CAPITULO 1:
SUICIDIO.
La tristeza y soledad que sentía en la extrañamente silenciosa casa de Shigure, se reflejaban en esos extraños ojos violetas que observaban fijamente el brillo metálico de la navaja que se posaba en sus manos.
El dueño de esos ojos era Yuki Sohma.
Aunque quería acabar con esto rápidamente, había algo que se lo impedía. No sabía si era su falta de voluntad o simplemente el sentimiento cada vez más patético al comprobar lo difícil que se le hacía terminarlo todo.
¿Cobardía, tal vez?
FLASH BACK
-¡Pelea!-gritaba insistentemente Kyo- ¡Rata cobarde!
Silencio fue la única respuesta que recibió el gato del zodiaco, y este (claro) no tomó muy bien el ser ignorado, lo que provocó que le hirviera la sangre aún más. Así que empezó a lanzar golpes que Yuki esquivaba con facilidad.
- Ya madura- contraatacó Yuki con fastidio mientras le soltaba una patada no muy fuerte, pero lo suficiente como para hacerlo retroceder considerablemente y caer al suelo.
-Maldita rata…- repuso Kyo con una mezcla de enojo y decepción, mientras se sobaba la parte de su cuerpo que había sido pateada- No tienes ni idea de cuanto te odio-
Yuki se sorprendió un poco. No era muy raro que Kyo le dedicara palabras de odio o desprecio. Es sólo la forma en la que lo dijo; normalmente parecía que no lo sentía en realidad, pero ahora sonaba más enojado y en sus ojos pudo ver un toque de ese odio.
Debía de admitir que estaba… ¿Dolido? No que lo fuera decir en voz alta. Pero dejar que se reflejara ese "dolor" en sus ojos era algo que no podía permitir, mucho menos al ver la expresión de Kyo cambiar a una de sorpresa. "¿Se habrá dado cuenta?" pensó mientras despegaba la mirada de los ojos rojos que parecían quemarlo para no tener que encarar la prueba de uno de sus momentos de debilidad.
Sólo sonrió falsamente, ocultando sus ojos con su cabello plateado… como siempre lo hacía.
-Tú no me odias ni la mitad de lo que yo te odio- devolvió Yuki pasando de largo a un Kyo entre confundido y sorprendido.
Hace tiempo que no podía evitar responder a las cosas que lo hacían enojar (o doler), por así decirlo. Menos con Kyo, algo dentro de él no dejaba que ignorara ese tipo de comentarios del gato. Lo más seguro es que él realmente lo odiara, y lo que a Yuki le dolía era su orgullo.
FIN DEL FLASH BACK
"¿En verdad lo odio?, ¿Es mi orgullo lo que realmente me duele?" esta última fue la pregunta que inundó la cabeza de Yuki cuando el recuerdo le vino a la cabeza. "Ahora que estoy a punto de cometer una cobardía, no me puedo permitir caer más bajo y mentirme a mí mismo: Yo quiero a Kyo como a un…" dudó "…hermano… pero creo que decía eso por el dolor que causaba el escuchar sus palabras rencorosas y penetrantes que chocaban contra mi y se repetían infinitamente. Torturándome por dentro. Palabras que soy incapaz de olvidar, pues suenan en mi mente con un eco acusador."
"Kyo no es el único que ha dicho ese tipo de palabras rencorosas." Siguió reflexionando mientras cerraba los ojos con un suspiro cansado dejando que los recuerdos navegaran libremente por sus ojos cerrados "Desde que nací, todos me han odiado… ¿Es esto parte de la maldición?¿Acaso hice algo malo en mi otra vida?¿No merezco ser feliz?..."
"No importa… porque muy dentro de mí, sé todas las respuestas a esas preguntas, que me cuestiono cada minuto de mi vida, sólo van aumentando patéticamente mi estúpido sufrimiento y mi inseguridad sobre mi vida"
Hubo un momento de silencio en el que abrió los ojos para observar su reflejo nuevamente en el brillo de su navaja, no sabía por qué, pero verse reflejado hacía que su mente estuviera mas tranquila con lo que estaba a punto de hacer. Como si su cuerpo lo apurara para poder acabar con todo.
"Nadie sabe como soy en realidad. Vivo sólo, atrapado en mis propios sentimientos, sin ser capaz de sacarme esta pena que siento, debido a que no confió en nadie. Eso es lo que la vida me ha enseñado 'mientras más confías en los demás, más te lastimarán' porque la gente sólo vive para eso; para decepcionar, traicionar y abandonar. Esa es una realidad de la que no podría escapar, es simplemente inútil toda esperanza…"
"Esperanza" saboreó la palabra en su mente "me gusta esa palabra… Se parece a mí. Ambos dando algo inútil que a la vista de algunas personas es esencial…"
FLASH BACK
-Sohma-kun, -llamó Tohru sonriéndole a Yuki que estaba con la mirada perdida- ¿Vas a venir con nosotros al festival de invierno? Vamos a vernos con los demás afuera de la casa principal. ¡Será divertido!
-No gracias, Honda-san. -respondió Yuki con su sonrisa vacía de siempre- Hoy creo que sería conveniente que me quede aquí.
-Sohma-kun… -la voz preocupada de Tohru estaba presente en ese suspiro- ¿Te sientes mal? ¿Te sucede algo?… Realmente me gustaría que vinieras y…
-¿Por qué?- la interrumpió Yuki bajando un poco la vista. La expresión de sorpresa en el rostro de Tohru y el pequeño suspiro que sonó más bien como un "¿eh?" hizo que Yuki repitiera la pregunta- ¿Por qué quieres que vaya?
-¿¡Eh!? ¡Ah!…-Tohru intentaba pensar en algo rápido y un rubor se hizo presente en sus mejillas- Porque mientras más seamos es más divertido.- respondió finalmente sonriendo tiernamente ante su propia respuesta.
-Ya verás que te puedes divertir con los que van a ir- aseguró Yuki levantando la vista nuevamente, y regalando otra sonrisa falsa- No te preocupes por mí, Honda-san.
-Esta bien -accedió Tohru algo triste- Nos vemos, Sohma-kun. Hay comida en el refrigerador, por si te da hambre… No tardaremos- y con un gentil gesto con la mano, salió del comedor. Fue en ese momento cuando Yuki tomó dudosamente el cuchillo que ahora tiene en sus manos.
FIN DEL FLASH BACK
"Incluso alejo a la gente que me importa, ¿y para qué? Para evitar que me lastimen. Para que cuando me traicionen, no tenga que sufrir tanto. Llámenme egoísta o incluso cobarde, yo mismo me llamo así. Pero esta vez, no hay vuelta atrás."
"Siempre me lo he preguntado… Cuando muera ¿Alguien lloraría por mí?... Je, conociéndola, lo más seguro es que Honda-san llore por mí."
"Tal ves ellos lloren, pero tarde o temprano ese llanto se acabará y saldré de sus memorias…aun así…quiero que sean felices…Momiji, Kagura, Hatsuharu, Shigure, Ayame, Hatori y sobre todo Tohru y Kyo… Fue un placer…"
Por un momento cerró sus ojos y empezó a recordar las cosas buenas… sus momentos felices con sus amigos y familia. Y, por una extraña razón que Yuki no quiso indagar más (Especialmente en una situación tal como la suya), los recuerdos de Kyo enojado, sonriendo, sonrojado, indignado, con ese fuego en sus ojos a la hora de retarlo, llenaron su mente y una sonrisa triste apareció en los labios de la rata, pero no duró mucho, pues una nueva imagen de Kyo se puso presente en su mente: Kyo triste… llorando su pérdida…
Los ojos de Yuki se abrieron de par en par intentando alejar esa imagen tan triste de su siempre rival. Intentó ignorar el peso que de de repente e inexplicablemente sintió en su corazón. Dio una última repasada de los rostros de sus seres queridos, evitando el de Kyo, por supuesto y no esperó más.
Colocó el filo del frío cuchillo en su muñeca izquierda. El corte fino dio paso al fluido de sangre que corría en una velocidad sorprendente. No fue muy difícil debido a su piel delicada.
Los ojos de la rata del zodiaco miraban hipnotizado asombro el color carmesí de la sangre que contrastaba con lo pálido de su piel… Ese color le recordaba a alguien… a unos ojos.
Mientras la sangre caía, Yuki se debilitaba un poco en ¿Segundos? ¿Minutos? ¿Horas?, no lo sabía, el dolor punzante de su muñeca se había reducido a un simple entumecimiento. Su mente comenzaba a nublarse lentamente…
El dolor que le proporcionaban sus heridas más el olor de la sangre que corría por sus muñecas había sido casi insoportable, ahora sólo se sentía entumido, ni el olor de la sangre le llegaba. Su cuerpo a penas le respondía.
Pero no se comparaba al dolor que había sentido en el transcurso de su vida. Una sola mirada en los ojos violetas de la rata del zodiaco, y muchas personas se asombrarían de la sabiduría que se encontraba inmersa en ellos.
Tal vez era eso lo que hacía a Yuki Sohma una persona irresistible tanto como para las mujeres como para algunos hombres. Sin embargo, el hecho de que la mayoría de "los de afuera" sólo pudieran ver ojos completamente desolados también era una opción. ¿Quién ama más que los humanos el hecho de tener la oportunidad de ser el héroe o la heroína? Ayudar a un pobre, desafortunado y solo niño; además de guapo, de buena familia, inteligente y bueno en los deportes, no era más que cumplir una "fantasía de cuento de hadas". Era simplemente "Conseguir a tu príncipe ideal".
Se dice que la inocencia y la ignorancia son dones. Lástima que Yuki no los tuviera.
Yacía en el suelo cuando lagrimas llenaron sus ojos sin ser derramadas acompañada de una sonrisa triste. Con un giro lento de sus ojos violetas, recorrió por última vez el comedor en donde se encontraba hasta que sus ojos dieron con el reloj de pared que estaba justamente arriba de él. Fue entonces cuando notó que había pasado más tiempo del que sentía, razón de que su vista le comenzara a fallar. Todo terminaría pronto. El único ruido que captaban los oídos del inmóvil adolescente era el "tic tac" proveniente del reloj, pero pronto el suave sonido del aparato se volvió ruidoso… Yuki se concentró un poco y distinguió los pasos que se adentraban a la casa de una forma ruidosa y conocida…
El pánico lo comenzó a llenar…
CONTINUARA…
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