Disclaimer: Los personajes no me pertenecen y tampoco obtengo remuneración alguna por lo que escribo.
Resumen: ¿Qué consecuencias podría acarrear un viaje en el tiempo en la vida de Hermione Granger y Tom Riddle?
Autora: Sigel
Pareja: Hermione Granger/ Tom Riddle
Clasificación: PG-15
Quiero agradecer a lizraider, carolineSonPotter, Celestana, Crazy.Luna77, Navigo, james-granger, Kiitah, danyhogg, Kairy-Sama, por sus lindos comentarios. ¡Muchas gracias! Espero que les siga gustando la historia.
Aclaraciones: Las propiedades de algunos de los objetos mágicos así como sus funciones, han sido modificadas ligeramente, para poder así, contextualizarlos a la historia.
Capítulo IV: Dulce culpabilidad
¡Es ése! ¡Por fin lo he encontrado! – chillaba Hermione a causa de la emoción. El libro. No podía ser otro. Una de las cosas que enorgullecían a la chica, era que conocía cada ejemplar existente en la Biblioteca de Hogwarts.
Esta premisa, no la había dejado dormir en varias semanas. En un pasaje de "Historia de Hogwarts", mencionaba que dicho colegio poseía la biblioteca más completa de todo el mundo mágico.
"De nuestro tiempo" – esa frase retumbaba en la mente de la joven.
Sabía que Voldemort había obtenido la información a través de un libro. En eso, concordaba el recuerdo del viejo profesor de pociones.
Por los indicios de los recuerdos del profesor Dumbledore, ella intuía que Tom en su séptimo año, había encontrado la respuesta a sus cuestiones.
Tom – dijo la chica en voz alta, mientras exhalaba un suspiro. No podía dejar de pensar en él. Aunque ella sabía que el joven era su enemigo. Que él había arruinado la vida de tanta gente. Que por culpa de traumas infantiles, castigaba a su padre, en todas las personas que asesinaba sin piedad alguna.
Porque su padre también era muggle. Y lo había abandonado. Condenándolo a vivir en un horrible orfanato, repleto de gente corriente, de escoria que no merecía llamarse humana.
Tom aborrecía a su padre. Pero cobraría venganza. Él y todos los asquerosos muggles de su clase. Porque los muggles no tenían corazón. Por eso los muggles no poseían el don de la magia.
Por su condición bestial e inferior.
El joven Riddle estaba entusiasmado. Se veía complicado, pero nada comparado a su vida antes de Hogwarts.
Porque él amaba a Hogwarts.
Siempre supo que él no era igual a los demás niños del hospicio horrible donde vivía.
Sus juegos vulgares, sus modales espantosos.
Yo no pertenezco a este lugar – decía con los dientes apretados, mientras recibía una azotaína por parte de uno de los conserjes del orfanato.
Albus Dumbledore y su carta de admisión a Hogwarts, cambiaron su vida.
Se volvió paciente. Trabajó y estudió duro. Porque sabía que era la etapa de preparación, a una era mucho más grandiosa.
Con el tiempo, aquel niño famélico, agresivo y taciturno se convirtió en un apuesto joven, encantador e inteligente.
Porque el carisma y el poder de persuasión de Tom Riddle, atraían como un imán al metal.
Pero nunca se permitió enamorarse.
Tenía algunas escapadas con algunas, y rompía el corazón de la mayoría de las chicas del colegio.
Se divertía, pero ninguna era suficiente para él. Hermosa, pero sin cerebro. Con cerebro, pero no tan hermosa. Encantadora, pero muggle.
Para él, ésas eran las peores. Porque siendo muggles, enturbiaban el origen de la magia misma. La contaminaba.
Los muggles eran sangre sucia. Y había que exterminarlos, para preservar la magia. Por el bien común de todos los magos.
Pero luego conoció a Jane. Inteligente y bonita. Amante de los libros, pues prefería quedarse con ellos, a salir a pasear en un día soleado y tibio.
Así como él mismo.
La chica, era cortésmente distante con él. Aquello lo estaba volviendo loco. Porque a veces sentía que ella también se sentía atraída a él. Pero lo rehuía. Sentía su miedo. Podía olerlo en todas las personas. Tal como las serpientes.
Le dolía ver esa expresión de terror en ella, cuando él se la acercaba por detrás, para sorprenderla. Como un estúpido enamorado. O como un estúpido con las hormonas alborotadas. No lo sabía muy bien. Lo único claro, es que por primera vez, Tom Riddle actuaba como un verdadero estúpido.
Un crujido de entrañas, la trajo de vuelta a la realidad. La chica rió abiertamente, mientras consultaba la hora. Mediodía. Ahora entendía la razón de aquel extraño y gracioso ruido. El proceso del estómago, almorzándose al esófago, nunca era silencioso.
Hermione bajó lentamente las escaleras de la habitación de las chicas. Otra presión en el área abdominal. Pero el hambre no era la razón esta vez.
Había visto a Tom, que también se dirigía al Gran Comedor.
Ya no era Voldemort para ella. Simplemente era Tom. El chico que sintonizaba su mismo sentido del humor. Que amaba los libros y estudiar. Encantador. Inteligente. Y guapo.
Pero no podía darse el lujo de dar rienda suelta a sus emociones. Porque aunque le doliera, él era un asesino. Cruel y Vil.
Tom era la persona que había arrebatado el calor de un hogar a Harry. Uno de sus mejores amigos.
Los seguidores de Tom, sembraban el terror y la intolerancia dentro del Mundo Mágico.
Pero ya era demasiado tarde.
Ella había caído y no podía escapar de lo que había empezado a sentir. Porque entre tanto tratarlo, descubrir sus afinidades en común, habían por terminar de derribar todas las defensas que ella tenía.
Y Hermione Granger tenía muchas barreras.
Se odiaba a sí misma, por fijarse en Tom. Sabía que estaba traicionando no sólo a sus amigos, sino también a ella.
Porque negarse a ese sentimiento, era como negar su propia existencia.
Allí estaba ella. Sentada en aquel rincón de la mesa de Slytherin. Con esa expresión ausente y triste.
Tom odiaba verla triste. De nada valía todo el poder y la gloria, si Jane no sonreía. No había duda alguna. Tom Riddle estaba enamorado de Jane Watson.
Tanto tiempo perdido en luchar en contra de este sentimiento. Para darse cuenta que la rendición es mucho más dulce que la batalla – pensaba la chica con los ojos fijos en los de Tom.
Jane, pronto seré el mago más poderoso de todos los tiempos. Y reinaremos juntos. Los dos.
Faltaba poco tiempo. Tom iba percibiendo su transformación. Por fin, él vendría. Lord Voldemort.
Notas Finales: Wiiiiiiiii!!!!!!! Batí mi record de actualización aplausos y tomatazos Muchas gracias por leer la historia. ¡Besitos!
Sigel
Miembro de la Orden Severusiana
Alumna de la Casa de Slytherin HA
