Capitulo 5: Con ganas de algo más

Severus se encontraba en sus aposentos, sentado frente a la chimenea viendo las llamas arder y sintiendo su cuerpo en una situación muy similar.

¿Por qué? ¿Por qué Potter lo atraía de esa manera?.

Cada vez que lo veía un cúmulo de sensaciones se arremolinaban en su interior; una mezcla entre pasión, furia, desagrado y muchísimas cosas más.

Al principio se había propuesto atormentarlo sólo para su diversión personal pero a medida que pasaba el tiempo era él quien se sentía extraño.

-Demonios!- tirando el vaso sobre la roja alfombra se levantó par acercarse más al fuego.-¿Por qué me pasa esto a mi?

No podía creer que a su edad todavía le pasaran esas cosas, y por un muchacho insoportable!

Pero por más que intentara no pensar en él, lo primero que se le venía a la mente eran esas hermosas esmeraldas verdes y esos carnosos labios sin experiencia moviéndose al compás de los suyos, aprendiendo y rindiéndose ante su toque.

Y ahí estaba de nuevo, deseando poseer algo inalcanzable, deseando algo que sabía era incorrecto…en todo el sentido de la palabra.

Sin embargo a esta altura del partido se le hacia imposible retractarse, por que Severus Snape quería a Potter en su cama.

--------------------------------------------------

Harry estaba al borde de un ataque, y para no estarlo después del acercamiento de la noche anterior.

Había pasado toda la noche en vela pensando como enfrentar a Snape, después de todo tendría que bajar al Gran Comedor y después, para su maldita suerte, tenían 4 horas enteras de Pociones. Sí este era el momento perfecto para que Voldemort viniera y lo matara.

-Harry! Vas a bajar a desayunar?

-Sí Mione, ya bajo.- suspiró cansadoramente y movió sus pies hasta llegar a la sala común, donde lo esperaban sus dos amigos con cara de pocos amigos.

-Que pasa compañero? Desde ayer que te estas comportando raro.

-Si Harry, nunca pensé que algún día estaría de acuerdo con Ron pero estás como ido y me atrevería a decir que se cuál es la razón- La cara de Harry se ensombreció por unos segundos. Y volvía a odiar que las mujeres pudieran ser tan perceptivas.

-Eh?? Por que siempre Hermione sabe todo y a mi nunca me dicen nada- Sintiendo que todo se iba por el caño miró a su amiga intensamente con ganas de asesinarla. Sin duda ese no sería para nada un buen día.

-Nada de eso Ron, en serio que no me pasa nada. Sólo estoy cansado, y saber que tenemos 4 horas seguidas de pociones-lanzó una mirada hacia Hermione-no me hace sentir mucho mejor. Ron lo miró no muy convencido de su explicación y Harry deseó que no hiciera más preguntas.

-Esta bien, ahora podemos ir a comer?? Me estoy muriendo de hambre!

-Si Ron ya vamos- antes de que Hermione pudiera perderse de vista Harry la tomó de un brazo poniéndola a la par suya.

-Se puede saber que demonios hacías?- habló bajito

-Nada, solo quería saber que te pasaba, al igual que Ron. Cuando le vas a decir Harry?

-Decirle que?? No hay nada que decir.-Hermione se paró de repente para tomar a Harry de los hombros.

-Sabes que sí, no entiendo por que no lo quieres aceptar. No tiene nada de malo y sabes que cuentas con mi apoyo, aunque la situación sea rara.

-Hermione…-

-Tal vez Ron no lo entienda en un principio pero es tu mejor amigo, con el tiempo...

-HERMIONE! Te dije que no pasa nada, no me gusta Snape.- la chica lo miró desconfiada y luego se dio vuelta para seguir su camino pero antes de perderse completamente de vista se giró hacia el chico que la miraba expectante.

-Como digas Harry- y se marchó dejándolo pensativo en el medio del corredor.

-Las mujeres me dan miedo.

-Entonces debería hacerse gay Potter- unos horribles escalofríos le re recorrieron el cuerpo al saber quien era el dueño de esa voz. Se dio vuelta repentinamente para quedar de frente a su interlocutor.-No lo cree?

-Que es lo que está haciendo?- cuestionó haciéndose hacia atrás.

-Está escapando de mi Potter? Pensé que lo que caracterizaba a los Griffindors era su valentía, una vez más me demuestra que yo siempre tengo razón.

-No estoy escapando- se detuvo abruptamente- sólo tomando precauciones. Dígame la verdad profesor, Que es lo que quiere de mi?- Snape lo miró de arriba abajo durante varios minutos, poniendo nervioso al chico. Hasta que esbozó una sonrisa para luego continuar acercándose a su presa.

Para cuando quiso darse cuenta se encontraba acorralado contra la pared, otra vez, con el cuerpo de Snape cubriéndolo completamente y con su rostro a escasos centímetros del suyo.

-De verdad quiere saber lo que quiero Potter?- Harry tembló ante el profundo y seductor tono de voz. El rostro de Snape se acercó más si era posible. Podía sentir su respiración chocar contra sus labios y no podía apartar la vista de esos ojos negros, simplemente no podía. Snape sonrió y se dirigió cerca de oreja derecha para susurrar algo que dejó al chico con los ojos abiertos y a continuación lo mordió.

-ahh, q..que hace?- Snape le respondió ensañándose más con la zona y succionando con más fuerza. Harry no sabía que hacer, si gritar, quedarse callado o disfrutar.

Las manos del hombre se dirigieron a su trasero, apretándolo y acercándolo más a su cuerpo.

Quería marcarlo, que nadie más posara sus ojos en él y al mismo tiempo quería que sucumbiera al placer que le proporcionaba, quería oírlo gemir y gritar.-b…ba..basta- las manos de Harry se asieron a su espalda intentando sostenerse de algo- alguien puede venir.- pero por más que suplicaba su boca no podía quedarse callada y temía que alguien lo escuchara. Y de pronto todo movimiento cesó, Snape se aparto de su cuello pero siguió en la misma posición, tratando de normalizar su respiración y al mismo tiempo observando la magulladura que había provocado en su cuello y que empezaba a ponerse morada. Sonrió. Esa marca llevaría días en desaparecer y la había hecho en un lugar donde se podía ver bien y era muy difícil esconder.

De lejos se podían escuchar las voces de los alumnos de primer año lo cuál hizo que Harry despertara de su ensoñación y que Snape se separara completamente del cuerpo de su alumno para darse media vuelta y seguir su camino hacia el Gran Comedor.

Una vez que ya estuvo lo suficientemente lejos Harry se deslizó hacia el piso quedando de rodillas y tapándose con una mano la herida

El corazón le latía a mil, todo el cuerpo le temblaba y todavía podía escuchar la voz de Snape en su cabeza.

"Te quiero en mi cama, bajo mi cuerpo".

Continuara…..

Bueno, lo prometido es deuda. No sé si les gustará por que hace mucho tiempo que no escribo algo jajajaja.

Disfrútenlo y desde ya muchas gracias a todas aquellas personas que me apoyan y le dan a mi fic una segunda oportunidad :D