Traducción del fanfic de "flamingo1325" los personajes son de Stephenie Meyer y la historia de ella, nada me pertenece salvo la traducción. He decidido traducir este fanfic porque realmente me gusta mucho y además creo que es una idea muy original, espero que os guste. Si dejáis algún review procuraré traducirlo para la autora :)
Capítulo 2: El pasado se convierte en el presente.
Miré al lugar en el que el coche de mi marido debía estar, esperando que apareciera de la nada. Escuché como el resto de la familia llegaba tras de mí, y pude sentir su confusión.
Me giré hacia Alice, con mis ojos completamente negros y la voz helada. Sentí a algunos estudiantes que se encontraban a varios metros de nosotros encogerse; supe que verdaderamente parecía un vampiro.
"¿Qué coño ha pasado?" bisbiseé, luchando para mantener el sonido mi voz. Podría decir que Jasper estaba entre proteger a su esposa o mantenerse lejos de mí. Le miré y dí un paso atrás.
"Yo… no lo sé. Las visiones no son claras…" dijo ella, claramente asustada.
"¿Dónde está?"
"Él aún no ha aclarado su mente, no ha decidido dónde ir. Ahora mismo solo está conduciendo."
Podría decir que ella estaba escondiéndome algo.
"Mary Alice Brandon Cullen, será mejor que me digas donde se encuentra mi marido, o te arrepentirás." Dije claramente cada una de las palabras, para asegurarme de que comprendía el significada de todas y cada una de ellas.
Vi como sus ojos se volvían más grandes a la vez que me contestaba.
"Había una chica… en su clase de biología. Ella… ella "cantó". Él ni siquiera se quedó la clase entera…"
Oí los gritos sofocados de mi familia, pero no les presté atención. Un millón de pensamientos pasaban como un torrente por mi cabeza. ¿Dónde estaría él ahora¿La habría atraído hacia él después de la clase, como un cebo¿Sería ella su compañera de laboratorio, como yo lo fui en su momento¿Estaría él de camino a la casa de aquella chica para matarla¿Sería él lo suficientemente fuerte como para resistirse a otra "cantante"?
Sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar, y pronto acabé en el suelo. Emmett trató de levantarme pero yo le empujé lejos de mí.
"Vete," dije en voz baja, luchando contra los sollozos que estaban atormentando mi cuerpo. Podía sentir las miradas preocupadas y fijas de algunos estudiantes, pero las ignoré.
"Bella," Emmett lo intentó de nuevo pero también le ignoré.
Sentí a Jasper arrodillado a mi lado, y le agradecí que no estuviera intentando controlar mis emociones.
"Todo va a estar bien. Él te ama. ¿Quieres venir a casa con nosotros o prefieres tener un tiempo para ti sola?"
"Solamente iros." Dije, quería estar sola. No pude aguantar las caras de pena de mi familia, o la constante mirada de preocupación de Alice. Esto era malo, y todos lo sabíamos. A pesar de sus intentos por consolarme yo sabía que esto podía acabar aún peor.
¿Y si su atracción por ella era igual de fuerte que la mía¿Y si era aún más fuerte?
Intenté quitarme ese pensamiento de la cabeza a la vez que otra ola de histeria trataba de tomarme. Me levanté del suelo y caminé hacia uno de los bancos del parking. Me senté, sintiendo todas las miradas de mi familia y algunos estudiantes en mí. Sentí una ola de compasión venir a mi de Jasper justa antes de que se montara en el coche y Rosalie les condujera a casa.
Sentada en el banco, intenté forzarme a llorar. Eventualmente, él vendría, y yo estaría allí esperándole. Él era mi salvador, mi caballero, mi todo. Tenía que volver.
Lo de mi salvador, mi caballero, mi todo, viene de una canción de Beyoncé Knowls, Still in love, creo que se llama.
El parking se fue vaciando poco a poco, pero seguí sintiendo las miradas inquisitivas y las conversaciones sobre mi disminuyendo. Cuando solo quedaban unos pocos coches en el parking sentí una presencia tras de mí. Sabiendo que no se trataba de Edward, no me giré a mirar. Parecía tener cierta preocupación por mí.
La persona empezó a acercarse al banco para sentarse, pero tropezó y se agarró al banco. Se había raspado una mano, y supe que mis ojos se iban volviendo oscuros a la vez que olí el aroma de su sangre. Miré y me encontré con la chica de mi clase de Latín a mi lado. Se estaba sonrojando, y noté que mis ojos se oscurecían aún más.
"¿Qué tal el primer día de clases?" preguntó la chica.
"Bien," contesté, tratando inútilmente de parecer sincera.
"¿Estás esperando a tu familia?"
"Algo así," contesté.
"Me llamo Annabelle, Anna mejor. Tú eres Bella¿no?"
Asentí con la cabeza. Realmente no estaba de humor para hablar, pero ella me recordaba tanto a mi misma cuando era humana que no quería echarla de allí.
"Sí, Bella McCarty."
"Ya, vi a tu hermano Emmett. Es muy grande."
Me reí un poco.
"Si que lo es. Es muy buen hermano." Evité estremecerme al recordar lo dolido que parecía cuando no lo dejé ayudarme.
"Parecéis muy cercanos¿no? Aunque hayáis sido adoptados por separado."
"Si. No podíamos haber deseado unos padres mejores que Carlisle y Esme."
"¿Te molesta si te pregunto qué le pasó a tus padres?"
"Murieron hace muchos años," contesté, recordando cuando descubrí que Charlie había muerto. No fui capaz de ir al funeral por la manada, pero me hubiera gustado. Mis padres pensaron que Edward y yo habíamos muerto en un accidente marítimo en nuestro primer aniversario de casados.
Si que fui al funeral de Renee, aunque me quedé entre los árboles para que nadie pudiera verme. Phil tenía el corazón roto, y acabó con su vida unos meses después, Renee murió de lo que al principio pareció un catarro común. Fue algo muy imprevisto.
Me obligué a salir de mis pensamientos cuando Anna comenzó a hablarme de nuevo.
"Entonces está bien que hayáis encontrado a los Cullen."
Asentí de nuevo con la cabeza.
Se sentó en silencio, y la observé por el rabillo del ojo. Podría decir que ella quería preguntarme algo, pero estaba demasiado nerviosa para hacerlo. Esperé, no tenía ninguna intención de levantarme de aquel banco en mucho rato. Podría decir que ella se estaba preguntando algo sobre mis hermanos con los que había compartido clases, pero no podía imaginarme exactamente quién. Decidí que podía evitarle algo de estrés y pregunté yo.
"Y, bueno… ¿has tenido clase con alguno otro de mis hermanos, aparte de, Jasper?"
Vi como se sonrojaba mientras le hacía la pregunta y podría decir que era por haber nombrado a Jasper.
"Sí, Alice está en mi clase de gobierno, y Edward en mi clase de biología."
Noté como su voz iba bajando de tono hasta mencionar el nombre de Edward. Cabeceé tratando imaginarme qué era lo que ella quería decir. Sentí como dudaba, antes de volver a sonrojarse y volvió a hablar.
"Entonces¿es verdad que todos estáis emparejados entre vosotros?"
Asentí con la cabeza.
"Sí, Rosalie y Emmett están juntos. Jasper y Alice también, y Edward y yo lo mismo. Rosalie se enamoró a primera vista de Emmett, y empezaron a salir antes de que Edward y yo nos conociéramos realmente. Nos hemos ido juntando a medida que ha ido pasando el tiempo desde que llegamos a la familia."
"¿Y a tus padres no les importa?"
"No. Ellos están muy contentos de que hayamos encontrado a alguien con quien estar."
Ella asintió, sin saber que decir.
"¿Te molesta si te pregunto algo que me ha ocurrido con tu familia?"
Supe que mis ojos se habían oscurecido un poco más al oir la pregunta, y aparté mi mirada de ella para que no lo viera.
"¿Qué quieres decir?" pregunté tratando de que no se notara lo molesta que estaba en el tono de mi voz. ¿Cómo podía saber ella que había pasado algo con Edward? A menos que…
"Bien, Edward parecía tan enfadado en clase de biología hoy. Es mi compañero de laboratorio, y tenía una mirada en su cara, como si de verdad me odiara. Sólo le dije hola, nada más. Y él ni siquiera quería estar sentado a mi lado. Podría jurar que ni siquiera estaba respirando. Sé que eso parece una locura, pero es verdad. Y entonces a la mitad de la clase, se fue." Ella se sonrojó cuando dijo lo último. Estaba avergonzada por haberte contado aquello, y por haber hablado tanto.
Entonces la verdad me golpeó: ella era su nueva cantante. Ella era la razón por la que el amor de mi existencia se había ido y me había dejado. Ni siquiera sabía si él iba a volver. La vi jugar con sus manos, por los nervios. Ella se estaba tocando la mano que se había raspado, golpeándome con el aroma de su sangre de nuevo. Lo olí, se me hizo la boca agua, pero era tolerable.
Lo olí de nuevo, tratando de encontrar la esencia. Entonces me di cuenta: freesia. Era muy fuerte. Me pregunté si sería más fuerte que mi aroma. Podría decir que mis ojos eran completamente negros en aquel momento. Dejé de respirar, sabiendo que la furia y el dolor estaban empezando a llenarme.
No podía perder a Edward. Iría a los Volturi si así fuera. Sin él no soy nada. Incluso mi familia, aquellos a los que amo, no es suficiente si no estoy con él. Cerré mis ojos intentando que el agujero de mi pecho que se había formado hacía tantas décadas permaneciera cerrado.
Me rodeé con los brazos, hincando mis dedos en mi misma. Dolía, pero no me importaba.
"Entonces¿él está bien?" preguntó de nuevo al ver que yo no contestaba.
"Si," dice bruscamente, aunque sabía que seguiría sonando musical para ella.
Ella se puso tensa y supe que había podido notar el peligro. Podría decir que ella pensaba que yo empezaba a actuar igual que él. El latido de su corazón se volvió más rápido, a la par que su respiración. Cerré mis ojos, tratando de luchar contra el monstruo que se comenzaba a despertar en mí, el monstruo que me estaba diciendo que ella se estaba interponiendo entre Edward y yo.
Sentí un gruñido dentro de mi pecho y traté de luchar contra el monstruo, sabía que tenía que levantarme y alejarme de allí. Pero fui incapaz de hacerlo de todas maneras. El aroma de su sangre cada vez se hacía más y más fuerte. Necesitaba su sangre. Si quería quedarme con Edward, la necesitaba fuera de juego.
Me encontraba totalmente rígida y mi mandíbula se apretó. Miré hacia el frente a la vez que la batalla en mi interior se volvía cada vez más violenta. Cada vez me daba más y más miedo que Edward se fuera con ella. Si él lo hacía, y luego la mataba, sabía que se iría y no volvería jamás, estaría demasiado avergonzado como para volver. Y si no la mataba, sabía que se iría con ella porque su canto le atraía mucho más que yo; le perdería de cualquier manera. ¿Y si simplemente él no volvía? Si no quería que nadie le encontrara, no lo haríamos. Sentí como el agujero de mi pecho se abría por completo, y tomé una bocanada de aire aunque no la necesitara.
Anna seguía mirándome, congelada en su sitio. Podía sentir la adrenalina por sus venas, y apreté aún más mis puños. Podría decir que ella tenía miedo, pero a la vez estaba preocupada de haberme ofendido. Ella sabía que había algo que iba muy mal, pero no estaba segura de si debía preguntar o dejarme allí. Finalmente se decidió.
"Yo… te veré en clase mañana. Lo que sea que esté pasando, espero que vaya mejor," dijo mientras se levantaba lentamente. Cogió su mochila y echó a andar hacia su furgoneta. Supe que ella quería irse corriendo pero temía tropezar. Buscó a tientas sus llaves, que se le cayeron dos veces hasta que por fin pudo entrar en su furgoneta.
No me moví hasta que los sollozos volvieron a mi. Iba a perder a mi Edward y no podía con ello.
