Volvi! Si, y rapido ;). Aprovecho de los pocos tiempos que tengo asi escribo, aunque tengo mil cosas para hacer. Algunos capitulos van a ser cortos, me disculpo por eso, pero van a ser actualisados mas rapido, sepan entenderme. Espero les guste este tanto como a mi. Lo venia pensando desde hacias tiempo hasta que me digne a escribirlo. Saludos!
- Yo también te extrañaba y ni te imaginas cuanto. – Ambos se ruborizaron un poco. Matt se separó un poco y besó su mejilla. – Bien, vamos.
Dicho esto, se dieron vuelta y partieron.
2. Felicidad. (1/2)
Parecían una pareja feliz. Puedo asegurarles que ninguna de las personas que estuviera ahí, en las calles de Odaiba, dentro del inmenso tráfico a pesar del horario, se imaginaria que solo eran amigos.
Mimi iba tomada del brazo del rubio, ambos iban hablando y riendo. Contando anécdotas, bromeando, lo que suelen hacer dos o más amigos por lo general. Pero parecía que para Mimi no era suficiente ya que iban parando en todas las vidrieras y comprando algo nuevo. Matt, como caballero que era, iba llevando las 7 bolsas que habían conseguido hasta el momento, la gente lo miraba con cara de "este chico debe tener mucho dinero.." y para él eso no era nada bueno, quería que nadie se diera cuenta quien era ya que no soportaría salir con su mejor amiga y que las alocadas fans fueran a molestarlos pidiéndole autógrafos, fotos y hasta besos! Lamentablemente, la gorra y anteojos negros no fueron suficientes para tapar su identidad. A lo lejos ya se veía un grupo de 4 niñas que corrían hacia él. Mimi se percato de lo sucedido y lo empujo junto a ella a una tienda de ropa. Raramente la empleada no se encontraba allí, entonces, sin pensarlo dos veces, se metió a un vestuario junto con Matt. ¿Tenía que ser tan chico ese lugar? ¿Era posible que una persona se cambiara ahí dentro?
- Estoy cansado de todo esto. ¿Te lo dije?
- Emm creo que no, pero igual cualquiera se da cuenta por tu cara jajaja.
- Si te digo la verdad, al principio seguía aceptando el Tour ya que íbamos seguido a Estados Unidos...y podía verte. – Se ruborizó levemente.
- Jap, ¿Lo dices en serio? Que tierno eres Yama. – Dicho esto se le acerco y le dio un tierno y lento beso en la comisura del labio, que, aunque no lo crean, no fue la intención de Mimi.
- Ups… – Prosiguió, iba a pedirle disculpas pero el ojiazul le tapo los labios con su dedo índice.
- No es nada, haz silencio que creo están cerca.
Seguían los dos adentro del mini vestuario. Matt estaba contra el gran espejo, de espalda, y Mimi abrazada al cuello de él, con su cabeza en el pecho de este, ya que de ponerse en otra posición seria fácil encontrarlos. La chica estaba completamente paralizada, estaba de espaldas a la puerta, si se movía, la luz le haría sombra y esta pasaría por debajo de la puerta, haciendo que las fans los encontraran fácilmente. Escucharon murmullos, era obvio que la empleada estaba ayudando a sus nuevas clientas. Estas dieron una vuelta por el negocio y salieron nuevamente. Segundos después salieron Matt y Mimi. Haciendo como si nada, saludaron a la dueña del local, quien por cierto no entendía que estaba pasando, y partieron.
- Jajaja, eso fue muy gracioso!
- Sí, para ti, para mí en absoluto.
- Me imagino cuantas veces habrás pasado por lo mismo – Le dijo la castaña divertida.
- ¿Qué una chica me empuje salvajemente dentro de un vestuario, quedando solo a centímetros de distancia fingiendo querer ayudarme? Pues esta es la primera vez..
- Jajaja, eres un tonto Yama.
- Bueno, sigamos, pero eso si, apurémonos un poco, no quiero volver a cruzármelas. Y deja de mirar vidrieras! –Agregó cuando vio que la castaña se asomaba por otra.- Ya no puedo cargar más bolsas y quiero llegar a lo de Tai de una vez..
- Bueno, pero no te enojes. – En tono fingido de desilusión.
- Eres terrible Meems.
Siguieron caminando, pocos minutos después llegaron a la casa de Tai. Esta no se encontraba lejos de donde Mimi vivía, pero era tanto el tiempo que habían perdido en solo 3 cuadras de tiendas que parecía hubiesen ido de Shopping.
- ¿Y? ¿Estás lista princesa?
- Claro que sí, pero siento un poco de nervios… deben estar muy cambiados… ¿Qué tal si no
me reconocen y paso vergüenza? ¿Y si se olvidaron de mí?
- Jajaja no seas tonta, es difícil olvidar a una mejor amiga, algo que tu fuiste para muchos, y es mas difícil aún cuando compartimos todos juntos una aventura poco común en el Digimundo…
- Sí, tienes razón… ¿Pero si no me reconocen? Quedaría como una tonta y me haría sentir muy mal...
- Pues si eso pasara, cosa que creo es imposible, yo estaré ahí para apoyarte e iremos a otra parte si tú lo deseases. De todos modos, ya tengo planes para el día por las dudas.
Se hizo un silencio un poco incomodo ya que Mimi estaba un poco nerviosa e indecisa. Levantó la mirada para dirigírsela al rubio y le dijo:
- Te quiero. ¿Sabías? – Esto sorprendió al rubio, pero no le impidió contestar.
- Yo más que ti. ¿Sabías? – Ambos sonrieron, luego Mimi golpeó la puerta.
Una chica de pelo corto y castaño claro igual que sus ojos, un poco más alta que Mimi, 1.67 más o menos, abrió la puerta.
- Matt, ¿Cómo…? – No pudo terminar de formular su pregunta, ya que cuando desvió su mirada para ver quien era la sexy acompañante del rubio quedó atónita.- No puede ser…Miiiiiii…..mi! MIMI!
- Sora!
Ambas se abrazaron como si fuera la última vez. Largaron pequeñas carcajadas de alegría hasta que por fin se separaron.
- Yo... no lo puedo creer! ¿Cuándo viniste? ¿Cómo es que no nos avisaste nada a nosotros y a Matt sí? Empezaba a preocuparme, hacia mucho que habíamos perdido contacto!
- Sí es cierto! Quise darles una sorpresa, y como a Yama lo veo seguido, me pareció una buena idea avisarle a él sólo para que me ayudara a encontrarlos.
- Dios mío, simplemente no puedo creerlo!
- Pues tendrás que creerlo, ahora, ¿Podemos pasar? – Interrumpió Matt en tono de burla.
- Oh si, lo siento mucho! Pasen. Tai, TK, Kari! ¿A que no saben quién está aquí? –Gritó Sora fuertemente para que los chicos que estaban en la cocina la escucharan.
Los tres llamados por la chica aparecieron, ssu caras de sorpresa al ver a Mimi eran indescriptibles.
- Dios mío, ¿Quién es tu novia Matt? – Preguntó un chico de pelos revoltosos color chocolate.
Mimi se sobre saltó, se le heló la piel. Temía que eso pasara, temía que no la reconocieran. Desvió una mirada a Ishida, este la miró algo extrañado. ¿Qué les pasaba a estos? En eso, los dos se percataron que todos estaban conteniendo la risa. Sí, por suerte solo estaban bromeando. Mimi soltó un suspiro.
- Jajaja, como olvidarte tonta! – Repuso el castaño nuevamente. – Te asustaste eh… creo que nunca te vi tan pálida. – Y se le acercó para darle un abrazo.
- Ps, no fue gracioso Tai! – También lo abrazo, y poco a poco se fueron acercando los otros dos, Tk y Kari, uno rubio de ojos azules, hermano menor de Matt, y la otra del mismo color de pelo que Mimi, hermana menor de Tai.
- Que lindo volver a verte! Nos preguntábamos cuando te dignarías a venir a Japón. – Se le acercó aún más junto a Kari, su novia, y ambos se sumaron al abrazo, los tres abrazándola al mismo tiempo.
- Y bien, aquí me tiene. – Contestó la ojimiel.
- ¿Qué les parece si mejor vamos a tomar algo y a charlar más cómodamente? – Interrumpió Matt.
- Jajaja, que, ¿Ya te pusiste celoso "Yama"? (imitando a Mimi). ¿Celoso de que nosotros la estamos abrazando ahora y no tu? – Bromeo Tai, lo que provocó un leve rubor en el rubio. Mimi sonrió al ver la expresión de Yamato, le gustaba ver como reaccionaba su amigo cuando se hablaba de ella. Los demás rieron.
- Sí, como sea. – Contestó en su defensa y se dirigió a la cocina.
Ya no sabían de que conversar. Contaron chistes, hablaron de cosas serias, le contaron a Mimi todo lo que había ocurrido en esos años en los que ella no había estado, ella y Matt contaron como llegaron a hacerse tan amigos, TK y Kari como se habían convertido en novios y muchas cosas más, hasta que llegó el momento en que se quedaron sin tema.
- Y bien – Dijo Kari- ¿Qué haremos esta noche?
- A mi me parecería genial que saliéramos todos a bailar. – Contestó Sora.
- Sí, esa es una buena idea! – Afirmó el castaño.
- Yo me sumo. ¿Qué dicen ustedes? – Preguntó Tk dirigiéndose a Matt y Mimi.
- Pues… - Mimi le dirigió una mirada de preocupación a Yamato. Sabía que el tenía planes para los dos, pero debía confesar que esa idea le encantó.
- También vamos.- Contestó rápido Matt. – Tenemos tiempo para hacer lo otro. – Le susurró a Mimi al oído guiñándole un ojo.
¿Dijo lo otro? ¿Qué quiso decir? Sonó raro… ¿Acaso Matt…?. El rubio vio la expresión en la cara de Mimi y como esta la miraba y entendió a la perfección, ella había pensado que el la llevaría a un telo!
- JAJAJA! NONO, NO ES LO QUE TU PIENSAS MEEMS!
- ¿QUÉ? PUES... ¿QUÉ COSA? YO NO DIJE NADA… NO SE A QUE TE REFIERES...- Se quejó la castaña desviando la mirada, estaba totalmente roja, para colmo, Matt no podía dejar de reir.
- ¿Qué sucede? – Preguntó Sora, a excepción de aquellos dos, los demás no entendían nada.
- Nada, nada! – Contestó el rubio ya calmando su riza. – Entonces a las 23hs en la disco. ¿Les parece bien?
- Genial! – Contestaron todos.
- Bien, son las 20hs. ¿Sora te acompaño a tu casa? Tk, ten cuidado con lo que vayas a hacer con Kari mientras yo no esté…- Agregó rápidamente Tai.
- Si papi, no te preocupes.- Bromeo TK.
- Bien, yo te llevó a tu casa Mimi. – Ordenó Matt.
- Bien, como usted ordene. – Bromeo también Mimi.
Salieron todos y se separaron, casa uno por su rumbo. Matt y la castaña iban caminando en dirección a la casa de Mimi, hablando, como siempre. Pararon un minuto en un kiosco y compraron una coca-cola, una vez paga, el rubio aprovechó y la tomó de la mano, cosa que hizo que Mimi casi escupiera la gaseosa, pero aparentó no haberle importado.
Minutos después llegaron a su destino.
- Bien, aquí te dejo princesa.
- Sí, gracias por todo Yama, en serio te lo agradezco. – Le dijo ella.
- Tu no tienes que agradecerme nada, soy yo el que debe hacerlo. Gracias Mimi por haber venido. La verdad que la paso muy bien contigo, aparte quien más me salva así de mis alocadas fans.
Mimi rió y continuó mirándolo a los ojos, fue una mirada que demostraba mucha felicidad por parte de los dos, amistad, agradecimiento, significaba mucho mas que una simple mirada.
- Bien – Interrumpió Matt.- Paso por ti a las 23hs, ¿De acuerdo?
- Así es. – Contestó la castaña, aún con la sonrisa reflejada en su rostro.
- Ah y por cierto, antes de que me olvide… - Yamato acercó su rostro, tan cerca que podían sentir la respiración del otro. Mimi no sabía como reaccionar, solo le quedaba esperar ahí quieta lo que fuera a pasar. El rubio se acercó más aún, acortando la poca distancia que quedaba entre ellos y la beso lenta y tímidamente en la comisura de los labios. - Te la debía, ahora estamos iguales. - Dijo al separarse de ella. La castaña reaccionó y lo más que pudo hacer fue sonreir.
- Tienes razón, pero lo mío fue sin querer.. – Repuso ella.
- Bueno, hagamos de cuenta que lo mío también. – Le dijo el rubio guiñándole un ojo. – Bien, me voy, ponte linda para esta noche eh..
- Está bien, aunque ya soy linda como soy. – Comentó riendo la castaña.
-Tienes toda la razón, eres hermosa asi como eres. – Le contestó Matt. Ambos se ruborizaron. – Adiós.
- Hasta dentro de un rato!
Se soltaron las manos y volvieron a lo suyo.
