Chapter 4: La ardezón

Capítulo 4.

La ardezón.

Ninguno de los tres jugadores sabía cómo acometer semejante empresa. No era cosa baladí colocar un balón de fútbol a semejante mico, médico de puentes y festivos, que había durado chorrocientos años para obtener su título, y por lo menos, la décima neurona en su cerebro. Y menos cuando se enfrascaba en la pelea más memorable de todas:

"MIOOOOOO, TARO MIOOOOO PUBERTAAAAAAA"

La Tiranosauria, luego de morder su celulítico trasero medicinal, solo atinó a contestarle:

"MIOOOOO TARO MIOOOOO, PUBERTAAAA LOCA TUUUU"

Y FAN-GIRL simplemente, se abalanzó, y le arrancó la boca a la Tiranosauria. Con golpes de pecho, se proclamó como la Reina de la Isla Mary- Sue de nuevo, no sin antes recibir otra mordida en su mofletudo rostro, que le sacó un frenillo a volar, y casi cae encima de los tres jugadores.

"QUUEEE TE AGUANTEEEE TU MADREEEEEEEE NO TENEEER HIJOSSS POR ESOOO" dijo FAN-GIRL en un rugido, propio de su ardezón y dolor, por semejante cirugía dental. Así que, luego de estar en plena pelea, donde FAN- GIRL mandaba su aliento a la Tiranosauria, como modo de ahogarla, le dio un golpe por la espalda.

-Sensei T. Grillo dijo que esa era la forma de atacar de FAN-GIRL- dijo Taro nostálgico.

-"¿Qué te aguante tu madre?"- dijo Genzo muy confundido. - ¿Qué clase de insulto primitivo y campechano es ese?

-Ah sí, no tienen hijos porque no soportan ver a las de su especie- dijo Taro ya como un versado.

-Pero igual… ¿quién querría ya saben, hacer cosas con esa inmundicia? ¡Prefiero a Betty Suárez!- dijo Hyuga asqueado.

-No digas eso, las Betty Suárez fueron las que crearon a esas cosas- dijo Taro alarmado.

-Como sea, habrá que esperar- dijo Genzo muy pasivamente. – Hay que esperar a que la reptil la debilite, y ahí si alguno de nosotros entrará…

Todos se miraron, a ver quien entraba. Taro intuyó algo. Se enojó.

-¡Ah no, no señor! ¡Siempre me ven a mí como el amable Misaki, el amable Misaki! ¡El amable Misaki! ¡El que hace todo! ¡Pues al demonio!- protestó.

-Oye, oye, calma, ese no eres tú…- dijo Genzo, ya con las esperanzas perdidas.

-Lo siento chicos, esta isla me pone muy fuera de mí… ya saben, el efecto FAN-GIRL y todo eso…

-Si, típico, típico, ya sabes lo que nos sucedió a Schneider y a mí en esa mierda de aldea- dijo Genzo, recordando peores tiempos.

-Si, sobre todo cuando le dijiste a la tal Allison nombre de tonta que la amabas- se burló Kojirou. A cambio, recibió otro coscorrón, de Genzo.

-Ya sé, mientras las dos horrendas criaturas se matan entre sí, echémoslo a suerte- dijo Taro.

Así lo arreglaron. Entonces, comenzaron a jugar póker, pero se dieron cuenta de que Kojirou hacía el idiota, pues quería perder. Entonces, molesto, Genzo clausuró el juego, ya que también, Taro Misaki le había sacado 80 euros en dos rondas.

-Piedra papel y tijera, entonces- propuso Taro.

Así lo hicieron. Pero tampoco funcionó, ya que Kojirou siempre daba tijera. Así que por común acuerdo (menos de Kojirou), Taro y Genzo, ya molestos, decidieron enviar al delantero. Este protestó.

-Maldita sea… ahora yo tengo que soportar las calentorras entrañas de una criatura frustrada sexualmente. Genial. Con esto ya me gradué de Hombre de Negro.

Pero pronto hizo un descubrimiento. Había un jeep abandonado en medio del follaje. Se los mostró, luego de tres horas, en que Taro y Genzo ya terminaban una partida de Go en la arena.

-¡Bien! ¡Miren mi nuevo cacharro!- dijo el orondo. - ¡Con esto ya no tendremos que correr!

-¿Y de qué te sirve, si a ti te van a comer?- dijo Genzo cruelmente.

-¡Idiota! ¡Espera y verás!- gruñó Kojirou. Puso a arrancar el jeep (si, para aquellos obsesivos con los errores de continuidad, este, "Coincidencialmente" estaba intacto, con algo de gasolina, y su último dueño, que tenía por nombre "Edward Cullen", muerto el por una FAN-GIRL osito con cara de adolescente taimada gigante, había dejado justo las llaves ahí), y se aproximó a la pelea.

-¡Hey! ¡Criatura Puberta y llena de acné! ¡Ven aquí! ¡Acá hay un muñeco para complacerte!- gritó, desde el auto encendido.

Genzo y Taro lo miraron raro.

-¡Oigan! ¡Tuve que soportar a Arwen no se qué dándome besitos y demás, y luego un golpe de Maki en todo el cogote!- dijo excusándose, indignado. Los otros consideraron que era justo. No pudo decir nada más. FAN-GIRL solo mordió en el cuello a la otra Tiranosauria, y se fue detrás de Hyuga y su jeep. Gruñó y gruñó. Taro y Genzo solo gritaron, mientras se tiraron al jeep de Hyuga. Solo veían a FAN-GIRL más grande de lo normal, a través del espejo retrovisor. Ella trataba de morderlos, pero el jeep iba a toda velocidad.

El balón, de pronto pasó hacia la parte de atrás. Cayó en manos de Genzo. FAN-GIRL, sin perder tiempo, de un manazo, agarró al portero, con todo y balón. Lo engulló.

-¡Socoooooooo!- gritó Genzo. Los otros también gritaron, pero FAN-GIRL había desaparecido.

-¡Nooo, Genzoooo!- gritó Taro. - ¡Por mi culpa!- dijo lamentándose.

-Pero si el que debía ir era… yo…- dijo Kojirou, que comprendió que había sido un idiota al decir eso, sobre todo al ver el rostro de Jack el Destripador de Taro.

- Digo, "qué lástima"- dijo fingiendo. – "Pobre compañero, oh, jamás volveré a jugar"- dijo arrodillándose, y haciendo gestos de María Callas. Taro seguía mirándolo igual.

- Mueve el trasero, Hyuga. Todos sabíamos en el equipo que lo adorabas tanto como Victoria Beckham a Rebecca Loss. Vamos a matar a esa cosa. Ven- dijo , tomando el volante. Viró.

-¡Oye! ¿A dónde vamos? Yo se que tu proxeneta, tu padrote se acaba de morir, pero por favor, ahorra tus lloriqueos para la "Marcha del Orgullo Gay" del año entrante…

Taro lo siguió mirando igual.

-No me culpes-gruñó Hyuga. – Esta isla te hace tener un humor idiota, y te hace hacer cosas que jamás harías sobrio, o por lo menos, en tu conciencia. Y no me mires con esa cara de perra frígida. Por lo menos yo no luciría tan estreñido.

Hyuga rodó del auto, repentinamente.

Claro, el muy taimado… pero apenas vuelva a ser "El dulce Misaki", acabaré con el…- dijo sobándose la cabeza.

Se echó a correr detrás del auto. Pasó como una hora. Solo encontró el jeep.

Todo eso le olió mal. No era su sudor de dos semanas, no. Ni su aliento a Winnie Pooh frito. Tampoco, el hedor de su ropa a labial barato de Mary Sue, no. El ambiente era pesado… extraño… olía a algo raro…

-Huele como a… Chanel No 5…- dijo desesperado, sudando. – Y lo peor es que no sé cómo diablos sé que es ese perfume… me estoy volviendo una niñita…- dijo, sin detenerse. Diablos…todo se vuelve luminoso, oloroso a chocolate… quiero de repente tener alas e irme al Sexto Mundo…

Se abofeteó. El bosque se hizo más oscuro. Encontró a Taro Misaki acurrucado, al lado de un pozo. Había un niño rubio al lado.

-Veo gente muerta- le dijo.

-¡Largo de aquí!- le gritó Kojirou. El niño lo miró con cara de cólico, y el osito robot que tenía, le dio un puntapié en toda la canilla.

-¡Hijo de perra!- gritó Kojirou. - ¡Los ositos Teddy son la peor raza del mundo!

El teddy le hizo una señal obscena.

-¡A ver si mejoras tus putos tiros! ¡Por tu maldita culpa estamos en la B!- le gritó con su tierna voz robótica

Kojirou gruñó. Aquel nefasto partido donde el Liverpool goleó al Juventus 4-0. Todo apestaba, y sobre todo…se acordó, entonces de Taro.

Se acercó entonces, al "amable" volante japonés.

Taro volteó la cabeza. Kojirou gritó como niña.

-Siete días…- dijo como un psicópata.

-Misaki…- dijo entre el miedo y el enojo. – Levántate y busquemos a FAN-GIRL. Deja de bromear con películas hechas originalmente por geeks sin vida de nuestro país y mal adaptadas por los norteamericanos.

Taro no se movió. Luego, se paró rígidamente, como si fuese un tipo acartonado

Señor Hyuga… o "Tigrito Divino"- dijo con voz seria, y afeminada. Se puso los lentes oscuros.

Kojirou Hyuga comprendió lo que sucedía demasiado tarde.

Base de los de Lost (que dejaron a los CT pudrirse en la maldita isla)

-"We are living on a Fluffy submarine"- cantaba Levin con voz discordante, mientras volvía locos a todos los demás.

-Cierra la boca- le dijo Santana amenazándolo con el Galil, ante la mirada asesina de Marie. Karl solo reía.

-¿Ves? Ahora no seré el único que desea matarte- dijo, mientras comía una oreja de Hello Kitty.

-"Enrique VII, tenía ocho esposas, decapitó a una, y otra consiguió, ocho esposas tenía Enrique VIII"

Todos comenzaron a desesperarse.

-¡Cierra la boca de una buena vez!- le gritó Santana aturdido, cuando ya iba en 589. Levin se calló al instante.

-Cúlpalo a él.- dijo señalando a Karl- Es la falta de sexo lo que me ha provocado esto.

-Sigue cantando, Levin- respondió el alemán, mirando furioso a Marie, que lo miraba igual.

- Yo iré con Levin al cuartito de atrás, ¡te guste o no!- protestó Marie.

- Lástima- dijo Karl cínico. – Ishizaki y Yukari ocuparon el de abajo. Tsubasa y Sanae, el de al lado. Y Kumi Sugimoto y … ¿Santana? WTF??

- Dizque fueron a "conseguir setas". Seguramente lo hizo porque le demuestra a Tsubasa que con Kumi "No supo de lo que se perdió". Ja. - analizó Levin.

-Pobre hombre, con tantos idiotas y excéntricos juntos, y tantas Sues de todo tipo, ya estaba desesperado.- reflexionó Karl.

Se quedó hablando solo. Levin y Marie habían desaparecido. Solo quedaron la Generala Matsumoto y el, en la sala.

-Ni lo pienses, cretino altanero y prepotente- dijo ella fumándose un puro. El alzó los hombros.

-Vamos, ni que estuviese yo tan desesperado. Usted de Claudia Schiffer tiene solo los dientes, de Cindy Crawford, solo los ojos, de Naomi Campbell, su endemoniado carácter, y de Giselle Bundchen "su belleza interior"- se burló Karl. La Generala lo miró como si fuese poca cosa. Chasqueó los dedos.

-Amigo, tu arrogancia de Señor D´arcy es una copia barata de lo que podría llegar a ser Pierce Brosnan hecho un irlandés ebrio, y toda ella se encubre solo porque mamita se hartó de papito, tu maldito clon frígido- respondió ella con voz monocorde.

Karl quedó boquiabierto. Frunció el ceño.

-¿Es eso un insulto, o finge que me hace terapia para que me convierta en "El Chofer de Miss Daisy"?- preguntó Karl confundido.

- Tómalo como quieras, amigo. Siempre he sido una perra dura. No voy a terminar de criarte- dijo ella colocando sus piernas sobre la mesa. Karl sintió que le picó algo.

-Con razón Hyuga…- dijo en voz baja. – Oiga, si quisiera una niñera, me habría conseguido a Kat Von D, pero en esta cochina isla solo hay zorras frígidas con complejo castrador, o Barbies idiotas que fingen amor y pureza. Adivine en cual encaja usted- protestó Karl.

Pasó un largo rato. Karl seguía incómodo.

-Baje las piernas. Me voy a volver loco- gruñó.

Ella no le puso atención. Antes, las subió más.

-Bruja- gruñó Karl. Para molestarla, se quitó la camisa, y se quedó en sus Calvin Klein. Ella lo miró con atención.

-¿Qué? ¿Su sueldo de mánager asiática explotada por un sistema sexista no le alcanza para ver de cerca unos de estos?- dijo Karl indiferentemente.

La Generala Matsumoto cruzó los brazos. Era la gota que rebosó el vaso.

- ¿Con que esas tenemos, "señor ropa interior pija"?- dijo ella sentándose, ofendida. – Pues para que sepas, creo que tu madre no tiene una de estas- dijo mostrándole el brasier de Victoria ´s Secret. Karl se sentó, interesado.

-¡Pues creo que usted, maldito clon de Cruella , nunca podrá ver un jean Diesel que se va así!- dijo Karl maliciosamente, mientras echaba el jean por algún lado.

La Generala Matsumoto esbozó una sonrisa de incredulidad.

-¡Vaya! ¡Otro tipo sexista que cree que porque soy una alta ejecutiva que se preocupa por su trabajo, no puedo botar mi pantalón Gap al piso, y mi estúpida blusa "Abercrombie and Rich" encima de los controles!- dijo, ella deshaciéndose de todo.

-¿Y ahora qué?- preguntó Karl indiferente.

- No creo que se sepa- dijo ella imperante. – Muy bien, señor de Munich. Trátame como si fueses Federico II de Prusia.

- En seguida, madame.- dijo Karl malignamente.

Las otras parejas, oyeron golpes y maldiciones en alemán. Volvieron como si nada hubiese pasado, angustiadas.

-¡John Mc Cain se hizo prostituto para enanos y ahora está aquí!- gritó Sanae preocupada.

-¡Ratzinger se hizo cambio de sexo y está aquí!- gritó Rhyo angustiado.

Cuando entraron, Karl y Matsumoto estaban en una esquina, golpeados terriblemente. Carlos Santana y Kumi venían con cuatro cestas de setas, cada uno, ajenos a lo que pasaba, y sorprendidos.

-¿Pero qué pasó?- dijo Tsubasa preocupado y sorprendido. - ¿Y por qué están así?

- "Trátame como Federico II de Prusia"- dijo Karl arremedando a Matsumoto. - ¡Pues eso hice! La mandé a fregar la loza, vestirme, lavarme los pies, mirar el ejército, y cuadrar las armas, y luego de eso, traerme una cerveza mientras veo el partido.

-Cerdo sexista- gruñó Matsumoto. – Le dí lo que merecía.

-Bruja- refunfuñó Karl.

-Ya, ya…- dijo Tsubasa poniendo orden. – No hemos sabido nada de Kojirou y Genzo, y me preocupa. –Ahora, finjamos que no ha pasado nada…

Kumi se miró con Santana, que le indicó que tenían que ir a cocinar las setas. Ella alzó los hombros. Karl volvió a poner su mano estranguladora en el cuellito sueco de Levin, pero solo le dio una palmadita, mientras Marie lo miraba previsora. Rhyo y Yukari alzaron los hombros también. Sanae se enfureció. Maki, que estaba dormida, ni caso hizo.

-… y busquemos un posible contacto afuera. Tenemos que ir nosotros mismos, entonces.

Santana sonrió sardónicamente.

-Claro, señor Ozora. Siempre tomando decisiones por todo el equipo. Quien pensara que te dejas dominar por esa fea de Sanae Nakazawa. Como siempre. Pero así te amo…

Todos miraron boquiabiertos al frío mediocampista brasileño. Vieron como le salió un traje rosado de la nada. Sastre rosado, de corbaticas de conejito japonés. Y lentes… blancos.

Bosque Infernal.

-¡Aléjate de ella, perra! ¡Digo, de él!- dijo Kojirou amenazando a la posesión de Taro con un chamizo. Taro puso ojos acuosos. Comenzó a revolotear como hadita alrededor de Hyuga.

- Me encantan estos lentes oscuros…harán que mi corazón explote de amor… y el Señor Hyuga, es decir Kojiritou, se irá conmigo… so pena de irse al cielo con los angelitos…- dijo con su sastre blanco.

-Misaki… ¿qué demonios?

Misaki se iba acercando a Kojirou, de manera insinuante, y a la vez muy "masculina". Era una terrible mezcla.

No sintió nada. Cuando despertó, estaba de banquito de Misaki, que estaba sentado en una roca.

-Lo que siempre soñé para mí- dijo con vocecilla de Michel Jackson. – La mujer de mi vida morirá de felicidad… ahora, robaré su esencia, y haré de él un perfecto y viril caballero, tan hermoso…

Kojirou estaba amordazado. Pronto sería transformado en otro virus. No podía hacer nada. Hasta que una bola atragantó a Taro. Era Genzo, que apestaba a entrañas de FAN-GIRL. Una pelota de pin pong, que precisamente había atrapado en sus núbiles tiempos, cuando quería acabar con los del Nankatsu. Liberó a Hyuga, que escupió.

-¡Perfume de Jazmín, pero qué asco!- dijo como si hubiese comido caca de perro. -¿Qué pasó?

-FAN-GIRL explotó. Su cuerpo no soportó la combinación de la pelota y las enzimas ñoñescas que llevaba para repelerlas. La sustancia era muy poderosa. Dio un gran eructo, tipo "PUBERTOOOOOOSSS", y luego, ¡BOOOM!

-Imbécil - dijo Kojirou preocupado. – Por tu culpa, se ha esparcido el virus en todo lado, y Taro Misaki me había cogido como su perra personal. Bastante ya tuve con ese inmundo episodio con el perdedor de Ozora, como para ser el fetiche de este inmundo remedo de Tintín.

-Lo sé- dijo Genzo confiado.

-Suéltalo- dijo Kojirou molesto.

Apareció un resplandor. Un pequeño insecto apareció con la camiseta de Japón.

-¡Gandalf!- dijo Kojirou.

-Si, cuencas vacías, claro. Solo me falta piel, barba larga, bronceado caro, ademanes homosexuales y 1,97 cms para parecerme a él- respondió el insecto. Kojirou se alegró.

-¡Es Sensei T. Grillo! ¡Qué bien!- dijo Hyuga entusiasmado. El Grillo, con traje blanco, lo golpeó con una pata.

-¡Debes mostrarte altanero conmigo! ¡Malditas Sues, han convertido a la gente mi programa en puras niñitas!- gruñó.

-Maldito grillo petulante…- gruñó Hyuga.

-¡Eso es, muchacho!- dijo Sensei T. Grillo. – Demuestra tu desprecio al mundo y a los que parecen superiores o diferentes a ti. En fin. Apártense.

Genzo y Kojirou retrocedieron. Taro estaba sentado como cabaretera germana de los años 30 sobre la roca.

-¡Oh, no! ¡No me gustan los grillos! ¡No hacen que me vea más bonito!

Sensei T. Grillo saltó, y tiró un pedacito de su camiseta dentro de Taro. Este comenzó a retorcerse. Convulsionó.

-¡Nooo! ¡No me separarán de Luis Fernando! ¡Yo, María Mercedes, le rogaré a la Virgencita de Guadalupe por su amooor!

Genzo y Kojirou se estremecieron. Iban a golpearlo, pero Sensei T. Grillo se interpuso.

-No es culpa de el… esperen un momento.

De pronto, de la boca de Taro una luz rosada invadió todo el lugar.

Genzo vio en ello fatalidad.

-No puede ser… eso es….

Escuadrón de los Chicos. Al norte.

-… Una Sue, en caso de posesión maléfica. Atrás. O era una Sue. Menos mal que el señor Potter y yo llegamos a tiempo. Este pobre brasileño no contrajo malaria en su asquerosa favela, pero lo que causó la criatura lo enfermó por todas las veces las que pudo haber librado.

Ellos veían al pobre Santana tirado, e inconsciente. Y a una Sue de cabellera color barro de auto y ojos de excremento derretido, muerta con un Avada Kedabra, lanzado por un chico de gafas, con la túnica raída y el cabello alborotado. El que hablaba, parecía tener profundos conocimientos de medicina, unas arrogantes maneras. Tenía bastón. Parecía que habían sufrido los dos largo tiempo en la isla. Eran, como ellos, sobrevivientes.

-¿Cómo supieron que estábamos aquí, a punto de ser atacados todos por esa criatura? ¿Y cómo se metió dentro de Santana?- preguntó Tsubasa preocupado por Taro y los demás.

- Porque yo lo sé todo- dijo el hombre arrogantemente. – Es la pregunta más estúpida que me han hecho desde que la Doctora Cuddy me preguntó porqué yo era un cerdo sociópata. Pirada.- dijo con desprecio.

-Y si lo sabe todo, ¿porqué usted y su "amiguito" no han salido de la isla?- preguntó Levin suspicaz.

-Porque lo hemos intentado todo. Todo. Fuimos los primeros. Hubo muchos más que cayeron, o fueron muertos- dijo el doctor inexpresivo.

-Si…- dijo el tipo de la túnica, traumatizado. – Yo estaba muy feliz en mi casa, con Ginny, cuando de repente se me apareció esa criatura, con sus mismos ojitos de cervatillo idiota. Tenía túnica, y podía hacer magia sin varita. Me dijo que sería mi esclava sexual. Yo le dije "no necesito poder, y Ginny ya es mi esclava sexual". Así que se enfureció, y me mandó polvos flu.

Y caí en esta isla. Trató de conquistarme, con su patronus de hadita vestida de marinerita perra, pero ya estaba harto. Quería devolverme a mi casa. Intenté todos los hechizos posibles, pero me di cuenta de que ni Voldemort, que en el infierno descanse, habría podido contra ella… así que escapé, y encontré a los otros.

-Pero nosotras no vimos nada cuando llegamos- objetó Marie, que no sabía de la veracidad del relato.

-Ah, tontuela- intervino el doctor. – Yo ya tenía aversión por la especie femenina, pero cuando caí aquí, eso, al igual que a todos mis compañeros, causó que le cogiésemos mucha más aversión. Bien. A mí se me presentó en mi oficina como una doctora "sexy", con "apuntes inteligentes", y "sarcasmo desmedido". Lo suficiente como para despreciarla. Dijo que me complacería en todo. Yo me burlé en su cara. Le dije "mira, acá ya tengo dos que me han dicho eso, y una es una frustrada, y la otra es lesbiana. Ve con la doctora Cuddy"

-Supongo que cualquier tipa le habría escupido en la cara por ese trato- dijo la Generala con desprecio.

-Realmente, eso esperaba. Ya quería lanzarle una diátriba contra su apariencia perfectamente burguesa, convencional, simplona y cuidada, cuando se arrodilló a mis pies y sacó sus ojos de color excremento derretido, y dijo "Ayyy, eso es lo que me encanta de ti. Tu humor, tus apuntes, tu odio hacia la naturaleza humana"

Yo le dije: "Tú haces que yo odie la naturaleza humana"

Y ella se hincó a lamer mi bastón. Yo la aparté, precisamente con este. Le dije "largo, desquiciada. Freud ya querría tener a una zorra enferma como tú, pero solo me pareces patética. Y por cierto. Estás gorda."

Mientras más la humillaba, mas lanzaba elogios hacia mi persona. Para mí ya solo era un remedo humano. Llamé a seguridad. Pero antes de eso, me inyectó una sustancia rosada. Cuando desperté, estaba aquí. Trató de decirme que yo era bienvenido en su asquerosa aldea de ladrillos prefabricados con pésimo sentido del diseño. Así que como amaban mis humillaciones, comencé a destruir su aldea. Les gustó. Ya desesperado, comencé a portarme como un hombre romántico.

-Espere… ¿osea que usted también sufrió cambio de personalidad, como yo?- dijo Karl sorprendido. El doctor se echó a reír.

-No, a diferencia tuya, yo no parezco nena- dijo, y ante esto, Karl le lanzó una mirada mortal. – Yo soy más viejo que todos ustedes. Creo que del primer grupo, yo era el más viejo. Por lo tanto, mis mañas, manías, y demás cosas, que me hacen tan asquerosamente encantador, no las cambiaría ni Mónica Bellucci envuelta en papel regalo.

Así que no sufrí ese cambio tan horroroso de personalidad. Lo fingí. Al comienzo, parecían felices de haber conseguido su victoria. Pero cuando comencé a volverme tonto, no les gusté. Me iban a echar al acantilado. Así que la noche anterior, escapé, y me encontré con Potter y los otros. Y tratamos de rescatar a los que quedaban, pero FAN-GIRL ya había hecho su sacrificio. Fue terrible.

-¿Quiénes mas estaban con usted en el cautiverio? ¿Quién llegó de primero?- dijo Rhyo, como un interrogador de la Alemania Federal.

-El primero que llegó fue… no, fueron varios, en realidad. Eran unos tipos con armadura dorada. El primero que escapó fue el rubio, porque podía teletransportarse, y cuando se dieron cuenta de que en realidad su forma esencial era gorda y asiática, lo desecharon. Se llamaba Shaka, era de Virgo, reencarnación de Buda. Los que se quedaron fueron un tal Milo, con quien jugaba ajedrez, un tal Ikki, que se suicidó, para luego renacer fuera de esta dimensión.

También Camus, el francés, que era con el que más hablaba. Al final de sus días terminó cantando como Edith Piaf, esa idiota canción de "La vida en Rosa". Se volvió romanticón, un galanazo. Me pidió matarlo. Lo hice, inyectándole arsénico en su aorta.

-Luego…- dijo Potter – Luego… estaba un muchacho de cabello morado, al que dejaron ir, pues con su poder pensaba volarnos a todos. Era el que más había sufrido vejaciones constantes. Mató a cinco FAN-GIRLS. Era el más poderoso de nosotros. Así que ellas se lo llevaron un día. Y luego supimos que había escapado de la isla. Y de paso, hizo que un avión de Oceanic se estrellase. Esos idiotas también escaparon en una balsa. Ojalá se ahoguen.- dijo con resentimiento.

- Otro que estaba con nosotros era un remedo de vampiro, la criatura más estúpida que en mi vida he visto- continuó el doctor. –Un tal Edward Cullen. Trató de escapar en un jeep, de FAN-GIRL, pues era su sacrificio, pero esta se lo terminó chupando, como sanguijuela- dijo con asco.

-Hubo dos casos exitosos, que ya habían precedido a lso tipos de dorado. Eran dos tipos que parecían hermanos. Pero no tenían nada que ver uno con el otro. Un tal Jack Sparrow, que se fingió romántico, para después llevarse todas las cosas de valor de la Aldea. Me contaron los tipos de dorado, que ese día Allison Alfonsina gritó hasta el infinito, de rabia.

Echaba espuma por la boca, rosada, y demás. El segundo caso era de un tal Willy Wonka. Hubo una invasión de Oompa Loompas, que amenazaron con cortarle la garganta a la cobarde Allison. Lo soltaron. Volvió a su empresa.- dijo Potter.

-Pero… supongo que hubo casos realmente trágicos- dedujo Sanae.

El Doctor asintió indiferente.

-Si, un elfo que parecía niñita, un tal Legolas. Se tiró al mar, y nunca lo volvimos a ver. Trató de matarse tres veces, pero no lo logró, por la idiota "luz de Galadriel". Su amigo Haldir fue ofrecido como sacrificio a FAN-GIRL. Desaparecido, también, supongo. También trataron de quemar a un tal Lestat de Lioncourt, un vampiro cínico, porque casi acaba con media aldea, pero el tipo se echó a la fuga. No hemos sabido nada de él en años.

-Mi padrino Sirius Black estuvo a punto de ser secuestrado por Allison- dijo Potter, perdido en sus recuerdos. – Pero él le eructó en la boca cuando se besaron, y le gritó "! Viva la Orden del Fénix!". Ahí comprendió la bruja que nunca lo tendría. Sirius era incontrolable.

-Pero nosotros nos libramos más fácilmente de ellas. No entiendo porqué no intentaron nada en estos últimos años- les preguntó Tsubasa analíticamente.

-Porque su reino está decayendo, zopenco engreído- dijo el Doctor.

-¿Cómo se llama usted para insultarlo por su nombre?- preguntó Rhyo ya molesto.

-House. Y así me llamarán. En fin. Parece que alguno de ustedes también está contagiado. De estupidez, todos. Pero de aquello…

-¿Porqué se dio eso? ¿Porqué Santana?- preguntó Karl mirando en su lechosa piel si no tenía rastros de rosadito.

-Porque al aplicar la fórmula del estúpido grillo, lo único que harán será crear una reacción en cadena… no hay nada peor que una Sue ardida. El virus se expandirá. ¡Estúpido grillo asiático!- maldijo. Todos los japoneses lo miraron mal.

-Oh, basta de idioteces- dijo el buscando instrumentos. – Desde Nintendo y Riyo Mori no tienen algo mejor. Bien, esto puede ser el comienzo del fin…o el fin…

Acto seguido, tiró una inyección en el cuello de Levin. Este comenzó a retorcerse. Karl y Tsubasa corrieron a neutralizar a House. Lo patearon y lo tumbaron al suelo.

-¡Basta, mocosas dramáticas del siglo XIX!- gritó con desprecio. – Observen…

Levin comenzó a echar espuma por la boca. Espuma rosada. De repente, parecía que comenzaba a salir algo de él. Curvas perfectas. Cabello de color de tutú de elefante. Ojos de estiércol asado. Una estentórea risa.

-No me iré de aquí nunca…. Nunca… - dijo con voz chillona. – Ustedes solo usan sus palabras para hacer daño, y solo son idiotas y vulgares… se creen críticos… pero serán por siempre mis esclavos…

Todos retrocedieron espantados. Marie y Sanae comenzaron a dispararle, pero las armas ya no servían de nada. Las heridas se cerraban.

-¡Mierda, y yo que creí que era el Gobernator el que daba miedo!- gritó Rhyo a punto de lanzar una granada. Harry Potter lo detuvo.

- A la cuenta de tres, todos los chicos sobre ella. Dispuestos y sexys- dijo Potter.

Así lo hicieron. Potter le lanzó el "Avada Kedabra". Ella se rió.

-¡Ya no me harán nada mas, amores míos! ¡Soy invencible! Por más que me maten, me haré mas fuerte… muajajajajajajajaj

Lo primero que hizo, fue tumbar a la Generala y a Kumi.

-Al fin y al cabo, son insignificantes- dijo relamiéndose. – Ustedes también, pero servirán para mis propósitos- les dijo a Rhyo y a Santana. House los miró a los dos. Se abalanzaron con un grito de guerra, pero las Sue les dio un golpazo con un Stradivarius. Marie y Karl se lanzaron sobre ella, pero simplemente, esta se corrió, y ellos fueron a dar a la selva. Sanae le dio ocho tiros con la pistola, antes de caer desmayada por su pachulí de jazmines. Tsubasa, al socorrerla, también cayó fulminado por el olorcito.

Los tres que quedaron conscientes, fueron el más "matón", el más "tonto" y el más inteligente del lugar: Carlos Santana, Rhyo Ishizaki, y el Doctor House. Los tres se arrastraron hacia lo más oculto de la base. Vieron con horror como la súper Allison sacó de los cuerpos inconscientes a varios de sus clones.

-Idiotas- llamó House a Santana y a Rhyo. – Tengan, tómense esto.

-Eso es Vicodin, viejo tonto- dijo Santana con desprecio.

-Si, pero Vicodin modificado. Tiene la misma composición química del Axe y un poco de cerveza, más un poco de esencia de Homero Simpson.

Los dos miraron el frasquito con asco.

-¿Qué diablos?- dijo Rhyo suspicaz.

- Está bien. Miren- dijo House con el ceño fruncido.

Potter se arrodilló ante Allison Alfonsina Violeta Salazar apellido de escritor de realismo mágico barato regional latinoamericano.

-Señora mía. Cayeron redondos en la trampa. ¿Ahora si me vas a dar la Nimbus ocho mil?- dijo con ojos brillosos.

-SI… si, Potter, como sea…. Ahora vamos a buscar a Genzo. El es mi presa principal- dijo ella con desprecio.

-¿Y qué haremos con los demás idiotas?

-Enciérralos en una cápsula. Les quitaré el cerebro luego.- dijo ella con voz pegajosa.

-¿Y las mujeres?- dijo Potter con asco.

Rhyo les señaló, horrorizado, a Marie, que estaba cerca. Santana fue de inmediato a rescatarla.

-Ah, bien, a esas las ejecutaremos.

-Vámonos- dijo House trémulo.

-Pero… ¡las chicas! ¡Yukari!- dijo Rhyo lastimero.

-No hay tiempo. Solo pudimos rescatar a Marie. Huyamos- dijo Santana decidido.

Así que al pobre de Rhyo le tocó cargar al déspota doctor. Santana se ocupó de Marie. Corrieron todo lo que pudieron. Vieron con horror como el cuartel explotó en mil pedazos.

-Potter… nos traicionó. Maldito. Por cosas como esas es que me volvería mortífago. Pero mataría a la calaca esa de Voldemort primero- dijo Santana furibundo.

- Me lo esperaba- escupió el Doctor House fuera de sus casillas. – Yo era uno de los más grandes amigos de los pocos que pudieron envenenar a Allison Alfonsina. De Severus Snape, el profesor que Potter más odiaba. Ahora está muerto, pero me legó todos sus conocimientos de venenos en sesiones de café. (Me echó uno, por cierto, en mi cappuccino). Se ha vengado bien, el idiota.

-¿Qué haremos?

-Busquemos al grillo- dijo House reflexionando. – El incompetente habrá de sobrevivir a FAN-GIRL. No es tan débil. Si le quita el cerebro a Wakabayashi, esta isla estará perdida por siempre.

El reanimó a Marie con su Vicodin. Esta despertó, como si fuese un soldado americano furioso.

-¡Voy a eliminarlas! ¡Esas zorras! – gritó rabiosa. Santana la abofeteó.

- Vamos a acabar con ellas. Pero debemos buscar primero al grillo. El problema es que este es un lugar muy grande.

-No se preocupen- dijo House. – Tómense el Vicodin.

Luego de gruñidos, todos sintieron "la conexión con el Glillo". De hecho, solo era el apestoso olor que resultaba de la combinación entre esencia de Homero Simpson, un poco de testosterona, y sudor de luchador mexicano.

¡Al sur! Gritaron todos.

Pero cuando iban a medio camino, un ruido de mil voces femeninas y Stradivarius, los congeló. Vieron como Genzo, con Taro Misaki en la espalda, Kojirou y Sensei T. Grillo (este en el hombro de Genzo), corrían con rostro de verdadero horror. Había 50 Allisons, todas del mismo poder cursi, amorosamente destructivo y vomitivo de la otra, persiguiéndolos.

-¡Ustedes! ¿Y los otros?- gritó Genzo desesperado.

-¡No hay tiempo de explicar!- dijo Rhyo ya fastidiado por tener al Doctor House a cuestas. -¡Huyamos! ¿Y de dónde diablos…?

-Todas salieron de la boca de Taro- dijo Sensei T. Grillo. – Derrotamos a FAN-GIRL, si, pero la Sue aún se retuerce en su rabia. Creí que el balón acabaría con el virus…

-Otra de tus brillantes ideas, grillo tonto. Con razón tienes el cerebro de un insecto- dijo House despreciablemente.

-Ese tipo me agrada- dijo Kojirou admirado.

-Cállate House- dijo Sensei T. Grillo molesto. – Tú tampoco has escapado.

-¡Cállense los dos y corran!- dijo Rhyo, oyendo a las Sues decir cosas como estas:

"Yo te digo esto a ti, si alguna vez has experimentado la molestia de ser fastidiado hasta el cansancio por gente estúpida, con poco intelecto y demasiado tiempo libre, que no dejes que una dura crítica te detenga de hacer lo que tienes planeado hacer, de romper tu sueño, de seguir tu camino por el firmamento. Sobre todo cuando amas a una persona como yo lo hago"

"Si, nuestro sueño es comer coco" dijo otra convencida.

"Si, comer Genzo"

"Pablito clavó un clavito. Y no nos molesten porque nos tienen envidia"

"Sin embargo, si usas la escritura como maldición, para intentar atacar, herir o denigrar a tus semejantes, no serás nunca un buen escritor, sino simplemente un perfecto idiota y un auténtico mediocre…. Eso me recuerda que ahora debo sacar mis palabras de otro autor de superación que no haya plagiado"

"Camarón que se duerme vale más que ciento volando"

"Si lo hace el Presidente, es legal"

¡AGGHHH! –gritó Genzo tapándose los oídos. - ¿De dónde viene tanto resentimiento y verborrea! ¡Sus palabras me saben a vómito relleno de chocolate! ¡No lo soporto!

-Ese es, precisamente su efecto. Allison está furiosa contigo. Es lo que se llama "ardezón"- diagnosticó House, que golpeaba con el bastón a Rhyo, para que caminase más rápido. Pero ya sabemos que sus insultos han provocado que muchos la hayan burlado. Por eso ha cambiado su estrategia, para parecer refinada. Eso me recuerda que al pobre Joseph Fiennes lo tiene en una mazmorra desde hace 10 años, por su papel en "Shakespeare enamorado". Lo tiene con la misma ropa, la muy enferma.

-La "ardezón" es el peor poder de la Sue- dijo Sensei T. Grillo. – Ahí es cuando disfrazará su rabia e insultos de la manera más "refinada" para atraer presas de la misma calaña. ¿Por qué creen que ya no se oye más a James Blunt?

-¿Por qué el mundo ha comprendido que solo es un inglés idiota y llorón?- preguntó Rhyo.

-No, ella lo mató con el mismo discurso. Solo que siempre roba la esencia del autor. Gracias a eso, Deepak Chopra ahora solo vende curry en Calcuta, y Paulo Coelho, con la memoria borrada, es un viejito que regenta un burdel en Copacabana. Les robó las ideas a todos.

-Por cierto- dijo Marie escéptica. - ¿A dónde vamos? Nos tendrán rodeados, tontos.

-A mi refugio- dijo House. – Le robé esto- dijo mostrando la varita de Harry Potter. – Al mago lambón.

-¿Sabes cómo usarla?- preguntó Marie escéptica.

House se la dio a Genzo.

-Repite conmigo: Desaparicus.

-Eso es estúpido- dijo Genzo buscando otra salida.

-Hazlo, tonto.

Genzo lo hizo. Aparecieron en un refugio que en otro tiempo se llamaba "La Mansión X"

-Pero… no entiendo… ¡este es un gran refugio! ¿Qué pasó aquí?- dijo Kojirou desconfiado.

-Así que lo encontraste, Gregory- le dijo Sensei T. Grillo significativamente a su odioso rival.

-SI, idiota. Y sin tu ayuda- dijo House.- Como Allison Alfonsina no pudo capturar a Logan, que en paz descanse, se lo llevó con casa y todo. La muy estúpida no sabe el poder de esta mansión. Tardé años en modificarla, y dejarla mucho mejor.

-¿Potter sabe de esta mansión?- preguntó Santana dejando a Taro, inconsciente, en el sofá.

-Si y no. Le pedí su capa de la invisibilidad y la descompuse en varias partes. Hallé la fórmula y la apliqué a la casa entera, en el sistema de seguridad.

-Oiga, pero usted es un muggle. ¿Cómo demonios puede hacer magia, y como descompuso la capa?

-Aquí todo es posible, tanto como que Santana se hubiese vuelto afeminado- dijo Sensei T. Grillo mirando al brasileño, - Como que Kojirou un caballero. Así que el ahora puede hacer magia.

-Qué magia ni qué magia, grillo idiota- gruñó House. –No duraremos mucho tiempo acá. Las Sues clones nos deben estar buscando. Oigo sus gritos y ardezones desde aquí. Debemos buscar la manera de atraerlas a todas, y buscar el modo de darle la estocada final, para que no se vuelvan a reproducir.

-Bueno, tú eres el inteligente aquí- dijo Sensei T. Grillo mordazmente.

- Y tú el asqueroso irresponsable que creó el programa. Debe haber un modo…

Las ardezones retumbaban en medio de la selva. Marie atendía a Taro, preocupada por Levin, su hermano, y los demás. Los árboles caían. Ya no había tiempo, y House miraba su bastón. Sensei T. Grillo solo miraba a Genzo… tendrían que desterrar el virus para siempre. Pero ya no había tiempo.

CONTINUARÁ…

Créditos a Alacena y su ardezón encubierta de máxima barata de superación: "El poder de la bazofia escrita" (escrito solamente por la rabia que le produjo que le dijeran que en FFNET no se colocan songfics) . Si, bebé, a diferencia tuya, yo no plagio y doy crédito . Uso tu basura para cosas más productivas. Ya lo ves.

Y créditos a Frost/Nixon por alg