Al pobre Butters le cayeron dos semanas de expulsión más el suspenso. Sus padres se pusieron tan furiosos que le prohibieron las salidas de casa durante todo ese tiempo.
"Es culpa mía." Decía Kenny en la cafetería del padre de Tweek, horas después. Habían pasado toda la tarde frente a la casa de Stotch escuchando los gritos histéricos de sus padres, hasta que se hizo de noche.
"Tú no sabias cómo iba a reaccionar. Sabes que Butters es así" Kyle le dio unas palmaditas en la espalda.
"Te lo dije, tío. No debiste hacerlo." Siguió machacando Craig.
"Sí, deberías sentirte aliviado. Te has librado de una buena" le felicitó Cartman.
"Dé-dejadlo ya! Aargh!" dijo Tweek.
Stan no decía nada y lanzaba miradas inquietas a su mejor amigo. Todavía notaba el olor de Kyle en su ropa.
"Y encima este puto trabajo de arte…" bufó Craig de nuevo, repasando sus apuntes. "¿Dónde diablos se ha metido Wendy?"
"Yo la he visto salir de clase con Bebe" informó Token.
"Cosas de tías, supongo…" Clyde se encogió de hombros y bebió de su coca-cola. Kenny se levantó y se abrochó la sudadera. "Donde vas?"
"A verle. No puedo quedarme aquí de juerga mientras un amigo esta jodido por mi culpa" dijo el rubio decidido.
"No te esfuerces. No creo que le dejen recibir visitas" dijo Craig. Kenny le miró, y por primera vez desde el examen, volvió a sonreir con malicia.
"A mi ninguna puerta me impedirá llegar hasta Butters, Tucker".
…..
Butters estaba estudiando en su escritorio. Todavía sentía los gritos de sus padres en los oídos y se pasó las manos por la nuca, aburrido. Una lágrima le resbaló por la mejilla sin poder evitarlo. Él expulsado. No podía creerlo. Ahora ninguna universidad lo iba a querer…
"No lo llevas nada mal" dijo McCormick a su espalda. El rubio se volvió asustado y lo vio subido al árbol que había sobre su ventana.
"Kenny!" se levantó corriendo a abrirle y el otro saltó dentro de la habitación. "Qué haces aquí?!"
"Te han prohibido moverte de tu cuarto, así que si quiero verte tengo que venir" sonrió el rubio pasándole la mano por el pelo. "Y te he traído algo."
"Qué es?" se emocionó Butters, pero Kenny negó con la cabeza.
"Tendrás que cerrar los ojos primero"
Así lo hizo, mientras se agarraba las manos con ilusión. Un regalo de Kenny. ¿Qué sería? Fuera lo que fuese lo llevaría siempre encima. Pero entonces el rubio le besó en los labios de manera muy fugaz. Cuando Butters abrió los ojos se tapó la boca sonrojado. El otro simplemente le sonreía travieso.
"Ke-Kenny!"
"Ahora ya puedes decir que te han besado de verdad y no pagando por ello" bromeó McCormick. El rubio seguía sin saber que decir, cada vez más colorado. Kenny, consciente del efecto deseado, se acercó tranquilamente a las estanterías para examinarlas y cogió un DVD. "Esta peli está guay. La vemos juntos?" Butters simplemente asintió.
…………….
Kyle, Stan y Cartman caminaban de regreso a casa bajo la tenue luz de las farolas.
"Kenny está muy pegado a Butters últimamente, no creéis?" dejó caer Broflovski.
"Es un puto marica" fue la respuesta de Cartman.
"Se llama amistad, gordo!" se quejó Marsh.
"No, Stan, no creo que sea solo eso" murmuró Kyle. El moreno le miró sin entender y él se encogió de hombros. "Está claro que Kenny busca algo más que amistad en Butters"
"Pero…Eso no puede ser…" vaciló su amigo. "Se conocen desde hace años…" Broflovski se puso colorado y agradeció la falta de luz.
"Eso no tiene nada que ver…"
"Putos maricas" repitió Cartman. Pero Stan ya no le prestaba atención. Nunca se había parado a pensar que las personas que conocía desde siempre podían cambiar. Él siempre había estado pendiente de Wendy, pero por sus ojos había visto a algunos de sus amigos meterse en cortas relaciones los unos con los otros sin darse cuenta de que él era el único que se mantenía fiel a sus sentimientos desde niño. Hasta Wendy había cambiado, que estaba enamorada de Kyle… Y Kyle…
"Stan" le sacó su amigo de sus pensamientos. Cuando Stan miró Eric ya se había desviado hacia su casa y se habían quedado solos. Estaban frente a la casa de los Broflovski. "¿Quieres quedarte a cenar?" preguntó el pelirrojo.
Stan le miró como si le estuviese mirando por primera vez desde que tenían nueve años. Recordó una vez más la escena del baño de los profesores y enrojeció ligeramente.
"No creo que pueda. Seguro que mi madre ya me está esperando". Kyle pareció algo decepcionado.
"Vale, pues nos vemos mañana."
Y una vez más Stan dejó las cosas por decir.
………….
Kenny no se presentó a clase al día siguiente. Había dicho a sus amigos que se quedaría con Butters hasta que volviera a la escuela. Aquello preocupó a los demás, porque Kenny tenía un expediente bastante malo y podían suspenderle el curso.
"Creo que el trabajo de arte está casi terminado, con suerte tendremos libre el fin de semana." Dijo Stan. Estaba con los demás en las taquillas, cogiendo los libros para la primera clase.
"Hoy vamos a quedar también después de clase? Te juro que nunca había estado tan harto de dibujar tetas" se quejó Craig.
"No lo sé, pero…" Stan se giró y se quedó petrificado. Kyle, que tenia la espalda apoyada en su taquilla, se volvió también y casi cayó al suelo del susto. Clyde se atragantó con su zumo.
Delante de ellos estaba Wendy, pero no era la Wendy de siempre. Se había maquillado y llevaba una camiseta ajustada que dejaba poco para la imaginación, pantalones de pitillo y botas. Iba con su amiga Bebe, la cual le había dejado esa ropa y también se había encargado de ondularle el pelo.
"Hola chicos." Saludó ella con voz melosa, aunque por dentro se moría de la vergüenza. "Y hola Kyle".
Ellos no podían ni contestar, de lo alucinados que estaban. Pero Cartman la miraba colorado a ella y a Kyle sucesivamente, empezando a entender algo…
"Buenos días, Wendy" saludó el pelirrojo nervioso. Notaba la mirada de Stan clavándose en él y empezó a sentirse más culpable que nunca. Bebe empujó un poco a Wendy y ella, sabiendo lo que tenia que hacer, se acercó a Broflovski y le tocó la mejilla con un dedo.
"Vaya…Parece que está vez sí te he impresionado…" sonrió. Bebe asintió, satisfecha de su trabajo.
Kyle no sabía cómo reaccionar. Había abierto la boca para decir algo, pero la volvió a cerrar. Estaba seguro de que Stan acababa de descubrir todo el pastel. Ahora le odiaría por pensar que le había quitado a su novia. A su lado, vio como el moreno empezaba a enfadarse y mucho. Cerró los ojos, preparándose para recibir palabras hirientes de parte de su mejor amigo. Pero lo que sucedió a continuación lo dejó más helado que el cambio radical de la chica.
"No le toques, Wendy!" gritó de pronto Stan separándolos "Quien te crees que eres para venir así y molestar a Kyle?!"
"Pero…!" empezó ella cortada.
"Tú no te metas, Stan, ella ya te dejó hace tiempo!" la defendió Bebe, acercándose a ellos.
"Y eso me importa una mierda, pero no permitiré que ninguna de vosotras se acerque a Kyle!"
Bebe paró en seco y al igual que todos los presentes, se quedó petrificada, mirando a los dos amigos. Stan empezó a darse cuenta de lo que había dicho y se llevó la mano a la boca, enrojeciendo de golpe. Sintió ganas de vomitar. Solo Kyle superaba su sonrojo.
Y el silencio fue roto por Eric Cartman, quien por fin había conseguido recuperar el habla.
" Puta rata judía…" Todos le miraron. Estaba temblando de la rabia. "Maldito traidor…"
"Joder, Cartman. Contrólate un poco, tío" empezó Clyde. Pero el gordo le apartó de un manotazo y se lanzó sobre Broflovski.
"¡Eres un hijo de puta, judío! Te has estado burlando de mi todo este tiempo, verdad?!"
"Cartman, nooo!!!" gritaron las chicas asustadas. Los demás intentaban separarlos porque antes Kyle siempre ganaba a Eric en las peleas, pero esa era hace mucho, cuando el gordo no había desarrollado esa musculatura y había duplicado el peso y tamaño del pelirrojo.
………………
La luz del sol penetraba poco a poco por las rendijas de las persianas de Butters mientras iba pasando la mañana. El rubio estaba tumbado en la cama boca arriba, riendo ante las bromas de Kenny, tendido a su lado. Llevaban toda la noche viendo películas y hablando de tonterías y ahora tenían las ojeras igual de pronunciadas que el cansancio.
"Me alegro mucho que estés aquí…" susurró Stotch mirándole. "Nadie había hecho algo así por mi antes…"
"Vas a hacerme llorar, Leopold." Bromeó McCormick. El otro le sonrió con más dulzura y el corazón le dio un vuelco. No sabía qué tenia aquel criajo, pero las ganas de tirarse encima suya eran cada vez mayores.
"Butters! No te levantas?!" tocó su madre de golpe a la puerta. Kenny se cayó de la cama del susto y él se incorporó asustado. Su amigo no se lo pensó dos veces y salió por la ventana justo al tiempo que la señora Stotch entraba. "Oh, Dios mio! Qué desastre de habitación! Quiero que te pongas a ordenar esto inmediatamente, jovencito!"
"S-sí, mamá…"
"Y luego te pones a estudiar! Dentro de una hora subiré a preguntarte las lecciones!"
"Sí, mamá…"
La mujer se fue y Butters corrió a la ventana, asustado.
"Kenny!" le llamó intentando no elevar la voz. "Estas bien?"
"He estado mejor…" contestó el otro dolorido. "Me he clavado una puta rama al caer".
El rubio rió con ganas y supo que su madre no iba a amargarle el día.
……………….
"Ese maldito bastardo…" murmuraba Stan, acompañando a su amigo a casa. Kyle tenía una mejilla hinchaba por los golpes, el labio partido y sangraba por la nariz. "Mañana voy a partirle la boca"
"Déjalo, Stan…Esta vez me lo merecía." Dijo Kyle, haciendo una mueca dolorido.
Llegaron hasta su casa y Sheila Broflovski abrió la puerta. Se escandalizó al momento.
"Oh, por Moisés, Kyle!!! Qué te han hecho?!!!" Stan mintió y le dijo que se había caído de la cuerda en la clase de gimnasia. Le dijo que había sido un error de Kyle, porque aquella mujer era capaz de irse en aquel momento al instituto y conseguir que echasen al profesor de deportes. "Subid a la habitación, chicos, ahora os llevo el botiquín de primeros auxilios."
Subieron y Stan ayudó a su amigo a sentarse en la cama. La madre de Kyle apareció poco después y le curó como pudo. Después bajó para llamar a su marido por teléfono. Una vez solos, Marsh cogió el algodón húmedo y se lo puso con cuidado en la mejilla.
"Por qué dices que te lo merecías?" preguntó con cuidado. Kyle bajó la cabeza y evitó mirarle.
"El gordo está enamorado de Wendy. Yo fui a hablar con ella y…descubrí que ella estaba pillada por mi" contó por fin. Y se sintió mejor de lo que se esperaba. Stan, por su parte, notó como se le encogía el estómago al oír aquello.
"Te besó, verdad?" Kyle levantó la mirada, asustado, pero el moreno seguía tranquilo. Bajó el algodón hasta el labio, intentando no hacerle daño. "Os vi. Pensaba que estabais juntos, pero ahora lo entiendo…" el pelirrojo hizo una mueca cuando notó el escozor en la herida. "Lo siento" se disculpó su amigo volviendo a subir hasta la mejilla. "De todas maneras… Por qué fuiste tú a ver a Wendy? No sabía que el gordo fuese tan cobarde para esos temas"
"Necesitaba saber si ella aun sentía algo por ti. Después no fui capaz de decirle a Cartman la verdad. Supongo que estará destrozado" se culpó el chico. Stan se enfadó ligeramente.
"Destrozado, él?! Después de lo que te ha hecho?! Es un puto desgraciado! Te juro que le….!"
"Simplemente déjalo!" le cortó Kyle. Ambos quedaron en silencio, mirándose. Stan dejó el algodón y le tocó la mejilla, sonrojándolo al momento.
"No, Kyle. No dejaré que ese bastardo vuelva a hacerte daño. Ni él ni nadie."
"Stan…"
"¡Stan, cielo! Ha llamado tu madre! Tienes que ir a casa porque necesita que le hagas unos recados!" gritó la señora Broflovski desde las escaleras. Los dos se sobresaltaron y se separaron al instante.
………..
En la cafetería de Tweek, esta vez era Wendy la que se lamentaba. Clyde le dio unas palmaditas en la espalda y aprovechó para fijarse en el sujetador que llevaba. Bebe le pegó en la nuca y luego se acercó a su amiga.
"Lo siento, tía, pero creo que esta es una batalla perdida. Stanley y Kyle están muy unidos."
"Demasiado…" aseguró Craig, todavía sin creerse lo que había pasado antes.
"No me lo puedo creer! Toda la vida colgada del imbécil de Stan y ahora que por fin quiero intentar ser feliz con otro…!"
"Puedes ser feliz conmigo, si quieres…" aseguró Clyde. Bebe lo miró con odio.
"O co-con Cartman!!" dijo Tweek. La chica lo miró de tal manera que casi se cayó de la silla por los nervios. "Aaaaaargh!"
"Con Cartman, eh?" dijo Testaburger con voz gélida. "Después de lo que ha hecho, nunca estaré con alguien como él!"
…….
"Hola, pastelito. Qué tal el dia?" preguntó la señora Cartman cuando su hijito del alma entró dando un portazo y se fue a su cuarto. "Te he preparado tortitas con chocolate, cielo"
Pero su hijo no le prestaba atención. Soltó la mochila y se paseó por la habitación, pensando furioso. No podía creer como Wendy prefería a una rata judía antes que a él. Pero de momento solo tenía una cosa clara: Si él no podía quedarse con Wendy, no dejaría que Kyle fuese feliz, ni con el marica de Stanley ni con nadie!
………………………
