Fase 2; Resignación
-Esto está muy bueno- ya había terminado otro vaso y pedía más.
-Jajaja, hacía tiempo que no te veía con tantas ganas de beber- Franz sacaba otra botella.
-Qué estás diciendo. Yo siempre estoy listo- la embriagues de Albert comenzaba a hacerse notar
-Si, como digas. Aquí tienes.
-Lo digo en serio… todos creen que soy un pobre iluso pero eso se acabó. ¡A partir de este instante dejaré de ser el antiguo Albert que todos conocen!- se puso de pie y alzó el vaso.
-¿En serio? Y dime¿cómo será el nuevo Albert?- Franz estaba ansioso de escuchar el discurso de su amigo ya ebrio.
-Será fuerte como… como una roca. Todos lo respetarán y además… ¡matará con la mirada!
-¿Matará con la… mirada?- el rubio con esto último, hacía esfuerzos por no soltar unas carcajadas tremendas que tenía guardadas.
-¡Por supuesto! Mis ojos serán rudos y transmitirán un mensaje de peligro a todo aquel que intente acercarse mas de la cuenta- Albert entonces lo miró con lo que sería su supuesta "mirada asesina", practicando primero con su amigo- ¿y bien¿qué te parece?
Pero aquello fue la gota que rebalsó el vaso y Franz, como humano que era, no pudo contener más la risa, estallando en su propia cara.
-Pero qué… ¿qué es tan gracioso?
-Perdona… perdón, ejem- tosió para calmarse- ¿no crees que siendo así, la gente te tendrá miedo? Terminarás quedándote sólo
-Esa es precisamente la idea. Escucha, no me interesa lo que los demás piensen mientras los que conozco sepan quién soy realmente. Tú por ejemplo, sabes que en realidad estoy fingiendo y no te alejarás¿verdad?- esto último lo dijo con una mirada de esas que convencían a cualquiera.
¿Por qué debía ser de esa manera? Maldición¿esque acaso no podía ser menos lindo? Así, era imposible negársele… bueno, siempre había sido de esa manera después de todo, pero era algo que no le facilitaba las cosas en absoluto.
-Pero tú mismo estás diciendo que esa "faceta" que usarás, no es tu verdadero yo. Entonces en realidad tú no quieres cambiar totalmente. Te gusta tu manera de ser.
-Pues… no sé si me guste pero tú dijiste que así le agradaba a los que me conocen y no quiero alejarlos- dicho esto, agachó la cabeza, como si acabase de hacer algo malo.
-Tonto- se acercó a él y con gesto fraternal, posó su mano sobre su cabeza- hagas lo que hagas, siempre nos tendrás a nosotros. Ya viste, lo que te acaba de pasar es la prueba mas concreta de ello. Soportamos tu fanatismo hacia aquel tipo Jajaja
-Si, pero…
-¿Pero qué¿Nos vez alejados acaso? Acaso yo no estoy ahora junto a ti, soportando tu borrachera?
-Cállate- pero Franz logró sacar unas risas de su querido amigo.
