Situado en la época vikinga de estos dos. Supongo que ya me canse de escribir de el momento de separación o eso o sentía que tenia que compensar por el fic anterior
hetalia axis power no me pertenece
-Al fin te encontré Su.
Al mencionado no le hizo falta volverse para adivinar de quien procedía aquella voz ruidosa.
-Tengo grandes noticias.
Se volvió con molestia para observar la gran sonrisa que adornaba el rostro del otro. Había conocido a ese chico hacía algún tiempo y desde ese entonces aparecía continuamente para molestar y de vez en cuando para unirse en alguna expedición de saqueo.
-¿H's l'calizad' alg'n b'rco? –preguntó sin interesarle en realidad lo que el otro fuera a decirle, tan solo para evitar que el otro hablara mas de lo necesario, no soportaba el tono de su voz.
-Frío, frío Su.
Frunció el ceño al ser llamado por ese diminutivo, ante eso el otro rió de esa forma escandalosa que le caracterizaba.
-N' tengo g'nas d' jug'r.
-Vamos Su, eres tan aburrido –fingió estar molesto con el otro y pronunció con especial énfasis el diminutivo que tanto desagradaba al otro.
El sueco caminó con desagrado hacía el otro intentando no mostrar que aquello le molestaba, ya que si no el otro le molestaría durante meses con ello. Debía admitir que en el fondo sentía curiosidad por lo que el otro venia a contarle, ya que si no tenia relación con el saqueo no entendía que podía ser.
-A partir de ahora… -le abrazó mientras continuaba la frase para horror del sueco que intentaba quitárselo de encima- puedes llamarme hermano mayor.
Apartó de un empujón al otro, que lo miraba divertido.
-¿Tan emocionado estas que no sabes como reaccionar?
-N' som's h'rmanos.
-A partir de ahora si.
El sueco sentía que iba a vomitar, no podía aceptar tener a ese tipo molesto como hermano. No solo era molesto y ruidoso, no, también…
Le tiró al suelo aprovechando el momento de despiste del otro y sin esperar ni un momento se subió sobre él tomándole por las muñecas e inmovilizándole contra el suelo.
También era violento.
Le miró con su sonrisa cruel característica y algo que no supo reconocer bien en sus ojos pero que hacía que se le erizaran los pelos de la nuca. Se acercó lentamente a su rostro haciendo que el sueco sintiera el aliento del otro sobre sus labios.
Entonces ante la mirada horrorizada del escandinavo el mayor comenzó a morderle el labio inferior con brutalidad provocando que entreabriera sus labios debido al dolor, momento que aprovechó para introducir su lengua en la boca del otro comenzando un beso brusco del que el sueco intentaba zafarse.
El danés se separó del otro sonriendo con malicia mientras escuchaba los insultos provenientes del sueco. Se levantó con un movimiento rápido y dedicó una ultima mirada al otro, antes de irse.
-Hasta pronto, hermano
