Nota: Como prometí, iré actualizando aunque sea pequeños capítulos, para no abandonar la idea y que no quede olvidada al menos de mi parte.

Primer capítulo, y así empezaremos con esto. Calculo que será un ffic corto, pero algo es algo!

Besos,

Luna Ming


Sol de Medianoche

Capítulo 1 Visitas inesperadas

Solo era un día más…

Un día más en sus monótonas vidas.

Como siempre, Risa se despertaría a media noche luego de una pesadilla donde vería a sus padres y hermano muertos. Como todas las madrugadas, buscaría el confort de sus amigos, entrando en la habitación que ambos compartían, acomodándose junto al que esa noche durmiera más cerca de la puerta. Por lo general Suzuki, ya que Nakao debía despertarse temprano para trabajar.

Sin embargo, era sabido que ninguno de los tres dormiría hasta avanzada la madrugada y como si de una alarma silenciosa se tratara, los tres se levantarían a las 6am en punto.

Nakao siempre tenía el primer turno en el baño, mientras Risa le preparaba un desayuno ligero para los tres. Mientras ellos desayunaban, Suzuki se bañaba, cuando este salía del baño, Nakao estaba listo para ir a su trabajo de la mañana y ella se dirigía al baño para una ducha rápida antes de ir caminando al edificio donde trabajaba… si tenía trabajo.

Sino, agarraba su cartera y salía a caminar sin rumbo alguno. Solo daba círculos por la ciudad recordando buenos tiempos, donde era realmente feliz.

Sus amigos por otro lado, tenían sus días atareados.

Nakao era el que menos tiempo pasaba en la casa. Generalmente tenía 3 trabajos al día, comenzando temprano en la mañana y llegando a la casa solo para cenas a las 6.30 exactamente y salir a trabajar nuevamente a las 7.30 durante 4 horas más, para llegar rendido a la casa.

Cuando tenía tiempo libre trataba de alegrar en ambiente, aunque sabía que fallaría miserablemente, así que los últimos meses se había limitado a arrastrarles a algún bar para beber sake hasta que ninguno de los tres podía estar parado por mucho tiempo y el dueño del lugar les debía llamar un taxi para que les fuera a buscar para que llegaran al departamento en una pieza.

Suzuki, por otro lado, era el que más tiempo pasaba en el pequeño departamento.

Su trabajo era de medio tiempo a la tarde, irónicamente para su gusto, en la misma librería que Chiharu adoraba tanto pasar el tiempo cuando aun vivía en la zona.

La mayor parte del tiempo se la pasaba frente a la computadora, si no era esperando a ver si un mail de la novia, o ex-novia, depende el punto de vista de quien lo viere, era acerca de sus estudios.

Había decidido estudiar a través de internet su carrera, ya que era más barato y ayudaría a ahorrar para que los tres pudieran finalmente comprar una casa más grande que el pequeño departamento…

Estaban en eso desde hacía 2 años, ya pronto podrían mudarse a un lugar más cómodo y con suerte con dos habitaciones, así Risa no tendría que dormir en el comedor.

A pesar de todo, entre los tres pudieron crear una nube propia, un refugio seguro donde sabían que podrían regresar pasara lo que pasara, donde sus amigos les estarían esperando y nunca estarían realmente solos, siempre alguien les protegerías las espaldas y les sostendrían cuando parecía que no había esperanzas.

Aunque no había sido fácil…

Siempre había días malos, esos en los que ninguno parecía querer moverse de las camas.

Ese día era uno de esos, sin lugar a dudas.

Mientras Nakao se iba a trabajar, Risa partía a la inmobiliaria donde tenía una cita para visitar las posibles casas que estaban a la venta.

Suzuki estaba lavando los platos que habían quedado de la mañana, ya siendo las 11am, en cualquier momento debía llegar el cartero que todas las semanas le llevaba el plan de estudio, por eso no se asombró al escuchar el timbre sonar.

Luego de secarse las manos y ver que todo estaba en orden se arrimó a la puerta, anunciando que enseguida abriría.

Pero claro, era un mal día y solo algo malo podía salir de ello…

Aunque esperaba que no fuera así.

"Suzuki…"

Bajó la mirada, definitivamente era un mal día y solo algo malo podía salir de este.

"¿Qué haces aquí, Otani?"