Obsesión
Camina a paso ligero, con grandes zancadas, las manos en los bolsillos y el ceño fruncido
Camina a paso ligero, con grandes zancadas, las manos en los bolsillos y el ceño fruncido. James, detrás de él, intenta alcanzarlo. Lo llama varias veces, pero Sirius no quiere saber nada con el mundo en ese momento, y mucho menos con él, porque considera que han perdido por culpa del que era su mejor amigo. De hecho, no sólo han perdido, sino que han cogido su orgullo y lo han pisoteado sobre el barro para después llevarlo a un estercolero.
Lo de James es imperdonable. Está muy disgustado con él. Pero si está tan enfadado es, sobre todo, por esa mirada en las caras de Remus y Peter. Algo así como un "te lo dije". "Lo sabía". Como si Sirius Black estuviera acostumbrado a perder. Como si soliera hacerlo. Como si ellos hubieran sido testigos de alguna derrota suya antes.
Imperdonable.
-¡Sirius, joder! –exclama el chico de gafas cuando por fin le da alcance- ¡No es para tanto! ¡Sólo hemos perdido una partida de ese panchís muggle!
El aludido se detiene en seco. Se gira repentinamente y le dedica a su amigo una mirada de la cual podrían salir llamas en ese momento.
-¡Me cago en la puta, Potter! ¡Te dije que no cogieras el verde! ¡TE LO DIJE! ¡Es el color de Slytherin, joder! ¡Y todo lo que tenías que hacer era sacar un puto cinco!
El otro chico suspira. Piensa que necesita paciencia en ese momento. Que, por mucho que Sirius sea su mejor amigo, también es la persona más terriblemente obstinada, orgullosa y caprichosa que conoce. Así que pide toneladas de paciencia que no sabe de dónde sacar.
-Si quieres, les podemos pedir la revancha…
En los ojos de Sirius aparece un brillo casi infantil.
-¿Pedir la revancha? –repite con un deje de indignación- Se la vamos a exigir y después los machacaremos.
James observa casi con desesperación cómo el gryffindor de ojos grises da media vuelta y vuelve por donde ha venido. Le sigue, resignado, hasta la Sala Común, donde Peter se muere de risa y Remus espera pacientemente, con los codos sobre la mesa y la cara apoyada en las manos. Con una mirada de lobo juguetón que sabe que hay una presa que siempre vuelve.
-¿Vienes a por más, Canuto?
James toma asiento junto a Sirius y no puede evitar reír ante la expresión ceñuda de este tras las palabras del licántropo. Coloca sus fichas –rojas, por supuesto- con fuerza, haciendo que el tablero se mueva, sin apartar la vista de Remus.
Lo único que hace que el chico de gafas pierda el interés en la escena es que Lily se deja caer por la ahora afortunada Sala Común para hacer los deberes, aparentemente. Ese pelo, esos ojos, esas piernas… Dios, es Lily. En todo su esplendor. Como de costumbre, vaya.
Peter los estudia a todos desde un rincón, y no sabría decir qué obsesión es mayor: la de James por Lily, la de Remus por Sirius, o la de este último por ganar en todo.
Mucho tiempo sin actualizar, ugh... x.x·
Gracias por las reviews que, aunque poquitas, siempre se agradecen XD .
