Hagane no Renkinjutsushi es propiedad privada de Hiromu Arakawa-sensei, Square-Enix y toda la tropa que lo inventó. NO me pertenece. Lo único que me pertenece aquí es la trama argumental de la historia, basada en FMA.

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"…" Lo que dice un personaje

Texto en cursiva Lo que piensa un personaje

------- Cambio de escena

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"Sumimasen, Aru…" empezó Ed, bajando la cabeza "Esta mañana te he mentido. Gomen na"

Al hizo una media sonrisa "Iie, no te preocupes. De hecho yo también quería pedirte perdón, anoche Winry y yo os estuvimos espiando…" murmuró él, algo avergonzado.

"Lo sé, me lo ha dicho Winry antes de bajar a desayunar. Le expliqué lo ocurrido, que todo fue un malentendido y que entre Roze y yo no hay nada" dijo Ed, volviendo a tumbarse.

Al sonrió "La pobre se quedó bastante preocupada. Me alegra que ya lo hayáis solucionado todo"

"¡Ed¡Ed!" Winry venía corriendo hacia ellos. Edward y Alphonse se incorporaron de inmediato.

"¿Qué pasa?" preguntó Edward, levantándose. Winry paró un poco para recuperar el aliento.

"O-baachan… te llama… dice que tienes una llamada urgente… arf, arf… del General Mustang…"

¿Llamada urgente?

Los tres empezaron a correr hacia la casa, visiblemente preocupados. Edward cogió el teléfono casi con rabia y empezó a hablar con Roy. A su lado, Winry y Al le observaban preocupados. La tez de Ed palideció. Empezó a sudar. Winry pudo ver que su rostro y su mirada eran las mismas que todas aquellas veces que Edward se iba.

Estuvieron hablando pocos minutos, pero fueron suficiente. Edward colgó el teléfono, apretando los puños. No hacía falta que dijera nada, lo habían comprendido.

Edward se iba.

"SAGITEKINA KOUKAN"

Cap.5 – Inicio

Por CiNtUrO-cHaN

Tres días. Tan sólo tres días había durado la tranquilidad, la felicidad, la normalidad. Tres días. Ahora Edward se encontraba tumbado en su cama, con las persianas de la ventana bajada, a oscuras; los demás ahora estaban terminando de comer. Él se había excusado, alegando que no tenía mucho apetito, y se había ido a su habitación a descansar. Su tren hacia Central salía en dos horas. La conversación que había tenido una horas antes con Mustang aún le resonaba en la cabeza.

Flash-back

"Hola, chibi" oyó decirle a Mustang desde el otro lado del aparato. Sin embargo, no se molestó por la alusión a su altura. Algo en la voz de Mustang le decía que sucedía algo grave.

"¿Qué pasa?"

Mustang no se hizo de rogar "Acabamos de recibir un fax de Envy"

Ed agrandó los ojos "¿NANI?"

"Aa. Si me das el número de vuestro fax te lo reenviaré" Ed se lo dio, y en pocos instantes recibió la nota de Envy. Se la releyó en un instante "He creído conveniente avisarte. Por lo que he podido observar, al parecer no sabe dónde vives. Así que decidió acudir a mí, ya que sabía que yo te avisaría. Pero no te fíes ni un pelo"

"Maldita sea… maldita sea…" Edward apoyó su cabeza en la pared. Detrás suyo, Winry y Al se miraban con mucha preocupación.

"Tú decides qué hacer. Pero te advierto que tarde o temprano descubrirán donde vives, y los que estén alrededor tuyo podrían…"

"…estar en peligro. Lo sé" Edward hizo un suspiro "Esta tarde cogeré el tren"

"Bien. Enviaré a Armstrong a recogerte al andén. Nos vemos esta noche"

"Aa. Adiós" y ambos colgaron al instante. Ya ni fuerzas le habían quedado para decirle a Mustang que no viniera Armstrong a recogerle.

Fin del flash-back

Alguien llamó a la puerta. Ed murmuró un 'adelante' y Alphonse entró. Edward le miró de reojo. Su hermano estaba preocupado, no era de extrañar.

"¿Qué te ha dicho el general?" preguntó Al, acercándose a la cama donde estaba tumbado su hermano.

Edward frunció el ceño "Envy ha vuelto"

Al agrandó los ojos "¿C-Cómo que ha vuelto¿Pero no estaba al otro mundo?"

"Eso creía yo también, pero al igual que yo regresé, él también pudo hacerlo de un modo u otro"

"Supongo que irnos de aquí es lo más correcto. Si nos relacionaran con Winry, Pinako-baachan o los demás podríamos ponerles en peligro…" murmuró Al "¿A qué hora sale el tren?"

Edward se incorporó "Ni hablar. Me voy sólo yo"

"¡Nii-san!" exclamó Al, indignado.

"No, Al. Esto no te concierne. En la nota ponía que sólo me buscaba a mí"

"Nii-san, tal y como me contaste, Envy surgió de la transmutación humana fallida del hijo que tuvo papá y Dante hace cuatrocientos años¿no?" Edward asintió "Y él busca venganza. También me buscará a mí¿no crees? Además, no pienso dejar que te enfrentes a todos ésos homúnculos tú solo. Voy contigo"

"¡Al, te he dicho que no!"

"¡Y yo te digo que voy!"

"¡Haz caso a tu hermano mayor!"

"¡No ahora!"

"¡Al!"

"¡Iré!"

Ambos se miraron a los ojos por un instante. "Alguien tiene que quedarse aquí y cuidar de Winry y o-baachan…" murmuró Ed, como último argumento.

"Nii-san, Winry y o-baachan pueden arreglárselas solitas¿o es que no estuvieron todo el tiempo solas cuando nosotros no estábamos?"

El hermano mayor frunció el ceño. Al había madurado, y en cierta parte quería que viniera, para tenerle mejor controlado, pero aún así… "Nii-san, no hace falta que te busques más excusas. Iré contigo. Así que dime la hora a la que sale el tren para que me organice un poco"

Edward resopló sonoramente "Grrrrrr… cabezota… dentro de dos horas sale, pero hay que estar allí media hora antes. ¿Contento?"

Al sonrió "Ya lo creo"

Ambos hermanos empezaron a hablar acerca de dónde podrían hospedarse en Central, sin percatarse de la presencia que había detrás de la puerta. Winry lo había escuchado todo.


"¿Así que se van a Central?" murmuró Izumi. Pinako asintió. Estaba en su habitación, tumbada en la cama. Izumi estaba a su lado, sentada en la silla "Creo que el doctor llegará en cualquier momento. Dijo que vendría ahora" dijo Izumi, mirando por la ventana. "¿Cómo se encuentra?"

"Yo estoy bien, ya sabes que tengo una salud de hierro. No sé por qué queréis molestar a ése pobre hombre. Yo me encuentro perfectamente" respondió Pinako con indignación.

"Vamos, vamos" respondió Izumi "Entiendo que intente fingir su salud de hierro delante de su nieta y los chicos, pero ahora estamos las dos solas. No hace falta que finja"

Pinako miró a Izumi. Ella le devolvió la mirada, con una sonrisa algo triste.

"Es algo hereditario… mi madre, y a su vez su madre también sufrieron de ello, así como mi hija" dijo Pinako, cabizbaja.

"¿Y Winry?" preguntó la mujer de rastas con tacto.

Pinako negó con la cabeza "No sabe nada. Además aún no le ha pasado ni una sola vez; tal vez ella se libre¿no?"

El rostro de Izumi se puso serio "¿Y en qué consiste la enfermedad?"

"Oh, no creo que se merezca el nombre de enfermedad, Izumi. Son sólo algunos mareos, náuseas, y en el peor de los casos un desmayo momentáneo. No hay de qué preocuparse, no te creas que una cosa tan trivial podrá con la Abuela Pinako" respondió ella, dejando su pipa a un lado.

Su conversación quedó interrumpida al entrar Winry en la habitación, con un zumo de naranja y unas pastillas que les habían recetado el médico la última vez. Pinako se lo tomó todo como una niña obediente.

"¿Te encuentras mejor, o-baachan?" preguntó Winry, preocupada.

"Claro que sí, niña. Sois todas unas extremistas" murmuró ella, a regañadientes "¿Vas a ir tú también a Central?" preguntó la anciana. Winry bajó la mirada.

"No lo sé" respondió "¿Qué tal te encuentras tú?" preguntó Winry tímidamente.

Pinako sonrió "¡Ya te he dicho que estoy bien!"

"Si lo que te preocupa es que tu abuela se quede sola, yo puedo quedarme una temporada aquí con Roze y el niño" se ofreció Izumi, con ese posado que le recordaba al de una madre.

Winry miró a Izumi y luego a su abuela "¿Seguro que no os importa?" preguntó ella, con un hilo de voz.

"¡Claro que no!" respondió Izumi "Por mí todo bien"

Pinako suspiró "Ve tranquila, Winry. Me conformo con que llames cada dos o tres días"

Winry sonrió y abrazó a su abuela "Gracias, o-baachan"


Edward y Alphonse, maleta en mano, se encontraban aguardando a la puerta principal de la casa Rockbell. Roze no iría a despedirlos porque era la hora de la comida del niño (en cierto modo Ed agradecía el gesto, así se ahorraría una situación embarazosa), y así de paso se quedaba para que Pinako no estuviera sola. En cambio Izumi sí que iba a acompañarles.

"¿Qué rayos hace Winry? Cuándo piensa bajar?" murmuró Ed, frunciendo el ceño. Prácticamente no había tenido ni un momento a solas con la chica desde el incidente de la mañana, y eso le ponía de mal humor. "¡WINRY, BAJA DE UNA VEZ!"

"¡Voy, voy!" exclamó la chica, bajando por las escaleras y cargando una maleta blanca. Edward y Alphonse se la miraron sin entender "¡Hala, ya podemos irnos!" respondió inocentemente, empezando a andar junto a Izumi.

"¡Matte!" exclamó Ed "¿Y esa maleta?"

Winry le miró sin entender "¿Qué le pasa?"

"¡No juegues conmigo, friki de los automails!" exclamó el chico "¿Se puede saber dónde te piensas que vas!"

La mecánica frunció el ceño "Me voy a Central, friki de la alquimia"

"¡NI HABLAR!"

"¿Quién te ha dado el derecho para tan siquiera pensar que puedes mandarme?" respondió ella, sonriente, sabiendo que Edward no podría ganar esa discusión "Voy a Central a comprar material para los automails de buena calidad"

"Ajá, y casualmente decidiste ir cuando llamó Mustang¿no?" respondió él, fríamente.

"¿Y qué? No puedes obligarme a quedarme" respondió ella, empezando a caminar junto a Izumi y Al.

"¡Al, dile algo!" exclamó el hermano mayor con indignación.

Al sonrió con miedo "Vamos, nii-san… es mejor no meterse con Winry" respondió. Ambos hermanos recordaron ocasiones anteriores donde no habían salido muy bien parados metiéndose con la chica y su llave inglesa. A Ed le dio un escalofrío.

"Gracias, Al. ¡Como recompensa cuando lleguemos a Central te haré una tarta de manzanas especialidad Winry!" exclamó la chica, sonriendo hacia Al. Éste se puso algo rojo.

Izumi lo notó. Miró a los tres chicos. No pudo más que pensar que algo no acabaría bien entre ellos…

"¡Sobretodo, si le pasa algo a o-baachan llámame!" exclamó Winry, ya sentada en el tren, hacia Izumi.

Ella asintió "No le va a pasar nada, mujer, sólo está acatarrada" Sin embargo, Winry no se quedó tranquila "Y en cuanto a vosotros dos" dijo Izumi, mirando a sus dos aprendices "¡Ojo con lo que hacéis! No quiero tener que ir a Central a hacer de niñera por culpa de vuestros actos infantiles¿capicci?"

"Ca-capicci" dijeron ambos al unísono.

Al cabo de unos momentos el tren empezó a irse. Se despidieron de Izumi con la mano, hasta que poco a poco fueron perdiéndose en el horizonte. Izumi se quedó unos instantes allí, de pies, pensativa. Ojalá no les pase nada…

Izumi volvió lentamente hacia casa de los Rockbell. Al entrar, oyó voces: Roze hablaba con alguien. Avanzó unos metros y se la encontró delante del médico.

"Aa, Izumi-san" murmuró Roze "Éste es Farco-sensei. Ahora mismo acaba de terminar la visita"

"Encantada" dijo Izumi, dándole la mano al doctor de aparentemente cincuenta y tantos años "¿Cómo está Pinako-san?"

El hombre hizo una mueca "Ahora duerme, pero está agotada. ¿Ha hecho alguna actividad que requiriera un sobreesfuerzo últimamente?"

Izumi y Roze se miraron "No" respondieron ambas.

El doctor consultó sus papeles y prosiguió "Bueno, tal como le he dicho a Roze-kun, Pinako-san está agotada. Tiene síntomas de mareo y soñolencia. Quiero que haga unos días de reposo, y que no se altere por nada. Intenten mantenerla distraída, pero no ocupada. Mañana por la tarde volveré para ver qué tal se encuentra" dijo el doctor Farco, recogiendo su abrigo y sombrero.

"Muchas gracias por la visita. Hasta mañana, doctor" dijeron Izumi y Roze, haciéndole una breve reverencia que el risueño doctor respondió con un saludo.

"Izumi-san… ¿crees que es sólo eso?" preguntó Roze, con la cara llena de preocupación. Izumi sólo pudo encogerse de hombros y esperar eso.


Unos pasos ligeros se movían a través de la oscuridad de la habitación, a pesar de que la luz del sol aún era visible. En dicho salón había un sinfín de objetos sin uso, y papeles con extraños dibujos circulares tirados por todas partes. En la parte norte del salón, decorado al estilo antiguo de la alta sociedad, había un gran ventanal. Alguien, sentado en una amplia y cómoda silla, observaba el paisaje del exterior, sin moverse un ápice.

"¿Ya lo has hecho?" preguntó la voz desde las sombras.

Envy se sorprendió un poco de que le hablara; no tenía por costumbre hacerlo "Seh, todo va según lo previsto. Esos idiotas han picado el anzuelo. ¿Cuándo tengo que enviar a la cría para el paso 2?"

De repente, la puerta del salón se abrió. Una figura de no más de un metro de altura apareció, vestida con un simple vestido negro de verano. Tenía el pelo largo y marrón, y unos ojos violetas "Para de llamarme cría, pelo punki" respondió la niña fríamente. Envy frunció el ceño.

"Lust… Lust…" murmuró algo detrás de la niña. Ella se giró y tocó cariñosamente la cabeza del recién llegado.

"¿Qué pasa, Gluttony¿Tienes hambre, verdad que sí?" dijo ella, preocupada.

"¡Gluttony, deja de llamar Lust a la cría¡No es Lust, Lust murió hace tres años!" exclamó Envy, cruzándose de brazos.

"Pero yo no tengo nombre ¿verdad?" respondió la niña "¿Por qué no puedo llamarme Lust? Gluttony dice que tenemos unos ojos parecidos" dijo.

Envy chasqueó la lengua "Argh, me ponéis enfermo. Haced lo que queráis… y por favor, 'Lust', haz que Gluttony se coma a alguien ya, está dejando todo el piso lleno de asquerosas babas"

La niña, complacida, se giró hacia Gluttony "Ven, ven al sótano. Allí hay comida" Gluttony la siguió como si fuera su perrito faldero. Envy los miró desaparecer. Esa niña tenía una mirada siniestra como la suya, camuflada bajo ese aparente cuerpo infantil e inocente.

"Envy"

Envy se giró "¿Hm?"

"Que Lust no vaya todavía. Esperad un par de días"

Envy asintió y se fue de la sala.


'Atención, atención, pasajeros con destino a Central. Por culpa de una avería, llegaremos a nuestro destino con una hora de retraso, así calculamos que dentro de dos horas y media lleguemos a la capital. Por favor, disculpen las molestias. Se les informa también que el vagón restaurante ya está abierto. Atención, atención…'

"¡Ya estoy aquí!"

Ed y Al, los cuales se habían quedado algo dormidos durante el trayecto, pegaron un brinco cuando Winry entró felizmente en el compartimiento, con algo de comida y bebidas "¿Lo habéis oído? Hasta las diez y media no llegaremos a Central… y yo que quería pillar las tiendas abiertas, qué mala pata" murmuró la chica, sentándose al lado de Ed.

"Yo creía que eso era sólo una excusa para venir" murmuró Ed de reojo.

"Jaja, bueno, ya que voy a Central aprovecharé"

"¡AJÁ, así que lo admites!" exclamó Ed, señalándola con el dedo.

Ella le miró inocentemente "Pues sí, pero eso no cambia nada ¿no crees?" Winry y Alphonse se pusieron a reír, observando la cara de indignación y rabia de Edward "Vamos, vamos¿tan poca ilusión te hace que haya venido con vosotros?"

Edward, el cual le daba un poco la espalda por estar apoyado en la ventanilla, no respondió y se quedó mirando el paisaje. La chica frunció el ceño "Mou, no es para tanto. Si no hubiera venido¿quién se hubiera encargado de vigilar que no hicierais tonterías? Además, aún tengo que hacerte la revisión del automail"

Sin decir media palabra, Ed se levantó y salió del compartimiento.

Winry y Al se miraron desconcertados "¿Qué le pasa?" preguntó la chica, sin entender.

Al sonrió "Está preocupado por ti, porque cree que si vienes con nosotros correrás peligro. Yo… creo que tiene un poco de razón, Winry" dijo Al, mirándola "Por favor, cuando estemos en Central no te relaciones mucho con nosotros. Es mejor que sólo nos veamos en el hotel. Si los homúnculos te relacionaran con nosotros, podrías estar en peligro"

"¿Así que es cierto, los homúnculos os siguen yendo detrás?" murmuró Winry. Al supo al instante que se había ido de la lengua "No te preocupes, Al. Ya lo sabía. Antes os estuve escuchando detrás de la puerta, ya sé de qué va todo esto. Pero tienes que entenderme… no podía quedarme en casa, esperando como siempre… para variar, quería sentirme útil. Si al menos estoy con vosotros, podré echaros una mano, ni que sea pequeñita" dijo la chica, mirando hacia el paisaje.

"Supongo que por eso mismo nii-san está confundido" dijo Al "Para nosotros, eres una debilidad a sus ojos, aunque también eres nuestra fuente de fuerzas. Es extraño¿no crees?" murmuró el chico. Winry se le quedó mirando, algo cohibida. "¿Por qué no vas a hablar con nii-san? Cuando se pone de mal humor está insoportable"

"Hm, está bien… Veremos qué puedo hacer" dijo la chica, levantándose y saliendo al corredor. No le costó mucho encontrar a Ed, estaba apoyado en la barandilla del final del corredor, es decir, al final de todo el tren. Había salido a tomar el aire "¿Ed?" el chico no se inmutó "Vamos, entra que aquí hace mucho frío"

"Entra tú, yo estoy bien" respondió él, tajante. Winry suspiró y se acercó a él, apoyándose también en la barandilla.

"¿Por qué actúas así? Pareces mi padre" dijo la chica. Ed no dijo nada "Ed… no tienes derecho a comportarte así. Soy mayorcita para decidir dónde quiero y no quiero ir. Y quiero estar contigo ¿vale¿No es razón suficiente?"

"NO"

A Winry se le cayó una gotita. Realmente, compadecía a Al por tener que aguantar siempre la testarudez de su hermano menor. En eso se parecía a ella "¿Quién es el terco ahora, mister alquimista?"

"¿Quién es la que no tiene sentido del peligro, miss mecánica?" respondió él, fríamente.

"Ed… anda, vamos. ¿Qué peligro ni qué narices?"

"¿Winry, es que no lo entiendes?" exclamó él, girándose hacia ella "Los homúnculos quieren matarnos. Quieren hacernos daño. ¡Y si tú vienes con nosotros, encontrarán la perfecta candidata para matarme!"

"¡Oye!" exclamó ella, ofendida "¿Qué quieres decir con eso?"

"¡Tal como suena, idiota!" respondió él "¡Win, si tú murieras, me matarías por dentro¿Es que no lo entiendes¡Por eso no quiero que vengas¡Se darán cuenta de lo que siento por ti, y te utilizarán¡Y sólo para hacerme daño, no quiero ni imaginarme lo que serán capaces de hacerte¡Así que cuando lleguemos a Central te volverás hacia Rizenbool, y no acepto excusas¿Está claro?"

"Edward" Winry sonrió y le acarició la mejilla "No te preocupes. Soy yo la que ha venido por voluntad propia. Además, no me va a pasar nada, idiota. Si quieres, cuando estemos en público, me reprimiré y no haré nada que pueda hacer sospechar a nadie que te quiero. ¿Estarás así más tranquilo?"

"¡NO!" exclamó él "¡Eso sólo me pondrá nervioso, me tentará y me hará hacer idioteces¡Así que para evitar cualquier estupidez mía hoy mismo te vuelves a Rizenbool!" exclamó él.

"¡Edward Elric¡Basta ya de comportarte como un padre sobre-protector!"

"¡Sólo me comporto como alguien preocupado!"

"¡Pues no te preocupes tanto¡Al fin y al cabo, la que está preocupada soy yo¡Tú y todas tus tonterías, arriesgando la vida día sí día también¡Tal vez así tomes un poco de tu propia medicina, insensible!"

"¡No cambies de tema!"

"¡No cambio de tema¡Y para tu información pienso quedarme en Central!"

"¡Ni hablar!"

"¡Ya lo creo que sí¡Esto ya es personal!"

"¡Winry!"

"¡Que me quedo y seanseacabó!" respondió ella. Ambos pararon para coger aire, mirándose con desafío.

"Por favor, Win. Vuélvete a casa" dijo él, a modo de súplica.

"Sólo si vosotros dos venís conmigo" respondió ella, tajante. Edward frunció el ceño "Nadie me gana en cabezonería, ni siquiera tú, Ed" dijo ella, triunfalmente. "Así que tranquilízate y ve haciéndote a la idea¿hm?"

"Maldita sea, Winry…" refunfuñó Ed "¿Y si te pasara algo, qué?"

"Y si, y si, y si… No puedes vivir hablando en condicional. ¡Simplemente vive la vida! Lo que tenga que pasar, pasará. Además, no tienes que preocuparte por mí, sé apañármelas solita. Izumi me enseñó técnicas de auto-defensa"

"No creo que te sirvan de mucho contra los homúnculos" gruñó Ed, tajante.

"Quién sabe" dijo ella.

"Arghh…" murmuró el chico, dando la conversación por perdida.

"Por cierto, Ed, dime…" Winry puso cara de pillina "¿A qué te referías antes con eso de que si yo me reprimiera harías alguna idiotez?"

Edward se puso rojo "¡Y-Yo no he dicho eso!"

"Yaaa…" respondió Winry, mirándole de reojo y sonriendo "Hentai"

"Friki"

Ambos sonrieron. "¿Entramos? Me estoy congelando aquí fuera…" murmuró Winry, acurrucándose. Ed le cogió la mano y la hizo volverse.

"Sólo una cosa más, Winry. Esto va en serio. No es ningún juego. Prométeme que no harás nada que te pueda poner en peligro"

La mecánica se perdió en sus ojos dorados y asintió con devoción. Edward aprovechó el momento y la besó, sin darle tiempo a la chica de reaccionar. Había sido un día bastante largo. Winry también cerró los ojos y le devolvió el beso, aunque al cabo de unos segundos se separó "Brrr, entremos adentro… parece que quieras que pille frío a posta"

Edward la siguió adentro "Bueno, luego te beso, entras en calor, y listos" dijo él, abrazándola por detrás. Winry murmuró algo como 'Edo no hentai' y se dirigieron hacia su compartimiento, donde Al les esperaba profundamente dormido.

El viaje siguió sin infortunios. Al durmió todo el rato, y eso hizo que Ed y Winry pudieran apoyarse el uno al otro sin sentirse demasiado cohibidos. Así, a la hora prevista el tren llegó a Central. Los tres chicos cogieron las maletas y salieron del tren. Allí encontraron (o más bien al revés) a Armstrong-shousa, el cual les esperaba de musculosos brazos abiertos, con un sinfín de estrellitas rosadas volando a su alrededor, mostrando su felicidad infinita. Después de que les besuqueara y les mimara a los tres por igual, se dirigieron hacia un cochero y éste les dirigió hacia los Cuarteles Generales.

Pero, por muchas precauciones que pusieron y por mucho que Edward y Alphonse miraran a derecha e izquierda, no pudieron evitar que alguien les siguiera.

Fin del cap.5

CONTINUARÁ

El rinconcito de CiNtU

¡Hola a todo el mundo¿Qué tal? Espero que éste capítulo os haya gustado. ¡Y ya han aparecido los homúnculos! Mwahahaha… ¿quién será esa encantadora niñita? Aaaaaaah, top secret¡En el próximo capítulo aparece toda la tropa militar! Armstrong te queremos…xD

Gracias a todos los que apoyáis el fanfic y que dejáis reviews! Muchíiiiiisimas gracias! (lágrimas de emoción)

Nos vemos en el próximo capítulo!

CiNtUrO-cHaN

Escrito el 18 de mayo del 2005
Publicado el 17 de julio... :D no me matéis xD