Hola! Tanto tiempo :). Despues de haber pasado lo dificil (pruebas de fin de año, vacaciones de verano, viaje a Francia, etc) vuelvo con este capítulo. A mi parecer, uno de los mejores hasta el momento, en donde hay más acción y se desatan mas problemas. Va a ser un poco confuso, con varios puntos de vista ya que involucre mas parejas, como me pidieron. Igual, van a darse cuenta quien narra y en que momento ;). ¡Espero les guste! A, y otra cosa, tengo un foro de digimon que hice hace un tiempo, estaría bueno que se unieran, asique pueden ir comentando como van sus fics, como avanzan, discutir sobre un monton de cosas y hablar de otro tipo de gustos. Le dejos la direccion: digiforum . foroactivo . com. (todo junto ;))

Ahora si, con ustedes, el cap:

Capítulo 14: Conflictos y puños

Todos había dado un vuelco a último momento. Lo que sería una noche de películas y helado a solas con Sora, Palmon y Piyomon pasó a ser una noche de fiesta que comenzaría en unos pocos minutos, con luces de todos los colores y parlantes que emitian música a un volumen aturdidor. No estaba del todo de humor para soportar esto, pero Sora lo hizo con buenas intenciones, para que yo me divirtiera y me olvidara de todos los problemas, de todos los problemas ocacionados por una misma persona, claro está, y a decir verdad, era una buena forma de distraerme para comenzar mi vida desde cero con las personas que se lo merecen.

- Llegaste muy temprano Meems, y eso es bueno. Aún faltan arreglar algunas cosas más, ¿no te molesta ayudarme verdad? – Me preguntó la pelirroja.

- No, claro que no.

Comenzamos desplazando los muebles en el enorme y hermoso comedor de Sora, perfectamente decorado en donde mi amiga demostraba sus dones para el diseño de interiores, no mejor que su habilidad para el diseño de indumentario, pero aún así era muy bueno. Poco despúes nos dirigimos a la cocina, en donde intente ayudarla a hornear unas galletas que terminaron carbonizadas, ante mi disgusto y molestia, llamé a un delivery de pizza ya que me sentía fatal.

- No debiste hacer eso tonta – me dijo riendo una vez que hube pagado al delivery – de seguro Tai se la hubiese comido.

Me reí ante su comentario y pense que era un buen momento para sacar el tema de conversación.

- Y cuentame Sora, ¿Qué tal estás con Tai eh? – Le di un golpesito complice y se sonrojo, por lo que sonrei también.

- ¡¿Qué?! ¡¿Como sabes de nuestra relación?. – Me sentí orgullosa al verla ruborisada y comprobar que no me equivocaba, ellos dos estaban en algo.

- ¡Vamos Sora! Yo creo que ya todos se dieron cuenta.. la forma en que se miran, como se preocupan el uno por el otro, están siempre juntos... – Se hizo silencio por un rato, hasta que por fin contestó.

- Todo marcha de maravilla Mimi, la verdad que estoy en uno de mis momentos más felices.

La mire y le sonrei, su mirada perdida y su sinceridad al hablar de Tai era suficiente para que le creyera.

- Nunca pense que iba a superar mi última relación, tu sabes... por más que hayan pasado ya 5 años él fue mi primer pareja, y estuve totalmente convencida de que lo que sentía por él era amor, hasta ahora, que Taichi me demostró que mi amor por Matt era solo una amistad profunda y que mi emblema me estaba jugando una mala pasada.

Intenté disimularlo, pero mi rostro cambió a uno completamente serio y triste al escuchar mencionar al rubio otra vez, y más aún cuando se hablaba de él para citar una relación de amor en la que yo no formaba parte. Sora se percató de mi estado y me pidió rapidamente disculpas.

- Yo.. lo siento Meems. Aún me cuesta entender porque de mejores amigos pasaron a ser dos personas que no se soportan... como en la viejas epocas. Ustedes ya pasaron por la etapa de la enemistad y de la amistad.. ¿Porque se les complica tanto seguir a la tercer etapa si ambos lo desean?.

- Tus palabras suenan muy fáciles Sora.. pero no es tan sencillo. – Dejé de hablar unos minutos y continué ayudando a ordenar. – Hoy terminé con Kenta. – Le dije, retomando mi palabra. Me miró algo impresionada y una pregunta salió automaticamente de su boca.

-¡¿Qué?!

Me había preparado interiormente para este momento, ya que Sora era una persona muy detallista y seria dificíl convercerla de que era la mejor elección que había tomado, así ella podría convencerme luego a mi de que no me había equivocado. Sería una conversación larga y molesta, pero era bueno saber que Sora estaría ahí para escucharme... siempre que Matt no lo estuviera.


No es que me moleste su compaña, pero la verdad preferiría estar haciendo otra cosa en vez de estar recostados sobre mi cama, mirando el techo y escuchando música. Miré mi reloj y ya era tarde... las 23:06hs. Había reunión en casa de Sora y ya me había atrasado casi una hora. Miré a la joven que me abrazaba y disfrutaba plenamente del momento a mi lado.

- Eh.. Jane. Me temo que tendré que irme en unos minutos... – Le dije lo más suave que pude. No quería que lo tomara a mal. Abrió los ojos sorprendida y se levantó de un salto.

- ¡Oh! ¡Cuanto lo siento! Me olvidé de tu compromiso, se te ha hecho tarde. Me marcho ya, disculpame. – Tomó su bolso y estuvo dispuesta a salir. Pasó todo tan deprisa que no me había dado tiempo a reaccionar. Me levanté lo más rápido que pude y la detuve por el brazo.

- ¡No por favor, está bien! No quiero que lo mal interpretes, pero había quedado en encontrarme con los chicos, ya que no los vi mucho esta tarde...

Dio media vuelta y me abrazó por los hombros. Mi corazón se aceleró pero por alguna extraña razón no me emocioné al saber lo que iba a suceder a continuación.

- Está bien Matt, te entiendo. Fui una estúpida, no quiero ocacionarte más problemas. Me voy y te llamo luego, ¿que te parece?. – Solo pude afirmar con mi cabeza, ya que no me dio tiempo a contestar. Me tomó desprevenido y me beso. Aproveché y también disfruté del momento. Jane no era como las demás mujeres, tenía una manera de besar completamente distinta, pero de todas formas había algo que no terminaba de convencerme del todo. Eran besos cálidos, si, y muy sensuales, pero... es como si no me transmitieran sinceridad, confianza. Se apartó y volvió a depositarme un beso rápidamente, para luego darse media vuelta y marcharse por la puerta.

Me quedé ahí parado como un idiota por unos segundos. En estas 2 horas que estuvimos acostados sin hacer nada, y gracias a mi buena amiga la música que hacía acompañamiento de fondo, pude ponerme a pensar una posible respuesta a lo que me está sucediento. Yo no era un chico de enamorarse rápidamente, es más, creo que nunca estuve enamorado de alguien, nisiquiera de Sora, con la cuál he vivído muy lindos momentos. De pronto, llega Mimi y me doy cuenta que la amo como a nadie, demasiado, y un amor que no se puede explicar con palabras... Las cosas no funcionan y de la noche a la mañana aparezco con una nueva novia, llamada Jane, que conocí en un bar mientras me embriagaba para no llorar por la perdida de mi mejor amiga. ¿Qué me está sucediendo? Yo no soy así... nisiquiera puedo aclarar mis sentimientos por Jane.

Volví a la realidad y decidí ir a bañarme con agua fría, para así despertarme del todo e ir a juntarme con mis amigos... y asi poder embriagarme una vez más, no para olvidarla a Mimi, quien seguramente estará allí, sino para verla doble e intentar tener suerte con alguna de las dos.


Me pareció una buena idea. Solo debía pedirle disculpas y seguramente las aceptaría. Con algo de suerte, para ese entonces Yamato ya estará enterado de todo lo sucedido en mi relación con la castaña y tendrá ganas de molirme a golpes. Una vez que lo hiciera, los paparazzis estarían esperandonos fuera, ya que por alguna "extraña razón" o "coincidencia" sabían en donde estaban los dos miembros más populares de Teenage Wolves esta misma noche. Si todo marcha como lo he planeado, la banda se separará, yo habré ganado la popularidad necesaria para formar mi propia banda y el idiota de Matt será cosa del pasado.

Tomé un baso de agua fría, ansioso por poner mi plan en marcha y feliz al imaginarme mi futuro, el que siempre había querido. La venganza no es mi mejor aliado, y no me gusta en lo más mínimo tener que hacer uso de ella, pero si alguien hozó tratarme de idiota y jugar con mi novia, ahora ex, la primer mujer de la cual me enamoré profundamente, va a tener que ingeniarse un juego también para vencerme, porque no me daré por vencido hasta derrotarlo por completo.

Me alisté y salí rumbo a lo de Sora, con mi celular en mano listo para llamar a mi mejor amigo, un fotografo muy conocido, y contarle cuales eran los planes para esta noche.


Sin duda hacia mucho tiempo que no me la pasaba tan bien. En realidad, junto a mis demás amigos digielegidos era imposible no divertirse, pero con los sucesos que anduvieron ocurriendo últimamente reir se me hacía muy difícil.

Tomé otro baso de vodka con speed y Tai se me acercó a hablar.

- ¿Te contó Sora ya? – Preguntó con una cara de feliz cumpleaños. Como era costumbre, me contagió su sonriza.

- ¡Claro que me dijo! Se lo tenían bien guardado eh. ¡Los felicito! – Elevé mi voz a cierto punto que pense la garganta se me iba a desarmar. Lo abrazé y entendió mejor lo que no había escuchado a causa del sonido.

Depositó su baso en la mesa y me tomó de la mano para llevarme a bailar. Comenzamos a menearnos y a divertirnos, Tai no bailaba para nada mal. Miré de costado intentado buscar a Sora, me miro y acintió con la cabeza. Tenía miedo de que se lo tomara a mal. Poco después se me unió TK, quedando asi entre medio de mis dos amigos. Me tomaban de la cintura y bajaban lentamente conmigo. No podíamos dejar de reir, ya que los tres estabamos bastante pasados de alcohol y se nos hacía difícil mantener el equilibrió.

- ¿Me prestas al rubio? – Preguntó guiñandome un ojo Kari.

- Oh no, mejor llevate a tu hermano. – Carcajeamos al unisono y se alejó un poco junto a su novio. Sora se acercaba lentamente hacia nosotros.

- Los dejo tortolos – le dije al oido a Tai luego de ver a su pareja llegar – no hagan nada inapropiado. – Se sonrojó y me dió un codaso para callarme. No pude evitar reir.

Esta vez me serví un sex on the beach y comenzé a caminar hacia la cocina para retirar algo de hielo de la nevera ya que el que quedaba no estaba en su mejor estado solido. Mi corazón se aceleró de tan solo verlo. Estaba parado frente a mi objetivo con una Dr Lemmon en su boca. Lo mire e hice un breve movimiento de cabeza como forma de saludo, sin decir nada, el hizo lo mismo. Me acerqué y entendió mis intenciones, por lo que se desplazó unos pocos centimetros, quedando a mi lado. Podría jurar que me estaba mirando y estaba nervioso, como si quisiera decirme algo. Me preocupaba como me veía yo, ya que quizas estuviese igual que él. Intenté olvidarlo o imaginar que era otra persona, pero mi mirada se desplazó contra mi voluntad a su lado y ví que estaba a punto de articular palabra. Para mi suerte, Sora llegó justo en ese momento.

- Mimi... oh lo siento, ¿interrumpo algo? – Preguntó al vernos, en una posición similar a la de dos personas hablando.

- No, para nada. – Me apresuré a constestar por miedo a que mi acompañante dijera que si para asi tener un minuto más a solas conmigo.

- Que bien porque.. te buscan.

La miré incredula. Tomé mi baso y partí en dirección a la gran puerta de la casa.


¡Diablos! Tan solo unos segundos más y hubiese sido la oportunidad perfecta para dejar las cosas en claro. Miré a Sora con cara de Poker. Estaba completamente tentada.

- Lo siento – dijo al fin – no fue mi intensión.- Y comenzó a reir.

- ¿Qué es lo que te parece gracioso? – Dije en un tono enojado.

- Esque no es posible que tengan tanta mala suerte, siempre les pasa lo mismo. – Continuaba riendo.

Sonreí irónicamente, puesto que tenía razón.

- Y siempre es el mismo idiota que nos interrumpe... – Contesté viendo a lo lejos a Kenta, hablando con su pose de seductor a su víctima, o mejor dicho, chica. Sora siguió mi mirada y continuó limpiando un poco de bebida que se le había caído al suelo. La vi pensativa, como si estuviera dudando de algo. Se paró a mi lado y comenzó a hablar nuevamente.

- Mira Matt.. voy a romper la confianza que tengo con Mimi, pero creo que esto tienes que saberlo.

Me acomodé en mi lugar y la miré seriamente, intentando adivinar lo que estaba a punto de decirme, pero por la expresión de su rostro, sin duda no era una buena noticia.

- Mimi y Kenta rompieron. Hoy cuando volvimos del Digimundo. Ella se fue a su casa con Palmon y llamó a Kenta para hablar. – Siguió. Por una parte, yo estaba feliz por la noticia, pero por otra, se me heló la sangre al pensar que Mimi podría habernos escuchado cuando estaba con Jane, que podría haber sido de ella el Digivice que sonaba tan cerca nuestro. Continué mirando fijamente a mi amiga tragando a duras penas.

- ¿Y cuál es la mala noticia Sora? – Pregunté cortante.

- No es una mala noticia... lo malo es como terminó su relación.

- Explicáte.

- Pues veras... Kenta no se tomó muy a bien la desición de Mimi... –Y aquí venía la parte fea. Me tensé y presioné mi mandibula, sentí que iba a romperme los dientes de la fuerza que hacía. – y la llamó perra y puta. Le dijo que era como cualquier otra que lo único que quería era dinero y fama.

Eso ya era más que motivo para lo que estaba a punto de hacer. Deposité el baso en la mesera y emprendí marcha decidido hacia mi objeto, un imbésil de cabellos color negro, pero Sora me detuvo.

- ¡Por favor Matt no hagas ninguna locura!

- Claro que no, solo le romperé la cara a golpes a ese estúpido creído.

- ¡No puede hacer eso! ¡Matt es tu amigo, forma parte de tu banda! – Me contradijo.

- Ya no Sora. ¿Qué no ves? ¡¿Cómo se atreve a insultar a un amigo mio, y no solo eso, sino mi mejor amiga y la mujer por la cual estoy loco, y encima despúes ir y hablarle como si nada hubiese pasado? – Me miró callada, sabía que tenía razón. Y conociendo a Sora como es, seguramente tendría tantas o más ganas de pegarle que yo. Me solté y emprendí mi marcha otra vez.


- Buenos pues.. eso es todo. De verás me sentí muy mal por lo que sucedió esta tarde y sentía la obligación de pedirte disculpas.

¿Esto era una broma, verdad? ¿Me estaba pidiendo disculpas en serio? Lo miré sin entender lo que estaba pasando, en verdad no podía creer su hipocrecía y sencilles para decir las cosas, como si las palabras salieran de su boca sin demostrar sentimiento alguno. Desvió su mirada a un costado mio y cerró los puños, juro haber visto una sonriza malévola en su rostro pese a la falta de luz. Me giré yo también y entonces todo pasó muy rápido. Yamato había depositado uno de sus puños en el rostro de Kenta, haciendo que este volara un metro hacia atrás y cayera al suelo. Instintivamente me corrí unos pasos. Kenta se levantó medio grogui del suelo y le devolvió el golpe. Para ese entonce, TK había llegado y se había puesto delante mio, protegiendome por si las dudas. Tai intentaba separar a los otros dos.

- ¡Eres un imbésil! ¡¿Cómo te atreves?! – Decía Matt mientras intentaba pegarle a su oponente una vez más.

- ¿Por qué mejor no arreglamos esto fuera eh? – Le contestaba Kenta.

Pude notar como se apoyaba contra la puerta de salida y tomaba el picaporte con una de las manos que tenía detrás de si mientras esperaba el golpe por parte de Matt. ¿Que intentaba hacer? Arrugué mis ojos y vi por un hueco de la puerta entreabierta un montón de gente parada del otro lado. ¡Era una trampa!

- ¡MATT, NO! – Fue lo único que alcanze a gritar.


Escuché a Mimi intentando detenerme. ¿Aún defendía a ese sin vergüenza? No llegué a detener mi puño y le pegué en el estomago. Salió despedido hacia atrás y abriendo la puerta con el impacto.

Unas luces enceguesedoras comenzaron a aparecer, haciendo recuerdo lo que acababa de suceder. Me tomó un momento entender que era lo que pasaba. Había sido una trampa y Mimi lo había previsto. Los flash me seguían encandilando y yo me quedé parado en mi lugar, lleno de furia e ira sin saber como reaccionar, intentando ser lo más fuerte posible para controlarme y no matar al baterista a golpes. Este me miraba victorioso desde el suelo. Seguramente al día siguiente, yo sería el total agresor y él la victima, el buenito, el que había salido perdedor en medio de la lucha por la dama, Mimi. Entré nuevamente a la casa de Sora y cerré la puerta.

- Gracias. – Le dije a Mimi. Esta me miró apenada. Miré hacia delante y comenzé a caminar. Ahora si que estaba en problemas, pero de los serios, y la castaña tendría que ser mi última preocupación si yo quería seguir con mi carrera de músico. –Sora, ¿puedo salir por la puerta de atrás? – Le pregunté, casi sin energias. Todos me miraban preocupados, tenían miedo de lo que podría llegar a hacer o pasarme.

- Si claro.. – Me contestó.

- Hermano, te llevo hasta tu casa.- Propuso TK.

- No, gracias, no vale la pena. Ya todos conocen tu auto, no sería la mejor forma de camuflarme. – Sonreí sin ganas.

- Entonces llevate mi moto. –Tai me tiró las llaves y le agredecí.

- Lo siento.. sigan con la fiesta, no me gustaría haberselas arruinado. – Asintieron con la cabeza y me retiré. A la distancia pude escuchar a Sora deteniendo a Mimi, decía algo así como "dejalo, no es el mejor momento para hablarle". Sonreí ante lo escuchado. Mi esfuerzo no había sido en vano.


Había soñado con él. Sora me había comentado el porque de la reacción de Matt, y para su sorpresa, no me enojé con ella. Tarde o temprano algo similar iba a suceder. Yamato y Kenta eran rivales, y todo por mi culpa. Quizás mi ex tuviera razón y solo era una idiota que no se decidía por el amor de uno de ellos y solo lograba ocacionar problemas en la banda. Tomé una tasa de café y pencendí el televisor. Las noticias. Era de lo unico que hablaban, la pelea de dos de los tantos chicos más populares de estos últimos tiempos. Las fotos eran impactantes, me producian escalofrios y muchas ganas de ir a pegarle a Kenta, y por otra parte, abrazar profundamente a Matt, para demostrarle que contaba con mi apoyo, que podiamos olvidar todo y que yo estaría junto a él para ayudarlo en estos momentos tan dificiles.

No lo dude más. Esa idea no era del todo mala. Pero primero iba a bañarme y alistarme para ir a verlo. Quizás podríamos salir y hablar más tranquilos. Terminé mi bebida y mire mi reloj. 11:47hs, con suerte podriamos ir a almorzar. Sonreí para mis adentros y me retiré a prepararme.


Destruido. Así estaba. Todos los canales de TV mostraban las mismas fotos, que eran una pura mentira. Kenta se veía asustado y yo parecía endemoniado. Maldito idiota. Solo había recibido en lo que iba del día llamados de mi manager, de los chichos de la banda y de sujetos que querían saber que era lo que me había sucedido. "¿Estás loco?" "¿En que estabas pensado?" "¡Tienes serios problemas Ishida!" Era lo único que me decían y repetían una y otra vez. Mis amigos me conocían muy bien, asique optamor por dejarme en soledad, como me gustaba hacer en los viejos tiempos, y no estaba enojado por ello. La única que me había llamado era Jane, que estaba viniendo a casa. Fue como si hubiese leido mi mente porque había entrado justo por la puerta de entrada. Yo me encontraba recostado contra el sofá del comedor.

- Hola mi amor. – Me dijo. No había tenido tiempo ni de cerrar la puerta que ya estaba a mi lado. Me dió un besoy continuo abrazandome por el cuello. - ¿Cómo estas?

- Pues.. no muy bien. –Le contesté, como si la respuesta no fuera más que obvia. Me sonrió.

- Ya vas a ver que todo se solucionará. Yo estaré aquí siempre para apoyarte y para lo que me necesites. –Sonreí y la besé nuevamente para luego jugar con nuestras narices. La tenía tomada de la cintura. Me alegraba que estuviera juntos a mi en un momento como este, pero sentía que no entendía del todo por lo que me estaba pasando. Me duele pensar que quizas no esté estamorado de ella y que sea todo una simple obsesión y por tratar de olvidar a Mimi, que quizás no la ame en serio. Despúes de todo, hacía solo unos días que nos conociamos y no sabíamos practicamente nada de la vida del otro. Se me ocurrió que era un buen momento para hacerle una pregunta.

- Oye Jane.. tu no estas conmigo por el dinera y la fama, ¿verdad?

Me miró algo sorprendida, no se lo esperaba.

- ¡Pero que cosas dices! Parte, si fuera por eso, creeme que ya no estaría contigo porque ya bastante famosa me hice por ti y Kenta. – Me contestó y rió por lo dicho. Yo también reí pero algo me hizo pensar.

- ¿Por Kenta? ¿Que tiene que ver él en esto? – Se inquietó un poco ante mi pregunta y por un momento no supo que responder, pero me miró como si la respuesta fuera obvia.

- ¡Pues claro! – dijo – Ya hay muchos que saben de nuestra relación.. y hoy, gracias a la pelea que tuviste con Kenta, comenzaron a nombrarme más preguntando que había sucedido conmigo que tu te estabas peleando por otra mujer.

No me convenció mucho su respuesta, a decir verdad no había escuchado nombrarla en ninguna parte hasta el momento. Me miró preocupada ante mi reacción.

- ¿Que importa ya? Yo te amo y eso te lo puedo demostrar. – Me tomó el rostro y me beso con pasión, pero más que eso parecía furia. Un beso tan salvaje como el que nunca me había dado nadie hasta el momento. Aún así, yo seguía preocupado y Jane se había sumado a mi lista de problemas.

No había sido una buena idea dejar la puerta abierta ya que Mimi se encontraba observandonos.


- Disculpen – me limite a decir con un nudo enorme en la garganta – creo que interrumpo en un mal momento. – Qué idiota había sido, solo porque Matt me había defendido la noche anterior creí que todo se había solucionado, pero me había olvidado de otro detalle, y uno muy grande. Matt tenía novia aún. Mis ganas de llorar habían vuelto luego de un tiempo, y no me gustaba para nada ese sentimiento de tristesa e impotencia.

- ¡No! Para nada. – Se apresuró a decir nervioso Matt separandose de Jane. -Está bien, Jane ya estaba por irse. – Vi la mirada cargada de veneno que le dirigía su novia y la de suplica con la que le respondía Yamato. Me sentí orgullosa ante lo sucedido.

- Si es verdad. – Dijo ella al fin. –Vuelvo más tarde, tengo planes muy divertido para esta noche. – Su voz de seductora y sus intensiones eran claramente molestarme, lo cúal dio resultado. Le deposito un último beso, "beso" de despedida a Matt, ya que parecía iba a romperle los labios, y partió por mi lado, dirigiendome una mirada amenazadora.

Quedamos solos al fin. No sabía como reaccionar.

- Solo.. venía a darte las gracias por lo de anoche. Sora me contó porque reaccionaste así y me pareció muy lindo de tu parte. –Se quedó mirandome desde su lugar, sin acercarse. Seguramente no quería asustarme o en verdad quería demostrarme que tenía una novia y por lo tanto códigos.

- Está bien. Y yo te quiero agradecer a tí, porque si intentaste prevenirme sobre los paparazzis y no te escuché. Nada de esto estaría sucediendo ahora si te hubiese prestado atención. – Le sonreí por su honestidad y estuve satisfecha ya que me había dado cuenta que no podríamos salir a almorzar como yo me había imaginado.

- Bien. Eso era todo, me marcho entonces, no quiero ocacionarte problemas con tu novia. – Di media vuelta.

- ¿Mimi? –Me llamó la atención. Me giré hacía él nuevamente.

- ¿Si?

- ¿Nos estuviste escuchando a mi y a Jane en el Digimundo, verdad? – Esa pregunta me tomó totalmente desprevenida y no había inventado una posible respuesta, y además de esto, era mala mentirosa, por lo que mis muecas idiotas me vendieron . – Me lo imaginaba. – Respondió antes de que lo afirmara.

- Lo siento. No fue mi intención... solo que..- No pude terminar de hablar, algunas lágrimas comenzaron a escaparse por mis megillas. Nada me salía bien, NADA.

- Hey, tranquila. No te pongas mal. Yo fui muy rudo contigo cuando mensioné lo de Michael y me sentí la peor persona del mundo al decirle todas esas cosas a Jane sin que fueran reales y luego enterarme que te había herido cuando las escuchaste.

Aún seguía alejado de mi, no se había acercado para hablarme. Sus palabras me shockearon. ¿Entonces no amaba en Jane?.

- ¿Qué dices? No entiendo.. – Me sequé las lagrimas y esperé alguna respuesta coherente por de su parte.

- Oye, ¿quieres que salgamos a comer? Así te cuento bien como es todo... y podemos hablar un poco como en los viejos tiempos. Claro, si aún eres mi amiga.. -Su propuesta me hizo feliz por dentro, pero aún había algo que me preocupaba.

- Pero, ¿que hay de los paparazzi?

- ¿La verdad? Ya no me interesan. Ya me undieron demasiado, un poco más no cambiara nada, las cosas creeme que no podrían estar peor. –Me sonrió como muestra de seguridad, le sonreí tambien y asentí con la cabeza.

- Entonces esperame, tomare mi tarjeta para ir de compras luego.

No pude evitar reir despacio. Matt estaba siendo dulce, había vuelto ese chico del cuál me había enamorado y era mi mejor amigo en épocas pasadas. Lo unico que deseaba era que todo saliera bien, para que Yamato se quitara un problema menos de encima... y yo volviera a disfrutar de los pocos días que me quedaban en Odaiba.


- ¿Qué haces aquí? – Le pregunté mientras cerraba duramente la puerta y tiraba su bolso en una de las sillas.

- La tonta de Mimi llegó en el momento menos indicado... Matt y ella pasarán la tarde juntos. –Me contestó algo desilucionada y con cara de asco.

- Diablos, eso no lo había planeado. Igualmente tu te harás cargo de enamorar al máximo a Matt, más de lo que está, así se olvidará de ella.

- Pues eso quiero.. pero está muy dificil. Empezó a dudar de mi.

- No importa – la interrumpí – tienes que enamorarlo Jane. Si lo haces todo habrá salido perfecto y llegaremos juntos a la fama que soñamos desde chicos. –Me miró y sonrió.

- Si Kenta, primito mio, no te preocupes que no fallaré.

Sonreimos al mismo tiempo. Sería difícil, pero si continuabamos así, pronto el manager de Teenage Wolves me dejaría a cargo de la banda y Matt desaparesería de todo medio social. Junto a mi prima, conseguiriamos el exito y el dinero que siempre deseamos. Seriamos felices al fin, luego de tanta pena y sufrimiento al perder a nuestras familias por problemas de deudas. Padres, esto va por ustedes.

Continuará...

C'est fini! Él capítulo más largo, como resultado de una larga espera, y creo que uno de los mejores redactados. Les digo gracias una vez más por seguir mi fic y perdon por no hacer que Mimi le pegara la bofetada aún a Matt! Jajaja, ya vendrá en su momento. Les cuento que son los capítulos finales, quedarán 2 o 3 como mucho. No se cuando la termine, pero lo antes posible eso seguro. Saludos y espero muchos reviews, paraque me demuestren si valió o no la espera! ;)