Perdon por la tardansa! No tenia inspiracion para escribir bien el capítulo ni tiempo T_T. Les dejo algo corto pero es una señal de que no deje el fic!! Jajaja. Saludos y muchisimas gracias por los reviews, en serio!
Capítulo 10: Trato
Punto de vista de Matt.
Abrí la puerta de la habitación de Tai y la deje pasar primero. Diablos, su cara de ignorancia no me gustaba nada. Cerré y me di media vuelta. Iba a sentarme a su lado en la cama, pero opté por no hacerlo.
¡Dios mio! ¡Parecía iba a matarme! Sus ojos reflejaban un odio que nunca pensé Mimi iba a poder sentir por alguien.
- Y bien, ¿vas a hablar o que?
Se me hizo un nudo en la garganta. En serio me lastimaba que mi mejor amiga me hablara de esa manera.
- Mimi, ¿te sientes bien?
Hizo unas muecas raras. Creo que mi pregunta no se la esperaba.
- ¿Me estas preguntando como me siento?
- Pues... eso creo.
Me miró incrédula.
- Digamos que no estoy del todo bien. – Contestó al fin. - ¿Acaso tu sí?
Me apoyé contra la pared que se encontraba frente a ella. Esta conversación iba a terminar siendo más larga de lo que pensaba.
- Estaba bien, y me sentía la persona más feliz del mundo hasta que vi tu cara de tristeza. Ahora me siento una mierda.
Su mirada no cambió en lo absoluto.
- ¿Y vas a preguntarme porque estoy así?
- No, no me importa como te sientas. Creeme que entiendo tu humor.
Se acomodó en la cama sin apartar la vista de mí.
- Matt por favor, vamos al punto y dime que es lo que quieres.
Me armé de valor y respire una gran bocanada de aire.
- Quiero que hablemos de nuestra relación Mimi.
- Nosotros no tenemos ninguna relación Matt, yo estoy en pareja con Kenta.
Le sonreí.
- Yo no hablaba de eso… ¿Qué acaso ya no somos nisiquiera amigos?
Se sorprendió. Quizás ni ella misma se había preguntando que éramos si estábamos enamorados pero no juntos.
- Pues… amigos sí. ¿O no?
- No lo sé. Por eso te pregunto. Se que estas enfadada conmigo... tal vez no quieres verme ni en figuritas.
- Somos amigos Matt, pero está claro que no de la misma manera que lo éramos antes.
Se me hizo un nudo en el estomago y se me llenaron de lágrimas los ojos. Eso era claramente un rechazo, y era seguro que lo que venía a proponerle en verdad no lo iba a tomar bien.
- Oh… ya veo.
Desvié mi mirada. Demonios, no podía ponerme a llorar. Me siento un estúpido. Tampoco quiero que ella piense que quiero darle lastima.
Hubo unos segundos de silencio. Ella tenía su vista clavada en el suelo. Se me vinieron un montón de imágenes a la cabeza. La primera vez que la vi en uno de mis recitales, donde comenzó realmente nuestra relación amistosa, los mail cursis que nos enviábamos, las salidas que hacíamos juntos en donde tenía que ocultarme de mis fans… y de repente lo arruiné todo. Seguramente todo lo vivido no volvería a pasar ni en un futuro lejano.
Otra oportunidad como esta no volvería a presentarse, así que me armé de valor y comencé a hablar.
- Mimi… yo te amo, y lo sabes ¿verdad?
Giró su mirada, no hacia mí específicamente.
- No, no lo se.
Sora tenía razón. Mimi no debe creer que la amo ya que se lo hice saber una vez que comenzó a salir con Kenta.
Tomé la silla de la PC de Tai y me senté en ella, justo en frente y a un metro de distancia de la castaña.
- Mírame cuando te hablo, por favor.
- No me hagas esto, Yama.
Sus ojos empezaron a humedecerse. La estaba haciendo sufrir una vez más. Querría abrazarla y consolarla, pero no puedo. Tengo que hacer esto bien porque no quiero que haya más malentendidos.
- Por favor… - Le supliqué.
Cerró sus ojos y movió su cabeza negativamente. Ella siempre me decía que mis ojos eran lo más demostrativo que tenía y que eran capaces de hipnotizar a cualquier chica que los mirara fijamente.
No hubo caso. Tomé suavemente su rostro en mis manos y lo desvié. Me acerqué para que me escuchara claramente y entendiera que lo que iba a decirle era cierto.
- Necesito que me mires para que me creas que lo que te digo es cierto Mimi.
Los abrió a duras penas y me miró, intentando no dejar escapar sus lágrimas.
- Mimi Tachikawa, yo te amo como nunca ame a nadie en mi vida.
Su respiración comenzó a acelerarse y dos gotas de agua rebalsaron, deslizándose lentamente por sus mejillas.
- Esta bien, ya entendí.
- No llores… se que soy un tonto, pero no llores no mi culpa… por favor.
- ¡Deja de pedirme cosas! ¡Tú no me entiendes Matt! – Movió su mano rápidamente y se soltó bruscamente de las mías. Se puso de pie y se dirigió hacia la puerta. Posó sus manos sobre el picaporte.
¿Y que se supone que debo hacer ahora?
- Solo... yo solo quiero que me digas que sientes tú por mi Mimi… Quiero que me digas si me amas o no. Quiero que me digas que significo para ti. Porque si tu lo deseases Mimi, si tu lo deseases yo me alejaría de ti para no ocasionarte más problemas entre tu y Kenta…
Se quedó unos minutos inmóvil en su lugar.
- ¿Qué? ¿Qué dijiste Matt? ¡Tu no puede irte a ningún lado!
Una ola de felicidad me invadió por dentro. Mimi no podría estar sin mí. Me paré y aminoré la distancia entre los dos.
- ¿Por qué no? Si eso te haría feliz… o por lo menos dejarías de sufrir por mi culpa.
Se giró y apoyó en la puerta. Me miró como si la respuesta fuera muy obvia.
- Por que… ¡porque no Yamato!
Me reí incrédulo.
- ¿Por qué no? No entiendo…
- ¡Porque no puedes irte! Sino yo… ¡no puedes!
- ¿Si no tú que?
Su rostro comenzó a tomar un color rosado y me miro con cara de pocos amigos.
- Por que yo también te amo… - Dijo al fin.
Creo que si esas palabras me las hubiese dicho cualquier otra persona, nunca hubiesen logrado la misma reacción en mí.
- Pero también amas a Kenta. – Terminé su frase.
Bajo su mirada otra vez.
- Así es… todo esto es muy difícil para mi, por eso no me entiendes.
- Para mi también es difícil Mimi. Juro que agradezco a Kenta, porque de no ser por él quizás yo nunca hubiese descubierto mis sentimientos por ti, pero al mismo tiempo lo odio, por poder hacer todo lo que yo querría estar haciendo contigo.
- Sí, pero yo lo amo a él y no puedo hacer las cosas que me gustarían hacer conmigo. – Sonreí ante la idea. – ¡Yamato estoy hablando en serio, no seas mal pensado! – Su rostro se enrojizó de una manera que hasta aquel momento pensaba era imposible.
- Está bien, está bien, y de verdad te entiendo. Por eso quiero proponerte algo Mimi.
- ¿Proponerme algo? ¿A que te refieres?
Apoyé mi mano sobre la puerta, justo al lado de su rostro y acorté nuevamente nuestra distancia, dejando nuestros caras a centímetros de distancia.
- Mira Mimi, tú lo amas, pero no eres feliz, porque también me amas a mí.
Asintió.
- Entonces, quiero proponerte esto. Tu seguirás con Kenta y yo seguiré siendo tu mejor amigo, ¿si?, tu MEJOR amigo. Quiero que te olvides lo que siento por ti, quiero que te olvides de todo lo que te dije. Quiero que todo vuelva a ser como antes y que compartamos las mismas cosas y locuras juntos, que confíes en mi y que sepas que siempre estaré cuando me necesites. Pero también quiero que sepas que nunca voy a dejar de amarte, y que si algún día cambias de opinión y quieres estar conmigo vengas y me lo digas.
- Pero entonces ninguno seria feliz Matt…
- Sí, Kenta – Le guiñé un ojo- y creo que eso a ti te tendría que importar.
Sonrió, y eso me encantó
- Vamos, entiendes a lo que me refiero Yama...
- Yo no seré del todo feliz, pero tu si podrías. Tendrás a tu mejor amigo de nuevo para lo que quieras y comenzarás a conocer en verdad como es Kenta, así podrás comprobar que es realmente lo que sientes por él.
- Pero tú no serás feliz…
- Vamos, deja de preocuparte por mi Mimi. Soy grande, puedo cuidarme solo.
O por lo menos eso espero.
- Bien… ¿hacemos el trato entonces? - Le pregunté.
- Esta bien… podemos intentarlo. – Me dijo con una sonrisa, la cuál le devolví.
- ¡Genial!
Me aparté y tomé el picaporte, para poder abrir la puerta y ponerle fin a esta conversación, pero de pronto sucedió algo que me tomó completamente desprevenido.
Mimi me tomó el rostro y me besó, suave y dulcemente. Mi cerebro no relacionaba lo que estaba sucediendo con lo que acabamos de hablar. No sabía si disfrutar de su lengua, que se paseaba libremente por mi boca, o separarla para no confundir las cosas. No tuve tiempo a reaccionar, ya que ella me soltó primero y me miró con una sonrisa.
- Lo siento – me dijo – tenía ganas de hacer lo que no hice cuando estaba borracha, me sirvió para sacarme algunas dudas.
La miré sorprendido. Las palabras no salían de mi boca.
- Ahora sí… - se aclaró la voz - ¿Me acompañas a mi casa, amigo?
Completamente anonado abrí la puerta para que saliéramos por ella. No puedo negar que aquel beso me llenó de esperanzas y me hizo completamente feliz, además de que a Mimi parecían haberseles aclarado un par de ideas, pero lo que tampoco puedo negar es que ahora me gustaría más que nunca estar con ella, para poder disfrutar más besos como aquel.
Diablos, ¿Cómo voy a hacer para poder aguantar esta situación? Se fuerte Yamato… se fuerte.
Continuará…
Uf, hasta aquí llegó! Espero les haya gustado, le di un cambio a la historia, pensé que tal vez ustedes no se esperarían esto! Jajaja. Ahora se va a empezar a poner interesante ;). Verán como se siente Mimi estando al lado de Kenta… y… con quien se quedará? Con Kenta? Con Matt? Estara con los dos juntos sin tener ningún tipo de relación amorosa con ninguno para así aclarar sus dudas? :O Ayúdenme a decidir!
Espero muchos reviews y comentarios! A ver si me dan ideas! Tal vez en el proximo capítulo se sorprendan! ;)
Saludos y gracias una vez más!.
Milu
