Ikuto, por favor, no…- le susurre, aunque en un principio no lo dije, solo tengo ojos para alguien y ese alguien era Kaname Kuran.
Ikuto… Ka- Kaname esta aquí.
Ikuto se retiro de mi.
Chiquilla yo no he hecho nada para que digas que Kaname esta aquí. Eso ya lo sabia. ¿Qué no te das cuenta la ropa que estoy usando?- dijo Ikuto.
El estaba vestido con una falda, estilo sirvienta.
Te he traído hasta aquí porque Kaname me lo pidió. Tienes virus, ¿Por qué habéis de besarte? Eres una idiota Tokuyomi. Me retiro.
Ikuto se retiro, yo estaba con la cara algo sonrojada, pero valía que Kaname estuviera aquí. Tenía que esperar cierto tiempo, pues le había prometido a Kaname que me entregaría a él y dejaría que me convirtiera en vampira.
Desde mi infancia siempre era obsesionada con los vampiros y esa obsesion se volvió realidad. Habia estado a dos pasos de besar a Kaname, pero ya Ikuto se adelanto. Habia estado a dos pasos de acostarme con Ikuto pero Kaname se opuso. No se que hacer. Aun perdida…
