Capítulo 5

Ese día Takumi se divirtió como nunca. Estuvo muy contento jugando a los exploradores donde tuvieron que mancharse un poco para realmente divertirse. Luego montaron caballo los tres y recorrieron los viñedos. Kagome estaba un poco nerviosa porque era la segunda vez que montaba a caballo. Mientras que Inuyasha con la seguridad que le caracterizaba se veía sumamente atractivo. Con esos pantalones pegados Kagome podía ver los músculos de Inuyasha. Takumi por su parte iba un poco más adelante ya que dominaba al caballo con gran astucia y seguridad.

-Gracias por esto Inuyasha- mencionó Kagome con una sonrisa sincera

-¿Por qué lo dices?

-Porque tu hijo está muy contento, yo creo que deberían programar un día como mínimo a la semana donde puedan pasar más tiempo juntos, eso lo ayudará mucho en su comportamiento.

-Lo voy a intentar- aseguro Inuyasha pensativo.- El trabajo es importante, el viñedo y lo demás no se mantiene solo.

-Claro lo sé, pero un día es lo propio para comenzar, podrías llevarlo para ver como se preparan los vinos o se recolecta, hasta podría cooperar y ayudarte. Es un niño inteligente- comentó Kagome

-Sí, lo sé. Pero primero tiene que seguir con sus clases contigo, es lo más importante ahora.

-Bueno creo que es un poco tarde, mejor regresemos a la casa- dijo Kagome observando el cielo y viendo al sol desaparecer.

Ya de regreso en la mansión cenaron los tres y Takumi no dejaba de platicar lo mucho que se había divertido. Cada vez que Inuyasha le hacía conversación a Kagome, Takumi interrumpía contando una de sus historias. Ya pasando las 9 lo mandaron a dormir y se quedaron en la sala tomando café.

-Estuvo deliciosa la cena-dijo Kagome tomando un sorbo de café

-La verdad es que tengo una buena cocinera he de aceptarlo-dijo Inuyasha.- Bueno cambiemos de tema. ¿Por qué decidiste presentarte para el puesto de institutriz? ¿Por qué no ir por un trabajo más ambicioso? Se ve que eres alguien capaz

- Bueno… pues... Si me han ofrecido trabajos mucho más complicados y con una buena paga ... Más ambiciosos como les llamas, pero no es lo que busco. A pesar de que estudie Literatura y tengo una maestría en historia universal, no busco ser la típica mujer que le dedica todo al trabajo y nada a su familia.

-Ah entonces tienes un novio o alguna familia.- preguntó Inuyasha con curiosidad. El solo hecho de pensar que ella tuviera novio lo volvía loco. Pero que le está pasando??? Es una simple institutriz, es guapa pero no la más guapa que ha visto. Cómo puedo estar deseándola!!

-Pues a decir verdad no, mis padres murieron en un accidente, no tengo novio y mi hermano se está recuperando en Estados Unidos del cáncer. Hablo constantemente con él y creo que todo va mejorando, gracias a dios.

-Me alegro escuchar eso-mencionó Inuyasha más satisfecho por oír que no tuviera novio y por la salud de su única familia- Así que nadie te ha robado el corazón, Nunca te has enamorado?

-Yo no quiero enamorarme, no quiero sufrir por eso- dijo Kagome

-Pues al menos en algo estamos de acuerdo- dijo Inuyasha- El amor es una tontería no existe. Lo único que existe es el deseo y satisfacción de las personas

-Bueno… yo sí creo que existe pero no es para mí-dijo Kagome con una lágrima- Mis papás fueron sumamente felices se amaban con locura hasta el último día de sus vidas.

-Hay sus excepciones- contestó Inuyasha

-¿Como tú con tu esposa?-pregunto Kagome. Se moría de la curiosidad por saber que había pasado con él y su esposa porque siempre que la mencionaba el cortaba el tema muy tajantemente.

-No, ella nunca me amo- dijo Inuyasha- Ella solo quería estabilidad económica y un esposo que la mantenga, nunca me quiso. Es más yo ya me iba a divorciar cuando se embarazó y nos quedamos por el bien del niño. Ella me engaño con varios hombres. Yo creí que la amaba pero solo eran fantasías infantiles.

-Ya no quiero hablar de ella no me agrada recordarla, ni buena madre era- mencionó Inuyasha enojado.

-Bueno será mejor que me vaya a dormir.- dijo Kagome. Se levantó puso la taza de café en la charola y se iba hacia la puerta cuando se tropezó con un carrito de juguete que estaba en el piso. Ella ya se hacía en el piso cuando sintió unos fuertes brazos alrededor de su cintura y el calor de un cuerpo masculino pegado al suyo.

-Me parece que eres un poco distraída al caminar, señorita-dijo Inuyasha con una sonrisa.- Pero he de admitir que no me desagrada nada el tener que salvarte de caer.

Kagome estaba en shock, no podía articular nada. Lo tenía tan cerca que no quería moverse porque sus labios se tocarían. Esos labios con los que había soñado desde que la besó unos días antes. Ese cuerpo tan varonil, los brazos, pechos, espalda. Tenía que dejar de pensar en él de esa forma, él es su jefe, un viudo que además es millonario. No pertenecen a las mismas clases sociales. Pero si tan solo le diera un beso.

-Tú también quieres que nos besemos verdad- preguntó Inuyasha- No te preocupes voy a cumplir nuestros deseos.

Sin decir nada más se acercó a ella. Sus labios se tocaron lentamente, un beso cariñoso al principio y poco a poco más agresivo. Ella solo pensaba en el roce magnético de sus labios; sus manos tan calientes, tan seguras; el contacto de su cuerpo duro y grande. Poco a poco Kagome se fue apretando más contra él lo agarró del cuello y se dejó llevar por el beso apasionado. Inuyasha la tomo en brazos sin dejar de besarla la llevó a su estudio y le puso seguro a la puerta.

Tanto Inuyasha como Kagome murmuraban los nombres del otro. Inuyasha comenzó a besarle su cuello mientras Kagome murmuraba su nombre. La apretó mas a él y pudo sentir sus pechos duros y excitados. Sin que Kagome pudiera pensar claramente Inuyasha le quito la blusa y el sujetador y observó por primera vez sus senos al descubierto.

-Eres hermosa- dijo Inuyasha posando una mano en el seno derecho- Quiero comerte a besos y lamer tus pechos.

-No Inuyasha-dijo Kagome tapándose los pechos. Qué estaba haciendo apenas llevaba un día ahí y ya casi se le había entregado a ese hombre. Tenía que irse en cuanto antes, parar con esto. No es lo propio y además no quería mostrarse vulnerable con ese hombre- Tenemos que parar

Y sin más Kagome se levantó y se puso la ropa de nuevo como pudo.

-Pero tú no querías esto, te deseo y tu a mi- dijo muy seguro Inuyasha- Por qué no podemos hacer el amor?

-En primera porque yo soy una empleada nada mas, no debemos. En segunda porque para ti es solo sexo y no hacer el amor y no pienso entregarme a alguien por primera vez así como así.- dijo Kagome dirigiéndose a la puerta- Que no se vuelva a repetir esto o me voy Inuyasha

-Pero tú también querías, ¿qué hay de malo en eso? Y el hecho de que seas virgen no evitará que te desee. – aseguró Inuyasha.- Pero si tan malo te parece. No te volveré a besar al menos que me lo pidas.

-Pues nunca lo haré-dijo Kagome enojada cerrando la puerta de un golpe.- ¿Quién se cree que es?

-Eso lo veremos- dijo Inuyasha para sí mismo una vez que Kagome se fue- Tú vas a ser mía.

Continuara……..