Konni ^^ Después de una semana –aproximadamente- acá les traigo el capi 2. Gracias a AAPD1095 (espero haberlo escrito bien UuÙ), a Musaga-san y a mukuchito por los RR :D, me alegro que les haya gustado el primer capi. Y antes de que empiecen a leer la conti tengo que rogarles que no se molesten por el posible cambio que hice en la actitud de ciertos dos personajitos (si leen se darán cuenta de quienes les hablo...)
Bueno, ya terminé de decir lo que quería decir, así que nos vemos en las N/As y al final también quiero aclararles una cosita...
Mistery guy
Capitulo 2
"La broma"
Abrí mis ojos, pero los cerré enseguida al sentir la fuerte luz de la lámpara de techo golpear con ellos.
Me senté en la punta de la cama en donde me encontraba. Era mi habitación. Estaba en mi casa... pero no recuerdo cuando ni como llegué.
Me tallé los ojos para después mirar para el otro lado de la cama...
- ¡AAAAH! – Grité.
- ¡Tranquilo! – Me dijo "el señor Fuji", quien se encontraba sentado a mi lado, mientras intentaba sacarme la almohada con la cual me estaba tapando.
- ¿Qué haces aquí? – Le pregunté - ¿Cuándo entraste?, ¡Cuando me desperté puedo jurar que estaba solo! –
- Estoy aquí porque yo te traje, siempre estuve en esta habitación, aunque tal vez no me notaste. -
- ¿Cómo sabes que vivo aquí? –
- Pensé que ya te lo había dicho... sé todo de ti –
- Oh, es cierto... me olvidaba de ese insignificante detalle – Dije con un sarcasmo notable en mi voz.
- No tienes por qué tratarme así... ya te dije que no quiero ni te haré daño –
- No sé que pienses al respecto... pero es aterradora la idea de que un desconocido, que hay que mencionar, no viste en tu vida (N/A: qué no es ese el significado de "desconocido"? ¬o¬), venga y te diga que lo sabe todo sobre ti. –
End Eiji POV
- Si... puede ser que suene aterrador pero... no debes tratarme como si fuera un desconocido. Es feo recibir ese sobrenombre para mí, ya que te he estado observando, prácticamente, toda tu vida. – Dijo el castaño.
El otro solo se quedo pensando lo dicho por su acompañante.
- ¡¿Estás diciendo que me espías?! – Gritó exaltado.
- Emm... yo... no... Ya déjalo así. – se auto interrumpió dándose cuenta que había metido la pata, supongo - ¿Vives solo? – Preguntó.
- Sí –
- No me parece correcto, solo tienes dieciséis años y ya estás viviendo solo, ¿cómo te mantienes? – Empezó lo que pronto se convertiría en una incómoda "entrevista", mejor prevenirla.
- Si conoces todo sobre mí, ¿no deberías saber eso también? – Se burló el pelirrojo.
- Las preguntas no se contestan con otra pregunta –
- Entonces no es cierto eso de que sabes todo de mí. –
- Lo es... –
- ¿Entonces? ¿Para qué preguntas? –
- ¡Esto no es un juego!, ¡Me preocupo por ti! –
- ¡Y yo ni te conozco! –
- ¡Ya deja de decir eso! –
- ¡AAAAA! – Soltó un grito de histeria Eiji.
- ¿¡Qué pasa!? – Dijo entre preocupado y alterado, pero a la vez sin perder esa tranquilidad tan natural y envidiable que posee -aunque eso suene lógicamente imposible-, Fuji.
- ¡Me pones nervioso Fujiko-chan! – Gritó casi inconcientemente el pelirrojo mientras se tapaba las orejas (N/A: a causa del nerviosismo, por si no lo expreso bien...).
Su acompañante rió con su típico "He-he". - ¿Fujiko-chan? – Preguntó más sonriente de lo normal, aunque con expresión confundida.
- Lo, lo siento... no pensé en lo que iba a decir – Dijo desviando la mirada el pelirrojo para ocultar el posible sonrojo que se encontraría en sus mejillas.
Eiji POV
Me volteé dándole la espalda y me puse a "pensar".
¿¿Fujiko-chan?? ¡¿Por qué dije eso?!, ¡Que estupidez, Eiji..! ¡No suelo ponerles sobrenombres a las personas que no conozco y se supone que no lo conozco! ¿¡Por qué le dije así!? No puede ser... quien sabe lo que pensará ahora... Alto. ¿¿Por qué me importa lo que piense éste tipo?? ¡WAA!
- ...Eiji-kun? –
Genial, ahora me llama ¿qué se supone que diré? o peor, ¿Qué me dirá él? Maldición Eiji, ¿por qué te pones tan nervioso? Sólo es un tipo desconocido que está sentado en mi cama, a un lado de mí... o.ó... –recopilando data- en mi cama, en mi cuarto, en mi casa, un desconocido... ¿¡Y si resulta ser un violador buscado por la FBI y las fuerzas marítimas!? Ya estás enloqueciendo Eiji... ¿qué tienen que ver las fuerzas marítimas...?
- ...Eiji? –
Y ahí va de nuevo... solo tengo que dar vuelta mi cabeza y preguntarle ¿qué carajo te pasa? No, mejor no de esa forma... queda muy desagradable... y yo no soy desagradable, yo soy un buen amigo... ¡pero él no es mi amigo! No importa... hay que ser bueno con todos... ¿¡y si es un violador!? No, no puede ser un violador... no tiene cara de serlo, más bien, tiene cara de ser un amable y bondadoso chico de unos diecisiete o dieciocho años con un lenguaje algo extraño que se preocupa hasta por una mosca que flota en el medio de una taza de café, -eso último sí que es desagradable...- pero al mismo tiempo porta esa sonrisa sádica que me hace dudar lo primero que pensé.
Entonces siento algo en mi hombro que me saca de mis pensamientos y hace que pegue un saltito y grite como chica.
- ¡A! – Fue un grito cortito.
- ¡A! – Aunque no lo crean ese grito no salió de mi garganta.
Momento de silencio.
- ¿Qué ocurre, Fuji? – Pregunté volteándome para verlo.
- ...Lo que pasa es que te estaba llamando, pero estabas "medio ido" entonces no respondiste mi llamado y decidí tocarte el hombro con mi mano para llamar tu atención pero entonces te sobresaltaste y gritaste como chica, yo también me sobresalté ante tu reacción y acompañado de eso, también grité como chica. – Bien, esto me hace dudar si en verdad éste chico es de pocas palabras o es un lorito como yo... alto, ¡yo no soy un lorito!
- Em... bueno, y entonces, ¿qué era lo tan importante que ibas a decirme? -
- Lo que iba a decirte era que... – Hizo una pausa – no sé, ya lo olvidé. –
Momento de silencio, otra vez.
~ En otro lugar ô.ô ~
- Tezuka... ésta es la decimanovena vez en el día que me preguntas eso – Se quejó un chico de apariencia joven cuyo cabello podría hacerse pasar perfectamente por una bola de boliche - ¿Por qué voy a saber YO dónde está ese Fuji que dices? –
- Es que no entiendo por qué... pero siento que está con otra persona ¡y no me gusta tener que sentir que está con otra persona! – Se justificó el tipo de anteojos.
- Sí, ya me dijiste eso como quince veces... – Murmuró el chico anterior con semblante agotado y con cara de "y a mi qué?", cosa que el otro no pudo notar ya que se encontraba dándole la espalda.
- Kakimaru Jeii... – Susurró su compañero "cuatro ojos".
- ¿Eh? –
- Kakimaru Jeii... ¿te suena ese nombre? –
- Mmm... ¿No será Kikumaru Eiji? – Corrigió el de extraño peinado con la mano en la pera, en modo de pensamiento.
- ¿Eso qué tiene que ver con el nombre que yo dije? –
- Tal vez te confundiste y cambiaste de lugar algunas letras... –
- A ver... si eres tan inteligente... ¿cómo sabes que no me refería a un Kakimaru Jeii? –
- No me suena ese nombre... –
- ¿Y por qué el otro sí, acaso lo conoces? –
- No... Pero estaba revisando la guía de teléfono y ví Kikumaru Eiji -
- ¿Y para qué buscabas en la guía telefónica? –
- Es que quería llamar a mi abuelita para decirle que no podría darle un regalo de cumpleaños ya que gasté todo mi dinero ahorrado en cinco años y medio en una donación a Greenpeace –
- Pobre tu abuela... – Susurró Tezuka.
- ¡Tenía que hacerlo! ¡¡Por el bien de las ballenas!! – Se justificó con brillitos en los ojos.
- Pero según muchas personas los barcos japoneses son los mayores cazadores de ballenas, eso vi en un documental ambientalista en New York... –
- Si crees en lo que dicen esos documentales baratos no sé como pudiste vivir tantos años con la mente tranquila. Es obvio que nosotros, los japoneses, no hacemos eso, ya que si no ¿por qué hubiera gastado tanto dinero en una donación para salvar a las ballenas, si supuestamente somos nosotros quienes las cazan? Ellas merecen una vida tranquila, o sea, CERO VIOLENCIA!–
- En fin, ¿cómo te acuerdas de ese nombre? No vas a decirme que tienes memoria fotográfica justo ahora, ¿verdad, Oishi? – Preguntó ignorando completamente lo dicho por el otro.
- No es eso... – Susurró jugando con sus dedos, tal y como Hinata de Naruto – Es que el nombre en sí me dio curiosidad y decidí entrar en Fecebook y escribir "Kikumaru Eiji"; entonces en el monitor apareció un hermoso chico pelirrojo de mirada azul como el mar y una muy posible expresión gatuna que correspondía a ese nombre. -
- Para qué pregunté... – Susurró Tezuka.
- Bueno pero, ¿para qué quieres saber de ese chico? –
- No sé, se me ocurrió preguntar... –
- ¬¬ –
...
- Ooiishiiiiii... – "Cantó" Tezuka.
- ... –
- Oooiiishiiiiiiiii... - Volvió a "cantar" elevando un poco el tono de voz y estirando el nombre para no ser ignorado.
- Ya basta, ¿qué pasa? –
- Necesito que me hagas un favorcito – Comentó con carita de perro bajo la lluvia rogando para que le abran la puerta a su hogar.
- T-T -
- Hola, habla Inui – Atendió el teléfono un chico alto, pálido, de cabello negro y con gafas. - ¿Quién es? –
- ¡INUI, MALDITO! – Gritó una voz quisquillosa desde el otro lado de la línea.
- Oh... Kikumaru, dime ¿qué sucede? –
- ¿¡Cómo que qué sucede, Inui!? – Seguía gritando sacadamente el pelirrojo, cosa que provocaba varias risas en la garganta de su castaño acompañante - ¡Me hiciste ir a un lugar que no existe! –
- Eso es imposible, ¿cómo te voy a hacer ir a un lugar que no existe? No es lógico, además, – Antes de continuar el pelinegro acomodó sus lentes – hay un 85% de probabilidades de que te estés confundiendo de persona. –
- ¿¡Cómo dices!? ¡Inui, tú me mandaste una carta con una dirección inexistente y firmada con tu nombre, amigo! –
- Si así lo dices... hay un 96% de probabilidad de que te hayan engañado firmando con mi nombre, para que te desquites conmigo, -tal y como lo estás haciendo, aprovechándose de lo fácil que puede ser engañarte, Kikumaru, no quiero ofenderte, solo te soy sincero. Además no recuerdo haberte dado ninguna carta ni nada por el estilo, tengo que informarte que gracias a mi infalible memoria la probabilidad de que yo haya sido quien escribió la carta se reduce a un 0,00% -
- Nunca entiendo lo que dices, Inui, ¡nunca te entenderé! –
- Hay un 68% de probabilidades de que así sea. –
PI-PI-PI
- Me cortó – Afirmó el pelinegro.
- ¡Mataré a Inui! – Susurró el pelirrojo con los ojos cerrados apretando nerviosamente el aparato telefónico.
- He-He –
- ¡¿DE QUÉ TE RÍES?! – Explotó Eiji contra su acompañante, haciendo que con su grito, los pelos de éste se movieran como si por una refrescante brisa de verano se tratara.
- Tu amigo trataba de decirte que él no fue quien te mandó la carta, que lo más probable es que te hayan echo una broma -
- Emm... eso ya lo sabía! –
- Está bien, sólo lo aclaraba. ^u^ -
- A ver... – Murmuró el pelirrojo mientras volvía a agarrar la carta donde se encontraba escrita la dirección y la "falsificada" firma de Inui - ¡Cómo no me di cuenta antes! Ésta letra grande, desprolija, torcida y casi ilegible sólo puede ser de una persona... –
- ¿Hola? – Atendió el teléfono un chico de cabello oscuro.
- ¡MOMOSHIRO! -
- ¿Kikumaru-sempai?, ¿Qué ocurre? Es raro que me llames – Preguntó el ojivioleta con una sonrisa cómplice en su rostro.
- ¿¡Cómo que qué ocurre!? – Eiji sentía como si estuviera viviendo un déjà vu - ¡Momoshiro, se que tú me hiciste ir a no se qué lugar escribiendo en un papel una dirección inexistente con la firma de Inui! – En ese momento se escucharon unas carcajadas totalmente exageradas, típicas de Momo, para después escucharse un fuerte PUM. - ¿Eh... Momo..? Momoshiro...? –
- JAJA, jaja... ja... – Se escuchan ruidos de muebles corriéndose - *cof,cof* Lo siento Eiji-sempai, me dio un ataque de risa y me caí de la silla, pero estoy bien, gracias –
- Dime por qué lo hiciste Momoshiro... –
- ¿eh? Ah, sí... yo no fui... seguro que fue el idiota de Ryoma –
- ¡Esa letra no es del bajito, Momo! ¡Es tuya y únicamente tuya! –
- Ryoma haría cualquier cosa para hacerme quedar mal... será enano pero es demasiado vivo para mi gusto. –
- ¡Creo que eres tú quien quiere hacer quedar mal a O'chibi ahora! –
- Bueno, está bien Eiji-sempai... me atrapaste. Fui yo... pero no fue mi intención! Yo iba a poner la carta en la mochila de Ryoma, habrá caído en la tuya por accidente! ¡No sería tan tonto de mandártela a ti, que tienes la mejor vista de la escuela! –
- Pero Momoshiro ¡No hace falta tener buena vista para darse cuenta de que es tu letra! Además, Ryoma también tiene una vista excelente!, ¿lo olvidas? ¿¡O acaso... – Antes de que Eiji pudiera continuar se escucha un extraño ruido proveniente del teléfono.
- Ups... jeje, perdón, creo que tengo hambre. ¿Qué te parece si en un rato nos vamos a comer hamburguesas? Llamaré a Ryoma y de alguna forma lo convenceré de que pague... –
- Hoi hoi ^o^, mientras que el bajito pague cuenten conmigo. – La expresión de Eiji había cambiado de un instante a otro, hace tres segundos parecía que iba a apedrear a alguien y ahora estaba que saltaba de alegría, como si fuera bipolar... o por lo menos eso pensaba Syusuke.
Entonces Eiji cortó el teléfono.
Eiji POV
- Pensar en esas hamburguesas ya me dio hambre... – Susurré – Oh, aún sigues ahí – Dije al ver a Fuji mirando por la ventana de la habitación.
- Sí – Afirmó volteando a verme.
- Y que dices, ¿quieres venir a comer hamburguesas?, después de todo aún tengo que darte las gracias por salvarme de esos tipos de algún modo. – Invité.
- Descuida, además no tengo hambre – Dijo sin parar de sonreír.
- Pero... –
- No te preocupes, enserio. Yo ya me iba... –
- Pero dijiste que no tienes casa fija –
- Es cierto. –
- Entonces puedes quedarte aquí si gustas –
- No quiero ser un estorbo... –
- ¡No eres un estorbo! Además... – "Demonios, además ¿qué?" - yo ya me voy a comer hamburguesas... – Me apresuré en decir.
- ¿No te da miedo que me quede solo en tu casa? A fin de cuentas, no conoces nada de mí. – "No había pensado en eso"
Es verdad, que injusticia, él sabe todo de mí y yo de lo único que estoy seguro es que él se llama Fuji Syusuke, claro, si es que no es un nombre falso.
- No. – Contesté.
- ¿Por qué no? – Cuestionó.
- Porque no me pareces una mala persona – Respondí sinceramente.
Momento de silencio. Este día se hicieron muy comunes estos momentos ¬o¬
- Me alegra oír eso – Dijo sonriendo más de lo normal. Se dio la vuelta para apoyar la mano sobre el picaporte. Lo interrumpí.
- ¿Qué haces? – Le pregunté.
- Pensaba dar un paseo por aquí, hace mucho que no estoy en Japón. –
Entonces una musiquita proveniente de mi celular interrumpió nuestra charla.
- ¿Hola? Genial. Hoi hoi, ya salgo. – Corté – Es Momo, dice que ya convenció al bajito así que me voy... –
- Está bien, entonces yo también me voy – Y se giró para salir por la puerta, pero entonces me acordé de algo.
- Por cierto, se me olvidaba preguntarte: ¿Cómo me trajiste aquí si no tienes la llave? – Le pregunté, puedo jurar que por un momento dejó de sonreír.
- Bueno, yo... – Iba a comenzar su confesión pero lo interrumpí, más bien, mi estómago lo hizo. Una sádica sonrisa volvió a asomarse en su rostro – Será mejor le hagas caso y vayas a comer, no querrás que tu estómago se enfade contigo y tome venganza luego. –
- Amm... Bien, supongo que tienes razón – Afirmé algo dudoso. El ruido de mi pancita rogando por alimentos le salvó la vida, por lo menos en ésta ocasión, veremos que dice luego...
En sólo cinco segundos, tiempo que me tomó voltear la cabeza y mirar la hora, él había desaparecido. Ahora que me doy cuenta, no lo escuché salir por la puerta, ni a ésta cerrarse. – Que tipo más raro... -
End Eiji POV
Fuji se encontraba a unos metros de la puerta de entrada a la casa del chico neko, caminaba tranquila y lentamente, con los ojos obviamente cerrados.
Ya se había echo de noche, pero a pesar de eso se podía ver perfectamente gracias a las luces que había en la zona, era un barrio muy bonito. De vez en cuando soplaba un leve vientito que hacía que los castaños mechones de Syusuke se meneen, y al mismo tiempo servían de mucha ayuda para hacer aún más bella la escena. A pesar de ser una hermosa noche, las veredas estaban casi desabitadas, así lo estarían si no contamos con la presencia de dos jóvenes chicos que deambulaban por la vereda de enfrente a la que Syusuke se encontraba.
Fuji no pudo evitar girar su cabeza para verlos; el más pequeño (N/A: pequeño de estatura...) parecía un chico normal: pelo rubio, despeinado y con ricitos de ovejita, sin mencionar los ruidosos bostezos que se mandaba de a rato; el que llamó la atención de Fuji, haciéndolo abrir apenitas sus ojos, cosa que pudo hacer posible que más que una estrella cayera del cielo a causa del extravagante y hermoso color que éstos tenían, fue el que caminaba a la izquierda del rubio, no porque fuera una cosa anormal con un cuerno en el medio de la cabeza ni nada por el estilo, al contrario, tenía una apariencia bastante convincente: A diferencia del más bajito, éste tenía el pelo perfectamente acomodado y peinado hacia los costados y de un peculiar tono grisáceo. Portaba una expresión irritada, seguramente debido a los insistentes bostezos de su acompañante.
Pero se dio cuenta de algo, que rápidamente lo llevó a una posible conclusión.
- ¿¿Shagami??, Es raro que aparezca más de uno en el mundo humano en lugares cercanos y al mismo tiempo... – Dijo en un susurro que fue arrastrado por el viento.
Fuji se hubiera quedado "examinándolos" un rato más si no fuera porque el ruido de una puerta abriéndose tras de sí lo alertó. Se escondió rápidamente, a una velocidad imposible para una persona común, detrás de un arbolito para no ser visto. Se asomó un poco para ver al pelirrojo saliendo de su casa.
Fuji pudo escuchar un suspiro de parte de éste – wa... no tengo ganas de ir hasta donde me esperan Momo y el bajito –o-U, ¿por qué soy tan fácil de convencer? Mencionan alguna comida rica y ya me tienen a sus pies T-T – Lo escuchó susurrar, no pudo evitar sonreír, tal vez esa información de cómo hacer que Eiji haga lo que uno quiera le sería útil en alguna ocasión.
Entonces vio al neko alejarse con paso cansado y resignado.
Fuji casi desesperadamente giró su cabeza para la dirección en la que se encontraban anteriormente los dos jóvenes, pero no los encontró.
Sus pies se movían, sin embargo sus ojos se posaban en todos lados menos en donde tenía que mirar: hacia adelante para no llevarse a nada ni a nadie puesto. Entonces pasó lo que tenía que pasar. Sintió como algo firme y fuerte lo empujó desde uno de sus costados. A decir verdad, no lo empujó, si no que lo chocó.
- Lo siento – Se disculpó Fuji.
- Ssssssssssssh – "respondió" el otro sin siquiera mirarlo.
- Que peculiar forma de hablar – Pensó Fuji ya unos pasos alejado del chico del pañuelo en la cabeza.
Continuará...
Espero que les haya gustado ^^ En fin, lo que les quería aclarar era el tema del color de pelo de cierto dormilón, como sabrán, Jiroh en el anime tiene diferente color de pelo que en el manga (anime: castaño claro medio anaranjadito, manga: rubiecito) y bueno, me gusta más rubiecito así que así lo puse xD
Y bueno, me quedaría a charlar pero tengo que irme o.ó Así que las dejo medio rapidito pero bueno...
Besos, se cuidan y grax por su tiempo! Kitsu.
