Traducción del fanfic de "flamingo1325" los personajes son de Stephenie Meyer y la historia de ella, nada me pertenece salvo la traducción. He decidido traducir este fanfic porque realmente me gusta mucho y además creo que es una idea muy original, espero que os guste. Si dejáis algún review procuraré traducirlo para la autora :)

Capítulo 3Cantante

Me dirigí a mi clase de biología después de dejar a Bella. Realmente deseaba que los profesores dejaran de pensar de esa forma tan lujuriosa sobre ella. Pasa en cada instituto al que vamos, pero aún así me molesta. Suspiré esperando que la cosa mejorase pronto.

Entré en mi clase de biología, y vi que el profesor era un hombre. Al menos sería acosado por una persona menos en esta clase.

"Puedes sentarte en la última mesa. Es el único sitio libre."

Asentí y me fui a mi mesa, deseando que Bella pudiera ser mi compañera de laboratorio. No he estado apenas tiempo separado de ella, pero igualmente la echo de menos como loco. Cada vez estaba más ansioso por que este día terminara, mi esposa me debía cierto tiempo a solas después de las clases.

Me llevé las manos a la cabeza, intentando bloquear la mayoría de los pensamientos de las chicas de aquella clase. Escuché a una chica entrar en la clase, y escuché los pensamientos de algunos de mis compañeros. Estaban deseando que se callera, que metiera la pata. Querían ver cómo reaccionaba yo ante aquella chica estúpida y torpe.

Me sentí mal por ella, estaba a punto de mirar cuando sentí como si el aire me diera una patada. De repente, aquel olor tan dulce, tan exquisito y tan raro que solo había olido una vez en mi existencia, me golpeó. Era freesia; olía exactamente como Bella hace tantos años.

Sentí como mis ojos se volvían negros, y me puse tenso.

No, esto no puede estar sucediendo. Era tan insoportable; era freesia, mezclado con un suave toque de lilas. Podría decir que eran las lilas lo que realmente me ponía aún más al límite de lo que Bella me había puesto jamás.

Era mucho más fuerte de lo que había sido el de Bella. Apreté mis puños y los puse bajo mis piernas. Estaba esperando que esa chica no fuera la que se sentara a mi lado, pero había muchas posibilidades y así fue. Había solo otro asiento libre y estaba detrás de mí. De cualquier manera ella estaría muy cerca de mí.

Mire a la mesa, intentando luchar contra el monstruo que deseaba salir. No había oído al monstruo durante los últimos 70 años, pero definitivamente había vuelto clamando venganza.

Tómala. El monstruo estaba intentando convencerme.

Sé que no puedo hacerlo. Ella no lo merece. No ha hecho nada malo. Paré de respirar, pero no me ayudó. Ella se sentó a mi lado, y su fragancia se hizo aún más insoportable. No la miré; continué mirando fijamente a la mesa.

"Hola," dijo la chica, llenando el espacio que me rodeaba con su intoxicante aliento.

La saludé con un gesto de cabeza, tratando de no ser rudo.

"Soy Annabelle," dijo.

"Edward," dije rápidamente, tratando no respirar. Fallé, y obtuve un poco más de su aroma. Si fuera posible, mis ojos se habrían vuelto aún más oscuros y me puse aún más tenso a la vez que me apartaba lejos de ella.

"¿Estás bien?" me preguntó.

"Sí," contesté, tratando ineficazmente que mi voz sonara amable.

"¿He hecho algo que te ha molestado?" preguntó rápidamente, después de ver que no me movía y ni siquiera le dirigía la mirada. Estaba intentando con todas mis fuerzas leer sus pensamientos, pero no había nada.

Finalmente, la miré.

"No," dije intentando sonreír.

Tan pronto como vio mis ojos, y al monstruo que había tras ellos, escuché como se aceleró su corazón. Su respiración también empezó a acelerarse suavemente, y la adrenalina empezó a recorrer sus venas. Cerré mis ojos, intentando forzar al depredador a volver de donde había venido.

Eché un vistazo rápido a la clase: había otros 27 estudiantes, además del profesor. Su sangre ciertamente merecía la muerte de todos ellos; no necesitaba la sangre de los demás. Podía fácilmente romper sus cuellos uno por uno. Ni siquiera lo verían venir. Podía incluso golpearlos en la cabeza lo suficientemente fuerte como para dejarlos fuera de juego sin llegar a matarlos (con un poco de suerte). Sí, eso me habría hecho ser algo menos que un monstruo. Una vida en vez de 29.

Me tensé un poco más, preparándome para ello. Podría quitarme a la clase de en medio, cogerla y correr. Podía evitar que gritara, y nadie me vería salir con ella. Pero eso le daría demasiado tiempo para pensar en lo que estaba pasando: ella no merecía eso.

A la par que el profesor comenzó con su lectura, empecé a considerar maneras de conseguir su sangre. Sabía que ella me seguiría, pero… ¿y mi familia? Sin ninguna duda ellos intentarían pararme al finalizar la clase. Seguramente Alice había visto esto. Mierda. Tenía que bloquearla. Empecé a pensar en otras cosas como ir a cazar o echar una pelea contra Emmett. Cosas triviales. Escuché sus pensamientos, esperando que hubiera funcionado.

Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda. ¿Quién es esa chica¿Es otra cantante? ¿Por qué veo a Edward haciendo…

Ahora lo veo luchando contra Emmett y ganando. Quizás significa que lo que fuera que estuviera ocurriéndole ya ha pasando.

Bien, seguí pensando en cosas triviales, intentando dejar a Bella fuera de mi mente.

A la mitad de la clase, Annabelle estaba aún sentada completamente rígida a mi lado. Me estaba echando miradas de reojo, y me congelé cuando me encontré con una de ellas. Ella rápidamente se quitó la cola de caballo e hizo una cortina con su pelo entre ambos.

Intenté de nuevo leer sus pensamientos, pero no conseguí nada. ¿Quién era esta chica¿Por qué estaría aquí?

Un silencioso gruñido se me escapó de repente, y miré rápidamente alrededor para asegurarme de que nadie lo había oído, una persona sí: Annabelle. Sus ojos de agrandaros y finalmente decidió salir bruscamente de aquel trance de miedo en el que estaba. Sintiendo el peligro, se levantó y caminó hacia el profesor.

"Necesito ir al baño urgentemente," dijo, mirándome de nuevo. Antes de que el profesor pudiera responder, ya había salido.

Mi presa estaba tratando de escapar. Una sonrisa apareció lentamente en mi cara: podría intentarlo, pero no tendría éxito.

Una vez la siguiera, no podría volver atrás. Recogí mis libros, y salí de la clase, murmurando algo sobre no sentirme bien al profesor. Una vez estuve en el pasillo, su fragancia perduraba, pero no era tan fuerte. La seguí, parándome en la puerta del bañi. Escuché y me alegré de que no hubiera nadie dentro con ella.

Mi presa estaba sola, en un lugar solitario.

Sonriendo, estaba a punto de entrar cuando un pensamiento resonó en mi cabeza. Era Alice.

¡Edward¡No! No puedes. Piensa en Bella. No puedes hacer esto. ¡Por favor!

Me quedé quieto, pensando en lo que estaba a punto de hacer.

¿Cómo podía¿Qué harían Carlisle y Esme¿Qué pensaría Bella? Mi dulce ángel me odiaría. Increíblemente respiré para aclarar mi mente. Detecté aún más de aquella deliciosa esencia, y rápidamente me fui.

Corrí fuera del instituto a velocidad de vampiro, sintiéndome algo mejor por el aire fresco. Su fragancia estaba aún grabada en mi mente, magnificada por el recuerdo de la esencia de Bella. Me metí en mi coche y salí a toda velocidad del parking.

No puedo encarar a mi familia. Bella no lo puede saber. Esta chica se parece tanto a ella, incluso en su nombre. Ella es tan torpe¿y por qué es ella también inmune a mi poder?

Todos los recuerdos de un día similar que ocurrió hace décadas me inundaron de nuevo. El dolor y el problema que le causé a mi familia; mi incapacidad de estar lejos de ella; las noches que pasé lejos de mi casa.

No puedo dejar que esa niña me atrape. Tengo una esposa, que amo y adoro. No necesito a nadie más que a Bella; nadie se puede comparar a ella. Pero su sangre… y el olor de su respira… No, no puedo pensar esas cosas.

No sabía a dónde iba, simplemente tenía que irme lejos. Me metí en la autopista y simplemente la seguí, prestando atención solamente a lo que tenía delante. No podía encarar a Bella; no sería capaz de resistir el dolor en sus ojos. La dañaría a ella con lo que estaba haciendo o dañaría a aquella chica daba igual a quien, no puedo hacer daño a un ángel.

A la hora a la que salíamos de clase, yo ya estaba en Washington. Continué conduciendo, sabía que no podía volver a por mi ángel. No aún al menos. Sentí el teléfono móvil en mi bolsillo vibrando, pero lo ignoré. No puedo enfrentarme a mi familia ahora mismo.

Vibró varias veces más, antes de que quien llamara, probablemente Alice, se diera por vencida. Los pensamientos volaban a toda velocidad en mi mente sobre dónde debía ir o lo que debía hacer. Sabiendo que esto sería confuso para Alice, no intenté pararlos.

No me atreví a encender la radio, sabiendo que eso me recordaría aún más a Bella. Incapaz de pensar en otra cosa, continué pensando en aquella chica. ¿Sería algún familiar de Bella¿Sería por eso que me recordaba a ella¿O quizás era una coincidencia, moldeada por mis demonios internos?

Sentí de nuevo vibrar mi teléfono, pero continué ignorándolo. Sabiendo donde iba a ir, sin temer pensar en la decisión que había tomado, apreté aún más el acelerador y seguí conduciendo. El sol estaba empezando a ocultarse al tiempo que decidía mi destino: Mount Rainier Park.

Aparqué fuera de la carretera en los árboles y salí del coche. Sabía que tenía que cazar, mis ojos aún tenían una temible sombrea negra. Me quité la camiseta para mantenerla limpia, puse mi teléfono móvil en el coche y me metí entre los árboles.

Correr definitivamente me ayudaba a aclarar mi cabeza, pero mis pensamientos volvían una y otra vez a aquella chica. Pronto capté la esencia de un gato montés, y fui tras él. Rápidamente lo cogí y bebí toda su sangre. El caliente líquido llenó mi boca ayudándome a limpiar de mi mente la sangre de aquella chica.

Una vez escondí el cuerpo bajo un pedrusco, trepé hasta el pico y allí me senté. Dejé que mis pensamientos vagaran para darme cuenta de que siempre acababan volviendo a Annabelle. Cerré mis ojos intentando prestar atención en algo más. Cuando aquello no funcionó, me forcé a mi mismo a pensar en Bella.

Sé que ella me odia ahora mismo, y sé como de fuerte le debe estar doliendo esto. Quizás es porque ahora la tengo a ella, pero parece mucho peor esta vez. Tengo miedo de enfrentar a mi familia de nuevo, pero esta vez, no es por lo que he estado a punto de hacer. Estoy avergonzado pero sé que ellos me perdonarán y me recibirán de nuevo.

No, esta vez es porque mi atracción por Annabelle es tan fuerte como lo fue la de Bella. Y estoy empezando a pensar que es aún más fuerte. Necesito verla, no beber su sangre solo estar cerca de ella.

Sé lo duro que iba a ser para todo el mundo, pero también se que si no lo hago, terminaré haciéndoles aún más daño. Puedo sentir la depresión que sentí cuanto traté de evitar a Bella venir hacia mí. Soltando un gruñido, salí corriendo de nuevo hacia mi coche.

Me puse de nuevo mi camiseta y cogí mi teléfono móvil. Tenía 98 llamadas perdidas, de todos los miembros de mi familia, menos Bella. Sentí una punzada de dolor, sabiendo que ella estaba tan dolida como para ni siquiera haberme llamado.

Llamé al móvil de Alice, sabiendo que al menos ella miraría.

"Edward," dijo Alice nada más descolgar, un gran alivio inundaba su voz. "¿Dónde estás?"

"Fui a cazar. Alice, necesito que hagas algo por mí."

"Por supuesto," dijo ella rápidamente cayendo en mi trampa. Sabía que ella estaría tan aliviada de que yo llamara que estaría de acuerdo inmediatamente.

"Alice, necesito que no mires en mi futuro por un tiempo. Necesito hacerme cargo de ciertas cosas sin ser interrumpido. Prometeme que no mirarás, y si alguna visión te viene, prométeme que no le dirás nada a nadie."

"Pero…"

"Lo has prometido," dije tristemente. Sabía que mantener a mi familia a parte les haría daño, pero más daño me hacía a mi.

"Lo haré."

"Gracias."

"Edward¿Cuándo vas a volver a casa?"

"Aún no lo sé. Lo siento." Iba a pedirle que le dijera a Bella de mi parte que la amaba, pero no fui capaz de ello. Sentí como una parte de mi corazón se rompía, pero traté de esconderlo.

"Cuida de Bella," dije susurrando, colgué el teléfono y empecé a conducir. Amo a Bella muchísimo, pero no puedo ir con ella. Por alguna razón desconocida, Annabelle es a quien necesito ahora mismo.

Muchas gracias a: clara, Camy110, nonblondes, nonblondes, lika, ERY MALFOY, ana karen malfoy, LadyBlacky, marie, PknaPcosa, 3rill Cullen, Katurix Gaunt y Chuletita De Cerdo por vuestros reviews.

Bueno, espero que os haya gustado este nuevo capítulo. Flamingo1325 acaba de subir hoy el capítulo 6 de su historia, así que vamos de momento por la mitad, y para adelantaros acontecimientos, en el capítulo 6 hay un POV de Bella, pero por el momento ellos no han hablado. Además en los capítulos 5 y 6 dice muchas cosas sobre porqué Edward está comportándose así.

Flamingo1325 agradece a todas las personas que leen su historia y dejan review :) y os pide que no odiéis a Edward por estar haciendo estas cosas, que espera aclarar la situación en los próximos capítulos.

Y yo como traductora me pongo ahora mismo con el siguiente capítulo, que supongo que estaréis interesadas/os en que suba rápido ;)