3. UN ENCUENTRO INESPERADO.
-buenas noches, mamá-dijo el niño.
-buenas noches, Nico- le dijo su madre dándole un beso en la mejilla.
Tia se fue hacia el salón y se sentó agotada en el sofá. Realmente, ese niño le hacía llegar muerta al fin del día. Encendió la televisión. Pero en ese momento alguien llamó a la puerta.
La chica se levantó
-¿quién será a estas horas?-se preguntó.
Se levantó y confiada abrió la puerta.
La chica se quedó helada al ver de quien se trataba.
Tia vivía en el sexto de un bloque de pisos. Tenía un hogar muy humilde para lo que ella tenía en la Luna Obia.
-t-tú-consiguió articular.
-Hola-saludó el chico.
-¿Qué quieres?-dijo Tia cerrando un poco la puerta para que si salía el niño no viera de quién se trataba.
-quería verte-
-¿quién te ha dicho donde vivo?-le preguntó seria.
-mi buen amigo Micro-ice.-dijo Rocket sonriente.
-maldito seas Micro-Ice-le maldijo mentalmente.
-te he echado de menos-dijo el chico finalmente.
-pues yo a ti no-dijo fríamente Tia.-me quedó claro lo que me dijiste hace seis años Rocket ¿o es que no te acuerdas? ¿te lo recuerdo? Dijiste: "deja de preocuparte por mi" y eso hice.-dijo la chica algo enfada.
-pero… ¿todavía estás enfadada?- le preguntó Rocket lo que provocó más furia en Tia y que inconscientemente empezara a hablar más alto.
-¡¿pero si te largaste y me dejaste sola sin ni siquiera darme una explicación?!-exclamó Tia.
-¿quién es?-se escuchó una voz infantil desde el interior.
Rocket alzó una ceja confuso.
-nadie, vete-le dijo a su hijo.
-¿yo no soy nadie?-preguntó con cierto enfado Rocket.
-esa voz me suena-dijo el niño.
Tia suspiró. Cuando el niño se acercó vio a su héroe.
-¡es Rocket! ¡y está en mi casa! ¡no me lo puedo creer!-exclamó el niño.
-¡ves! ¡ya le revolucionaste!-dijo Tia
-¡pasa, pasa!-le dijo el niño con los ojitos brillantes.
El pobre Rocket, que no entendía nada entró confuso.
-¡mamá! ¿por qué no me has dicho que era él?
Tia asustada miró la cara de Rocket.
-esto…-dijo Tia.
-vaya… ¿es tu hijo? Que niño tan guapo… tiene los mismos ojos que tú.
-hazme la pelota ahora, listo-susurró Tia.- y tú Nico vete a dormir.
-jo…-el niño rechistando se fue su habitación.
-¿te has casado?-le peguntó Rocket tristemente.
-no, no estoy casada- dijo Tia buscando algo que decirle.
-¿entonces quien es su padre?
Tia pensó.
-no lo se.
-¡PERO COMO NO LO VAS A SABER!-exclamó Rocket con los ojos como platos.
-inseminación… artificial ¡si! ¡eso! Inseminación artificial-dijo Tia convencida.
-aaah… que susto-suspiró Rocket
-¿por qué? ¿Qué te pensabas?
-te imaginaba por ahí con un montón de chicos haciendo…-
-¡cállate!-dijo la chica colorada.
-¿pero por qué? Los Wambas estaban como locos por ficharte. Si no te hubieras quedado embarazada, pues ahora estarías en un equipo como yo…
Tia se enfadó pero intentó no mostrar su enfado por que por SU culpa se había quedado sin jugar en los Wambas.
-sabes qué, esta tarde, cuando le ví le dije que se parecía a ti y todavía no sabía que era tu hijo-sonrió el chico.
-¿dónde le has visto?-le preguntó Tia.
-pues lo vi en el parque, le estaban pegando a el y a otra niña unos matones. Entonces yo les ayudé-dijo Rocket dándoselas de héroe.
-gracias…-dijo Tia.
Rocket miró el reloj.
-bueno, ya es muy tarde… ¡nos vemos mañana!-dijo el chico sonriente.
-¡¿cómo que mañana?!- dijo Tia alarmada.
-mañana hay una reunión de los antiguos Snow-kids en donde solíamos entrenar.-dijo Rocket-¿no te lo habían dicho?
-algo me intentó decir Mei… pero yo estaba tan preocupada por el tema de Rocket… que no le presté atención-pensó.-no…-mintió Tia.
-pues hasta mañana-dijo Rocket.
-adiós-dijo cerrando la puerta.
Al salir de la casa de Tia, Rocket cambió su sonrisa por una cara de pena.
-ahora que Tiene un hijo… no querrá volver con migo-pensó y seguidamente, se fue a ver a sus padres.
Los padres de Rocket sabían que su hijo era el padre del niño de Tia, pero le juraron a la rubia que no le diría nada a Rocket, sin embargo, ella les dejaría ejercer de abuelos.
Ellos ya sabían que su hijo había vuelto y le estaban esperando.
-hola-dijo Rocket.
-¡hijo! ¿Cómo estás?-le preguntó su madre.
-¿de donde vienes?-le dijo su padre con su frialdad de siempre.
-vengo de ver a Tia.-dijo el chico algo triste.
Sus padres cruzaron una mirada.
¿se lo habría dicho ya?
Rocket cruzó el pasillo pero se paró y miró una foto.
-¿cómo es que tenéis una foto del hijo de Tia?-preguntó Rocket intrigado.
-si que sabe lo de su hijo-pensó la madre de Rocket.
-tenemos una foto suya por que…-empezó Norata.
-porque nos ofrecimos a cuidar de su hijo mientras ella trabajaba y le hemos cogido mucho cariño a ese angelito-terminó Kira.
-ah… que bien. Entonces le veré por aquí alguna vez…-dijo el chico.
-quizá-dijo Norata.
En casa de Tia, "el pequeño angelito" no dejaba de preguntar.
-duérmete-le ordenó su madre.
-¿pero que hacía aquí? ¡¿Por qué ha venido a verte?!
-por que era mi antiguo compañero y mañana tenemos una reunión-le dijo Tia medio dormida en su cama. Su hijo estaba sentado en la cama de su madre bombardeándola con preguntas.
-¿pero por que…?
-mañana, le vas a ver en la reunión, así que, todas esas preguntas se las haces a él.
-está bien…-dijo el niño y se fue a su habitación.
-buenas noches-le dijo su madre
-buenas noches…
FIN DEL CAPÍTULO!!
Mañana mas y mejor
