2. DUDAS.
Tras mucho meditar, Tia encontró algo no muy fuerte que decirle a su hijo.
-Nico… no deberías ir a verle. No sabes como son los futbolistas con… la fama y el dinero. Te defraudará y no quiero que te pongas triste-le dijo su madre.
-¡pero es mi ídolo! ¡es el mejor jugador de los Shadows!-dijo el chico entusiasmado. Luego se paró a pensar.-Mamá… cuando tu jugabas al fútbol ¿no era tu compañero?-le preguntó.
Claro… ese era el pequeño detalle que se le había olvidado a Tia, su hijo había ido a casa de su amiga Amy y había visto todos los partidos de los Snow Kids que D'jok tenia grabados.
Tia suspiró.
-por eso no deberías ir a verle-dijo Tia.-le conozco muy bien y es… muy distinto a como se ve en pantalla.- no vayas a buscarle ¿entendido?
-pero…
-¡¿entendido?!
-si…
El chico se resignó a hacer lo que su madre le dijo.
-vale… ¿quieres venir con migo al parque?-le preguntó Tia.
-¡sí!-exclamó el chico soltando al gato.
De la mano, madre e hijo fueron al parque.
Allí, Tia había quedado con Mei.
-¡Amy!-exclamó el chico y se fue a jugar con ella.
Mei y Tia se sentaron en un banco vigilando a distancia a sus hijos.
-Mei… esto es terrible, Rocket ha vuelto-le dijo Tia.
-ya lo se… La niña no hace más que hablar de eso.
-el problema es que Nico es un gran fan… y no creo que pueda prohibirle que le vea.-dijo Tia.
-¿a que le temes?
-Mei, y si a Rocket le da por venir a verme… ¿y si ve que he tenido un hijo? Como se entere de que es suyo me lo intentará quitar ¡y si me lo quita, no se que voy a hacer!
-¡pero puedes decirle que es de otra persona!-le dijo su amiga.
-¡si! ¡de Micro-Ice! No te fastidia…-dijo Tia.
-no se… dile que te has casado-dijo Mei.
-claro ¡llevo un anillo precioso! Y tengo un marido ¡espectacular!-dijo sarcásticamente Tia.
-no se… no le digas la verdad.
-eso está claro… no le puedo decir la verdad ni a él ni a Nico-dijo Tia.
Los dos niños se habían alejado cosa que sus madres no notaron.
-no se… veo a mi madre rara-dijo Nico-se que desde que dejó el fútbol siente cierto odio por ese deporte… no me atrevo a decirle que de mayor quiero ser futbolista y ¿sabes qué? ¡me ha prohibido ver a Rocket!-exclamo el chico que caminaba con su amiga.
-¿por qué?
-no lo sé, no me quedó claro…
De pronto ambos se chocaron contra unos niños más grandes.
-vaya hombre…-pensó para sus adentros Nico al ver quienes eran.
-pero si son el canijo y la canija ¿Qué pasa? ¿se os han perdido las muñecas?
-¡yo no juego con muñecas!-dijo el chico.
-bueno.. yo a veces.-dijo tímidamente la niña.
De pronto, el chico grande agarró a Amy y la tiró contra el suelo. La niña pronto empezó a llorar.
-¡DEJALA EN PAZ!-le gritó Nico.
-tú no me das órdenes.
El matón le agarró del pelo a Amy.
Nico le agarró el brazo para que la soltara, pero el chico que iba con el matón le empujó contra el suelo.
-déjales o te las verás con migo-se escuchó una voz tras los niños.
Cuando los matones miraron quien era, se quedaron helados.
-s-solo jugábamos , señor…-dijo el matón.
-pues ese juego no me gusta-dijo la voz.
Nico se giró para darse cuenta de que era su héroe quien le había salvado.
Los dos chicos se fueron.
-¡Tú eres Rocket!-dijo el chico alucinando.
-sí, y tu eres…
-¡NICOLAS! ¡me llamo Nicolas!
-encantado de conocerte-dijo Rocket dándole la mano.
Rocket miró al niño a los ojos. Sus ojos eran tan verdes como los de su madre.
-sabes, tienes los mismos ojos que una antigua novia mía…-dijo Rocket riendo para ocultar la tristeza que sentía.
Nico sonrió.
-Nico… tenemos que volver…-dijo la niña agarrándole de la chaqueta.
-está bien-dijo el chico pensando que su madre le estaría buscando.-¡encantado de conocerle señor Rocket… y que sepas que eres mi ídolo-dijo el chico y se fue corriendo con su amiga.
Rocket sonrió.
Cuando vieron a sus madres, seguían hablando. Cuando Tia vió que se acercaban, cambió radicalmente de tema.
-bueno pues…. ¿Qué detergente usas para que salgan antes las manchas?-
Mei se fijó en como venían ambos niños.
-¿Qué os ha pasado? ¿y esos arañazos?
-bah, nada es que nos tropezamos-dijo la niña.
Esa noche, Tia le dio las buenas noches a su hijo y se dispuso a ver la tele cuando alguien llamó al timbre.
Pero cuando Tia abrió la puerta, no se podía ni imaginar quien allí se encontraba
FIN DEL CAPITULO
Mañana más y mejor.
