Hola a todos! Sí, ya se que me odian por haber tardado tanto, pero la verdad es que no tenía tiempo, y ahora me puse a escribir este cap cuando en realidad tendría que estar estudiando u.u. Acá les dejo este capítulo un poco corto, pero escencial para lo que pase en los siguientes caps, espero les guste. Acepto reviews de todo tipo! Gracias por seguir mi Fic!! =D

Capítulo 13: Se acabó.

Punto de vista de Mimi.

El sol pegaba fuerte. Era un lindo atardecer. Dejando de lado aquel suceso que había sucedido hace ya unas horas, no me arrepiento en lo más mínimo de haber venido al digimundo con mis amigos. Hacía ya mucho tiempo que no me sentía tan bien acompañada recordando viejas épocas... todo hubiese sido perfecto si aquel idiota estuviese ahora con nosotros.

Sentí a TK recostarse sobre el pasto, apollando su cabeza sobre mis piernas. Le sonreí en señal de aprobación, pero no fue suficiente para ocultar la nostalgia de mis ojos y la amargura de mi rostro.

- Vamos Mimi, ¿quieres de una buena vez olvidarte del estúpido de mi hermano?. No puede ser, ¡siempre tiene que arruinarlo todo! – Me dijo con cierto descontento.

- Que dices TK. Estoy perfectamente bien, y creeme que fue uno de los mejores días que viví desde mi regreso. – Mis palabras no sonaron muy convincentes, pero me sorprendí al reflexionar que lo que decía era cierto.

- Sí, uno de los mejores, pero la idea era que fuese el mejor. – Interrumpió Joe. Sus palabras fueron un poco fuertes para mi gusto, el había hecho hasta lo imposible para poder asistir a la reunión y al final, la persona que nadie creía capas de fallarnos fue la que faltó.

- Pues entonces me corrijo, fue la mejor tarde que pasé desde mi regreso. – Pst, que comentario infantil.

Se hizo un silencio, todos, incluso nuestros digimons que yacian descansando estabamos disfrutando de aquella paz, esa tranquilidad, del ruido del viento al chocar contra los arboles, del ruido a nada. El despegarse de Odaiba, del momentaneo movimiento de la ciudad, tanto de los autos como de la gente, era algo realmente tranquilizador.

Me incline lentamente hacia atrás, quedando yo también recostada, mirando el cielo. TK volvió a acomodarse y Kari se colocó junto a él. Joe e Izzy estaban riendo viendo alguno videos en la PC y tanto Palmón, como Agumon, Patamon y Gatomon intentaban entender el porque de sus reacciones. Gire mi rostro a la izquierda y vi algo que nunca creí me iba a hacer sentir mal. Sora se encontraba recostada y Tai, practicamente encima de ella, le decía algo (picarón seguramente, no se llegan a escuchar sus palabras) mientras jugaba con su cabello, lo que producía un leve sonrojo por parte de la pelirroja. Fue entonces que la distancia entre ambos se acortó y terminó en un tierno y cálido beso. Un beso como el que siempre me hubiese gustado probar, pero proveniente de una sola persona.

Dios mio, ya me encontraba triste de nuevo. Voltee mi rostro nuevamente y me levante. Los chicos me miraron algo intrigados.

- Bien, creo que voy a dar una vuelta. Dentro de poco nos quedaremos sin luz y aún hay varios momentos que quiero revivir. – Dije poco insentivada.

- Te acompaño. – Respondió TK, mientras intentaba levantarse, pero me apuré y lo empuje suavemente, haciendo que este callera nuevamente recostado.

- No, no hace falta, en serio. Quedate aquí con Kari, aparte quiero estar un rato sola.

Todos se dieron vuelta a observarme un tanto preocupados. Les sonreí y me puse en marcha.

- Palmon, ¿me acompañas? – Pregunté.

- Claro Mimi. – Le vi los parpados pesados, estaba cansada. Su rostro me causaba mucha ternura, parecía el de un niño que recien se levantaba de dormir.

- No, olvidalo, mejor quedate con los demás. Será mejor que descanses si esta noche quieres volverte a casa conmigo.

Se le iluminaron los ojos luego de escuchar mis palabras.

- ¿En serio me dejarás ir contigo?

- Pues claro, si eso quieres... sino puedes quedarte, no te obligo.

Corrió a abrazarme las piernas. Sí, yo había crecido en altura, por lo que tuve que agacharme para corresponderle el abrazo.

- Anda, vuelvo en unos minutos.

Dicho esto me solté y di media vuelta, emprendiendo mi marcha hacia algún lugar. Poco a poco comenzé a adentrarme entre los arboles, lo unico que se veía para ambos lados era verde, solo eso. Por momentos me sentía completamente perdida, y en verdad lo estaba.

Era un buen momento, en el que solo estás tu y no te sientes vigilado ni observado por nadie. Puedes pensar en voz alta y descargarte plenamente de todos tus problemas, de todos modos, nadie te pedirá que te calles o te discutirá. Estas SOLA.

Seguí mi marcha hasta que me di por vencida. Me apoyé contra uno de los miles de arboles que había y me deje deslisar, quedandome respaldada contra este y sentada en el pasto. No pude evitar pensar en él.

Aveces me pregunto para que hice este maldito viaje, para que demonios pedí este regalo de 18. Lo unico que logré desde que llegué aquí fue confundirme más y traer más complicaciones a la relación que tengo con mis amigos. Pero varias dudas siguen rondando por mi cabeza. ¿Acaso estoy yo realmente enamorada de Yamato o era solo una simple obsesión? Porque, si estuviese enamorada, ¿no me tendría que haber dado cuenta antes? Y Kenta, ¿Que siento por Kenta? ¿Es amor de pareja o amor de amistad, como el que siento por Matt?. No, sin duda no es lo mismo, mi amor por Matt es mucha más fuerte, eso lo puedo asegurar. Pero entonces ¿porqué estoy con Kenta? La cabeza comenzaba a dolerme ya, tenía tantas preguntas y ninguna respuesta.

Empezé a hacer circulos sobre la hierba con mi dedo, jugando con las pequeñas flores. Quizás lo mejor era acabar con todo esto, separarme de Kenta y continuar mi vida sin Yamato, que después de todo, siento que está jugando conmigo. Tengo el presentimiento de que esta con Jane solo para darme celos... pobre, y ella quizás lo ame en serio. Pero, ¿si es verdad que Matt la ama? Tal vez sea algo similar a lo que me esta pasando a mi con Kenta. Di un fuerte suspiro y cerre mis ojos. Aún me queda tiempo aquí en Japón, y la verdad no quiero pasar el restro de mis días precupandome y llorando por amor, simplemente quiero disfrutar de mis amigos y divertirme.

Luego de varios intensos minutos de soledad, en los cuales mis parpados comenzaban a pesarme, escuché unas risas a lo lejos que se me acercaban poco a poco. Me asomé por un extremo del arbol en el cuál estaba apoyada y los vi. Genial, ¿que hice yo para merecerme esto Dios? La verdad, no entiendo porque tiene que pasarme todo junto a mi. Me escondí nuevamente y me puse a escuchar "inconscientemente" lo que los dos rubios hablaban a unos cuantos metros de mi.

- La verdad que me lo pasé muy lindo Jane, en serio, me hace bien estar junto a ti. – Esa frase me pareció haberla escuchado ya en otro momento. Se me hizo un nudo en la garganta.

- Yo también Yamato, creo que nunca viví un día tan raro en mi vida. – Ambos comenzaron a reir. Volví a asomarme ya que no me imaginaba la situación, y al verlos, sentí un flechazo en mi pecho. Matt estaba acostado boca arriba y Jane practicamente encima de él. Hablaban muy cerca. No pude evitar comenzar a llorar, en silencio, mientras una enorme tristesa me invadia por dentro. No quise ver más, sabía lo que estaba a punto de pasar.

- Sabes, a veces me pregunto que hubiese pasado si no te hubiera conocido. – Habló Matt.

- No entiendo.. explicate.

- Jane, antes de que tu aparecieras, yo estaba constantemente triste, nostálgico, por una chica. – Rayos, iba a hacerme sentir mal otra vez. – Estabamos enamorados, o por lo menos eso era lo que yo creía, ella esta de novia con el baterista de mi banda, Kenta. Aún no entiendo porque no pudimos estar juntos. Ella era todo lo que yo quería, hubiese hecho lo imposible para que fuera feliz, pero por alguna u otra razón, no estamos juntos.

- Hablas de Mimi, ¿verdad? Mimi Tachikawa. – Pregunto Jane.

- Así es.

- Pues no la conozco.. pero no parece mala chica. No creo que haya hecho todo esto intensionalmente. - ¿Acaso me estaba defendiendo? Vaya... creo que fui muy dura con ella, la jusgué mal.

- Que buena persona que eres. Y no, no es mala, todo lo contrario, es una de las mujeres más dulces que conocí en mi vida. – Que lindo... si supieras todo lo que siento yo por tí Yamato. Se hizo un silencio y se me cruzaron mil ideas de lo que podrían estar haciendo estos dos mientras tanto.

- Y.. ¿qué piensas hacer? ¿irás tras ella otra vez?. – Se me paró el corazón por un minuto, quizás no me gustaría saber la respuesta.

- No. – Su tonó fue tan frío que sentí me lo estaba diciendo a mi, como si supiera que lo estoy escuchando. – No voy a seguir molestando en su relación, si ella me amara también tendría que reaccionar y demostrarmelo. – Tenía razón, yo no había hecho nada para que nuestra relación funcionara. – Aparte.. ahora te tengo a tí Jane. – Mis lagrimas comenzaban a resbalar por mis megillas. Me abrazé a mis rodillas para contenerme y no hacer ruido alguno. Se le estaba declarando a Jane, y conmigo presente.

- Oh... – Fue lo único que contestó.

- Jane, me gustaría que probaramos tener una relación, no se si novios aún, porque tengo miedo de lastimarte, ya sabes, aún estoy confundido.¿Pero quien dice que quizas no estemos de novios en unos días? Claro.. si te interesa mi propuesta. – Tanto Matt como yo esperamos atentamente la respuesta... el porque sabía que su vida empezaría de cero una vez más, y yo porque sabía que mi relación con Matt dependia de un "sí" o un "no".

Recé para mis adentros, pidiendo por favor un rechazo. Fue en bano, claro, porque su respuesta era más que obvia.

- Yamato, me encantaría.

Otro silencio aún más prolongado se hiso. No atreví a asomarme nuevamente, no estaba lista para soportar lo que estaba pasando entre aquellos dos tortolos. Sentí que me desintegraba, que mis ojos se estaban deshaciendo de todo el liquido que tenía mi cuerpo. Comenzé a sentirme mareada. Fue entonces que volví a la realidad. Mi Digivice comenzó a sonar. Fuck, seguramente los chicos me estuviesen buscando. Rogué porque ni Matt ni Jane me escucharan.

- ¿Qué es eso Yama?

Estoy segura de haber escuchado como Matt se levantaba bruscamente y me imaginé mirando en todas las direcciones tratando de encontrar a la persona que los espiaba.

- Nada, quedate quieta Jane.

Sentí como se alejaba, me asomé y lo vi partiendo cuidadosamente hacia otra dirección totalmente opuesta a la mia. Esa seria la última vez que lo vería como amigo, a partir de ahora tendría que alejarme de él, para no arruinarle su nueva relación y para que él no me arruinase a mi.

- Adiós Matt. –Susurré. No se si fue mi imaginación, pero al darme vuelta, creí haber visto su emblema de la amistad brillar bajo su camisa.


- Mimi, ¿que te sucede? Estas extraña... pareces triste. – Me preguntó inocentemente Palmón.

- ¿Qué? No, es tu imaginación Palmón, estoy un poco cansada nada más.

- Está bien.. – Contestó poco convencida.

Abrí mi laptop y la deposité en el escritorio junto a mi cama.

- Palmón, ahora vendrá un amigo, por unos minutos, tengo que hablar con él...

Me miró un poco triste mientras leía mi conversación con Izzy por el msn, en donde me estaba diciendo como abrir la puerta al Digimundo desde mi pc.

- Ya veo...

Me giré y la miré a los ojos.

- Oye, serán solo unos minutos, ¿sí?. Luego volverás e iremos a donde Sora para ver unas películas y comer helado de chocolate. ¿Que me dices eh? – Mmm... Helado de chocolate, perfecto para la depresión.

- Bien. – Me sonrió.- Pero prometeme que me avisarás Mimi, no te perdonaría nunca que comieras helado sin mi.

Le sonreí le dí un beso en la cabeza mientras escuchaba el timbre de mi casa sonar.

- Anda. – Tomé mi Digivice y me paré frente a la computadora. – Puerta al Digimundo, ¡abrete!.

Una vez segura de que mi Digimon había llegado a salvo, cerré la laptop y me dirigí a la puerta de entrada. Antes de abrirla me armé de valor y tragué una enorme bocanada de aire.

- ¡Hola hermosa! – Me dijo mi novio. Se acercó para besarme y a duras penas lo evité.

- Kenta, tenemos que hablar... – Me miró un poco preocupado, su expresión me estaba matando, me sentí la persona más cruel que existía.

- Oh.. esto no me gusta nada.

Entró y cerró la puerta tras de sí. Subimos a mi habitación, cerré la puerta y lo tomé de la mano para que se sentara en la cama junto a mi. Mi cuarto era el lugar mas triste de mi casa, en donde todas las cosas malas tenían que pasar.. como aquella vez que me pelee con Yamato... Sacudí la cabeza e intenté olvidarlo. Kento me tomó del rostro y me acarició las megillas.

- ¿Que sucede mi amor? – Es obvio que ya sabe lo que estoy por decir... odio que sea tan dulce en estos momentos.

- Kenta... lo nuestro no da para más. – Se hizo un silencio, fui muy fría al decirselo, de otro modo no podría.

- ¿A que te refieres? – Me preguntó friamente también.

- Lo nuestro se acabó Kenta, ya no quiero estar contigo, no puedo, solo te haria sufrir. – Me miró por unos minutos.

- ¿Hay otro Mimi?

- ¿Qué..? – Pregunté.

- Que si es porque estas enamorada de otro hombre. – Desvié mi mirada y le contesté muy roboticamente.

- No. – Vaya, soy pesima mintiendo. Tomo mi rostro una vez más girandolo para que nuestras miradas se conectaran.

- Dimelo mirandome a los ojos. – No, no podía hacerlo. Continué sosteniendole la mirada sin decir palabra alguna. Una vez más las lágrimas se asomaban por mi rostro. Me soltó y se puso de pie dirigiendose a la puerta.

- Vaya, que pena, yo que pensaba que eras diferente. En verdad me había enamorado de tí Tachikawa, pero resultaste ser una perra más que solo me usó hasta aburrirse. – Me quedé pasmada ante sus palabras, nunca creí que alguien como el fuera a ser capas de decir esas palabras, y fue entonces cuando recordé lo que Matt me había dicho, algo como "Kenta no es lo que parece".

- ¿¡Que dice?! Yo no soy ninguna perra Kenta, presisamente estoy cortando contigo para no hacerte mal, porque te amo, pero no como se supone tengo que amarte. – Me lanzó una mirada amenazante.

- Está bien, disfruta de tu fama entonces, ya bastante famosa te hiciste usandonos a mi y a Yamato, aprovechala, de seguro era lo unico que querías, eres una puta. – Salió de mi habitación cerrando la puerta trás de si, le lansé un cojín pero no llego a darle, se estrelló contra la puerta.

Me recosté boca abajo en mi cama y grité lo más fuerte que pude. Ya me había desecho de todo lo que me había propuesto, pero nada terminó como debería haber terminado... seguramente Matt estaba molesto conmigo por el choque que tuvimos en el Digimundo y yo decidí no volver a hablarle como antes, y por otra parte, las cosas con Kenta no había terminado como se suponía debían terminar.

¿Y así se acabó todo? Yo que quería un final feliz... Me levanté enojada y decidida, preparé un bolso, me cambié de ropa y llamé a Sora.

- Sora, ¿aún sigue en pie lo de esta noche?

- Si, claro. Vienen todos a casa, trae a Palmón, preparé un cuarto para los Digimons.

Genial, tendría que ver a Yamato una vez más, pero bueno, a partir de esta noche Mimi Tachikawa no será la misma de antes.

- Está bien, en un rato estoy por allá.

Corté el telefono y prepare la laptop para que Palmón volviera. Esta seria una larga y dificil noche..

Y bueno.. aquí termina este capítulo medio raro que no tiene mucho jajaja, pero la verdad estoy corta de inspiración y de tiempo. Agradezco a todos los reviews, en serio, y prometo que Mimi le dará una bofetada a Matt en el proximo cap ;) jajaja. En fin, espero les guste y dejen reviews comentandome que les gustaría que pasara a ver si puedo unir todas las ideas y que quede algo lindo. Saludos y disculpen la demora! El fic llega a sus capítulos finales.

Atte: Milu