La muerte de la novia
Capitulo 4: capítulo final
Después de 2 días se realizó una misa en honor a la joven, para que su alma descanse en paz ya que era imposible recuperar su cuerpo de aquel profundo y tenebroso abismo.
El padre de Kagome estaba muy mal, no comía, no podía dormir pensando en su pobre hija, estaba realmente mal.
Kikyo se sentía mal, aunque no se arrepentía de haberse acostado con el novio de la difunta.
Inuyasha, él ya no estaba en el pueblo, había viajado al día siguiente de lo que pasó, arrepintiéndose de lo que hizo, aunque se fue con todo y dote...
Pasaron 3 años rápidamente, Inuyasha regresó al pueblo para concretar la venta de su casa y de otras tierras, quería desligarse de su pasado, empezar de nuevo en otro lado, pero las cosas habían cambiado mucho desde que se fue...
Además de que la ciudad se veía mas tenebrosa, lúgubre y oscura de lo que recordaba y las personas también parecían haber cambiado, se habían sumergido en total oscuridad, pero se pudo enterar de algunos acontecimientos que sucedieron luego de su partida.
Kikyo, aquella con la que se acostaba por diversión, una de las mujeres más hermosas y adineradas del pueblo, se había suicidado. La mala mujer había enloquecido. Decía que Kagome venía y la atormentaba todas las noches, que traía a demonios del infierno que la violaban incansablemente y al no soportar más alucinaciones, término por cortarse las venas de las muñecas y la yugular. Su padre, luego de enterrar a su hija, vendió todas sus tierras y viajó quien sabe a donde.
El gobernador, padre de Kagome, había fallecido hace dos años de pena por no haber podido recuperar el cuerpo de su hija para enterrarla, por la forma en la que ella murió y por no poder abrazarla una vez mas, esa niña era su adoración… Inuyasha se sintió aun peor de lo que se sintió cuando se fue del pueblo, el sentimiento de arrepentimiento había entrado de nuevo en él por eso deseaba tener la oportunidad de verla y pedirle perdón, pero sabía que eso no seria posible…
Una tarde que Inuyasha regresaba a su casa, vio en un puesto de flores unas rosas amarillas y recordó a la linda niña con la que se iba a casar y la que hoy cumplía tres años exactos desde su trágica muerte, pero él no lo recordó. El tener su imagen en la mente hizo que comprara un gran ramo y fue a dejarlo a la entrada de su casa, ahora toda sucia y abandonada, nadie podía ni quería vivir ahí, ya que la gente asegura oír llantos y gritos espeluznantes en las noches.
Luego de contemplar y recordar escenas que vivió en aquella mansión, empezó a cabalgar en dirección a su casa. Era ya de noche y el camino oscuro, pero pudo divisar un bulto en el suelo, un bulto que se movía, como si respirara. Bajó del caballo y se acercó, lo movió un poco pensando que era un hombre ebrio, pero era una chica, se dio cuenta por su cabellera azabache y el leve gemido de dolor que lanzó al ser movida.
Cuando la volteó por completo, casi se desmaya de la impresión… ¡Era ella! ¡La joven a la que le había hecho mucho daño! ¡Era Kagome!... pero ¿como?... Ella…. ella estaba muerta… o eso se supone. Dejo de hacerse preguntas, la cargó y la llevó a su casa, le preocupaba mucho su estado ya que estaba fría y pálida. Subió las escaleras al segundo piso, abrió de una patada la puerta de su habitación y la recostó sobre su cama, pero cuando iba a ir por agua, unos suaves y helados brazos rodearon su cuello, atrayendo su rostro y sin decirle nada lo besó.
Inuyasha no podía creer lo que le pasaba, ella ni siquiera le dijo nada, ni una explicación de lo que pasó aquel día, ni un comentario y ya lo estaba besando, pero eso no le importaba ya que extrañamente en él había nacido el deseo incontrolable de besarla, de tocarla e hicieron el amor loca y lujuriosamente durante unas horas...
Empezó a abrir los ojos lentamente mientras que con la mano buscaba a un lado de su cama el cuerpo de la chica pero no lo encontró. Perplejo se sentó rápidamente, tal vez había sido un sueño, uno muy real empezaba a pensar pero esa idea se esfumaría al verla frente a la puerta con un vestido de novia puesto ¿Un vestido de novia? ¿Que hacia con ese vestido si él la encontró con otro? Uno al parecer amarillo, no se notaba tanto por lo rasgado y sucio que estaba. Estas preguntas querían salir a flote pero se quedaban atoradas en su garganta, cosa que no entendía, sentía mucho frió y miedo ¿miedo? ¿Acaso le temía a Kagome?...
-¿Me tienes miedo verdad? puedo verlo en tu rostro y puedo sentirlo - le dijo la chica que tenia la mirada tapada por su cerquillo.
- ¿Por qué? ¿Como es que...?
- ¿Sobreviví? - interrumpió mientras se le acercaba lentamente y con la mirada despejada, con una tierna e inocente sonrisa al chico - Desde que te fuiste siempre desee que llegara este día...Inuyasha… Te ame con locura, con toda mi alma, hubiera dado mi vida por ti y lo sabias perfectamente… pero… pero no te importo.
- Se que me porte mal contigo Kagome, no merecías sufrir, no merecías que te usara para satisfacer mi ambición, por eso… por eso te pido que me perdones – dijo agachando su cabeza, de verdad, teniéndola frente a frente sentía un arrepentimiento sincero.
- ¿Que te perdone? – preguntó mientras que con un dedo levantó suavemente su mentón haciendo que la mire - No… - le susurró en la cara - No quiero, ya es tarde, estoy condenada… y tu también cariño - respondió, le dio la espalda y empezó a alejarse de nuevo hacia la puerta.
-¿De qué demonio hablas? - pregunto confuso el ojidorado.
- No sobreviví… caí… caí al fondo del abismo... Estoy muerta - respondió con una sonrisa de oreja a oreja al ver el rostro de espanto de Inuyasha - Estoy condenada, ¡me condenaste! Me condenaste a vagar de por vida, ya que antes de morir, el sentimiento más puro y limpio que tenía se había transformado en odio, odio puro… ¡Tú hiciste que mi amor se convierta en odio! Y Bhaal me condeno a esto.
- ¡Esto no esta pasando! Estoy soñando, si eso es, estoy soñando. ¡Tú estas muerta! Ese dios de la muerte no existe.
- ¡Ja! Me condenó a llevarle almas de las personas que odio al infierno y le envié la de Kikyo… ¡Ja ja ja ja ja ja ja! me da risa el recordar como es que era violada una y otra vez por demonios que llevaba en las noches a su casa, no dejaba que grite. Pensé que le gustaba abrir las piernas con cualquiera, que lo disfrutaba, pero al final no fue así. Nadie le creía cuando lo contaba y lo mejor de todo fue que todo el mundo la creyó loca y que se había suicidado debido a sus fuertes alucinaciones...
- ¿Estas diciendo que ella no se suicido?
- ¿Y perderme la oportunidad de acabarla con mis propias manos?... ¡NO!... ¡Yo la mate! le corte las venas y la yugular mientras era violada y ahora su alma es el juguete favorito de Bhaal, no sabes como la hace gritar cuando la tortura y la hace suya, esta condenada por perra a eso, por toda la eternidad
- ¡Es mentira! ¡Todo esto es mentira!- gritaba Inuyasha cerrando los ojos fuertemente
- Si según tu es mentira, respóndeme algo... ¡¿Esto duele?! - gritó cuando se acercó velocísimenete hacia él y metió una mano por su pecho y con la otra evitó que gritara
- ¡No... Puede...ser!- pronuncio mientras veía su pecho sangrar.
- Estas condenado amor - le susurró la chica que escondía su mirada tras su cerquillos- Estas condenado a morir y a revivir... ¡Pero en el infierno! - gritó la chica mientras dejaba ver sus ojos rojos como la sangre mientras sacaba del cuerpo de Inuyasha un haz de luz, su alma...
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Esta historia es la que mas se cuenta de todas las que existen, de generación a generación, de aldea en aldea, una historia que la gente cuenta cada vez que encuentran a un chico desnudo, muerto en su cama con un corazón misteriosamente hecho de sangre que no era la suya, ya que el cuerpo no tenia heridas y ni había rastro de esta viscosa sustancia en la habitación, así como encontraron a Inuyasha… Por eso culpan a una joven enamorada que murió odiando a un hombre, a este sentimiento engañoso como es el amor y todo a través de una historia inventada, un invento que las personas cuentan a los viajeros mas que nada, una historia que sin que ellos sepan es la pura verdad ya que… aun sigo buscando almas oscuras… para llevármelas al infierno…
FIN
Hola, se que dirán muchas cosas que puedo imaginar sobre esta historia (manden sus reviews y díganle que no les gusto) ÓÒ ¿no te gusto Black? (Te digo la verdad ¿o seguimos siendo amigas?) Buuu… (Esta bien ¬¬… si me gusto, pero no llores) ¡Gracias!^^ (¬¬ Patética…) Bueno cualquier comentario me lo hacen saber. Gracias miles a los que siguieron esta historia. (si tienen tomates láncenlos con toda confianza, los necesito para mi ensalada) ÓÒ
BYE
Raven_Sakura
