelo le dijo pues no había hecho el ensayo que Sirius le había pedido sabía que se molestaría así que ¿Por qué no sumarle… los instintos cupido de Charlus Potter?. Bajaba los escalones pensando en que debía regresar a su habitación e intentar cumplir con el castigo de Sirius pero las palabras de su abuelo lo instaban a seguir bajando, además, ni que fuera tan peligroso… sonrió nervioso, con una persona normal eso no sería tan peligroso pero con Sirius Black… respiró hondo y salió de la casa.

Cuando Harry cerraba la puerta principal, Charlus salía de la chimenea e iba directo a la habitación de Sirius, abría la puerta y lo despertaba vaciándole en la cara el vaso de agua que tenía en la mesita de noche, Sirius se sentó molesto dispuesto a gritar mil improperios contra el que había osado hacer eso pero al mirar a Charlus solo masculló para sí mismo.

--Orión, es tarde ya deberías estar de pie… tuve una noche muy pesada no quiero que me molesten por nada, tú quedas encargado de la casa y sobre todo de Harry --Sirius asintió y volvió a acostarse -- ¡despierta que tienes que hacer el desayuno!

Ante el grito del abuelo Potter, Sirius se sentó de golpe y con los ojos aún cerrados salió de su habitación, sacudió la puerta de Soili al pasar, le dio una patada a la puerta de Remus y abrió la de Harry, se alzó de hombros al no verlo ahí y fue hacia la cocina.

--Buenos días Harry --saludó al pasar por la estancia y ver al chico leyendo, Harry le regresó el saludo con una mano --espero que hayas terminado ese ensayo --el chico rió nervioso y se hundió más en el sofá

--El ensayo --murmuró Harry mirando a su padrino seguir a la cocina, desvió la mirada hacia la escalera al escuchar renegar a Soili, la mujer bajaba furiosa, tras ella Remus reía, sus miradas se cruzaron Harry le intentó sonreír, pero solo quedó en intento

--Tranquilo --dijo Remus pasando junto a él

--Tranquilo, claro, como si fuera tan fácil --murmuró Harry saliendo de la estancia

Casi media hora después, Sirius llamó a Harry para desayunar, al no obtener respuesta salió a la estancia por él.

-- ¿Harry?... ¡HARRY! --murmurando para sí mismo fue a las escaleras para poder ir a la habitación pero un sobre en el piso del recibidor le llamó la atención, lo recogió y siguió su camino --oye el desayuno está li… --se interrumpió al no ver a nadie, abrió el sobre y sacó un trozo de pergamino, pero el grito de Soili en la cocina no lo dejó leer.

Cuando Sirius llegó a la cocina, Remus intentaba despertar a Soili, se apresuró a acercarse al verla desmayada en el piso, tomó el pergamino que estaba en el piso junto a ella…

-- ¿Desde cuando los mortífagos mandan notas? --murmuró con recelo repasando una vez más el pergamino

--Le hablaré a Charlus --dijo Remus irguiéndose

-- ¡No!, esto es una broma

-- ¿A sí? --preguntó Remus aparentemente nervioso, Sirius asintió serio -- ¿y có… cómo lo… lo sabes?

--Un mortífago no podría entrar aquí, es imposible…

--Na… nada es imposible Sirius

--Además, ¿Cómo atraparían a Harry?

--Pues no sé, suena tonto en verdad… ¿Qué traes en la otra mano?

Sirius miró el sobre sin abrir, se mordió un labio y decidido lo abrió, pasó la vista por las débiles líneas, a cada palabra que avanzaba su ceño se fruncía más y el color empezaba a bailar por su cara. Tuvo que sentarse sin terminar de leer. Remus se apresuró a acercarse, tomó el trozo de pergamino y leyó, tragó gordo al terminar y miró a Sirius… eso, eso no era en lo que había quedado con Harry.

"Deberían cuidar más a este niño o por lo menos hacer algo para que obedezca, no debe meterse a nuestro bosque saben que está prohibido, solo un pura sangre puede venir por él, traigan algo de oro y vivirá. Imaginen como se sentirá el abuelo Potter al saber que ahora su nieto muere donde lo hizo la bastarda."

La carta de Soili era la de su trato. No podía haber pasado eso, no podía habérseles volteado el plan y Harry no lo cambiaría sin decirle ¿o sí?, no, no lo haría porque de hacerlo él no le ayudaría con la furia de Sirius y estaba seguro sería enorme.

--Despertaré a Charlus, esto se salió de control --dijo Remus dejando el pergamino de nuevo sobre la mesa

--No, no podemos hacerlo Remus porque… espera… ¿a que te refieres con que se salió de control? --Sirius hablaba decidido pero la frase de Remus le llegó de golpe

--Pues… un… algo… un plan para que lo del colegio reviviera --murmuró Remus señalando a Soili que seguía inconsciente en el piso

-- ¡Jamás lo habría creído de ti! --Sirius se puso de pie de un brinco, señalaba a Remus acusadoramente con los ojos entrecerrados --Harry me va a escuchar cuando lo tenga cerca --masculló aparentemente serio antes de salir de la cocina, en realidad sonreía discretamente, lo suyo con Soili no podía ser.

Remus suspiró y se arrodilló junto a Soili, seguía pensando en todo eso y en que no podía ser verdad, Harry debía haberlo cambiado pero… él no sabía lo de la hija de Charlus y esa vampiresa además no se referiría a ella como bastarda, apretó los ojos mientras seguía intentando hacer despertar a la mujer que tenía ya algunos segundos observándolo atentamente divagar quién sabía hasta donde, de repente recordó la carta y se sentó.

-- Remus, la carta, el pergamino, los mortífagos… ¿desde cuando mandan notas?

--Soili… --Remus dio otro largo suspiro y la miró, sabía que el decirle de la broma o plan, ninguno de los dos sonaba lo suficientemente bien como para que no lo asesinara, sería lo suficientemente malo como para que todo saliera, si era posible, aún más mal.

Le explicó todo, desde la reunión con Charlus hasta las modificaciones que le había hecho junto con Harry, y como esperaba, la reacción de Soili lo dejó sordo por algunos segundos, solo a Sirius la había escuchado gritarle en esa forma.

--No puedo creerlo de ti Remus, Harry pues es hijo de James y tenía que parecerse en algo y más aún con la influencia de Charlus pero tú…

--Soili…

--Mejor busquemos a ese niño que me va a conocer

--Sí sobre eso… solo un sangre pura puede ir por él y…

-- ¡BLACK!

No lo dejó terminar de explicar, molesta y vociferando lo más fuerte que podía salió de la cocina en busca de Sirius.

-- ¿Qué quieres Soilaloca? --preguntó Sirius revisando un par de libros cerca de la puerta, Soili apretó los puños para no gritarle, insultarlo o hechizarlo y se acercó a él.

-- ¿Irás por Harry?

--Claro y cuando lo tenga entre… --no terminó la frase, o por lo menos no pudieron escuchar lo que balbuceaba

--Por primera vez en muchos años estoy de acuerdo contigo Black

Remus solo los miró, y debía admitir que era extraño que Soili hubiera entendido algo, al menos que solo se imaginara lo que había pasado.

Sirius salió dispuesto a recuperar a su ahijado sin molestar a Charlus, no tenía ganas de que le dijera que era el responsable del niño y que lo había descuidado y demás que seguro le gritaría. Mientras tanto, Remus y Soili leían en la estancia, la presión era increíblemente tensa, la bruja estaba molesta y Remus preocupado por Harry.

El que las horas hubieran pasado tan rápido y sin noticias de Harry o Sirius, no ayudaba mucho, un par de horas después de que Sirius saliera, Charlus había tenido una reunión de negocios, en la que se habían visto para mentirle cuando había preguntado por su nieto. Remus había estado más nervioso al guiñarle el ojo dándole entender que el plan seguía su marcha que cuando sus amigos habían descubierto que era licántropo.

--Debimos haberle dicho

--No, Sirius no quiere… para cuando regrese de esa reunión de millonarios que se hace cada diez años, Harry estará aquí y nada habrá pasado --murmuró Remus intentando convencerse, pero algo le decía que quien llamaba a la puerta le quitaría el ánimo.

Solo miró a Soili ir a abrir, la escuchó murmurar y sintiendo el corazón en la garganta fue hasta el recibidor.

--Un mensaje --murmuró la mujer girándose, estaba pálida y su mirada algo vacía --era… uno de ellos… ¡el idiota de Sirius no llevó el oro! --gritó furiosa, Remus dio un brinco y por instinto miró cerca de la puerta… las bolsas de oro que Sirius debía llevar --lo llevaré

--Pero Soili tú no…

--Remus, no te quiero ofender pero aquí yo soy la que podría decirse tiene sangre más pura

--Claro, hija de muggles es mejor que licántropo

--De hecho, son igual de impuros --bajaron la mirada y extrañados miraron a Aymará --pero Jeffer quiere… pues ya no le importa la pureza de quien le lleve el oro, escuché que quiere… una… mujer hermosa y que ya está cansado de las que tiene, ya no quiere de su raza el muy…

-- ¿Cuándo llegaste?

--Cuando se fue el mensajero, yo sé como puede entrar al escondite de Jeffer --sonrió la chica entregándole un sobre, mismo que Soili se apresuró a abrir --será mejor que parta ahora mismo, cuando la luna ilumina las sombras con delicadeza, no durará mucho… lleve esa estaca de plata por si tiene problemas.

Soili asintió y corrió hacia el bosque, Remus miraba extrañado.

-- ¿Estaca… de plata? --murmuró sin comprender, Aymará solo le sonrió antes de retirarse.

Ya habían pasado dos horas y seguía igual, sin respuesta de algún tipo, Charlus continuaba en su reunión, él solo y paseando por la estancia como león enjaulado. En media hora llamaría a Charlus.

Soili caminaba nerviosa, nunca había entrado a ese bosque… aunque si lo miraba bien no era el bosque en sí pero estaba nerviosa. Podía sentir cientos de miradas a su espalda, llevaba apretada la varita bajo su capa en una mano y en la otra la estaca que le había dado esa niña. Escuchaba pasos que la seguían pero no quería girarse, solo deseaba llegar y terminar con todo eso.

-- ¿Trajiste el oro bruja? --esa siseante voz metálica le erizó todos los vellos de la piel, se había quedado tan solo a un par de metros del sótano de ese escondite, miró los árboles detrás de esa enorme sombra que le hablaba. Retrocedió cuando se le lanzaba encima, pero se defendería… --no eres de sangre pura… --brillaron un par de ojos rojos, un débil rayo de luna le dio en la cara develando su naturaleza inmortal, era de una belleza increíble pero exhalaba muerte… al menos, fue lo que le pareció a Soili.

Remus corrió hacia la cocina al escuchar ruido, al llegar se quedó helado.

--Harry Potter --siseó mirando esos tenis tras la puerta abierta del refrigerador

--Hola profeso… --Harry cerró la puerta y sonriente miró a Remus, se quedó con la boca abierta y las palabras cortadas al ver la cara seria del licántropo -- ¿Qué pasa? --mandó a volar el vaso con jugo cuando Remus se le acercaba -- no entiendo… que…

-- ¿Cambiaste el plan?

-- ¡Eso! --exclamó el chico corriendo hasta la mesa, lo más lejos posible de Remus -- ¡puedo explicarlo!

--Más te vale Potter --Harry sonrió nervioso, sabía que había olvidado algo

--Solo… solo tranquilícese un poco por favor --Remus solo tomó una silla y serio se sentó, Harry iba a hacer lo mismo pero ante la mirada del licántropo prefirió seguir de pie enfrente --el plan al que habíamos llegado usted y yo, no convencería a Sirius y pues se lo comenté a Aymará…

-- ¿La hija de la vampiresa? --Harry asintió lentamente -- ¿no aprendes Harry? --preguntó poniéndose de pie

--Tranquilo, por favor… yo… fue con una carta, solo le envíe una carta respondiendo a la suya… y me dijo que podía ayudarme a que fuera más creíble

--Ahora Sirius te va a matar con mayor razón y si antes pensaba intervenir, ahora pondré seguro a la puerta

--Si ya estaba muerto, mejor que todo estuviera bien.

--Pero esa chica le dio una estaca de plata ¿y si ataca a alguien?

--Respecto a eso profesor --murmuró Harry frotándose el cuello con descuido y una sonrisa que llamó la atención de Remus.

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--Hola Mason --murmuró Sirius recostado en un cómodo diván.

Soili miró boquiabierta el hermoso lugar, una elegante cena para dos sobre una delicada mesa con dos velas, champagne enfriándose, música romántica y más allá, tras una cortina semi transparente una enorme cama en forma de corazón con pétalos de rosa formando corazones concéntricos. Y quizá lo mejor de la habitación, Sirius vestido con un esmoquin blanco (que extrañamente hacía resaltar sus ojos).

--Te dejaron un regalo --agregó Sirius señalando la mesita de centro donde estaba una caja con un lindo moño.

Sin terminar de creerlo se acercó y abrió la caja… un hermoso vestido de gala, zapatillas y todo lo que pudiera necesitar para una cita romántica.

--Voy… a… terminar… de… aniquilar… a… los… Potter… de… la… faz… de… la… tierra --siseó Soili entrecortadamente, la furia que empezaba a invadirla apenas si la dejaba despegar la mandíbula.

--No te olvides de Lupin

--Primero a los Potter… Charlus no tenía derecho y Harry me dio una estaca de chocolate blanco.

Soili arrojó hasta Sirius la estaca que Aymará le había dado, el animago la tomó y de una mordida le arrancó la punta, evitó reír pues él también estaba molesto por tan mala broma y si reía, Soili desataría su furia con él y no con quienes debía y para cuando llegara con ellos ya no obtendría el mejor resultado…


Esperen el próximo capi... el FIN muajajajajaja XD

SION

P.D.Espero señales de vida...