Continuación corta, pero bueno tengo tiempo para más

Continuación corta, pero bueno no tengo tiempo para más UU. Gracias por los reviews! Espero les guste! )

Joe quedó perplejo por lo que veían sus ojos. Tenía la boca abierta, no podía creerlo, no viniendo de Mimi. Desvió la mirada al chico que tenía a su lado, este miraba el acontecimiento algo apenado, triste, jugando con el capuchón de una cerveza que acababa de abrir. Sus ojos reflejaban furia, estaba a punto de hacer algo que no debería. Tomo un largo trago de la bebida y se paró decidido. Lentamente comenzó a caminar hacia la pareja "feliz".

4. Dudas.

La gente dejaba de bailar y se daba vuelta para ver que le pasaba al chico que iba caminando empujando a todos. Este, sin darles importancia, siguió caminando el pequeño trayecto que le quedaba. Sora lo vio y aviso a Tai sobre aquello.

- Tai, no se que le pase a Matt, pero esto no me gusta para nada.

- ¿Qué sucede? – Preguntó este dándose la vuelta. – Diablos, este chico va a terminar en problemas.

- ¿Porqué no vas a ver que pasa?

- Bien, espérame aquí. Luego seguimos.

- Está bien, pero ten cuidado tú también, recuerda que bebiste mucho. – Dijo su amiga sonriéndole. Tai hizo una seña y fue tras Matt.

El rubio se paró frente Kenta y Mimi, quienes por cierto no se habían dado cuenta de su presencia.

- Oye Kenta, suéltala, Mimi, debo llevarte a tu casa, ya es tarde.

Al oír esas palabras, ambos nombrados separaron muy sorprendidos sus labios. Estaban hinchados de tanto besarse, se sentían sus respiraciones entrecortadas y estaban colorados por el calor del lugar y de sus mismos cuerpos.

- ¿Qué…que dijiste? – Pregunto el morocho sin entender como su amigo los había interrumpido para decir semejante estupidez.

- Dije que tengo que llevar a Mimi a la casa, es medio tarde y ella me dijo que a las 2 am iban a llamar sus padres desde Estados Unidos. – Aprovechó para mentir Yamato ya que la castaña estaba totalmente en otro mundo, tenía embriagada hasta el alma.

- Pues no te preocupes, yo la llevaré a su casa. – Le contestó de mala manera su amigo.

- No, la llevo yo y ahora. – Dijo agarrando bruscamente del hombro al chico cuando vio que este estaba por besar a la chica nuevamente. Kenta se dio vuelta enfadado, con infinitas ganas de pegarle.

- ¿Qué te pasa? – Le gritó haciéndole frente.

- Wowo! ¿Qué pasa aquí? – Intervino un morocho de pelos alborotados que recién llegaba al lugar de la escena.

- Nada Tai, Mimi y yo ya nos vamos. Avísales a los demás. Luego arreglamos otra salida. – Tomó de la mano a la castaña y jalo de ella hasta perderse de vista.

La gente no podía evitar mirarlos, aparte de haber revolucionado la disco con su discusión, algo que no era normal vivir para la gente famosa, se trataba de Yamato Ishida y estaba peleándose por una chica. ¿Una chica? ¿Para que pelearse si tiene miles de fans detrás de él? Seguramente aquello saldría en todas las revistas.

- Hey hey Yamato, ¿Qué haces? ¡No entiendo nada! – Dijo una totalmente perdida Mimi.

- Estás embriagada, eso pasa.

La castaña se soltó de un brusco movimiento del rubio y lo miro de frente algo enojada.

- Yo no estoy embriagada. – Le dijo tranquilamente. Matt no sabía que decir, si era cierto, no sabía que decirle, ya que… ¿Cómo explicarle que la separó de Kenta pensando que ella no era conciente de lo que estaba sucediendo entre ambos?.

-¿No…?

- No, que yo sepa la coca-cola no tiene alcohol. – Dijo Mimi, completamente convencida de sus palabras. Yamato no pudo contenerse y largó una carcajada.

- Claro que no tiene, pero lo que tú bebiste se llamaba cerveza CON coca-cola, que es algo completamente distinto.

La chica se quedó parada en el mismo lugar, intentando comprender lo que su amigo le había dicho. No le veía ni el más mínimo sentido a sus palabras.

Matt vio como lo miraba, fijamente a los ojos, con la cara sonrojada del calor y del alcohol que había consumido, no podía mantenerse derecha, se tambaleaba débilmente.

Las cámaras no tardaron en aparecer y llenar el lugar de flashes. Ishida no se aguantó y levantó a Mimi justo antes de que esta cayera. La metió dentro de su auto y puso este en marcha. Ya está. Lo había hecho, las cámaras lo habían captado, se arrepentía de su reacción pero ese no era el momento preciso para ponerse a pensar en ello.

Frenó el coche. Se quedó quieto unos minutos mirando al frente. ¿Qué había hecho? ¿Por qué había reaccionado así? Estaba completamente seguro que no era solo porque no le gustaba un chico como Kenta para Mimi…aparte, ella ya era grande, sabe cuidarse y decidir por si sola. ¿Acaso fue un producto de los llamados "CELOS"? Pero… ¿Celos de qué? ¿De quien? ¿De Kenta? No… Matt tenía miles de fans detrás suyo, quien dice que no tenía más que el baterista. Pero de algo si estaba seguro, como Mimi no había ninguna. Sí, eso era. Matt tenía miedo de que su amigo tuviera a la chica perfecta, porque simplemente era eso, perfecta, bueno físico, inteligente, cariñosa, tímida, un amor de persona, pero el miedo de este era de que el morocho la desperdiciara. Que no se diera cuenta de la mujer que tenía frente a él y que la usara como hacía con todas las chicas con las que pasaba la noche. Miedo a que Mimi fuera usada y que se enganchara con Kenta, que se enamorara de una basura como él, eso era lo que aparentaba ser hasta ahora.

Desvió su mirada al lado izquierdo. Su amiga estaba completamente sumida en sueños. Parecía un ángel, era tan inocente que a veces esa misma inocencia le causaba lástima. Yamato no pudo evitar sonreír, estaba orgulloso de tenerla como amiga. Ella era la persona que más feliz lo hacía, la persona que estaba siempre ahí cuando necesitaba una ayuda, la persona que encontraba hasta cuando se iba de Tour, la persona con la que le gustaría pasar el resto de su vida…

¿Cuántas veces le habían repetido que eran una pareja perfecta, ideal, el uno para el otro? Él nunca le dio importancia a eso. No iba a negarlo, Mimi era una princesa, SU princesa. No había nada que no le gustara de ella y siempre sintió una atracción especial, pero como nunca había experimentado una amistad tan grande como aquella, pensó que sería normal amar tanto a una amiga, más aún si se trataba de su mejor amiga. Otra pregunta que siempre le cruzaba por la mente al rubio era… ¿Qué hubiera pasado si se hubiese enamorado de ella, y que pasaría si se diera cuenta de que en realidad la ama como una persona ama a su pareja? ¿Mimi lo entendería? ¿Pensaría o sentiría lo mismo que él? ¿Se terminaría su relación amistosa? Lo único que podía hacer era evitar esas dudas, no se quería arriesgar a perder a la única persona que sabía todo sobre él, a la única persona a la que había odiado tanto como la quería ahora.

Se acercó un poco a la castaña, la miró fijamente. Una casi silenciosa carcajada se le escapó de la boca. Que boba era! ¿Cómo podía ser tan descuidada? ¿Cómo podía despreocuparse de todo y todos cuando estaba con sus amigos? Miro su reloj, habían pasado ya 30 minutos desde que estacionó el auto. Impresionante que rápido pasaba el tiempo cuando estaba junto a ella…

Volvió a mirarla como segundos antes lo había hecho, y en un susurro casi inaudible, más bien para si mismo, murmuro:

- Gracias, gracias por dejarme encontrarte Mimi. Gracias por ser mi todo.

Como por arte de magia, la castaña abrió lentamente los ojos, que aún así quedaron entrecerrados y volvió la mirada al chico que tenía a su lado.

- No, gracias a ti por preocuparte tanto por mí. – El rubio quedó perplejo, no esperaba que su amiga lo hubiera escuchado. Un leve sonrojo se fue convirtiendo en un extenso rojo que inundaba toda su cara. La castaña lo tomo de la cara con sus manos, y lentamente lo fue acercando a ella. El corazón de Matt parecía iba a salirse de su pecho, no es posible que un humano se acelerara tanto! Mimi apoyó su frente en la de Yamato, dejando así unos 2 centímetros de separación entre sus labios. Ella se disponía a acortar la distancia, pero Matt no se le permitió, no quería aprovecharse de esa situación, no con Mimi en un estado de embriagues. (no me suena mucho esa palabra, pero supongo me entienden xD)

- No Mimi… estás borracha. Lo siento. – Se separó de ella y desvió la mirada, se sentía mal por su reacción, aunque por una parte sabía que había hecho lo correcto. La miró de nuevo de reojo y vio como ella estaba paralizada, con las manos en alto, agarrando la nada, donde antes estaba el rostro de Yamato. Estaba con los ojos abiertos, como si no entendiera porque había sido rechazada. El silencio puso un poco incomodo a Ishida, que se decidió y por fin habló. –Llegamos, será mejor que vayas a acostarte, no estás en tu mejor estado. – La castaña lo miró con cara de pena, con ganas de llorar, y sin decir nada salió del auto. Matt por su parte hizo lo mismo y la detuvo interponiéndose frente a ella. – Mimi, yo…

- Gracias por traerme Matt. No me siento muy bien, voy a acostarme.

- Pero princesa escúchame…

- ¿Qué? No… oye Matt no entiendo que está pasando. – El rubio iba a hablar, pero los suaves dedos de Mimi no lo dejaron y se depositaron en sus labios. – Mejor no digas nada.

Lo soltó y se marchó por un lado, dejando a un duro chico parado tristemente.

Abrió la puerta de su departamento, no tenía ganas de hacer nada así que se tiró en el gran sofá del living. Se sentía un idiota, lo que había hecho no tenía palabras. ¿Cómo lastimar a su mejor amiga así? Se dispuso a dormir cuando oyó sonar su celular. De mala gana lo cogió y se sorprendió tras ver que tenía un nuevo mensaje de Mimi.

" Lo siento, no quería que eso pasara, espero mañana me acuerde de todo así podemos hablar."

Matt, preocupado tras lo leído, le respondió sin pensarlo dos veces:

"Te quiero y lo sabes."

YY? Que les parecio?? A mi honestamente me gustó como quedó ). Perdon por tardar, pero estoy con muchos estudios y seguramente me tarde en subir el proximo capitulo tambien, pero que lo voy a seguir, lo voy a seguir jajajaa. Espero les haya gustado y me dejen varios reviews. Saludos!