Chantaje
Cap.2
Las fotografías enmarcadas descansaban colgadas de las paredes así como los cuadros reposaban en los muebles oscurecidos por la falta de luz. Parecía extraordinario que ni siquiera el ruido de algún insecto se pudiera escuchar lo suficiente para perturbar el silencio, propio de los cementerios, que existía en la habitación. Un único rayo de luz que se colaba por la maltratada persiana dejaba notar que afuera hacia un día esplendido, y era suficiente para adivinar que la noche no tardaría en caer sobre la ciudad.
Una ráfaga de viento hizo su aparición en la estancia provocando una cadena de reacciones mínimas: las flores sobre la mesa se ladearon, algunos papeles cayeron al suelo y el bolígrafo sobre el escritorio rodó unos cuantos centímetros. El agujero causante de la infiltración del aire fue la ventana, que se abrió con un ruido sordo dando paso a dos hombres que se apresuraron a entrar guardando el mayor silencio posible. Con pasos cautelosos llegaron hasta la pared próxima a la puerta y encendieron la luz. El joven rubio suspiro con alivio y se volvió con una sonrisa a su compañero.
-¿Ves Shikamaru?, no hay nadie- susurró mientras sus ojos azules lanzaban destellos de orgullo- yo se exactamente a que hora tienen que ir los presentadores de noticias al trabajo.
El moreno se limitó a bufar demasiado asustado de ser descubierto si se daba el lujo de responder. Miraron la estancia con detenimiento fascinados por la cantidad de fotos autografiadas que ostentaba. Shikamaru sonrió amargo y de un manotazo provocó que Naruto cerrara la boca que había mantenido abierta por la impresión.
-Que suerte tienen algunos-murmuró mientras se acercaba al escritorio a inspeccionar los cajones.
- Y ni siquiera la merecen- respondió el rubio mirando a la tortuga que parecía haber sido despertada por el ruido. Esbozó una sonrisa y posó los ojos sobre su caparazón ensimismado.
- Se llama Itachi- interrumpió Shikamaru mientras sacaba algunos papeles del fondo de la gaveta.
- ¿Disculpa?-
- La tortuga- exclamó con impaciencia, dirigiéndose al aparador de la esquina- al menos con ese nombre figura en los papeles de la veterinaria.
Naruto la observó por unos minutos. De alguna manera era hermosa, con ese encanto que solo poseen los reptiles pero sin la mandad por la que son conocidos, su color verde oscuro se veía casi negro debido a la luz opaca de la sala. Naruto estuvo seguro en ese momento que la naturaleza o Dios se había equivocado en catalogar como reptil a aquel animal que, de seguro, era menos malicioso que sus compañeros de especie. Aun sin ser ayudado por la luz, el rubio pudo notar un pequeño dibujo en el caparazón, forzando los ojos más de lo normal alcanzó a notar que se trataba de un abanico japonés.
-Naruto, vamos adentro a buscar en su habitación- susurró el moreno- y esta vez ayúdame.
El rubio asintió, despegó los ojos de la mascota del Uchiha y siguió a Shikamaru por el pasillo. Caminaron en silencio mientras la alfombra amortiguaba el ruido de sus pisadas. El moreno se paró frente a la puerta he hizo un gesto a Naruto para que guarde silencio.
-Solo abre- exclamó el rubio empujando la puerta con brusquedad provocando que rebotara contra la pared.
- Idiota- siseó por lo bajo Shikamaru aun en el marco de la puerta evitando que Naruto se abalanzara en el cuarto.- podrías activar alguna alarma.
Con cautela avanzaron lentamente hacia el centro de la habitación como un soldado en un terreno infestado de minas. El moreno se alejó hacia el ropero del fondo mientras dejaba que Naruto avanzara a sus anchas por la habitación. Abrió las puertas corredizas y se encontró con elegantes ropas colgadas de suntuosos percheros, cada una eran productos de reconocidos diseñadores. Apartó las ropas e inspecciono el fondo del ropero. Esbozó una enorme sonrisa y tomó la caja que se disimulaba perfectamente entre los zapatos.
-Oye mira esto-
Shikamaru se volvió tan rápidamente que Naruto se sorprendió que no se haya roto alguna articulación del cuello. El moreno lo miró sin entender al verlo parado en el medio de la habitación con la mano alzada, tras unos segundos siguió con los ojos la trayectoria de su brazo y se percató que señalaba hacia el techo, en donde parecían haber empotrado unos espejos gigantescos.
-Pero que…- susurró mirando su cara reflejada en la lisa superficie.
- ¿Para qué es eso?- preguntó Naruto paseando por la habitación sin dejar de mirar al techo.
- Es para que se vea…haciéndolo- respondió el moreno evasivo y se volvió nuevamente hacia el ropero.
- ¿Haciendo qué?- exclamó Naruto cansino- ¿durmiendo?
Shikamaru suspiró incomodo y optó por no responder. Sabía que tarde o temprano Naruto acabaría entendiendo el funcionamiento del espejo. Volteó un poco la cabeza y lo vio ensimismado mirando al techo como si contemplara la luna llena, sus ojos estaban ligeramente entrecerrados y con el seño fruncido. El moreno se volvió y observó nuevamente la caja.
-Entonces eso es para…- resopló el rubio atragantándose mientras su cara se volvía de un color rojo intenso.
Miró hacia Shikamaru y se percató que este también estaba sonrojado y con la boca abierta mirando algo que tenia entre las manos. Naruto se acercó lentamente y miró sobre el hombro de su amigo. Si antes había estado colorado no era nada comparado a como estaba ahora, sentía que su cara se estaba incendiando y un ligero flujo de sangre salía de su nariz y tocaba sus labios amenazando con entrar a su boca.
-Vaya, yo…- susurró Shikamaru evitando tartamudear aun observando la foto que tenia en sus manos- yo no sabia que él…
- Ni yo.
Naruto tomó la caja y la puso a un lado, en un movimiento torpe dejó caer un video que produjo un sonido sordo al golpear contra el piso. Los dos jóvenes se miraron y el moreno se agachó a recogerlo, en la etiqueta había un escrito que decía: regalo de cumpleaños.
-¿Que crees que sea?- preguntó el rubio en voz baja.
- No creo que sea nada malo, dice regalo de cumpleaños- respondió Shikamaru guardándose las fotos en su bolsillo, al ver la cara de su compañero susurró- es la evidencia.
- Bien.
- Afuera hay un VHS, vamos a ver que es esto- agregó mientras miraba como Naruto se limpiaba la sangre de la nariz.
Salieron de la habitación aun con la cara roja y se dirigieron hacia la sala. Naruto se sentó en el sofá mientras observaba como Shikamaru introducía el video, se sentaba a su lado y esperaba que cargara.
El primer ruido que se pudo oír fue el de unos gemidos y la primera imagen fue la de unos cuerpos enredados. El moreno desvió la vista hacia el techo mientras Naruto dejaba caer su mandíbula por la sorpresa. Shikamaru alcanzó el control y lo dirigió hacia el televisor…
-Espera Shikamaru- exclamó el rubio arrancándole el control.
- No puedes ver eso- se escandalizó el moreno mirando a su amigo sorprendido, como si recién estuviera conociendo su verdadero ser.
- Pero, observa bien- respondió Naruto mientras forcejeaba por mantener el control en su mano- está teniendo sexo con un hombre.
-¿ Que!?
Shikamaru se obligó a observar la pantalla y comprobó que era cierto. Aunque la imagen era un poco mala se podía notar claramente que se trataba de dos hombres teniendo relaciones. Sacó las fotos de su bolsillo y las observó con detenimiento, todas ellas mostraban a dos hombres manteniendo relaciones sexuales, uno de ellos era claramente el Uchiha mientras que el otro no le resultaba familiar. Se miraron sin poder creer lo que acababan de descubrir.
-Es gay.
- Es gay- repitió Naruto sin poder creerlo, el comentarista de deportes más famoso del país y rompecorazones a tiempo completo era gay.
El rubio se levantó del sofá sacó el video y se lo entregó a su amigo para que lo sumara a las evidencias encontradas mientras se volvía a limpiar la sangre que nuevamente se había escapado de su nariz. Shikamaru sonrió ausente mientras se frotaba los ojos incrédulo.
-Bueno al menos ahora no tenemos que secuestrar a su tortuga para que nos ayude- susurró Naruto provocando una carcajada en el moreno.
Miró su reloj sabiendo que el trabajo estaba terminado.
-Demonios, Naruto- gritó Shikamaru alarmado- el Uchiha esta a punto de llegar.
Como pronosticó Shikamaru, la puerta se abrió dando a paso a un cansado Sasuke envuelto en un sobretodo que lo cubría de la lluvia. Observó a los intrusos y una expresión de sorpresa se hizo presente en su rostro, unos segundos luego dio paso a una calma fría.
-¿Que haces aquí veterinario?- preguntó como saludo y se fijó en Naruto unos momentos.
El rubio le devolvió una mirada tratando de impregnarla de odio; sin embargo, falló en el intento, sorprendido supuso que aun estaba impresionado por el video que acababa de ver. El Uchiha se percató de esto y frunció el seño ligeramente al ver cambiada la expresión de rubio.
-Chico gato, veterinario- susurró amargo Sasuke- ¿que demonios hacen en mi casa?.
Naruto sonrió seguro y se sentó en una silla queriendo molestar al Uchiha. Miró hacia Shikamaru y asintió dándole a entender que el se encargaría de esto. Talvez el rubio no era muy exitoso en su vida pero nadie podía negar que poseía una fuerza de voluntad inquebrantable, además de la capacidad de sacar de quicio a sus enemigos, y si el había dicho que iba lograr que el Uchiha le ayudara en su plan, no había duda que lo conseguiría.
-Escucha, Tortugo- pronunció con malicia Naruto provocando que Sasuke diera un respingo- He venido para que me ayudes con algo.
-¿Por qué abría de ayudarte?- preguntó cauteloso el Uchiha sospechando algo.
- Porque si no lo haces…- respondió el rubio acercándose a Shikamaru sacando algo de su bolsillo y alzándolo- le entregaré esto a la prensa o a los jefes de tu canal.
Sasuke siguió con los ojos la trayectoria del video que bamboleaba el rubio en su mano. Shikamaru creyó ver un gesto de tristeza y derrota en el rostro del Uchiha que cambio rápidamente a su usual expresión de indiferencia y arrogancia. Naruto lo observó por un momento triunfante, se sentía extraordinario saber que tenía el poder de dominar a uno de los hombres más influyentes y respetados del país. Podía ver, muy adentro en los ojos de Sasuke, derrota y desesperanza, la misma que había aparecido hace unos momentos en su cara y había tratado de ocultar bajo el velo de la indiferencia. Estaba seguro que su amigo también lo había notado, pero no sabia si veía ahora lo que él podía ver a través de la mascara de frialdad del Uchiha
-¿Y en que quieres que te ayude?- preguntó Sasuke tratando de mantener la calma.
- Quiero que me ayudes a conquistar a Sakura Haruno- respondió rápido Naruto.
Esa respuesta no era la que esperaba, Sasuke sacudió un poco la cabeza para saber si todo esto no era una ilusión. Esperaba que el chico gato le dijera que quería ayuda interna para robar el canal o que necesitaba información para venderla a la competencia, pero no esperaba ser chantajeado por un tipo que solamente quería ligarse a una chica.
-Dices, que vas a entregar los videos si es que no te ayudo a…- comenzó despacio el Uchiha- conquistar a la conductora de farándula.
Naruto asintió y Shikamaru dejó escapar una risa, debía admitir que el plan sonaba bastante absurdo. Sasuke los miró como si estuviera contemplando a unos locos escapados de un sanatorio y por un momento se quedo sin palabras.
-Es que, tenemos entendido que ella esta enamorada de ti- resopló Shikamaru tomando el mando de la situación- así que podrías enseñarle a Naruto como ser más como tu y de paso, introducirlo en su círculo de amigos.
El Uchiha se quedó por unos momentos pensando en cuan irreal era esa situación. Naruto bufó impaciente y se acercó al moreno dejando unos centímetros de espacio entre sus rostros.
-¿Vas a hacerlo o no?- preguntó con brusquedad.
Los ojos afilados de Sasuke se fijaron en los azules de Naruto haciendo que estos vacilaran un poco. Se quedaron mirando fijamente por unos segundos sorprendidos por la fiereza que destellaban cada uno. Sintiendo la dilatación en sus pupilas, Naruto apartó la mirada sin perder su agresividad. El Uchiha buscó sus ojos nuevamente, al no encontrarlo se limitó a responder.
De acuerdo.
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Disculpen la demora, parece que mi musa se fue de paseo y he tenido que hacer este capitulo sin ella. Espero que no hay salido tan mal.
Gracias por sus reviews, cuando tenga mas tiempo los responderee.
Gracias por leer.
Liari-Zero
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