¡Hola! ¡Si, estoy de vuelta! Jajajaa, después de tanto tiempo decidí volver. Discúlpenme, pero estuve demasiado ocupada como para seguir escribiendo… primero mes de despedida a una amiga que se iba a vivir a España, segundo falta de internet, tercero vacaciones de verano (Argentina) y ultimo inspiración, pero bueno, acá volví y espero les guste este capítulo, que me pareció interesante en cuanto se me ocurrió.
Perdón si no es lo que esperaban, es que intento que las cosas avancen más lentas para hacer más capítulos.
Capítulo 9: Reflexiones.
Punto de vista de Matt.
Entre 10 y 15 minutos. Todos siguen hablando pero no logro concentrarme. Cada tanto me preguntan algo y sin el menor interés contesto. ¿Por qué no vuelve? Ya ha pasado un buen rato desde que dijo que se iba al baño. Rayos, ¿se sentirá bien?. Giré mi cabeza para ver a un Kenta igual de preocupado que yo, aunque dudo que sea por el mismo motivo. Estoy completamente seguro de que su problema es saber que rayos estábamos haciendo Mimi y yo en la cocina. ¡Já! Te deseo suerte, dudo que descubras la verdad. Sentí como lentamente una sonrisa de satisfacción se formaba en mi rostro. Volví a girar la mirada. Sora estaba mirándome sentada en el sofa del otro lado de la mesa que nos separaba. Su gesto me daba a entender que quería explicaciones. No logré entender a cual de los dos problemas antes mencionados se refería, así que levante mis hombros y me digne a sumirme en mis pensamientos nuevamente mientras los demás hablaban, pero se me fue imposible. La causante de mi preocupación regresó al fin. La miré y sonreí, esperando la misma respuesta de su parte. Pero nunca llegó.
De pronto, la tristeza me invadió. Mimi estaba completamente pálida y sus ojos demostraban tristeza, sin contar que me ignoró completamente. Dibujo una sonrisa forzada en su rostro y fue a sentarse del otro lado de Kenta, este la abrazó. Moví mi cabeza nuevamente y encontré a Sora observándome otra vez, pero esta ahora enojada. Se levantó del asiento y me dijo:
- Matt, ¿no me acompañarías a comprar un poco de helado para todos?.
¿Qué?
- Emm.. sí, por supuesto. – Bien, tendré que prepararme para una serie de regaños por su parte. – Quizás lo consiga gratis. – Le guiñé un ojo a Tai para que se despreocupara, ya que me estaba dirigiendo una mirada fulminante intentando comprender porque iba yo y no él.
- Genial. Tai, ¿de que sabor quiere tú? – Oí preguntar a Sora.
- De chocolate estaría bien.
- Ok, ¿Kari, Tk?
- Frutilla a la crema. – Contestó Kari.
- Kenta, ¿tu quieres algún sabor en especial?.
- Mmm… pues la verdad yo como cualquiera, gracias.
- Bien, ¿y tu Meems?
Me volteé a mirar a la castaña cuando escuche su nombre. Fue automático, un reflejo.
- No, la verdad que no tengo ganas de comer Sora, gracias, pero la crema me sentó mal.
Se me heló la sangre. Eso había sido claramente una indirecta para mí. Diablos, ese momento que había sido perfecto pensé para ambos ahora se convertía en un dilema. ¿Tan mal besador soy? No quise ni mirarla a los ojos, me sentí completamente culpable, pero no entiendo el todo porque.
- Oh, Mimi, puedes recostarte unos minutos en mi cama si lo deseas. – Comentó Tai.
- Muy amable de tu parte Tai, pero ahora no. De todos modos en un rato me marcho.
Eso era demasiado. ¿Se marchaba de una reunión con sus amigos de Japón cuando recién llegaba de Estados Unidos por culpa mía? Pues lo había conseguido, ahora yo era el que se sentía triste y culpable de su malhumor.
- Vamos Sora, ya se está haciendo tarde.
Abrí la puerta de entrada y salí detrás de la pelirroja. Caminamos en silencio por unos largos e incómodos 5 minutos. Para peor, aún quedaban otros 5 minutos igual de eternos.
- ¿Piensas contarme que sucedió o no?
Me tomó completamente desprevenido pero igual contesté.
- No se de que hablas.
Bah, porque tengo que darle explicaciones.
- Yamato, eres odioso.
- Lo siento.
No va a lograr que me sienta peor de lo que estoy.
- Mira, la verdad que no necesito que me cuentes lo que sucedió, pero deberías ir más despacio y tener más cuidado.
- ¿A que te refieres?
- Matt, Mimi está de pareja con Kenta. ¿Crees que es fácil para ella toda esta situación?
- Sora no entiendo de que me hablas… claro que es fácil, soy yo o Kenta.
- ¡No! ¡Ese es tu error! Tu problema es que nunca has sido rechazado, porque siempre consigues todo lo que quieres, pero Mimi, ella no es igual a ti. A ella no se le da todos los días la posibilidad de elegir entre dos hombres "perfectos".- La miré incredulo. Me miró y giró los ojos. – Tú me entiendes…. Famosos, lindos, y deseados por todos.
Seguimos caminando, me llevó unos segundos pensar e intentar relacionar cada palabra que me había dicho.
- Pero... no entiendo, ¿cuál es el punto? Sí fuera todo así como tú dices, sería fácil, porque no importa con cuál se quede, se haría famosa igual.
Se frenó y me miro con cara de pocos amigos. Creo que no relacione del todo bien lo que me dijo.
- ¡Yamato! ¿En verdad crees que lo que ella quiere es hacerse famosa?
- Eso es lo que acabas de decir…
- No, nunca dije eso. No malinterpretes las cosas. Lo que quiero decir es que Mimi los quiere a los dos, los ama de distinta manera, quizás incluso a ti te ame más, pero lo que a ella le molesta es que tu le hayas confesado que la amas cuando comenzó a salir con Kenta. Ella no esta segura de lo que tú sientas. No debe estar segura si se trata de amor o de celos. Aparte, ¿tienes alguna idea de cuantas alocadas fans tienen ganas de ahorcarla e incluso de matar después de haberlos visto a ti y a ella y a ella y a Kenta juntos? Es mucha presión y por varios motivos, créeme.
¡Claro! Por fin entendí. ¿En serio Mimi piensa eso de mí? Yo la amo desde hace tiempo, aunque a decir verdad… Sora tiene razón. Yo me di cuenta que en verdad la amaba cuando vi que estaba con Kenta.
- ¿Y como quiere que me de cuenta que es lo que siente si no me lo dice?
- Matt, no todo en este mundo eres tú. Tienes que pensar en los demás también. Yo creo que Kenta en verdad la quiere, o quizás la quiere más ahora que esta casi seguro de que tu la amas, él no la va a dejar porque no soporta que alguien le gane. Tu me entiendes… es la portada de muchas revistas. Si Mimi lo dejara para estar contigo también seria la portada de muchas revistas, pero como el hazme reír.
- ¿Entonces que se supone que haga?
- Debes demostrarle cuanto la amas, decirle que la esperarás y no complicarle las cosas. Esperar a que ella se decida en dejar a Kenta para estar solo contigo y no hacer lo que hacen hasta ahora.
Sonreí ante lo dicho. Que Mimi engañara al creído de Kenta, y más creído aún me parecía después de todo lo que había dicho Sora, me gustaba. En serio me gustaba, pero hasta cierto punto, ya que Mimi sufría por todo aquello.
Me refregué los ojos. Toda esta situación me estresaba.
Entramos a la heladería. Por suerte no había nadie, a excepción de la chica que nos atendía, que me miraba anonada.
- ¿Ss..ii..? – Preguntó. Lamentablemente no estoy de humor, así que no sonreí como normalmente haría.
- Un kilo de helado de frutilla a la crema, chocolate y limón por favor. – Contesté.
Esperé impaciente mientras servía el helado. Diablos, ya quiero volver. Quiero ver a Mimi y decirle cuanto la amo, y luego, sacar a patadas a Kenta por estúpido creído. ¿Cómo puedo ser tan idiota? Seguramente todos saben ya la situación que estamos pasando Mimi y yo, probablemente ella ya les contó.
La chica me sacó de mis pensamientos.
- Aquí tiene…
Le sonreí forzosamente.
- ¿Cuánto debo pagar?
- Nada, cortesía de la casa. – Miré de reojo a Sora y unas palabras se me cruzaron por la mente. " Consigues todo lo que quieres ".
- No, pero de veras, tengo dinero…
- Sí, créeme que se que tienes dinero, pero no hace falta que pagues.
Aquello me enfermó. Tomé la bolsa con brusquedad y me retire, a lo lejos escuché a Sora decirle algo así como "discúlpalo, tiene un mal día". Ya nada me importa, así que continué caminando. A los pocos minutos Sora me alcanzó.
- Dime, ¿crees que Mimi saldría conmigo si se lo pido Sora? – Me miró fijamente, intentando comprender a lo que me refería.
- ¿Por qué preguntas eso?
- No lo se… después de todo lo que sucedió… quizás esté molesta conmigo y quiera olvidar lo que siento por ella.
- Matt, se que ella te ama, y el amar o dejar de amar a una personas no se consigue por voluntad propia. Es un hecho.
Lo medité por unos minutos. El problema al fin y al cabo creo que es Kenta. Como Sora dijo, él no va a dejar a Mimi tan fácilmente. ¿Cómo es posible que todos conocieran tan bien a Kenta si apenas se los había presentado? Pues, la primera imagen que se me vino a la cabeza cuando lo vi por primera vez fue "este chico debe ser buena onda"…. Pero nunca se me cruzo por la cabeza el "buena persona". ¿En que lío me metí cuando decidí incluirlo a la banda? Espero estar equivocado y que él entienda que Mimi me ama a mi… o por lo menos más que a él.
Sora hizo sonar el timbre y mi corazón se paró de pronto. Sentí la sangre escapar de mi rostro y se me secaron los labios. Una vez que entre a lo de Tai tendré que hablar seriamente con Mimi y dejar las cosas en claro. ¿Estaré listo para esto?
- Hey, llegaron justo a tiempo. Algunos ya se estaban por ir.
Recorrí con la mirada el salón y entendí a quienes se refería Taichi. El único motivo por el que había vuelto a este lugar estaba de pie junto a su pareja listos para marcharse.
- Vamos Mimi, quédate un poco más. – Insistió su mejor amiga.
- No lo sé Sora, no me siento de todo bien.
Diablos.
- Aparte Kenta tiene un compromiso y no quiero volverme sola muy tarde… tu sabes lo despistada que soy y luego de tanto tiempo fuera de Japón no me sorprendería perderme.
- Ya veo… - Contestó Sora un tanto desilusionada.
Entonces, las palabras me salieron solas de la boca.
- Yo puedo llevarte luego.
Kenta, Sora, Mimi y Tai se quedaron mirándome sorprendidamente. Ups, lo olvidé, ¿Mimi y yo seguimos peleados? Me sentí un idiota por lo dicho, Kenta de seguro querría matarme.
- Es una buena idea, creo que te haría bien quedarte con tus amigos Mimi, recién llegas de los Estados Unidos y ya les he quitado mucho tiempo a ustedes. Debo compartirte. – Miró a su novia y le guiñó un ojo. Esta estaba embobada por lo que acababa de oír
Era evidente que diría eso, después de todo a mi tampoco me agradaría dejar a mi novia en manos de alguien del cual sospecho… espera… ¿dijo que se quedara? ¿Me dio la razón y aceptó que yo la llevara a su casa luego? Supe que la castaña estaba buscando alguna excusa para no quedarse, y yo, alguna para no ponerme más nervioso de lo que estaba.
Piensa algo Yamato…
- Te llevaré temprano, no te preocupes.
Idiota. Ni siquiera puedes mirarla a los ojos cuando le hablas.
- Emm, bien. De acuerdo.
- Entonces yo ya puedo marcharme. – Kenta estaba apunto de irse cuando Mimi lo volteó y lo besó. Definitivamente me habría gustado que aquel beso me lo hubiese dado a mi, pero no lo hizo, ya que de acuerdo con lo que estaba haciéndome ver últimamente estaba decidida a seguir en pareja con su actual novio, y quería dejármelo bien en claro sin la necesidad de hablar conmigo.
Pero no, de eso tampoco escapará ya que yo sí tengo intenciones de hablar a solas con ella. Después de mis reflexiones, tengo bien en claro que es lo que en verdad quiero y se lo diré. Será simple… o eso espero. Bah, a cualquier mujer le gustaría que le digan "quiero que nos amemos, que seamos feliz, que nos casemos y que tengamos hijos"… ¿verdad? Entonces… ¿Por qué habría de tomárselo mal? Claro que se lo diré despacio… pero es la única mujer que me hace sentir un idiota cuando la veo y hace que me quede embobado con su hermosura y dulzura para todo lo que hace. No queda otra Yamato, debes decirle que lucharas por ella.
Antes de que llegara a sentarse junto a los demás para establecer una nueva conversación, la jale dulcemente del brazo (para que no me regañara) y mirándola fijamente a los ojos, como minutos antes no había podido hacer, le dije:
- ¿Podemos hablar un momento?
Me miró desconcertada, estaba apunto de quejarse pero no le deje tiempo a hablar.
- No te preocupes, será rápido. No haré que tú no quieras que haga…
Creo que le molestaron un poco esas palabras, porque sus mejillas tomaron de pronto un color rojo furioso… ¿ahora que dije de malo?
- A veces… eres tan… - Me dirigió una mirada nada agradable hasta que por fin se tranquilizó.- Bien. Está bien hablemos, pero no la hagas larga, no estoy de muy buen humor.
Pst, como si no me hubiese dado cuenta de eso. Por poco y me pegas una paliza.
Le sonreí y le hice señas para que me siguiera. Pude ver de reojo como miraba a Sora, sospechando de lo que su amiga podría haberme dicho. Suspiró rendida y me siguió.
Opté por subir las escaleras y entrar en algún cuarto ya que… no creo que le guste del todo la idea de hablar nuevamente en la cocina…
Continuará… Muajaja (?)
Hasta aquí llegué. En realidad iba a hacerlo más largo pero me gustó la idea de separarlo en dos capítulos, cortos, como todos los demás, pero dos capítulos al fin :P. Para serles sincera no se cuanto voy a tardar en la continuación, ya se me acabaron las vacaciones y va a ser medio difícil encontrar un tiempo para escribir, pero voy a hacer todo lo posible para traerles el próximo cap lo antes posibles. Les agradezco todos los reviews… la verdad que cuando los leo me dan ganas de seguir escribiendo. Así que espero sigan dejándome sus comentarios jaja :P. Un saludo y gracias a todos!
