Capítulo 8:

Capítulo 8: Culpas y Remordimientos

No podía creerlo, la mujer que había roto en mil pedazos todas sus ilusiones y sueños estaba allí, a escasos metros de ella, riendo y charlando con un hombre como si hace tres años no hubiera hecho de ella la más miserable de las mujeres. Podía ver claramente en su mente el rostro sonriente de la oriental mientras le enroscaba en la cara a Harry lo que había hecho, mientras él, pálido y con la ira reflejada en los ojos le decía que ella, Hermione, nunca creería en sus palabras, que lo amaba y que confiaba en él. Sintió un dolor en el pecho al recordarlo, porque había hecho exactamente lo contrario, lo había abandonado, desconfiado de él y herido para siempre.

- ¿Estás bien? – preguntó Edward a su lado al notar la palidez de su rostro.

Pero ella no respondió, porque todos sus sentidos y toda su ira, rencor y rabia estaban dirigidos a esa mujer, orgullosa y altanera que la había matado por dentro.

Luna miró angustiada a sus amigos e hizo una seña para que notaran a quien miraba Hermione con tanta atención. Cuando todos se dieron vuelta, de manera disimulada, no evitaron mostrar su sorpresa y todos a su vez volvieron a mirar a la castaña. Todos menos Harry, que se había quedado mirando en la misma dirección que Hermione, observando a Cho Chang, la mujer que lo había separado para siempre del amor de su vida.

Entonces, y sin que nadie se atreviera a impedirlo, Hermione se levantó de su silla y caminó con pasos decididos hasta la barra, le tocó el hombro a la oriental y ante la sorpresa de todo el mundo, le propinó una bofetada descomunal en el hermoso rostro, que por la fuerza del impacto se volvió de lado y se enrojeció.

Harry se levantó por acto reflejo al ver como Cho, luego de la impresión, sacaba presurosa su varita.

- No te atrevas a hacerle nada, arpía – le dijo con los dientes apretados, interponiéndose entre ella y una Hermione de ojos cristalinos por las lágrimas. – O te juro que te arrepentirás.

Cho se quedó con la varita a medio levantar y echando chispas por los ojos, pero eso no le impidió hablar, destilando veneno. - ¿Están juntos otra vez? – espetó con sarcasmo. – Pensé que no querrías saber nada de ella Harry…. Después de todo te abandonó en cuanto supo de nuestra pequeña aventura…

- Mentirosa! – gritó Hermione tratando de irse encima de Cho, pero Harry se lo impidió tomándole el brazo. – Eres una sucia, rastrera… bruja!...

- Y tu eres una tonta ilusa – le dijo de vuelta con una sonrisa irónica en el rostro. – No sabes cuanto disfruté al decirte todas esas cosas… pero sabes, por un momento pensé que no funcionaría – rió – Porque Harry te defendió con tanta pasión cuando fui a su oficina para contarle sobre nuestra charla…

- Maldita….

- Pero luego, cuando supe que después de todo si lo habías abandonado… ¡No podía creerlo!, "Hermione me ama… nunca desconfiaría de mi" – dijo imitando la voz de Harry. – Su amor no era tan fuerte ¿verdad?, sólo bastó una mentirilla para que su "invencible" amor se fuera a la basura.

- Cierra la boca Cho… o te juro que…

- ¿Qué? – Espetó - ¿Vas a pegarme como tu amiguita?... y en cuanto a ti – le dijo a Hermione, que seguía luchando por librarse del abrazo de Harry – Vas a pagarme esta humillación. Te hice miserable hace tres años Granger… y créeme, puedo hacerlo otra vez sin problemas. - Y luego de eso salió del bar con el rostro en alto y caminar pausado.

Hermione se liberó de Harry en cuanto la vio salir por la puerta y miró a todos lados menos al moreno. – Debiste dejar que la matara. – susurró entre sollozos. – Esa infeliz fue la causante de que nos separáramos…

- No te confundas Hermione… la causante de que lo nuestro terminara fuiste tú cuando decidiste creer en sus mentiras. – le reprochó, pero se arrepintió inmediatamente al ver como levantaba el rostro, herida por sus palabras. – Lo siento… no quise…

- Quisiste – lo interrumpió sin impedir que las lágrimas volvieran a anegar sus mejillas – Y no te culpo, porque es la verdad… y no sabes cuanto me odio por eso – le dijo y luego salió corriendo a la calle.

Harry dio un paso para seguirla, pero una mano lo detuvo. Se volvió para ver como Draco lo miraba con reproche – Ya le has dicho suficiente Potter – le dijo. Harry suspiró y asintió. Luna y Ginny aún sentadas en la mesa se miraron entre ellas acongojadas y sintiéndose terriblemente culpables, debieron hacerle caso a Ron, pensó la rubia al ver como su novio se levantaba apesadumbrado, si lo hubiera hecho nada de esto habría pasado.

- Iré a ver como está Herms… - susurró el pelirrojo, le dio un suave beso en el cabello a su novia y luego salió del bar, no sin antes mirar desilusionado a su amigo, y eso a Harry le dolió más que si le hubiera dado un golpe por idiota.

Anny, que había presenciado la escena sin decir nada, pero escuchando cada palabra se levantó y se puso al lado de su novio. Harry se volvió hacia ella y la miró acongojado.

- No necesito explicaciones – le murmuró acariciándole la mejilla – Mejor nos vamos…. La fiesta creo que ya terminó.

Ninguno dijo nada cuando se marcharon, y Harry no tuvo ni siquiera el coraje para volverse hacia sus amigos, porque ahora, yéndose de la mano con Anny se sentía mucho peor que antes. Había dicho lo que dijo sin pensar, destrozando aún más a Hermione y estaba seguro de que Luna y Ginny estaban igual de dolidas que ella. Se suponía que la había perdonado, pensó, pero en ese momento se dio cuenta, muy a su pesar, de que aún no lograba superar lo que había pasado, porque muy en el fondo aún estaba dolido por su abandono, su desconfianza y sobre todo estaba furioso, porque se había dado cuenta de que aún la amaba como un demente.

Luna los vio irse y suspiró, sintiéndose mucho peor que antes, ahora las cosas serían tan difíciles de arreglar, sobre todo porque estaba segura de que Hermione volvería a ese estado de vegetal en el que había estado hasta antes de la boda de Draco y Ginny. Miró de reojo a Edward, aún sentado y con el semblante inescrutable, ¿qué estaría pensando en ese momento?, quizás que su amiga había jugado con él, o peor, que lo había utilizado para olvidar a Harry Potter, lo que en cierto modo era cierto. Se maldijo por ser tan insensible, Ron tenía razón, debió dejar las cosas como estaba, que siguieran su curso sin meterle mano negra. Hermione estaba bien ahora, optimista ante su nueva vida, al lado de un hombre encantador que la hacía reír, pero todo se había ido al tacho de la basura cuando se le ocurrió la genial idea de volver a juntarlos, y esas eran las consecuencias. Ron consolando a su mejor amiga, Harry yéndose con Anny, Draco y Ginny furiosos por la actitud del pelinegro, Edward, una víctima, sintiéndose engañado y ella sintiéndose horriblemente culpable.

Hermione llegó a su casa llorando amargamente y se tiró al sofá, golpeando uno de los cojines que había bordado su madre con fuerza, se sentía herida de muerte por las palabras que había dicho Harry, "tú lo arruinaste cuando decidiste creer en ella", era cierto, se dijo con amargura, ella había roto todas sus esperanzas sin ayuda de nadie más que su orgullo y su estupidez y Harry se lo había hecho ver, de nuevo.

Había tenido razón al pensar que aún no la perdonaba del todo y que nunca lo haría, pero dolía, aún sabiendo que todo era culpa suya. Pensó en lo que le había dicho Luna en la boda, que ya bastaba de pensar en el pasado y que era el momento de forjarse un futuro nuevo, lleno de luz y risas, y creyó lograrlo con Edward, pero el destino se empeñaba en refregarle en la cara que había arruinado su vida y echado al hombre que amaba de su lado. Al demonio su nueva vida, pensó mientras se limpiaba las lágrimas, porque no podía pensar en un futuro lleno de alegrías cuando un pasado lleno de tristezas la perseguía siempre.

Ron se paró enfrente de la puerta de su amiga, dudosa de llamar o no, pero al fin se decidió por no hacerlo, era mejor que Hermione llorara su dolor sola, en paz y sin que le dijeran lo que en ese momento no quería escuchar, que se olvidara de las idioteces de Harry y no cayera en la angustia otra vez. Maldita arpía y sus hirientes palabras y también maldito su amigo por decirle eso sabiendo como se sentiría y maldito él por no tener el valor de parar las artimañas de Luna y su hermana y madito, mil veces, por tener la esperanza de que esta vez funcionaría.

Caminó largo rato sin rumbo y sin pensarlo llegó hasta un viejo parque, uno que al reconocerlo lo hizo volver al pasado en un tris tras. Era el parque donde Harry le había confesado lo que sentía por Hermione, donde Hermione, un día después, le había confesado que estaba enamorada de Harry. Y él, siempre escuchando, estando para sus amigos, apoyándolos, riendo y llorando con y por ellos. ¿Cuándo volverían a ser otra vez los amigos que fueron? ¿los que se escondían debajo de la capa invisible para recorrer los pasillos del colegio a mitad de la noche?. Pero se dijo que eso ya no pasaría nunca, porque todo había cambiado para siempre luego de que ellos se dieron cuenta de lo que sentían y Ron lo supo, era un amor tan fuerte e intenso que duraría para siempre.

Y tuvo el amargo presentimiento entonces de que les llevaría más penas que alegrías y eso era, para su mala suerte, lo que estaba pasando justo ahora, muchas penas y ni una sola alegría.

Anny miró detenidamente a Harry, estaban los dos en el departamento de este, sumidos en un profundo silencio. Ella había visto y escuchado todo, pero aún no podía creerlo, Harry había estado enamorado de Hermione Granger, su mejor amiga desde niños, y ella, por una mentira, lo había abandonado. Recordó la primera vez que la vio, en el colegio, triste y con la cabeza gacha mientras Harry la ignoraba olímpicamente para desviar toda su atención hacia Ron.

- ¿Cuánto durará esto Harry? – le preguntó de pronto, Harry se volvió hacia ella, claramente confundido. – ¿Tú la amas aún?. - Harry se quedó callado, de pronto tenía la boca demasiado seca para decir algo, Anny interpretó su silencio de la única manera en que podía hacerse y sintió un profundo nudo en la garganta. – Aquella vez en el colegio, cuando fueron al colegio, tú y Ron salieron al jardín y yo me quedé con Hermione el el Hall ¿recuerdas?... me cayó muy bien, me dijo que te hiciera feliz ¿sabes?, tenía las mejillas coloradas y los ojos cargados de emociones que no supe interpretar en ese instante porque no sabía que habían tenido una relación, pero ahora sé que me estaba suplicando con la mirada que lo hiciera, que te hiciera feliz, no era una simple petición de una amiga hacia la novia de su mejor amigo, era la de una mujer enamorada y derrotada que estaba rogando que el hombre al que había hecho tanto daño fuera feliz de verdad. Pensó que yo era la mujer adecuada para hacerlo…. – sonrió – Ella te ama Harry, te ama tanto que desde el primer momento ha tratado de que seas feliz con otra mujer que no es ella, porque se siente culpable por haberte arrebatado esa oportunidad cuando te abandonó.

- ¿Cómo…

- Todo me quedó claro esta noche en el bar, la reacción de ella al ver a la otra chica, la tuya y por supuesto la de todos los demás, y lo que se dijeron… bueno, más claro imposible… - ambos rieron un poco y Harry agradeció el buen humor, hubiera sido mil veces peor que le gritara o le aventara cosas, algo típico de una mujer despechada y una vez se odio por no poder amarla como se lo merecía – Debes hablar con ella Harry… porque aunque no me hayas respondido sé que aún la amas.

- Lo siento – dijo por fin tomando su mano – Pero quise enamorarme de ti, pensé que contigo podría olvidarme de ella, del pasado… pero no pude.

- Harry… si quieres ser feliz como ella quiere que lo seas, primero tienen que hablar. Creo que es el primer paso para poder borrar de una vez el pasado. Si después de que aclares tus dudas quieres buscarme… sabes donde estaré.

Le dio un suave beso en los labios y luego se puso de pie y salió del departamento sin mirarlo una vez. Harry la siguió con la vista, pero no pudo o no quiso detenerla, porque en el fondo sabía que Anny tenía razón. Tenía que despejar sus dudas si quería dejar de una buena vez el pasado atrás. Cerró los ojos con fuerza, Hermione le había pedido a Anny que lo hiciera feliz, el mismo día que supo toda la verdad y él en vez de escucharla la había ignorado, tal vez, pensó, todo se abría solucionado si hubieran tenido la conversación que deberían haber tenido en ese momento.

Y luego, había ido a verla a su departamento, para decirle que la perdonaba. Pero no la dejó hablar en esa oportunidad tampoco, solo quería que la culpa la dejara tranquila a ella y de paso también a él, pero había sido otro error. Porque Hermione seguía sufriendo y eso lo hizo sentir aún más miserable.

Tenían que hablar, decidió, aunque en ese momento no fuera su persona favorita, y no quisiera verlo. Tenía que hablar con ella y aclarar de una vez por todas las cosas.

Con esa idea en la mente tomó su chaqueta y se encaminó hacia la puerta, pero justo cunado abrió la puerta se encontró con la persona que iba a ver.

Frente a él y con el pelo revuelto y los ojos hinchados de tanto llorar, estaba Hermione Granger en persona.

Notas: Listo, capitulo subido, ojala les guste. Espero sus comentarios y gracias por el apoyo…. BESOS