"Superando la brecha"
Capitulo 2: "Es inútil llorar sobre la leche derramada" [Chrome POV]
Lambo no le estaba hablando a Reborn.
Por supuesto, era normal para el joven guardián del trueno estar enojado con el mayor, de la misma manera que se había vuelto común el entrar a una habitación y recibir una lluvia de balas o el ocasional relámpago de electricidad porque Lambo una vez mas había sido ofendido por algo que Reborn había dicho (o quizás no dicho, lo cual usualmente era) y decidido que la muerte del otro asesino era retribución justificable.
Pero esta vez era diferente. Era extraño.
Ninguna amenaza de muerte fue hecha. Ningún balazo fue escuchado. Nada de apagones de electricidad habían ocurrido. Lambo estaba siendo calmado. Lambo estaba siendo racional. Lambo estaba siendo un adulto.
Esto había estado sucediendo desde ya tres semanas hasta ahora, y francamente Chrome no había estado nunca tan asustada en su vida. Ni siquiera esa vez en el futuro-que-nunca-sucedió cuando ella pensó que iba a morir y el hombre-nube (Hibari. Su nombre es Hibari, mi querida Chrome-han) la había salvado, podía compararse con esto.
Un ojo violeta siguió los movimientos del guardián del trueno mientras este caminaba tranquilamente en busca de un cartón de leche localizado en el refrigerador. El había sacado un vaso de una de las repisas y comenzado a verter un poco de leche en este cuando finalmente notó la presencia de la chica sentada en la mesa mirándole.
"Oh, Buenos días, Dokuro-san" saludó Lambo asintiendo levemente. Chrome inclinó su cabeza en respuesta justamente cuando Reborn entró en el lugar, efectivamente robando la atención de Lambo y la de ella.
Dos pares de ojos siguieron al hombre hasta la maquina de café, las cuales Reborn decidió ignorar a favor de hacer funcionar dicha maquina, aunque Chorme notó que este le lanzó una mirada reprochante a Lambo antes de darle la espalda y volver a su tarea con una sonrisa de medio lado.
"Hey, vaca. Tu leche se esta desbordando"
"¿Qué? ¡Mierda!" exclamó Lambo agarrando unas toallas de papel y limpiando el desastre que había causado su distracción. "Que desperdicio…" murmuro mientras limpiaba la leche, para después pasar junto a Reborn, botar las toallas empapadas en el basurero y sentarse junto de Chrome, lo suficientemente cerca como para demostrar que no estaba asustado de ella, pero lo suficientemente lejos como para dejarle su espacio y privacidad.
A Chrome siempre le había gustado eso del guardián del trueno. Respetuoso en su adolescencia y ciertamente mas valiente que cuando era niño, pero todavía el mas emocional en un grupo de personas que encontraba necesario pretender que no podían sentir nada en absoluto. Ella estaba segura que Lambo nunca se percataría de cuanto la gente a su alrededor se apoyaba en su testarudo optimismo ante misiones imposibles, lo que mantenía al resto de ellos de enloquecer / o rendirse. Su solidaridad era una fuente de confianza entre toda la familia.
Entonces cuando el cambiaba, afectaba a todos.
"¿Cómo has estado últimamente, Lambo-san?" inquirió Chrome, volteándose un poco en su asiento, pero optando por no acercarse mas a su compañero guardián.
"He estado bien" le respondió Lambo, levantando su vaso y tomando un sorbo "¿Y tú?"
"No tengo quejas"
Ella vio a Lambo sonreír, parcialmente oculto por su vaso "No te quejarías incluso si las tuvieras"
(No olvides. Son siempre los mas jóvenes los que ven mas claramente) le susurró Mukuro, riendo levemente. Chrome tuvo que reprimir una sonrisa.
"Si, eso es verdad" soltó ella, hablándole a ambos, a la voz en su cabeza y a la fuera de ella.
Reborn se sentó en el otro extremo de la mesa. Lambo pretendió ignorarle.
"No tienes misiones hoy ¿Cierto?" le preguntó Lambo a Chrome, volteándose para así darle la espalda al otro hombre.
"No" respondió ella.
Lambo frunció el ceño levemente mientras pensaba "Hm…no has tenido misiones en un tiempo, ¿Cierto?"
"No, no he tenido"
Lambo achicó la mirada levemente en concentración mientras parecía estar intentando descifrar algo dentro de su cabeza. Ella le miró mientras el pareció clavar su mirada en su hombro después de detenerse en su estomago y finalmente encontrándose con su ojos bueno mientras enarcaba una ceja.
"Oh no. Mis órganos han estado funcionando bien desde la operaron" ella le aseguró "No recaídas"
"Eso es bueno, pero no era a lo que…" Lambo se detuvo, sonrojándose levemente. "Olvídalo. No es de mi incumbencia" El regreso a su leche, dejando a Chrome preguntándose que había estado tratando de preguntar.
"El piensa que podrías estar embarazada" soltó Reborn desde el otro lado de la mesa. Chrome se movió bruscamente casi arrojando su plato de la mesa mientras Lambo dejaba su vaso en la mesa un poco demasiado fuerte.
"¿Qu-Que?" soltó Chrome "¿Por qué yo estaría- -? ¿No he ni siquiera- - ? ¿Qué?"
"Olvídalo" le aseguró Lambo. "Fue un estupido pensamiento. Y si CIERTAS personas supieran cuando mantener su maldita boca cerrada, ni siquiera habrías tenido que escuchar esto"
Chrome vio como el guardián del trueno salía de la cocina, azotando la puerta con fuerza y rompiendo una de las bisagras, antes de voltear la mirada y clavarla en Reborn.
"¿Qué fue lo que hiciste?" preguntó ella suavemente. El hombre le devolvió la mirada, cuidadosamente con su mascara impasible en su lugar.
"No veo que eso sea algo de tu incumbencia"
"No me hagas ir a preguntarle a Lambo"
"Probablemente el te responda"
"Quiero escucharlo de ustedes dos. Ahora puedes decirme tu ahora o yo - "
"Tuvimos una pelea"
Chrome se detuvo a mitad de frase para mirar al hombre frente a ella (Wow. Eso fue más fácil de lo que creí que sería)
"¿Sobre que?" preguntó ella, cruzando una de sus piernas sobre la otra y dejando sus manos en su regazo.
"Eso" comenzó Reborn poniéndose de pie, pasando junto a ella y deteniéndose frente a la ahora puerta rota "Realmente no es te tu incumbencia"
Fin del capitulo 2.
