MI MODELO, LA CHICA QUE ME GUSTA

MI MODELO, LA CHICA QUE ME GUSTA.

CAPÍTULO DOS.

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-¡Dijiste que no le darías vueltas al asunto!. –Protesta la chica. -¡Habla de una buena vez!.

-¡De acuerdo!. Sakura, lo nuestro terminó. –Pronuncia Li con firmeza. –Ya no quiero seguir siendo tu novio.

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La maga queda tiesa en su sitio, si bien ella ya tenía decidido dar fin a su historia de amor con el joven Syaoran, ella no esperaba que él también quisiera finalizar el romance, por lo cual permanece muda mientras el muchacho comienza a reprocharle sus faltas…

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-Mirá, no es nada fácil esto, pero para mí se me hace complicado tener que venir hasta Tokio para verte, estos días el avión está muy caro, además siempre tengo que estar alquilando casa para vivir mientras permanezco en la ciudad y por sobre todo me atraso en los estudios. Yo quiero comenzar la universidad el año que viene y se me va a hacer difícil estudiar y viajar, por eso creo que es lo mejor para los dos ya que vos también vas a empezar con la universidad y…

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Sakura no dice nada, permanece silenciosa mientras el chino suelta el torrente de excusas. No se esperaba este final, ella quería ser quien diera este paso ya que no siente nada por ese muchacho que la acusa de sus defectos, pero al verse en esa situación tan horrible, opta por permanecer callada hasta que en un instante reacciona por una de las palabras que escucha…

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-¡Entendelo!. No hay otra razón para mi decisión, así que espero la respetes…

-Mentira. –Masculla la maga. –Me estás mintiendo. Quiero saber por qué me dejás.

-Olvidate, dejalo así. –Asegura Li volviendo la vista. –No vas a ganar nada ni va a cambiar nada.

-¡Por favor!. –Clama Sakura. ¡Quiero saberlo!. Tengo derecho a saberlo. –Ordena mientras toma al muchacho de sus ropas y comienza a sacudírselas. -¿Qué te hice de malo?.

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Syaoran no dice nada, simplemente toma a Sakura con firmeza de las muñecas y la acerca a él para abrazarla y besarla por la fuerza sujetando la cabeza de la chica por la nuca mientras comienza a manosearla. Ella se fastidia por esto y trata de librarse por lo que comienza a retorcerse para safarse lográndolo de inmediato, para así reprochar al joven…

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-¡Sabés que no me gusta que me besés ni que me toqués de esa manera!. –Le recrimina.

-Ahí tenés, esa es tu respuesta. –Afirma Li mientras la observa de brazos cruzados.

-¿Qué me quisiste decir con eso?.

-Fui muy claro. –Asegura. –Y vos misma lo confirmaste. No te gusta ni que te bese, ni que te abrace, mucho menos que te acaricie o te toque, y ni hablar de hacer el amor. –Prosigue. ¿Cuánto tiempo te crees que iba a soportar esta situación?.

-¡Me estabas besando a la fuerza! ¿Cómo querés que reaccione?.

-Por más que quiera besarte de manera delicada o acariciarte suavemente, no te gusta. Parece como si odiaras mis besos.

-Pasa que… Syaoran… -Susurra Sakura. –Sos mi primer novio y sabés que no tengo experiencia en estas cosas y…

-Y no me das la oportunidad de ofrecértela. Siempre que te pido de hacer el amor también me decís que no, tampoco me dejás que te toque, y no querés que te bese… Sakura sos rara, ninguna chica es así.

-¿Cómo podés estar tan seguro de eso?.

-¡Lo sé bien!. Conozco a muchas chicas y ninguna es tan reprimida como lo sos vos Sakura…

-¿Reprimida?. ¿Crees que soy una reprimida?. –Exclama enojada. –Para que te lo sepas yo soy así y me molesta que vos no me entiendas, parece como si lo único que te importara fuera otra cosa y no mi amor.

-¡Es que ya me cansé!. –Grita Li. –Me cansé de estar junto a una frígida histérica que no quiere entregar la con…

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Antes de que Syaoran termine con su oración, Kinomoto le estampa un fuerte golpe en la cara que lo acalla repentinamente. Ella lo mira con odio mientras que él clava sus ojos en los de ella por unos segundos, luego de lo cual le da la espalda y añade algo más…

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-Ya dije lo que tenía por decir. –Murmura. –¡Andate!. –Le ordena bruscamente.

-No era necesario que me humillaras de esta forma si querías dar por finalizada nuestra relación. –Aclara la chica. –De todas formas yo tenía planeado hacer lo mismo hoy.

-¿Hay otro hombre?.

-No, no lo hay, si es que eso tranquiliza tu orgullo de macho.

-En ese caso… -Dice sin darse vuelta. -Lo que si tranquiliza mi orgullo es poder decirte que en mi caso si hay otra persona. Una chica a la que le agrada que la besen y la acaricien mientras hago el amor con ella. –Asegura mientras la observa sonriéndose.

-Bien por vos entonces. –Dice Sakura con firmeza mientras traga su llanto y lágrimas. -Que seas muy feliz con ella. –Exclama mientras abandona la habitación raudamente.

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Sakura abandona presurosa el hotel. Absorta en sus pensamientos no percibe el mundo que la rodea hasta que se encuentra de pie frente a una lujosa mansión bien conocida por ella, inconcientemente había llegado al único sitio en el que podría encontrar quien la reconforte en ese estado de desasosiego. Luego de anunciarse en la entrada y de ingresar al lugar, encuentra que Sonomi es quien le abre la puerta. Al verla recobra su postura normal y saluda a la madre de su amiga con naturalidad, esta le informa que su amiga aún no regresa de la escuela por lo que decide esperarla…

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-¿Te ocurre algo Sakura?. –Pregunta Sonomi rompiendo el silencio.

-No, nada señora. Es que estoy algo cansada… hoy tuvimos deportes…

-De acuerdo, como digas… -Acepta preocupada la madre de su amiga ya que no se anima a indagar en lo que le sucede a la maga. –Te traeré algo para tomar mientras esperás a mi hija. Ella me avisó que tardaría en volver ya que está con Yuuko por los preparativos del festival.

-Si la molesto me retiro… -Dice la chica levantándose del asiento.

-¡No Sakura!. –Pronuncia la mujer. –No molestás, sabés que siempre sos bienvenida a mi casa.

-Pero es que…

-Podés quedarte todo el tiempo que quieras o que necesités. –Añade la anfitriona tratando de animarla. –A Tomoyo y a mí nos agrada tu visita.

-Gracias…

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Sonomi se retira del lugar en busca de algo con que convidar a su visita. Al alejarse la señora, la maga oculta el rostro con sus manos mientras caen unas lágrimas… minutos después Sonomi regresa al recinto en donde encuentra a la muchacha sumida en la tristeza, sin decirle nada se sienta a su lado apoyando su mano en el hombro de la brujita.

Un buen rato más tarde, Daidouji regresa a su casa. Sakura y Sonomi ya habían tomado el té por lo que en estos momentos se encontraban conversando trivialidades en el living de la mansión. Al ver a su hija, la señora se disculpa y abandona el lugar dejando solas a las dos muchachas. Kinomoto al ver a su amiga, corre hacia ella rompiendo en lágrimas…

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-¡Tomoyo!.

-Sakura… -Susurra la morena al ver a su amiga abrazarla hundiendo la cabeza en su pecho. –¿Qué te sucede?.

-Syaoran… -Musita. –Me dejó, dio por terminado nuestro noviazgo…

-No lo entiendo… ¿Acaso no querías dejarlo?.

-Si, eso es cierto, pero… no llegué a decirle nada cuando me dijo eso luego de humillarme terriblemente… -Profiere alterada.

-Calmate Sakurita, estás algo nerviosa. Vamos a mi cuarto así te tranquilizás y me contás lo sucedido. –Solicita mientras la toma de la mano y la lleva a su habitación.

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Ya en el cuarto de Tomoyo, ambas chicas se sientan sobre la cama de la dueña. Para animarla, la anfitriona abraza cálidamente a Sakura, cosa que produce el efecto deseado ya que siente que su amiga afloja sus músculos y se siente menos a la defensiva. Ante esto, la maga recuerda que en las peores situaciones y las veces en que discutió con su ahora ex novio siempre la reconfortaron los abrazos y las caricias de su amiga, por lo que le cuenta todo lo sucedido…

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-Dijo que me dejaba porque no lo besaba ni quería hacer el amor con él… y que por eso se consiguió otra chica allá en China… me trató de histérica y frígida…

-¡Que cruel!. –Exclama la diseñadora mientras abraza a su amiga. –Es un tarado, no sabe la hermosa chica que se pierde.

-Es que él no me entiende… me siento… incómoda cuando me acaricia. Y cuando me besa… siento repulsión…

-¿En serio?.

-Si. -Afirma la maga. –Cuando me besa siento que se me revuelve el estomago… no sé porque ya que se supone que eso hacen las parejas… Es por eso que no lo dejaba besarme mucho, además, cuando me abraza… me da la impresión de que me estuviera sofocando… ¡me ahogo!.

-¡Que!. –Chilla Daidoji aflojando sus brazos. -¿Y sentís lo mismo cuando yo te abrazo?.

-Para nada. –Asevera la chica. –Todo lo contrario, me siento muy bien cuando me abrazás, me siento querida. –Confirma lo dicho acercándose a su amiga para que la apriete aún más en sus brazos.

-Que bueno escuchar eso de vos Sakurita. –Comenta la anfitriona estrechando fuertemente a su protegida.

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Ambas muchachas permanecen ceñidas un instante, hasta que ambas deciden recostarse sobre la cama viéndose los ojos una a la otra permaneciendo en silencio por un buen rato rodeadas entre sus brazos y entrelazando sus piernas al mismo tiempo.

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-Gracias por soportarme Tomoyo…

-¡No digás eso Sakura!. –Clama. –Sos mi amiga y te banco en las buenas y las malas, siempre lo hice.

-Pero parece que siempre es en las malas… -Susurra.

-¡Ánimos Sakura!. No importa lo que él diga de vos, de todas maneras vos querías dejarlo, así que ya no importa. Además vos para mí sos una chica muy buena. Y sabés bien que yo… te quiero mucho. -Masculla ruborizada.

-Yo también te quiero Tomoyo.

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Ambas permanecen abrazadas en silencio mirándose a los ojos… imprevistamente Tomoyo comienza a acercar sus labios hacia los de Sakura sin que ella diera muestras de negarse a la situación…

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-¡Chicas!. –Prorrumpe Sonomi al abrir la puerta. –Estoy tocando desde hace un rato y no me escuchan…

-¡Mamá!. –Exclama la morena soltando a Sakura.

-Ah… disculpen si interrumpí algo… -Susurra la señora avergonzada. –Es que ya está la cena y quería saber si Sakura…

-Se queda a comer con nosotras mamá, y si me das permiso también se queda a dormir. –Contesta mientras empuja fuera de la habitación a su madre.

-Si, si, pero que llame a su casa para avisar… -Accede la mujer antes de salir del lugar presurosa. –Y disculpen por haberlas interrumpido…

-¿Interrumpir, que interrumpió tu mamá Tomoyo?.

-No, nada Sakura… -Responde mientras cierra la puerta y comienza a revolver entre sus cosas. –Ah, acá está la carpeta. Sakura, mirá que lindo vestido diseñé especialmente para vos.

-¡Es precioso!. –Pronuncia la brujita al ver el boceto. -¿Y va a quedar con estos colores?

-Eso es lo difícil… -Nota su amiga. –Conseguir las telas del color elegido no es sencillo.

-Ya veo.

-¿Ya te sentís mejor Sakurita?.

-Si Tomoyo, gracias. –Asiente mientras nota que la dulce sonrisa de su amiga se acentúa. –Ah, y gracias por permitirme quedarme a comer y a dormir.

-No es nada, es que me pareció que así podrías estar más tranquila.

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Luego de la cena, las chicas regresan a la habitación de Tomoyo para disponerse a dormir. Como siempre, cada vez que Sakura se queda a dormir en casa de su amiga, esta le insiste para dormir ambas en la misma cama, situación que a la hechicera no le desagrada pero le incomoda ya que siente que para su amiga es algo dificultoso el tener que compartir el lecho con ella.

En la mañana, Kinomoto es la primera en abrir los ojos, al hacerlo se percata de que ella está abrazando a su amiga, además de encontrar su rostro muy pegado al de Daidouji con sus labios muy próximos unos de los otros… al notarlo, Sakura enrojece súbitamente y trata de despegarse de su anfitriona, pero lo único que consigue es que la morena despierte y la aprisione aún mas entre sus brazos…

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-Buenos días Sakurita… -La saluda mientras la estrecha contra ella. –Siempre es hermoso despertar junto a vos.

-Bu… buen día Tomoyo… -Susurra mientras intenta soltarse. –Ya es hora de levantarse…

-Si… que mala suerte… me hubiese gustado seguir abrazándote… -Dice en tono triste mientras la rodea con sus brazos.

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Ante estas palabras, la maga se acongoja. Si bien no le desagrada que su amiga la abrace ni la acaricie, cada vez que esto ocurre Sakura se siente inquieta ya que por un lado le resulta inapropiado pero por otra parte lo siente agradable, por lo que en estos momentos se deja llevar por las caricias de su amiga…

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-Tomoyo… ¿Está bien que nos abracemos tanto?.

-Si te molesta no lo hago más… -Musita deteniendo sus caricias.

-¡No, no es eso!. Es que me parece raro… -Acepta mientras sujeta las manos de su amiga.

-Si a vos no te molesta no tiene nada de malo… -Añade dejándose llevar por las manos de la brujita.

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Cuando las chicas comienzan a relajarse, el sonido de un celular interrumpe el momento… muy a su pesar, Tomoyo saca su brazo de la cama y toma el aparato que reposa sobre su mesa de noche, al ver el numero de quien llama decide contestar. Tras unos instantes de plática, corta la llamada y decide salir de la cama…

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-¿Quién era?.

-Yuuko. –Contesta la morena. –Me pide que vaya a su casa por lo del vestido.

-Cierto, ustedes tiene que hacer el vestido que usaré en el concurso. Y te tengo acá perdiendo el tiempo.

-¡Pero que buena idea!. –Anuncia la diseñadora mientras toma a su amiga de las manos. –Vení conmigo así podemos preparar el vestido juntas…

-De… acuerdo… -Susurra la chica.

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Finalizado el desayuno, las chicas rumbean hacia la casa de Yuuko. Mientras caminan, la morena toma del brazo a su amiga rodeándolo con los suyos mientras apoya su cabeza en los hombros de la brujita. Si bien Sakura lo acepta, un ligero rubor aparece en la muchacha. Pasados unos minutos, ambas muchachas llegan a una casa de dos plantas y frente de ladrillos. Al tocar el timbre sale a recibirlas la amiga de Tomoyo quien sonríe a las chicas y las invita a pasar a la residencia. Tras una sencilla platica, las muchachas pasan a la habitación de Yuuko en donde la anfitriona comienza a desplegar una gran variedad de géneros de diversos y variados colores. Daidouji abre la carpeta de diseño que trajo consigo y exhibe uno de los modelos que planeó para el concurso, lo cual produce un altercado con su compañera de estudios en cuanto los detalles del mismo, por lo que recurren a Sakura para que proponga alguna variante…

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-¡Son mejores los moños!. –Clama Yuuko.

-Las lentejuelas dan brillo y elegancia. –Afirma Tomoyo en tono normal.

-¡Pero los moños realzan el estilo!. –Asegura su compañera.

-Sakura… -Solicita la morena. –Podrías darnos tu opinión al respecto.

-Este… yo… -Vacila la maga. –No sé mucho acerca de la moda… supongo que poner moños y lentejuelas al mismo tiempo estará bien…

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Ambas chicas se miran una a otra y a la vez observan a Sakura, quien después de dar su opinión queda callada observando a las diseñadoras, las cuales después de sonreírse por haber pensado en lo mismo exclaman al unísono la aprobación de la "sugerencia" de la modelo, quien las mira aturdida por la proclama de las modistas.

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-¡Grandiosa idea!.

-Podremos poner moños verdes sobre una línea de lentejuelas plateadas. –Propone Tomoyo.

-O moños rosas debajo de dos líneas de lentejuelas azules. –Añade Yuuko.

-¡Pero que decís!. –Chilla la morena. –Eso se va a ver espantoso.

-No tan horrible como lo que vos dijiste. –Disiente su compañera.

-Chicas, no peleen… -Intercede la maga.

-No peleamos Sakurita. –La calma su amiga. –Es nuestra manera de trabajar.

-¿Qué te parece mejor Sakura? –Plantea Yuuko. –Moños rosas, verdes, lentejuelas blancas o azules.

-Me gustaría que ambas hagan un vestido combinando sus ideas. –Contesta la brujita.

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Finalmente, las diseñadoras aceptan combinar sus ideas para lograr el vestido deseado para el concurso. Las chicas pasan gran parte del día proponiendo diseños para el vestido mientras que Sakura llevaba la peor parte por tener que permanecer de pie largo rato envuelta en telas diversas. Al atardecer, y luego del acostumbrado té con masas, la maga regresa a su hogar. Una vez allí se apresura para prepararles la comida a su padre y su hermano ya que ambos se encontraban en la casa ocupados en sus cosas. Luego de la cena, la brujita va a su dormitorio en donde ese encuentra con el guardián de las cartas…

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-¡Sakura!. –Chilla Kero. –Me tuviste preocupado, estuve tratando de interpretar las predicciones de las cartas pero no puedo hacer este trabajo yo solo…

-Porque te distraés con el videojuego. –Completa la frase la Ama de las Cartas al ver detrás de Kero el aparato en funcionamiento.

-¡Eso no es cierto!. En verdad estuve analizando la predicción…

-¿Y que descubriste?. –Pregunta Sakura expectante.

-Es posible que las cartas nos indiquen que Tomoyo no está enamorada de nadie, y debido a eso apareció la carta "ilusión". Y la carta "bosque" debe ser porque tiene algún otro problema que la afecta.

-Es una posibilidad. –Susurra la maga. –En ese caso debo descubrir cual es el problema de mi querida amiga.

-Pero Sakura… si ella no te lo quiere contar es por algo.

-¡Ya sé!. –Aunque también es posible que las cartas nos están dando los kanshis de la persona que le gusta.

-¿Acaso ella te dio a entender esa posibilidad?.

-¡Si!. En el Yaza estudia un chico muy lindo del cual se enamoraría cualquier chica, seguramente ese es el chico que le gusta.

-¿Y cual es el nombre del muchacho?.

-No lo recuerdo…

-Ay… es una pena ya que de esa manera podría ver si coinciden con los nombres de las cartas.

-Pero los nombres de las cartas están en ingles. –Comenta la brujita pensativa. -Por lo tanto también es posible que en vez de un kanshi sólo nos indiquen iniciales.

-"I" y "W", tendría que ser un extranjero.

-¡Bien, te lo encargo Kero!. –Ordena Sakura mientras se acomoda en su cama. –Mañana tengo que madrugar.

-¡Que problema!. –Protesta el guardián. –Es algo muy difícil.

-Por eso mismo… -Susurra la chica desde su cama. –Ocupate vos, si?.

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Días después, la investigación de la brujita y su fiel ayudante prosigue sin resultados mientras que el vestido que preparan Tomoyo y su amiga avanza más y más. Esa mañana, el celular de Sakura vibra para indicarle la recepción de un mensaje, como se encuentra en medio de una clase, simplemente observa la pantalla para saber quien es el emisor. De reojo percibe que es el número de su amiga, por lo tanto considera que la respuesta al mismo puede esperar. Más tarde, Sakura responde el mensaje, en el cual Tomoyo solicita la presencia de la maga en su escuela para una prueba del vestido. El mismo ya está armado y necesitan de la presencia de Kinomoto para así efectuar los ajustes necesarios. La maga acepta la invitación y acuerda concurrir a la escuela al finalizar su jornada de estudios.

Al llegar al Yaza, como siempre ingresa atemorizada por los personajes que concurren a la escuela, pero en la entrada, se topa con un personaje conocido, el cual se encuentra acompañado de una chica alta de largos cabellos negros…

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-Buenos días Sakura. –La saluda el muchacho.

-¿Hoe?.

-¿No me recordás?. –Pregunta el joven. –Soy Koisumi, compañero de tu amiga Kinomoto.

-Ah… si, recuerdo que me ayudaste a encontrar su aula…

-Imagino que volviste para reencontrarte conmigo. –Manifiesta mientras toma la mano de la maga para darle un delicado beso.

-¿Me trajiste hasta acá para hacerte el galán con otras chicas?. –Protesta su acompañante.

-No entiendo tu preocupación. –Contesta Koisumi. –Sos de mi propiedad, por lo tanto vas a hacer lo que yo desee…

-No recuerdo haber acordado algo así. –Reclama Yukari molesta.

-No te dejés intimidar por ella Sakura. –Aclara George. –Es mi modelo para el desfile y se pone celosa cuando hablo con las demás modelos.

-¿Ella es tu modelo para el desfile?. Es muy linda… -Susurra Sakura sonrojada.

-Gracias. –Responde su compañera de escuela. –Vos también vas a desfilar?.

-Si, soy la modelo de Kinomoto.

-Mi principal rival. –Expone Koisumi. –Y a propósito Sakura… -Aclaraste las cosas con Daidouji?.

-Las… cosas… -Indica Kinomoto sin comprender. -¿Qué cosas?:

-Tus sentimientos. –Expresa el joven. –Si no sos clara con ella jamás sabrá lo que sentís por ella.

-No… debe haber un error… -Dice la maga ruborizándose. –Ella es mi amiga desde siempre… yo no la veo de esa manera…

-¿Y ella?. –Plantea el muchacho. –Nunca pensaste en los sentimientos de Daidouji.

-Bueno… eso es algo que en estos momentos me tiene preocupada…

-¿Qué es lo que te preocupa de tu amiga?. –Interviene "Caroline".

-Sucede que… ella está enamorada de una persona desde hace mucho, pero no se anima a declararle su amor…

-Puede que sea porque esa persona no deja claro lo que siente por ella. –Dice la modelo de George.

-O porque se enamoró de quien no debía… -Expone George acercando su rostro al de Sakura. –Y teme perder a "esa persona" en el momento de confesarle sus sentimientos.

-¡Koisumi!. –Protesta la morena. –Creo que estás hablándole demasiado cerca, además la están esperando.

-¡Es verdad!. –Chilla la hechicera. –Tengo que encontrarme con Tomoyo.

-¿Te acordás como llegar a su aula?. –Pregunta el joven.

-Si, gracias. –Acepta mientras sale corriendo hacia el edificio principal de la institución.

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Minutos después, Sakura corre por los pasillos del Yaza en busca del aula de su amiga. Al llegar al salón de clases, descubre que ni Tomoyo ni Yuuko se encuentran allí. Cuando le pregunta a las demás compañeras, le informan que ambas se encuentran con el profesor tutor y que vendrán enseguida, por lo que decide sentarse en el lugar de su amiga a esperar… instante en que se percata que la misteriosa carpeta de Daidouji se encuentra frente a sus ojos, situación que se presta para vencer la tentación y espiar el contenido de la misma… tal vez para conocer el porqué de la actitud de Tomoyo y ayudarla… la brujita abre la carpeta desde el principio y comienza a ojear las láminas sonriéndose ante cada una al ver que la chica que allí aparece es ella misma. Al llegar a un dibujo en el cual Sakura aparece en una pose sugestiva, una mano cubre la imagen impidiéndole avanzar en las hojas. Al levantar la mirada, Kinomoto encuentra el enfurecido rostro de Yuuko…

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Continuará.

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¡Bueno!. Al fin publiqué este capítulo después de tanto tiempo de tenerlo en carpeta. Es que no estaba muy inspirado… Así que espero que el capítulo siguiente no se demore tanto... Espero les haya gustado.

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Julian Manes

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Mi modelo, la chica que me gusta. Mayo 2008. Excepto Yuuko Morisato, todos los demás personajes no me pertenecen, son propiedad de CLAMP y Yazawa Ai.