Capítulo 11: Te amé ayer, te amo ahora y te amaré siempre.
No sabía cuanto tiempo había pasado, pero se le antojaban años. Cuando por fin se había levantado del sofá tenía las piernas entumecidas y todos los músculos del cuerpo adoloridos. Se había quedado dormido en una posición incómoda, pero no había tenido las fuerzas necesarias para levantarse e irse a la cama. Se dio una ducha con agua caliente para relajar los músculos y mientras estaba bajo el agua volvió a pensar en la conversación que había tenido anoche con Hermione.
Ella le había dicho adiós, y por la forma en que lo había dicho sabía que era una despedida definitiva. Había aceptado las consecuencias de sus actos, asumido sus culpas y vivir con ellas, sin su perdón y dejándolo en paz para siempre. El corazón le dio un vuelco y sintió como se le encogía de puro dolor, ella se había echo a un lado, como lo había dicho, su pasado se quedaba allí… en su pasado y lo dejaba libre para que comenzara a construir desde las ruinas que había dejado su futuro.
Salió de la ducha y se fue a la habitación, se vistió por inercia con unos jeans ligeros y una camiseta. Luego se dejó caer en la cama, con los brazos y las piernas abiertas, ocupando el ancho y largo de la misma. ¿Qué iba a hacer ahora?, las cosas habían quedado claras, Hermione se retiraba para dejarle ser feliz… pensó en Anny, la opción correcta sería ir y decirle que se quedaba con ella, que intentaría hacerla feliz, que las cosas por fin estaban en orden, pero no podía, no mientras aún tuviera el rostro triste de Hermione en su mente, pidiéndole que fuera feliz, no mientras aún tuviera el sabor de sus labios luego de ese beso fugaz que le había dado como despedida.
Y no le había dicho lo más importante, que la perdonaba, que él también quería que dejara de mortificarse por el pasado, que se dedicara a armar los pedazos del rompecabezas en que se había convertido su vida. Se odio a si mismo, tendría que haberle dicho algo, no dejar que se fuera con la sensación de que ella no podría ser feliz mientras él si tenía el derecho de serlo.
Se puso de pie de un salto, tenía que hacer algo, Hermione lo amaba, de eso estaba seguro, ella misma se lo había dicho anoche, con los ojos, con los labios… y madito fuera si él no sentía lo mismo por ella. Era cierto lo que había dicho, ella era la culpable de que no estuvieran juntos en el pasado, pero él era el responsable de que no lo estuvieran ahora. La había apartado de su lado desde el principio, incluso anoche volvió a hacerlo. Hermione le había arrancado la promesa de que sería feliz, pero lo cierto era que no podía serlo sin ella, porque Hermione era su pasado, su presente y con un poco de suerte y si jugaba bien sus cartas también sería su futuro.
Pero antes tendría que hablar con Anny, decirle lo que sentía en realidad, que había tomado una decisión que lo perdonara… estaba a punto de desaparecer para irse al colegio cuando el sonido de su teléfono móvil. Contuvo una palabrota al tiempo que contestaba.
- Siento llamar tan temprano… quería saber como estabas – la voz preocupada de Ron lo sorprendió.
- Estoy bien Ron… ¿Por qué lo preguntas?.
- Porque son las nueve y aún no has venido a la oficina…
- Mierda… olvidé que es lunes. – dijo, Ron rió al otro lado de la línea. – Lo siento, pero no puedo ir al trabajo…tengo…. Tengo algo importante que hacer.
- ¿Y qué es eso tan importante?.
- Debo ver a Anny… iba camino a Howgarts cuando me llamaste.
Se produjo un silencio al otro lado de la línea, luego Ron habló, pero había perdido parte de su entusiasmo. – De acuerdo… suerte con lo que tengas que hacer. Hablaremos luego.
- Bien… nos vemos hermano.
Ron colgó sin decir nada más, Harry miró el teléfono y luego se encogió de hombros. Se guardó el celular en el bolsillo y con un "plin" desapareció de la habitación.
Luna se apresuró a abrir la puerta, cuando Hermione se abalanzó sobre ella en un abrazo quedó sorprendida, luego frunció el ceño al escuchar su sollozo y la abrazó de vuelta. Pasaron unos minutos antes de que la castaña se tranquilizara. Luna la condujo a la sala y se sentaron en el sofá.
- ¿Qué demonios pasó Herms…? – le preguntó con cuidado.
- Anoche fui a hablar con Harry – respondió con la voz apagada. Aún tenía los ojos hinchados de tanto llorar. – Nos dijimos todo lo que teníamos dentro y …. Yo…. Le dije adiós.
Luna frunció el ceño - ¿Adiós?... Herms, no te entiendo ¿cómo es eso que le dijiste adiós?.
- Tuve que hacerlo… no logré que me perdonara, pero al menos puedo hacer que sea feliz.
- ¿Cómo?.
- Saliendo de su vida para siempre…
- Oh Herms… Harry te ama. – le dijo abrazándola.
- No lo hace Luna… el tiene a Anny, y sé que ella lo hará muy feliz. Yo no tengo derecho a decir nada, lo abandoné y con eso cavé mi tumba, nunca podremos estar juntos gracias a ello y si la única manera en que él sea feliz es apartándome de su vida lo haré. Es el precio que voy a pagar por mis errores del pasado.
- Otra vez el pasado… - dijo Luna exasperada, Hermione le sonrió – Los dos son unos testarudos, unos cabezotas que no quieren ser felices… porque Harry nunca será feliz si tú no estas en su vida Hermione… ¿es que no lo entienden?.
En ese momento y sin que Hermione refutara nada el timbre volvió a sonar, Luna se levantó y fue a abrir. A los pocos segundos volvió a la sala seguida de Ginny y Draco, Ron también venía con ellos.
- Herms! – exclamó la pelirroja abrazándola con fuerza, Draco le sonrió y Ron también fue a abrazarla. – Trajimos pizza para el almuerzo… así no tendrás que cocinar Lunita.
- Eso está bien, porque no tengo ánimos de hacerlo. – contestó la rubia con los brazos cruzados, todos la observaron confundidos. – Iré por café ¿me ayudan Herms… Ginny?
Ambas se pusieron de pie y siguieron a su amiga a la cocina, dejando a los hombres en la sala.
Draco miró a su cuñado y frunció el ceño.
- No quise decir nada frente a las chicas, pero desde que salimos del Ministerio has estado muy callado – comentó sentándose junto a Ron. - ¿Pasó algo?.
Ron sacudió la cabeza – No lo sé… hablé con Harry esta mañana.
- No fue a trabajar – dijo Draco entonces, Ron asintió – ¿Le sucedió alguna cosa?... Weasley me tienes intrigado, dime que pasa.
- Me dijo que iría a Howgarts… - dijo entonces encogiéndose de hombros, pero su semblante era preocupado - Supongo que fue a ver a Anny…
En ese momento levantó la vista y se estremeció, Hermione estaba enfrente de él, había vuelto para preguntarles algo a sus amigos y había escuchado… Así que Harry había tomado una decisión, había elegido ir por Anny, y aunque estaba resignada a ello y lo esperaba no impidió que se sintiera morir por dentro.
- Esto… Herms… - comenzó a decir, aunque no sabía como solucionar las cosas.
Pero no hubo necesidad, porque enseguida ella se calmó, suspiró hondo y les dedicó una sonrisa triste – No te disculpes Ron… volveré a la cocina, permiso – y les dio la espalda.
Draco miró a su cuñado y negó con la cabeza – ¿Qué sucedió? – le preguntó, Ron lo miró, igual de confundido.
Luego del almuerzo con sus amigos Hermione se disculpó y se marchó, tenía cosas que solucionar, aunque no había querido comentar nada con los demás aún, escuchar que Harry había tomado ya una decisión de rehacer su vida, era el impulso que le faltaba para tomar también ella una decisión. Volvería a Roma, con sus padres, a su trabajo y dejaría todo atrás. Le dolía volver a dejar su amado Londres, a sus amigos, los que consideraba su familia, sus hermanos de alma, pero debía hacerlo, no soportaría ver a Harry junto a Anny, tomados de la mano, riendo y haciendo planes para el futuro, sería demasiado duro e insoportable, de solo imaginarlo le dolía el alma no lograría vivirlo de verdad. Pero por otro lado, ahora las circunstancias en que se iba no eran las mismas, en cierto modo se iría en paz, ya no se escapa de nada, no huía de una traición… de una mentira.
Cuando le dijo a su jefe que le buscara una plaza en las instalaciones de Roma, el Sr. Jones no lo pensó mucho, Hermione era buena en su trabajo de periodista y no sería difícil reubicarla en algún buen puesto. Se lo agradeció, y quedaron de confirmarlo en tres días. Sería tiempo suficiente, pensó, podría despedirse de todo el mundo, dejar la casa de sus padres al cuidado de alguna corredora de propiedades que la vendiera a un buen precio, dejar todo en orden para irse otra vez. Pero antes tenía que hablar con Edward, se dijo, él se había portado bien con ella, había llegado a su vida en un momento difícil y en cierto modo la había hecho flotar en el mar de tristeza en el que estaba, no había conseguido sacarla de allí, pero al menos había hecho el intento y le había tomado aprecio. Edward era un buen hombre, inteligente, risueño, apuesto y era mago, cualquier mujer quisiera estar con él, menos ella, porque para ella el único hombre que importaba era uno que no podía tener nunca en la vida, suspiró con desanimó, pensando en que a esa hora tal vez Harry estaba en Howgarts, riendo y pidiéndole a Anny que se casara con ella, que trataría de hacerla feliz y que quería tener dos hijos… sintió una puntada en el corazón.
El teléfono sonó justo cuando entró en la casa y se apresuró a contestar, la voz de Edward, entusiasta y alegre la recibió del otro lado de la línea.
- Estaba pensando en que te gustaría cenar conmigo esta noche – le dijo.
Sería una buena oportunidad para decirle sobre su inminente marcha, pensó – Me parece estupendo…
- De acuerdo, pasaré por ti a las siete – le dijo alegremente y colgó sin más ceremonias.
Se quedó allí, con el teléfono aún en la mano, ¿cómo se lo tomaría?, Luna y Ginny le habían comentando que era obvio que Edward sentía algo por ella, pero estaba tan deprimida que no le había prestado mucha atención, pero ahora, con las cosas más claras, si analizaba los detalles que había tenido, y la forma en que la miraba…. Sintió una profunda pena, porque estaba segura de que lo haría sufrir, no era justo para él que pagar las culpas por sus decisiones, pero no tenía alternativa, debía irse de Londres, aunque eso significara lastimarlo. Pero era un hombre con un magnetismo y un carisma envidiable, seguramente no tardaría en olvidarla y encontraría a una mujer que lo quisiera como el se merecía.
Harry salió del castillo del colegio hacia los jardines y caminó largo rato hasta llegar al árbol que solía cobijarlos a él y sus dos mejores amigos cada vez que tenían horas libres entre clase y clase. Se sentó y apoyó la espalda en el tronco y cerró los ojos, era como volver atrás en el tiempo, podía sentir las palabrotas de Ron mientras trataba de estudiar para los TIMOS y los regaños de Hermione, entonces ya la amaba, aunque aún no se había dado cuenta, pero siempre tubo una conexión especial con aquella niña de pelo enmarañado y ojos expresivos. Ginny solía decirle, cuando eran novios, que Hermione era la única que tenía acceso a sus más profundos pensamientos, la única que sabía que estaba sintiendo, la que podía calmarlo cuando tenía ataques de ira y la única que era capaz de leerle la mente solo con verlo a los ojos. Y era cierto, ella siempre tuvo esa capacidad, pero sólo cuando Ginny se lo hizo ver, se dio cuenta de que la amaba, de que poco a poco se había enamorado de su mejor amiga y de que la amaría por el resto de su vida.
"Lo sabía Harry, él único que no se da cuenta de las cosas eres tú", le había dicho la pelirroja entonces cuando se lo confesó y cortó su relación con ella. "Era cuestión de tiempo, son el uno para el otro" fue lo que dijo Ron, y Luna lo secundó, sonriendo ampliamente. Todos lo sabían menos ellos mismos. Pero cuando se decidió a confesar sus sentimientos Hermione tuvo que irse fuera del país por un año luego de la graduación por el trabajo de sus padres, sin que pudiera decirle nada.
"Un año Harry, después de eso no volveremos a separarnos" le prometió cuando se despidieron en el aeropuerto con un abrazo interminable. Fue la primera vez que la besó, aunque sólo fue un roce de labios, Hermione se sonrojó y le sonrió tímidamente, y entonces él lo supo, también lo amaba. Pero no dijo nada, ella volvería y entonces podría hacer las cosas bien, podría decirle cuanto la quería y la besaría sin reservas.
Y fue lo que hizo, pensó con una sonrisa nostálgica, porque no hubo cena romántica ni ramos de rosas rojas de por medio y mucho menos un restaurante elegante. Solo ellos, abrazados en el aeropuerto, después de un año, separados y rodeados de desconocidos. Apenas la vio corrió y la alzó por los aires entre risas y llanto, entonces, sin ceremonias y con el impulso que le dio el amor que sentía la besó con pasión y la estrechó entre sus brazos, sin querer soltarla nunca más.
"Te amo Herms… y te amaré siempre" le susurró en el oído, ella lo miró a los ojos y lo besó de vuelta "yo también te amo… y nunca más nos separaremos, te lo juro".
- Hola – dijo una voz a sus espaldas trayéndolo a la realidad -
Era Anny que lo había ido a buscar luego de que él le dijera que la esperaba en ese lugar. No sería una conversación fácil, pero estaba seguro de que lo comprendería, después de todo fue ella quien le dijo que tenía que aclarar sus sentimientos y que tomara la decisión que tomara la respetaría, pero al verla ahí, con una sonrisa y los ojos luminosos se sintió culpable, porque sabía que aunque fuera una mujer fuerte y estaba preparada para lo que fuera, en su interior tenía la esperanza de que él la hubiera ido a buscar porque había tomado la decisión de quedarse a su lado. Ese pensamiento lo hizo sentirse una cucaracha, nunca debió haber dejado que las cosas llegaran a ese punto, se sentía culpable y la paz que había experimentado momentos antes al pensar en el pasado y los recuerdos de sus promesas con Hermione se esfumó al ver la cara de Anny, esperanzada.
- Lamento haberte hecho esperar – le dijo sentándose junto a él.
- No me molesta… en este lugar me siento tan bien que el tiempo parece volar entre recuerdos.
Los dos se quedaron en silencio un rato, un silencio incómodo para ambos y se limitaron a contemplar el lago. Fue ella quien habló primero: - ¿Has hablado con ella?. – Harry asintió – Pareces mucho más tranquilo ahora… te dije que era una buena idea aclara de una vez las cosas con Hermione.
- Así es… ella, bueno… fue una conversación muy larga y…
- No es necesario que me des detalles Harry – le interrumpió – Eso es algo entre ustedes… con saber que ahora ya estás mejor es suficiente.
- Anny yo… vine porqué tengo algo importante que decirte….
Ella negó con la cabeza lentamente – No quiero oírlo Harry… sé perfectamente a que has venido y créeme, lo entiendo perfectamente, y no quiero que te sientas culpable por ello. Aunque tengo que confesarte que me había echo ilusiones cuanto te vi hace un rato en el castillo, pensé que venías por mí… - suspiró – pero al verte ahora, tan en paz y con ese brillo en los ojos sé que lo nuestro nunca hubiera funcionado. – Harry frunció el ceño y ella rió – Yo nunca logré que esos maravillosos ojos que tienes brillaran de esa forma Harry… eso solo lo hace Hermione Granger.
- Lo siento…. En verdad me hubiera gustado enamorarme de ti. Eres una mujer asombrosa – le dijo.
- Bueno, eso es muy gentil de tu parte…
- No estoy tratando de enmendarme Anny… lo que dijo es cierto. Eres inteligente, hermosa y una gran mujer… espero que encuentres a alguien que te haga muy feliz. Lamento no poder ser yo ese hombre, pero mi corazón dejó de pertenecerme desde que tenía once años…
- Eso es toda una vida Harry…
- Mi vida es de Hermione… - le confesó – siempre fue así y siempre lo será. Lo siento… no debería estar diciéndote esto precisamente a ti…
- Es cierto… deberías estárselo diciendo a ella – le dijo poniéndose de pie – Vete de una vez Harry…
- Gracias – se acercó y le dio un beso en los labios y luego un fuerte abrazo.
Y eso bastó para que el mundo de Hermione terminara de desmoronarse ante sus ojos.
Había sido un error desde el momento en que lo pensó, pero después de tener todo listo para su inminente marcha y con la mente ya más desocupada de esas preocupaciones, las palabras de Ron acudieron a su mente y se repitieron una y otra vez y ella no podía sacárselas de la cabeza. Y quería verlo, aunque fuera a la distancia y sin decirle adiós, pero necesitaba verlo por última vez, aunque eso significara presenciar lo escena que estaba viendo en ese momento. Harry había tomado una decisión, se dijo, y era la correcta. Pero convencerse de eso no lo hacía menos doloroso, porque en lo más profundo de su ser aún tenía la esperanza de que él la amara y que fuera por ella. Ahora, viendo como besaba y abrazaba a Anny estaba claro que era una ilusión y que le estaba destrozando el alma.
Se volvió lentamente y comenzó a caminar hacia el castillo nuevamente, pero antes de que diera un solo paso una mano tomó su brazo y le impidió alejarse de allí. Se dio la vuelta y se encontró con unos ojos verdes que la miraban intensamente.
- ¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó Harry con voz ronca.
Ella no respondió, se limitó a mirar hacia el suelo y Harry sonrió, Anny le había dicho que ella estaba allí, que había visto el beso… sintió una opresión en el pecho cuando la vio, dispuesta a marcharse, con la imagen de él besando a otra mujer. Pero esta vez las cosas serían diferentes, no la dejaría que desapareciera de su vida otra vez, había pasado tres años sin ella a su lado y no estaba dispuesto a pasar un solo día más sin ella.
- Herms… tenemos que hablar.
- Ya nos dijimos todo lo que teníamos que decirnos Harry…
- Aún hay algo que debo decirte. Algo importante que no tuve el valor de confesarte anoche. – Entonces ella levantó la vista, confundida – Cuando te fuiste anoche…
- Por favor Harry, ya no quiero seguir con esto. Ya hablamos…
- Te amo – le interrumpió de pronto.
Y de pronto todo se volvió más confuso. ¿Le había dicho que la amaba?. - ¿Qué… qué dijiste?.
- Que te amo Hermione…. Te amo ahora, te amé ayer y te amaré el resto de mi vida. – al ver que seguía sin creer en sus palabras le tomó las manos – Herms… yo te amo.
- Pero yo…. Yo te vi…. Te vi con Anny.
- Era una despedida… la quiero mucho, pero con quien quiero pasar el resto de mi vida es contigo.
- Pero…
- Te prometí que sería feliz Herms, pero es una promesa que no voy a cumplir si no estas conmigo Hermy.
Hola… había pensado en dejarlo solo hasta cuando Hermione los ve besándose, pero luego me dije que sería muy cruel de mi parte volver a dejarlos así… por eso decidí terminarlo de un modo más "feliz"…. Ahora solo faltan un capítulo más epilogo y esta historia llegara a su fin………espero que les haya gustado esta entrega y nos vemos espero este fin de semana…. Besos a todos los que han dejado sus comentarios y prometo contestarlos todos este fin de semana….. muchos besos y un poquito de paciencia…..
