Thinking Of You

[Mishiro ó Koumi]

Capítulo #4

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Digimon me pertenece.

Nota!: Se recomienda escuchar "Thinking Of You" de Katy Perry en esta historia, ya que con esa canción me inspiré.



El Día de hoy todos los niños elegidos se unirían de nuevo. Ya que, según Tai, tenía en mente varios planes sobre el Digimundo. El pelirrojo tomó como vía rápida, el metro. Cuando salío de nuevo a la ciudad, el clima había cambiado. De soleado a una pinta nublada, con señas de una posible llovisna. Lleguó al parque y notó a primera vista que, prácticamente estaba vacío. Vio a su alrededor y, al parecer , ella estaba esperando igual que él. El chico se alegró bastante de que ella estaba tan perdida en su mundo que ni siquiera volteó a verlo. Se detuvo a esperar. Pronto escucho el sonido de su teléfono celular, el ID me marcaba que era Tai...

- Hola Tai.

- ¡Izzy!, ¡¿en dónde te metiste?! -Preguntó el castaño.

- De en verdad, yo iba a preguntar lo mismo, estoy en el parque, esperándolos..

- ...¿No te dijeron? -Sorprendido-, el plan se canceló hasta nuevo aviso, ¡huye de ahí lo más pronto posible!,que el clima se está poniendo horrible.

- Bien Tai, nos vemos. -Colgó y soltó un pequeño suspiro resignado.

Mimi dirigió su mirada al otro lado del parque, y , para su sorpresa, Izzy también se escontraba en aquél lugar tecleando con su celular. El clima empezaba a empeorar, la chica no tardó mucho para presenciar cómo las primeras gotas de agua se hacían presente mientras tocaban su cabello. El Viento soplaba sin piedad haciendo un caos de parque. Cada vez los caminos se hacían mas resbalosos y ella con esos tacones. Sin saber que hacer, gritó con desesperacion. -¿Por qué a mí?- Se preguntaba. Entre lamentos, en un abrir y cerrar de ojos él estaba parado enfrente de ella....

- Anda, vámonos rápido antes de que pesquemos un resfiado...-Le comentó el chico.

- ...Pero...¡¿pero si tú estabas al otro lado!?, ¿cómo llegaste tan rápido?.

- Oh, ¡vamos!, ¡no hay tiempo para explicaciones!

Ambos desesperados caminaban lo más rápido posible para encontrar algún refugio. Para su suerte, todos los restaurantes ya habían cerrado con anticipación a causa de los avisos de los noticieros sobre la fuerte tormenta que estaría presente hoy.

- ...¡Ese Tai nunca me dice a tiempo nada!-Izzy exclamó con molestia.

- ¡Mira!, ¡es la casa de Joe!, ¡vayamos ahí! -Dijo la chica con toques de esperanza.

- De acuerdo.

Con escalofríos y hechos un desastre, ambos llegan a la puerta principal de la casa del futuro médico.

- ¡Superior Joe!, ¡qué alegría verlo!. -Dijo Mimi.

- ¡¿Pero qué les pasó?! -dijo con angustia-, ¡están hechos un desastre!, rápido, ¡entren!, ¡entren!.-Rápidamente, entraron a casa del Superior Joe, donde les ofreció Toallas para abrigarse un poco y un té caliente.

- Aguarden aquí mientras yo les buscare ropa seca. Hay más Té en el comedor por si quieren...

Joe buscaba algo para los chicos. Mimi e Izzy se quedaron solas por un tiempo. Ella notaba que el chico pelirojo iba y venía por té, al parecer, le agrado bastante. Al paso de los minutos, él se ponía más "alegre"...

- *hic* ¿y qué Mimi?, ¡¿ese tipo es mejor que yo?!, ¡Tai me lo dijo todo! *hic*.

- ¿Perdón?.

- *hic* No entiendo, después de todo *hic* aún yo... *hic* -Joe llega más anguastiado que nunca.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!. -Gritó.

- ¿Porqué actúa tan raro Izzy, Joe?, presiento que usted y nadie mas que usted sabe -Dijo molesta.

-Jeje -Rió con nerviosismo-..verás, es que hoy vino un tío que le gusta tomarse el vino a través de una jarra de té y pues...al parecer, el pequeño saltamontes se tomo algo de eso...

- ¡¿Qué?!, ¿dices que esta TOMADO? -Le preguntó con una mirada asesina.

- Ay, ¡no me ahorques! -El peliazul le pedía piedad.

- *hic* ¡Te odio Bill Gates! *hic* ¿porqué puedes tener todo y yo no? *hic*

- Ese no es MI Izzy, ¡devuélvamelo ahora!-Le decía mientras sacudía los brazos de Joe.

- Un momento...dijiste... ¡¿TU IZZY?!, ¡oh rayos!, ¡y yo siempre enterándome al último de las cosas!.

- ¡SUPERIOR JOE! -Seguía con esa mirada de furia.

- Ok, bien, ¡perdón por ser tan descuidado!.

- ¡Hable a su casa y diga que está bien!

- ¡Pero no es cierto!, ¡recuerda quién es el que tiene el emblema de la sinceridad aquí!.

- Oh, cierto...¡pero no le quita la culpa! , supongo que la que se tendrá que lavar las manos aquí soy yo... -Mimi toma el teléfono y llama a la familia Izumi para avisarles lo dicho anteriormente. Y de paso, después de la llamada, hablar a su casa.

- Listo. Disculpe...¿por cuánto tiempo cree que este así?. -Preguntó la chica.

- Por lo menos, toda la noche. -Le contestó avergonzado.

- Me temo que yo lo cuidaré, de seguro usted tiene pendientes de la escuela y todo eso...

- ¿Estás segura?.

- Me han pasado cosas peores superior.

- Bien, igual, dormiré aqui en la sala por si necesitan algo, si así es el caso, despiertenme por favor.

- Gracias superior. -Dijo en un tono más clamado.

- *hic* ¡Viva la vida loca!, ¡Wi!, ¡ésta noche quiero echar la casa por la ventana! *hic*

- Izzy...el superior Joe y los demás familiares están dormidos -Le comentó la chica en voz baja.

- *hic* ¿Tan pronto se acabó la fiesta?, anda Mimi, ¡vámonos de aquí hacia un lugar donde sea tan bonito como tu! *hic*- El pelirrojo se acostó en la alfombra del lugar.

Si alguna vez le dijo algo la madre de Mimi fue que, los niños y los "borrachos" decían la verdad. ¡Vaya dilema!, ella odiaba a la gente cuando se encontraba en ese estado, cambian radicalmente y hasta creen que los cerdos vuelan. Sin embargo, sabía que Izzy no lo hizo a su elección. Además, ni siquiera sabia que tomaba. El chico todavía estaba inquieto,y para calmarlo un poco, ella se sentó al lado de él y le propuso...

- Hagamos un trato.

- ¿A qué te refieres?-Preguntó el chico.

- Tú te duermes sin hacer ni un solo ruido tranquilito y a cambio yo...yo... -No se le ocurría nada para completar la frase, que, después de tanto tiempo, por fin encontró. Para su suerte, Izzy ya se encontraba en los brazos de Morfeo, ella sonrío para sí luego de ver tan tierna escena, tomó una cobija que Joe le había prestado y lo arropó con ella.

- Buenas noches Sr. Izumi, espero que se encuentre mejor en la mañana siguiente -Cometó en voz baja.

Esa noche fue diferente. Ella sintió como si hubiera cuidado a un niño de 7 años (aunque 7 se le hacía mucho), ¡no!, más bien, como de 5 años y ella haciendo de niñera. Para esa hora, Mimi ya estaba agotadisíma y al parecer, la única que quedaba despierta. Por fin era la hora de irse a su país de los sueños esta noche.

Continuará...


Comentarios de la autora:

¡Hola!, perdonen por tardar en actualizar. No tengo mucho que decir, gracias por sus review's chicas y espero que les guste el cap. ^^.

-Jazz