The Review Corner ò0o

flowerspring, Lamento la espera, ojala reaparezcas y te guste este chap! Gracias por tu review!, H!kRu, Ojala cumplas eso de "seguidora" xD, nos vemos!, hermy89, Estas cosas ridículas sólo se me ocurren a mí xD, gracias por leer!, Tania14, Jeje, si se portan bien puedo hacer un chap especial sobre lo de la 6ta. División, que tampoco tiene pérdida xD pobre Renji…, Lilith Hastelin, Fan de Byakuya? pues sí, ya es hora de que alguien haga sufrir un poco a este duro noble xD. ¿Por amor al Arte? la, la, la… Annai, No pares de reír! grax por tu revi!, Kyoko-chan, veremos si Bya-kun quiere volver a "vacacionar" en su vida después de esto..., Alecita122, gracias por tu sugerencia… Alegorías yaoiescas? Me gusta más el impacto het que producen estos tres, pero NO por separado, no sé si me entiendes…, Andrea, "Por amor al Arte"? la, la, la… Ireth I. Nainieum, Aprecio tu comentario y tu opinión, pero mucho más raro se me haría que Rukia tuviera el descaro de tratar a Byakuya de tú… eso queda a preferencia de cada uno. Gracias por tu rewie!, Itzia-Hime, Ni lo dudes… el que mejor lo pasará va a ser Bya-kun XD seh, seh…, Yen-sugoi, Siento la demora…, caroone, Otra que me reta por no terminar PAAA (sigla trucha de "Por amor al Arte") -.-U, Hikr! €vns¿Soy seka? XD me mataste!! Muchas gracias por tu rewie!, Shirley (muy breve ella… xD), Kira-sama (también alguien muy precisa… xDDD), Yoko-emi, Siiiiiii, ya va PAAA, no me pegue… Muchísimas gracias por lo de gran escritora, pero soy un desastre para los personajes… x3, Zanaffer, espero verte otra vez por aquí, eh?, Ankoku Okashi, tranqui, que no paro ni de coña xD, Angel Kirei, CHULIIII!! Chantajeo porque es justo, tú también lo hiciste. Te tuve que soltar el final de 'Llórame' para que me perdones lo del Boomerang ¬¬ ¡Te adoro! xD, Brune, gracias por ponerme en tus favoritos xD... cómo le gusta a la gente el desastre... y mond, Bueno... de que sigue, sigue. Ojala que sea de tu agrado xD.

YAY! muchos rewies!! owo

Notillas de la Mai: Debo confesar que me sorprendió de una manera muy agradable tanto comentario positivo. Tenía un pelín de susto de que las cabras se me hayan oído definitivamente pal monte y que la idea no sentara bien, después de todo, Byakuya será destruido al final de este fanfic xD y nada será como antes, todos lo veremos con otros ojos… ay no sé 6º-º Yo solo agradezco muy de corazón sus comentarios!

Lamento haber tardado con la actualización, pero entre que tengo flojera, tengo visitas, tengo salidas exótikas, reuniones con mi foro y cosas así, se me va el tiempo. Gomen -.-U

Advertencias: Lenguaje soez y empleo de la jerga del coa por parte de dos personajillos del capitulo XD.

Disclaimer: /Kubo Tite al habla: Bleach es mío, no de ella ¬¬. ¿Quién le dio permiso?/ Ay gomen… Pero ¿Qué mejor prueba de que no me pertenece nada? El mismo tío Kubo lo dijo ;)

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7 DAYS OF LOVE

D A Y 2.- B r e α к i n g i n т o т н e ρ r o в α в i l i т y c н α n g e s

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Kuchiki Byakuya no era una persona muy expresiva que digamos. Su rostro, siempre detenido en una mueca de frialdad insuperable, no se moldeaba a las reacciones de su mente; él todo lo pensaba y lo analizaba, pero no lo demostraba.

De modo que se puede considerar un gran logro el hecho de que haya levantado una ceja, de puro asombro y sentimiento circunstancial, cuando sus pies atravesaron la alcoba del odioso Kurosaki Ichigo. Su alcoba también, a partir de hoy y hasta dentro de una semana.

No era un panorama para nada motivador.

—Bueno, señor don Byakuya… aquí dormirá usted, si le place. —fue la bienvenida que el shinigami colorín le dio al capitán de la sexta, claramente tocándole los cojones.

—Insisto, no quieras pasarte de listo conmigo, humano.

—Joder, que lo dije con todo el respeto del mundo…

Y hasta ahí le duro el respeto. Y la paciencia del otro…

—Como quieras, Kurosaki. Ahora te exijo que me enseñes dónde esta mi baño privado.

Ichigo levantó una ceja también, incrédulo. ¿Hasta dónde llegaba la patudez de este pijo?

—Sepa usted, Señor Don Byakuya, que su honorable hermana lo ha traído aquí sin el más previo aviso… pues si usted hubiera programado sus vacaciones con una antelación de, al menos, cinco años, le hubiéramos construido una suite privada sólo para…

El ruido seco de la puerta cerrándose de golpe indicó al chico que, para su mal, estaba hablando solo.

—Y con lo que me esmero en ser decente con este idiota… —murmuró, mientras extendía el saco de dormir cerca de la cama.

CORRECCIÓN.

Acomodaría su saco lo más lejos posible de Byakuya. Por si las moscas.

-owowowowowowowowowowowo-

Rukia estaba de pie junto a las escaleras, del lado del segundo piso. No pudo contener un pequeño amago de risa cuando vio a su hermano salir todo airado del cuarto de Ichigo. Le indicó con un gesto dónde se encontraba el baño, pues sabía que lo buscaría para acicalarse como es debido antes de ir a dormir.

Y en el intertanto, no le pareció mala idea ir a hacerle una visita breve a su mañoso amiguito colorín.

Caminó el escaso espacio hasta la puerta de su habitación y ni se molestó en golpear. Simplemente abrió, y en el acto una polera llegó volando hasta ella, posándosele en la cabeza y tapándole la vista.

— ¡Menudo recibimiento! —exclamó.

Ichigo estaba desvistiéndose para dormir. Llevaba sólo los boxers negros puestos pues acababa de quitarse la camiseta.

— ¿Hasta cuándo te digo que llames antes de entrar, enana fisgona?

—Por dios, no hay nada allí que ya no haya visto —indicó ella, apuntando a sus pectorales. — ¿O no te has dado cuenta de que enseñas toda tu carnicería cuando peleas, y el viento te vuela el traje de shinigami?

—B-bueno, no es excusa… ¡Violas mi intimidad!

Rukia no le dio importancia al asunto, y se sentó en la cama, como siempre.

— ¿Qué tal lo estás llevando con mi hermano? —preguntó, para hacer conversa.

Ichigo sólo se dio con la palma en la frente, en señal de "Mejor ni hubieras preguntado".

—Es… casi como tener a una estrella de cine en mi casa —dijo, sarcasmo mode ON. — ¡Si hasta me exigió un baño privado!

Rukia hizo como que le pareció gracioso, pero mutó inmediatamente a un estado más serio, lo cual obviamente, encendió la alarma interna del colorín.

—En realidad… Ichigo, quiero pedirte un favor.

El aludido alzó una ceja.

—Mi hermano jamás ha interactuado con humanos… y bueno, ya sabes que viene de una casa noble muy acomodada y de mucha reputación en Soul Society, así que está acostumbrado al lujo y al respeto. —Ichigo seguía sin entender cuál era el punto de Rukia. —La cosa es que… tómalo como un favor de amigos. No le pongas la pista muy pesada¿sí? Yo sé que eres corto de genio, pero si lo traje aquí es porque quiero que, precisamente, conozca cosas que no ve de cotidiano, y relaje su mente de la eterna presión de ser Capitán de Escuadrón. ¿Lo harías por mí?

Luego de esa impresionante muestra de hermandad y fraternidad de Rukia hacia su hermano adoptivo, Ichigo no pudo más que sacarse el sombrero.

Recordó brevemente ciertas conversaciones con la shinigami bajita donde le explicaba que ella no tenía familia, y que quién la adopto había pasado más de cuarenta años sin preocuparse de ella.

Ahora, luego de la rebelión de Aizen, Byakuya casi sacrifica su vida por salvarla. ¿Y tanto habían cambiado las cosas como para que Rukia dé esta muestra de preocupación hacia él?

Había aprendido a tener familia mucho más rápido de lo que él demoró en acostumbrarse a tener una a medias.

—Te lo prometo, Rukia. Me portare bien AÚN CUANDO tu hermano sea un jodido pijo excéntrico. Y eso porque me caes bien¿eh?

Esa respuesta hizo sonreír a la morena.

Y justo en el momento más mágico de toda la conversación, apareció el susodicho, enfundado en una bata de seda blanca, listo para meterse a la cama.

— ¿Qué haces aquí, Rukia? —inquirió, pasando su vista de la cara de boba de su hermana a la facha seminudista de Ichigo. —Estás en territorio de hombres. No creo que sea correcto que Kurosaki te reciba en sus aposentos… así. —puntualizó, indicando la ropa interior del shinigami.

—Tranquilo Byakuya, que con Rukia nos tenemos confianza. Además no me atrevería a tocarle un solo pelo a tu hermanita… —insinuó éste, olvidándose de toda la maravilla que le había prometido a Rukia.

Ella tan solo suspiró. ¿Qué más se puede esperar de un baka TAN baka como él?

—Ya me voy, sólo venía a ver si había quedado bien acomodado. —dijo, haciéndole una reverencia. —Buenas noches, nii-sama.

Cerró la puerta, y Byakuya inició su ritual de sueño. Se quitó los kenseikaan y se metió a la cama, tapado hasta la cintura.

—Ya puedes apagar la luz, Kurosaki.

Y él, obediente, la apagó. Aún cuando se escoñara en media pieza de camino a su saco de dormir.

—Buenas noches, Byakuya.

—Buenas noches, Kurosaki.

Y así, en medio de esta inusual paz, el último ruido de la casa se apagó.

—Espero que sea cierto que no tocas a Rukia. De otro modo, te descuartizare con mi bankai —fue la dulce despedida de Kuchiki Byakuya.

Ichigo se acurrucó un poco más en el saco, aunque estaba seguro de que el escalofrío que lo había recorrido no había sido por falta de temperatura.

-owowowowowowowowowowowo-

—¡¡¡BUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN DIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIA… ICHIGOOOOOOOOO!!!

-Plaf!-

— ¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy…! —el pelirrojo podría haber sido confundido en aquel instante con un acordeón.

Él, perfectamente instalado detrás de la puerta del cuarto, a "buen recaudo" de posibles ideas maquiavélicas nocturnas de su compañero de habitación, había sido arrugado por su padre cuando, con su usual fuerza, abrió de golpe la puerta.

¿Y creen que a Isshin le importó?

Maní.

—Ooooooh, veo que he logrado sorprenderte hoy, Ichigo… —incapaz de proferir garabato alguno, dejó que su padre siguiese hablando. —Hijo mío, me decepcionas. Creí que ya te había enseñado todo sobre el arte de la sorpresa…

—J… Jod-dete, viej-jo de mier… da…

El patriarca de los Kurosaki miró entonces hacia la cama de su retoño, que tendría que estar ocupada por Byakuya. Pero no lo estaba.

— ¿Y nuestro invitado? —preguntó.

—Ni idea, debe haber ido al baño… ¡no sé, apenas puedo preocuparme de MI integridad!

— ¡Pues MAL HECHO! —agarró al convaleciente muchacho y lo arrojó escaleras abajo. —¡Deberías preocuparte de Byakuya-san¿Qué dirá Rukia-chan cuando vea que nadie atiende a su hermano como es debido? Eh? Eh? —dijo, melodramáticamente.

— ¡Eso también te incluye a ti! —contraatacó Ichigo. — ¡También podrías atenderlo¿O crees que soy su niñera…?

—Bueno, yoooo… —pose inocente, carita tierna. Un trauma, en la figura de Isshin. —Tengo trabajo en la clínica. ¡Nos vemos, hijín!

Y desapareció. Literalmente.

—Me cago en mi suerte.

Y ahí, tirado en el suelo con el culo parado y la cabeza vuelta del revés lo encontró Rukia, que venía saliendo de la habitación que compartía con sus hermanas.

— ¿Para qué decirte buen día si ya lo empezaste mal, cierto? —dijo, rascándose la cabeza y despeinándose en el proceso.

—Absolutamente.

—Bueno… ¿has visto a nii-sama?

—Justamente —puesto de pie, cabeza en su lugar —iba a buscarlo.

Y allá fueron a la cocina, al baño, al patio, a todos los lugares donde Byakuya podría estar… pero NO. No estaba, simplemente.

En el comedor, Yuzu y Karin desayunaban con calma.

— ¡Buenos dias, Ichi-nii, Rukia-chan! —saludó la primera, yendo a servir dos tazas más.

—Buen día Yuzu... ¿de casualidad has visto a nii-sama?

—Oh, sí… Byakuya-sama fue muy amable conmigo esta mañana, cuando le serví desayuno —contestó la pequeña rubia.

— ¿Por qué diablos no avisaron que venía un sujeto como aquél? —a Karin no le había hecho mucha gracia encontrarse a un extraño en la casa por la mañana. —Por la mañana lo choqué sin querer y, creyendo que era un ladrón, le dije cuatro cosas. Él sólo murmuró algo de que "la cosa viene del hermano", y algo con el apellido Kuchiki… Y capté por dónde venía la cosa…

Ichigo miró a Rukia con cara de "Te dije que seria un problema".

— ¡No digas eso, Karin-chan! —le reprendió Yuzu, sonrojada. Sí, sonrojada. Como las niñitas ridículas de los shoujos. —Byakuya-sama es muy amable… alabó mi comida, y me dijo que iría donde un tal Señor Urahara a resolver un asunto… —¿Era idea de los presentes, o Yuzu tenia corazoncitos en los ojos?

—Yuzu… ¿estas bien?

—… … … Eh¡Oh, si Rukia-chan! Ya te sirvo el café…

Y se fue CANTANDO a la cocina.

—Aaaah, Byakuya-sama…

—Que ALGUIEN me explique quién es ella y qué hizo con Yuzu —fue lo único que exigió Ichigo.

-owowowowowowowowowowowo-

Luego de TAN traumática experiencia sensorial con las fantasías de la pequeña Kurosaki, ambos shinigamis enfilaron hacia lo de Urahara. A Rukia no le gustaba nada eso de que su nii-sama ande solo por Karakura, si ni lo conoce.

—Tan solo fuimos una vez, y ya se siente independiente. Será irresponsable… —farfullaba entre dientes, furiosa.

—Hey, que Byakuya no es ningún mocoso. Se las arreglará si tiene dificultades… —Ichigo no apoyaba mucho la aprensión de la morena. En realidad estaba teniendo fe en el capi de la Sexta porque es buena gente no más…

—No lo sé, él nunca ha venido aquí más que para llevarme a la fuerza.

—Bueno, bien que llegó solito a raptarte ¬¬

—Porque siguió mi energía espiritual…

—Hará lo mismo con Urahara entonces…

Se detuvieron un momento. Más bien, Rukia se detuvo e Ichigo la siguió.

—No seas tonta, enana. Si algo le hubiera pasado a tu hermano ya lo sabríamos. ¿No?

—Tienes razón —concedió ella, con una media sonrisa que Ichigo contestó… torpemente y a lo bestia, nervioso, mirando hacia abajo… pero la contestó. —Mi hermano está bien, las malas noticias siempre llegan volando…

Y en ese momento, a lo lejos…

Se escuchó a una niña gritar.

—Ay —fue todo lo que los shinigamis dijeron.

Tal vez las cosas no estaban TAN bien.

-owowowowowowowowowowowo-

Kuchiki Byakuya caminaba.

Hasta ahí todo normal.

Caminaba con cierta torpeza, es cierto. Pero por eso iba a ver a Urahara.

Estaba seguro de que su gigai no funcionaba correctamente.

De vez en cuando tropezaba… pero eso es arreglable.

Cuando tenga su gigai en buen estado no tropezará nunca más.

Pero por ahora, tenía que concentrarse.

No recordaba con exactitud el rumbo que tomó Rukia esa vez para llevarlo hacia el recinto del tendero loco, pero confiaba ciegamente en su instinto. Y éste decía que iba por el camino correcto.

—Cosita rica… —le susurró sensualmente una chica que iba pasando. Él la ignoró, estaba acostumbrado.

En Soul Society despertaba admiración y/o recelo entre los hombres por su poder y su riqueza. Las mujeres simplemente se desmayaban o suspiraban.

Pero aquí en el mundo humano las cosas eran distintas. Aquella era la quinta chica que le manifestaba su admiración en la mañana, y de maneras muy poco convencionales…

—Amor, camina por la sombra que los bombones como tú se derriten… —le gritó otra, dos cuadras más adelante de la anterior.

Y así iba Kuchiki Byakuya, captando atenciones y emitiendo testosterona sin proponérselo…

De pronto, el panorama empezó a cambiar.

No había que ser un experto Karakurense para percatarse de que el barrio se estaba volviendo peligroso, incluso a esas horas del día. Tal vez faltase poco para el almuerzo, y las calles se volvían cada vez mas desiertas.

"Voy por el camino correcto" pensó él, terco con su idea. "Si es Urahara, no ha de vivir en un lugar muy decente que digamos".

Si al menos pudiera percibir reiatsu… sería mucho más fácil. Pero su maldito y averiado gigai de los cojones ni siquiera ésa información le proporcionaba.

Estaba definitivamente malo.

Aún así, de pronto, sintió algo frío y afilado pincharle en la espalda. No se inmutó en el acto, pues creyó que era una de las tantas fallas de su inútil cuerpo artificial.

Pero cuando dos tipos se materializaron frente a él y lo cercaron con el cuerpo, mostrándole una variada gama de armas blancas y pistolas, comenzó a molestarse.

—Entrega las monedas loco. —le dijo uno de los hombres que, para más señales, era un asaltante.

—Yaaaaa po', no te hagai' el tonto. —le apuró el otro, poniendo una cortaplumas en el abdomen del Capitán.

Byakuya flipaba. No tenía ni la menor idea de que estaba siendo asaltado, así que nada más les mandó a esos tontos una mirada de desprecio infinito y se quedó quieto, controlando su paciencia.

— ¿Te estai botando a choro, pijo de mierda¡¡Entrega las moneas no más!!

El primero de los individuos puso una navaja suiza cerca de la yugular de Byakuya. Y ahí fue cuando éste se percato de que el tipo de relación que sobrellevaban los tipos con su persona no era ortodoxa y, como de todos modos le estaban molestando, cogió la mano del sujeto y se la torció hacia atrás, desencajándole la muñeca en el acto.

El hombrecillo chilló de dolor…

— ¡Joder, joder qué haces¿Quién demonios eres tú?

Y el otro miraba a nuestro apuesto capitán como los hombres que miraban a Terminator después de llenarlo de balas y que no le pasara nada. O sea, acojonado total.

— ¡R-Rajemos, compadre! —y ambos olvidaron su cometido y huyeron, cuales viles ratas. — ¡Esto no se va a quedar así, ricachón hijo de tu p&$·0 madre!

Byakuya se quedó allí, sin entender un cacho lo que le había pasado. Se encogió levemente de hombros y se propuso seguir andando. ¿Por qué tendría que pasar estas cosas él, Kuchiki Byakuya, en el insignificante mundo humano?

Se dio la vuelta, y en eso, encontró una niñita que lo miraba con horror. Cuando clavó sus ojos en ella, la muchachita gritó.

—¡¡¡AUXILIOOOOOOOOOOOOOOOOO!!

Nadie se animó a salir de su casa a ayudarla, a pesar de que varios ojitos curiosos miraban con aprensión al hombre que se había enfrentado a los hampones de la población sin el más mínimo temor.

Nadie excepto dos personas, que llegaron corriendo.

— ¡Byakuya!

— ¡Nii-sama!

Eran Ichigo y Rukia, naturalmente.

— ¿Qué demonios cree que hace saliendo así de la casa sin mí? —le gritó Rukia, sin cortarse un pelo. —No conoce Karakura y ha terminado perdido. ¿Se da cuenta de que cometió un acto irresponsable?

Byakuya abrió mucho los ojos. No le molestaba que su hermana lo regañara (porque eso es lo que estaba haciendo), al contrario, se alegraba porque ella podría llevarlo al fin donde Urahara. Pero de ahí a dejar que lo hiciera delante del odioso Kurosaki…

—Rukia —pronunció fríamente. —No tienes derecho ni autoridad suficiente para tratarme así.

— ¡Cuando usted aceptó dejarlo todo en mis manos me refería a esto también, así que ahora no se venga a quejar!

Ichigo miraba la escena callado y a tres metros de prudente distancia. Por dios, ojala que no llegue JAMÁS el día en que Rukia lo trate así. ¿De dónde sacó la enana agallas para retar a su hermano como si fuera un niñito?

—Aún así… —siguió el noble.

—Aún así nada. Iremos a la tienda de Urahara para lo que sea que necesite y después regresaremos a casa. No volverá a desobedecerme mientras estemos en Karakura¿está claro?

Byakuya siempre creyó que Rukia era una súbdita muy sumisa y respetuosa, mas no una hermana.

Pero ahora, la chica se estaba comportando como una verdadera hermana, como si fuera sangre de su sangre. Lo estaba cuidando porque se preocupaba…

…Y por un momento se acordó de Hisana…

—Está claro, Rukia. No volverá a suceder.

E Ichigo no pudo creerse lo que acababa de presenciar.

— ¡Vamos, Ichigo¡No te quedes allí parado como un imbécil!

No se había dado cuenta de que los hermanos habían avanzado y ya le llevaban dos cuadras de distancia.

— ¡Coño, Rukia¡Ya voy!

-owowowowowowowowowowowo-

Una vez finalizaron todos los trámites que los llevaron a tal aventura, nuestro trío fantástico regresó a casa, donde Yuzu los esperaba con una suculenta cena "en honor a tan importante invitado".

Rukia nada más se reía cuando veía la fascinación de la pequeña Kurosaki por su hermano. Pero luego se acordaba de que aquella tarde lo trató como si fuera uno más de sus amigos, violando el canon de buenos modales que debía tener para con él por ser su superior. Estaba demasiado avergonzada por tal falta de respeto, había sido un exceso de confianza, por eso, ni siquiera se atrevía a mirarlo. De seguro si estuvieran en Soul Society, Byakuya la habría castigado con algún trabajo especial o algo así.

Ichigo la miraba en silencio, intuyendo que algo andaba mal con ella. Mas no se atrevía a meterse, el ambiente había quedado tenso desde lo de Urahara, así que optó sanamente por preocuparse de cortar la carne con cuidado y no mirar hacia los lados.

Byakuya, ajeno a toda esta revolución, comía tranquilamente, deleitándose con la buena mano de la hermana de Ichigo. Le causaba cierta gracia que la niñita le venerara así porque sí, pero decidió que no estaba mal, le hacia sentirse un poco en casa.

Por otro lado, pensaba en lo sucedido esta tarde. Nunca había visto a Rukia tan alterada, y tan parecida a su hermana. Fue como un lapsus, en que su difunta esposa se le vino a la mente con su mirada pasiva y melancólica… y la vio reflejada en Rukia. Por eso no pudo resistirse y le dio la razón. Fue un minuto de debilidad.

Aun así… la había hecho preocupar.

Era raro, pero Rukia le llevaba ventaja en aquel extraño y desorganizado mundo. Sonaba inusual y lo era, pero ahora ella era su superior, y debía hacerle caso por su propio bien.

Y esos ojos… sólo la había hecho preocupar.

Agradeció sin embargo, que ella le tuviera en tal estima al grado de interesarse por su bienestar. No había visto ese lado hermanable de ella, y decidió que tantas visitas a Karakura le estaban despertando un instinto de humanidad que bien merecía disfrutar.

Terminó su cena y se levanto en silencio de la mesa.

—Rukia —dijo, con voz neutra. No había pensado mucho lo que iba a decirle, solo sintió el impulso. —Quiero hablarte un momento.

La shinigami dio un salto y se puso de pie, nerviosa.

—Sí, nii-sama.

Vio que Ichigo se levantaba tras ella…

—A solas —puntualizó el noble, con lo que el colorín volvió a sentarse, impotente.

La morena le miró, casi asustada, y él le sonrió.

—Todo estará bien —dijo.

Y salieron al patio trasero donde, la noche anterior, Byakuya había hecho ciertos… descargos, contra la alocada idea de su hermana.

—Nii-sama, yo… lo siento mucho. —empezó ella, retorciéndose las manos. —Jamás debí comportarme así, por un momento olvidé que usted es mi superior en todo, y tuve el atrevimiento de tratarle como si fuera cualquier persona. Me siento muy arrepentida por eso…

—Me alegra saber que estés consciente de tus faltas, Rukia… —hizo una pausa para elegir bien sus palabras. No lo había pensado mucho, pero estas cosas se hacen así. Si se detiene a pensar, no lo hará jamás, y siente que debe hacerlo. —Estoy dispuesto a olvidar estos excesos con dos condiciones.

—Usted diga.

La shinigami estaba realmente nerviosa. ¿Aún cree que el tipo es tan cruel y despiadado?

Su frialdad da mucho que pensar, pero ante todo, Byakuya es su hermano. Y ahora descubriría que a él también se le ha prendido ese mismo chip, para su sorpresa.

No tenia ni la más prostituta idea de por qué…

—Rukia, quiero que… —joder, no era mucho lo que había que decir, eso sí, tenía que reunir toda la fuerza de sus cojones… —mientras estemos aquí en Karakura, y tú seas mi superior en esto… —V a l o o o o o o r B y a k u y a a a a … —me gustaría que me llames por mi nombre…

Yaaaaa… eso no era tan desesperantemente anormal. Pero vaya, estamos hablando de Byakuya. Y la morena no podía quitarse la cara de panoli por más consciente que estuviera de eso.

—…Y que sigas cuidando de mí en este extraño y patético mundo, ya que no puedo hacer uso de mis particulares métodos de defensa personal.

—B-Bueno, yo… no sé mucho qué decir… —confesó la shinigami, aturdida por la muestra de cariño de su hermano. —P-Pensé que me regañaría por mi falta de respeto, pero a cambio… me entrega una muestra de confianza inconmensurable. ¿Por qué, nii-sama?

No pudo evitar el –sama, era una costumbre demasiado arraigada. Pero cuando él la miró feo, tuvo que corregir el sufijo por un tímido "Byakuya".

¿Por qué, había preguntado ella?

—Pues porque eres mi hermana, Rukia. Por eso.

Y fue la primera… no, la segunda vez en que Rukia estuvo feliz de haber conocido a este hombre, feliz de pertenecer a su clan y de llevar su apellido.

Muy feliz.

—Gracias…

—No hay de qué.

·: Chapter Two: FINISHED:·

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Owww… Siento que este chapi haya tenido tanto amor fraternal, tal vez más que humor… pero tenía que ser así, generar confianza entre los hermanitos para que después pasen las "cosas"… que nos entretienen a todos. Eaeaea… xD

Prometo ser más puntual para las actualizaciones que vienen. Cualquier sugerencia, tomatazo o felicitación manifiéstenla en un review. Que no cuesta nadaaaaa… sean lindos y háganme feliz :3

¡Nos vemos pronto para un nuevo capitulo¡Los quiero con locura!... Y Byakuya también los ama ;)