Capítulo 8
"…. Qué…?"
Kyle cerró los ojos con cara de satisfacción.
"Soy completamente tuyo, Stan…" murmuró. "Y tú no lo sabes, porque nunca te lo diré…" soltó otra pequeña risita traviesa.
"Tío, no sabes lo que dices, será mejor que te duermas…" consiguió decir con voz ronca su amigo, todavía aturdido. Le temblaban las manos cuando cogió una manta y fue a echársela por encima, pero el pelirrojo la apartó y le abrazó de golpe. Stan empezó a hiperventilar, casi seguro de estar oyendo a su amigo ronronear. Aun abrazado, Kyle se deslizó hacia la oreja de su amigo y susurró.
"Puedes hacerme lo que quieras, Stanley."
Y fue en ese momento cuando la mente de Marsh explosionó. Enrojeció hasta la raíz de los cabellos y se apartó de golpe. Se llevó una mano a la boca y corrió hacia el baño, donde vomitó toda la cena. Cerró la puerta, por alguna razón puso el cerrojo y se dejó caer en el suelo. Allí se sentía a salvo. Allí no podía hacerle nada al indefenso de su amigo. Allí tenia tiempo para pensar… 'A ver…' se dijo. 'Está hasta arriba de alcohol, no sabe lo que dice y probablemente mañana ni lo recuerde. Lo que ha dicho no es verdad. Pero…Y si lo fuera?' Meneó la cabeza. No! Aunque lo fuera no podía aprovecharse de la situación! Abrió la puerta del baño y se asomó a la habitación. Kyle se había sentado en la cama y tecleaba algo en el teléfono móvil de Stan.
"Querida Wenddly, digo Wendy… " decía. "Eres una zorrooooona….je. Déjame en paz y…"
Stan se acercó a él y se lo quitó. Su amigo hizo pucheros. El moreno le ignoró y se fue a un rincón, donde marco otro número.
……………….
El teléfono de los McCormick sonó de repente, despertándolos a todos. Kenny se incorporó del susto y corrió a cogerlo.
"Por el amor de Dios, Kenny! Como sea uno de los cabrones de tus amigos…!" gritaba su madre desde el dormitorio.
"No me jodas!" le contestó él. "Casa de los McCormick, dígame?"
"Kenny! Soy yo! Tengo un problema enorme!"
"Stan? Sabes qué hora es, capullo?"
"Escucha, por favor! Es Kyle! Está en mi casa y está borracho!" decía desesperado el chico.
"Jeeee….Muy buena jugada, Marsh" le felicitó su amigo con segundas intenciones.
"Kenny! No me jodas! Esto es grave, está diciendo cosas…raras."
"Qué tipo de cosas?" preguntó McCormick tras un suspiro cansino, pues si Kyle estaba borracho sabía perfectamente el tipo de cosas que le estaría diciendo a Stanley.
"Me está seduciendo." Contestó el otro avergonzado. El rubio no pudo evitar soltar una risita.
"Mmm, ojalá Kyle Broflovski me sedujese a mi…" le picó. Stan se enfadó.
"No estoy para bromas, hostia! Qué debería hacer?"
"La pregunta es: por qué me has llamado a mi?"
"Porque no voy a llamar al gordo, no crees? Y cuando tengo un problema al primero que llamo es a Kyle, pero él es ahora el problema!"
"Pues es bien sencillo, tío. O te dejas llevar, o te pasas la noche quietecito y rezando"
"Te lo estás pasando bomba con esto, verdad?
"No sabes cuánto! Ya me contarás mañana. Buenas noches."
"No, espera….!"
Pero la línea se había cortado. Stan miró su móvil con enfado y lo dejó sobre la mesa.
"Tengo un chichón…" comentó de repente Kyle frotándose la frente.
"Sí, Kenny te dio con la puerta cuando Cartman te cogió".
"El gordo es un hijo de puta. Merece…merece un castigo." El pelirrojo levantó un dedo y se balanceó un poco, como si pensar le costase un gran trabajo. "Debería dejar de `pensar en todos e irme con Wendy! Así no tendría problemas con Stanley y jodería al gordo! Eso es! Voy a acostarme con Wendy!"
Se levantó de golpe y Stan se precipitó sobre él para tumbarlo en la cama.
"No vas a ir a ninguna parte, Kyle. Vas a dormirte." El otro le sonrió y se mordió el labio travieso.
"Tienes celos, Stanley? Me quieres solo para ti?" preguntó mientras le pasaba las manos por la nuca, provocándole escalofríos. "Quieres besarme?"
Stan tragó saliva, acalorado. Notaba la adrenalina recorrer todo su cuerpo. Su amigo le estaba excitando sobremanera. Acercó los labios a los del pelirrojo y cerró los ojos.
"No, no, no!" gritó retirándose de nuevo. "Esto no está bien, nada bien."
"Ya lo sé, pero aun así quiero hacerlo…" dijo Kyle incorporándose. El moreno suspiró y sacó un pijama de su cómoda. Con toda su fuerza de voluntad consiguió acercarse a Kyle y quitarle el lazo y empezó a desabrochar los botones de la camisa.
'No voy a poder aguantarme…' se decía a sí mismo con nerviosismo. 'No voy a poder desvestirle y quedarme quieto porque sé que él lo desea. No, no es así. Lo desea el alcohol. Kyle no está siendo racional. Kyle me odiaría…'
Por fin el pecho del pelirrojo quedó al descubierto y Stan tuvo que mirar hacia otra parte. Cualquier chica desearía estar en su lugar en aquel momento y él lo estaba desperdiciando. Consiguió ponerle la parte de arriba del pijama y pensó que no sería capaz de quitarle los pantalones, así que lo recostó de nuevo. Kyle se adormilaba por momentos y se dejó llevar. Una vez dentro de las sábanas sonrió feliz.
"No vienes?"
"No, yo…dormiré en el suelo con el saco de dormir." Contestó su amigo mientras se ponía un pijama. Kyle le lanzó una mirada llena de pena absoluta.
"Stanley…No me dejes solo, por favor" rogó. Y aquello fue todo para Marsh. Su vulnerabilidad, su pecho desnudo… El moreno no pudo resistirlo más y se metió en la cama con él de repente.
"Joder, Kyle… ¿Por qué me haces esto?" murmuró antes de besarlo. Su amigo se abrazó a él sin oponer resistencia. Stan estaba fuera de control y ya no pensaba en absoluto. Besó a Kyle con pasión y le metió la mano por debajo de la camiseta, disfrutando de su cuerpo. Broflovski no seria para nadie más. Le pertenecía a él. Bajó hasta su cuello mientras el otro gemía y sonreía vagamente. Lamió la fina línea que formaban sus clavículas y besó su pecho. Pero de pronto Kyle ya no reaccionaba. Se incorporó un poco para mirarle. "…Kyle?"
El pelirrojo se había quedado frito.
"No me jodas!" dijo Stan a la nada pensando qué iba a hacer él ahora con aquel empalme. Se quitó de encima de su amigo y se acostó frustrado. Entonces se dio cuenta de lo que podía haber llegado a hacerle si no se hubiese dormido y empezó a ponerse nervioso. "Oh, mierda!"
……………..
Las campanas de la iglesia sonaron porque iba a empezar la misa del domingo. Eric Cartman veía desde lejos a su madre entrando allí, mientras se fumaba un cigarro. Su plan para hacer desgraciado al judío había sido un fracaso total. Mierda, no sabía que Stan fuese igual de marica que el otro… Ahora estaba claro que necesitaba a un tío si quería alejarlo de Kyle pero claro, en el instituto todos estaban de parte del pelirrojo…
"Ey, culo gordo. Si no vas a misa irás al infierno" dijo Kenny uniéndose a él. Sin pedir permiso metió la mano en el bolsillo del pantalón de Eric y sacó el paquete de tabaco para robarle un cigarrillo. "Dame fuego" pidió llevándoselo a la boca.
"Los maricas iréis al infierno, no yo." Contestó el otro sacando el mechero.
"Bueno…al grano. Qué carajo te proponías ayer?"
"Eso es asunto mío, rubito."
"Sea como sea, espero que no vuelvas a meterme por medio y sobretodo que tengas cuidado con Kyle y Stan. No dejaré que les hagas daño, gordo"
"Has venido hasta aquí para decirme eso?" bufó el chico molesto.
"Básicamente." Sonrió McCormick. "Bueno, me tengo que ir"
"Ah, así que tú tampoco irás a misa?" Kenny miró hacia la puerta de la iglesia. Butters estaba allí con sus padres. Como no, los Stotch le perdonaban aquella salida. Sintió una extraña sensación de melancolía al saber que no podía acercarse a él. Recordó la noche anterior, ocultos en aquel callejón, besándose sin parar, deseando todos los rincones de su cuerpo y sin poder acceder a él todavía.
"No. Tengo otras visitas que hacer esta mañana y total, yo ya sé que iré al infierno algún día".
Kenny se fue y Cartman se quedó pensativo. Por fin pareció tomar una decisión y sacó su teléfono móvil. Marcó y esperó la señal.
"Greg? Tienes por ahí el número de móvil del Topo?"
……………………….
Kyle abrió los ojos y por un momento no supo donde se encontraba. Entonces se volvió y vio a Stan dormido a su lado. Se sobresaltó y enrojeció al momento mientras se incorporaba. Miró su ropa y vio que le habían cambiado, asó que empezó a hiperventilar. ¡¿Qué demonios había pasado? 'A ver…recapitula, Kyle' se dijo 'Anoche estaba con Cartman y recuerdo que me golpeé. Y Stan me trajo a su casa, donde me dio algo para beber…' Hasta ahí todo estaba claro. ¿Qué más había pasado? Miró a su amigo, que dormía profundamente y no pudo evitar bajar la mirada hacia sus labios. En ese momento sintió algo por dentro y sin darse cuenta se toco los suyos. Era una sensación extraña, como un recuerdo… ¿O un sueño? Miró hacia la puerta y vio que alguien había pasado una nota por debajo, así que con cuidado de no despertar al otro se levantó a cogerla.
Era una nota de Sharon, la madre de Stan y ponía 'He entrado en tu cuarto a despertarme temprano, pero no sabía que Kyle se quedaba, así que os he dejado dormir. Pero que sepas que no me parece nada bien que te pegues juergas los sábados porque sabes que los domingos hay misa! Esta vez te lo perdono porque sé que Kyle no va a nuestra iglesia y es normal que te quedes con él, pero que sea la última vez.'
El chico se sintió culpable al momento y dejó el papel en su sitio de nuevo. Volvió a la cama, donde se sentó y contempló al otro.
"Stan…" murmuró zarandeándole un poco. "Despierta." El moreno abrió los ojos primero lentamente y luego, al ver a su amigo allí, de golpe. Los recuerdos de la noche inundaron su mente y se ruborizó.
"Ah! Kyle! Buenos días. Esto…Sobre lo de anoche….Yo…"
"Qué pasó?" le cortó el pelirrojo ladeando la cabeza. "Casi no recuerdo haber subido ni a tu habitación."
Stan parpadeó. No se acordaba de nada. No podía ser. O sí. Aquello era bueno, no? Él casi había abusado del otro, era mejor que no supiese nada. Nunca? No podría vivir siempre ocultándolo, eso estaba claro… Se sintió terriblemente mal, pero no podía hacer nada. 'Oye, Kyle, sabes que ayer pedías a gritos que te follara?' No, demasiado fuerte. 'Eh, tio! Anoche te besé y te metí mano, pero parecías disfrutarlo hasta que te dormiste y me dejaste con la miel en la boca.' No, eso era peor. 'Juguemos a un juego: qué levante la mano quien haya abusado de su mejor amigo borracho!' Qué?
"Te emborrachaste sin querer. Bebiste un refresco de mi padre que llevaba alcohol, pero ni yo lo sabía. Lo siento" comentó algo temeroso.
"Entonces tú me trajiste aquí y me ayudaste a cambiarme?" preguntó Kyle cortado ante la idea. "Gracias." terminó sonriendo.
El moreno sentía que la culpabilidad acabaría con él. Se levantó y se estiró, intentando no mirarle. No mirar a aquel mejor amigo que no volvería a tocar jamás. Un sentimiento de desazón le invadió al momento.
Después de leer la nota de su madre, ambos bajaron a desayunar. Entonces sonó el timbre y allí estaba Kenny con una sonrisa radiante.
"Buenos días, Stanley…" canturreó mirándolo de arriba abajo. Ante la mirada que le echó el otro cambió el gesto. "Oh, no me jodas! Lo tenias a huevo, tio!"
"Calla" exclamó Marsh, haciendo señas. Kyle estaba en la cocina preparando tortitas."Yo…le besé...solo eso! Pero él no lo recuerda."
"Así que el bueno de Stanley Marsh acabó cayendo en la tentación. Qué pillín!" sonrió de nuevo el rubio ante la noticia. Se dirigió hacia la concina. "Y dices que no se acuerda? Esto va a ser divertido!"
"Kenny! Hijo puta!" advirtió el otro. Pero el chico ya había saludado a Broflovski y tomado asiento.
"Dime Kyle, que tal la noche? Tienes mala cara. Has tenido pesadillas o algo?" preguntó haciéndose el inocente. Marsh se atragantó con su zumo.
"Pues…recuerdo un sueño, pero…" por la mente del pelirrojo apareció la imagen de Stan besándole sin parar, así que enrojeció de golpe. "Nada importante…" mintió.
"Ahm…" sonrió Kenny.
"Como está Butters?" intentó cambiar de tema el moreno.
"Adorable."
"Aparte de eso, imbécil."
"Esta tarde pasaré por su casa a comérmelo" sonrió el rubio subiendo los pies a la mesa para acomodarse. Los otros dos se pusieron nerviosos, uno recordando la realidad y el otro recordando el sueño (Que básicamente era lo mismo).
"Butters es un buen chico. Espero que vayas en serio porque si no, le estás haciendo mucho daño" dijo Kyle, como siempre a la defensiva de la buena moral. Kenny se quedó pensativo.
"No quiero hacerle daño…" murmuró más serio de lo normal. Los otros se miraron, alucinando.
"Qué te preocupa?" siguió el pelirrojo.
"Me preocupa la influencia que puedo causarle. Butters tiene un futuro. Es un buen alumno y ya lo han expulsado por mi culpa. Sus padres lo castigan y yo me lo llevo por ahí…" comentó sin poder aguantarse.
"Tiene que respirar, sus padres lo torturan mucho" intentó consolarle Stan.
"Una cosa es respirar simplemente y otra lo que hago yo con él. Creéis que soy egoísta por querer quedármelo?
"Punto uno, Kenny: Ser egoísta es muy recomendable en este caso. Y punto dos: No es un perro que te puedas quedar, él elige y si elige ir contigo no puedes hacer nada, solo dar gracias por que el chico que te gusta te corresponda" explicó Kyle con determinación. Stan lo miró, alucinando. Kenny sonrió, algo más tranquilo.
"Quizas me lleve compañía al infierno, entonces…" comentó sin que los otros lo entendiesen.
…………….
Un chico de cabello castaño oscuro fumaba un cigarro en el parque, mientras miraba a los niños jugar. Llevaba una camiseta negra, gafas de sol y pantalones militares.
"Hola, Chris" saludó Cartman a su espalda. El Topo se giró y se quitó las gafas. Tenía los ojos negros y una cicatriz cerca del izquierdo. "Tengo un trabajo para ti".
"Dime solo su nombre y te traeré toda la información que haga falta"
"No, no necesito que le espíes." Le cortó el gordo. Sacó una foto de Stan. "Necesito que…te lo trabajes." Christophe cogió la foto y la miró bien.
"Me estás tomando el pelo? Yo no mato a nadie. Solo vigilo. Bueno…mataría a algún perro guardian si pudiera… Mierda, como los odio…" siguió el muchacho mirando a la nada con rencor.
"No, no! Quiero que te lo trabajes en el otro sentido." Intentó Cartman. El Topo alzó una ceja. "Coño, que te lo folles!"
"Que me lo folle…"
"Exacto."
"Y… pretendes pagarme por ello."
"Al contado."
"Sabes que a eso se le llama prostitución, no? Y lamentablemente yo no la ejerzo." Dijo el chico con tranquilidad. Y estuvo a punto de añadir 'pídeselo a tu madre'.
"Joder! Me haces una putada si no aceptas!"
"Pues lo siento por ti". El Topo se dio la vuelta y se marchó, mientras Cartman se lamentaba el hecho de que nadie quisiera acostarse con Stanley para fastidiar a Kyle. Su última oportunidad después de los chicos del instituto era el Topo y había fallado. Necesitaba reorganizar el plan. Necesitaba a alguien tan tonto como para dejarse engañar. Y solo conocía a alguien así…
…………….
"Butters, casi no has probado la comida y tu madre se ha esforzado mucho con este estofado" regañó el señor Stotch.
"Lo siento, pero no tengo mucha hambre…" murmuró el chico, revolviendo la comida con el tenedor.
"Entonces sube a tu cuarto. Hoy como es domingo no hace falta que estudies." Le dijo su madre, como si aquello fuese un gran regalo. Butters dejó el cubierto y subió, no sin antes lanzarles una mirada gélida que ellos no vieron.
Cuando llegó arriba abrió la puerta y tuvo que cerrarla al momento. Allí sobre la cama le había parecido ver a Kenny tumbado, pero no podía ser. Veía visiones o algo… Volvió a abrir, esta vez más despacio y asomando la cabeza primero. La cama estaba vacía. Suspiró aliviado y entró. De pronto alguien le cogió por detrás y le tapó la boca con una mano. El chico intentó liberarse asustado. La otra mano se deslizaba por debajo de su camisa.
"Te echaba de menos." Le susurró McCormick al oído antes de mordérselo.
"Kenny! Como has entrado?" preguntó Butters cuando consiguió librarse de él.
"Dejaste la ventana abierta…" murmuró sonriente el rubio. Stotch cerró la boca, derrotado. Aquello era verdad y lo había hecho por si él quería entrar. Pero realmente no se había esperado que lo hiciera…
"No hace falta que vengas todos los días… Me mimas demasiado y eso no es bueno." Comentó Butters algo cortado. Kenny sonrió. Cualquier otra persona habría dicho algo así con la intención de recibir más mimos todavía, pero lo que le gustaba de Butters era que realmente sentía aquellas cosas. El rubio le estaba dando la espalda, así que le abrazó por detrás. Las palabras de Kyle hacían eco en su cabeza….
"Te quiero, Butters" le susurró.
El sol del mediodía entraba por la ventana, iluminando la habitación con un resplandor claro y vivo. Stotch se había quedado de piedra, mirando el suelo con la boca entreabierta. Kenny empezó asustarse, pensando que se había precipitado.
"No vas a decir nada?" rogó.
El muchacho se giró. Estaba totalmente colorado y temblaba ligeramente.
"Repítelo." Murmuró. Kenny parpadeó, confuso. "Que lo repitas! Di que me quieres!" exclamó el otro cogiéndole de la camisa. McCormirk volvió a sonreir y le abrazó por la cintura.
"Te quiero." Repitió. " Es que no me crees?"
El otro asintió, todavía sonrojado, y le besó. Kenny le cogió de la nuca y acarició su pelo. Besó sus labios y sus mejillas mientras lo arrastraba hasta la cama. Butters cayó de espaldas sobre el colchón y Kenny se puso encima. El rubio le miraba avergonzado.
"Será mejor que tengas algún condón, Leopold, porque voy a hacerte el amor…" susurró McCormick.
"No-no tengo ninguno!" se asustó el otro. Pero Kenny sonrió resignado.
"Me lo imaginaba…." Murmuró mientras lo besaba de nuevo y sacaba un preservativo del bolsillo trasero de su propio pantalón.
Butters empezó a desabrocharle los botones de la camisa con impaciencia mientras el otro se lo tomaba con más calma y le besaba el cuello. Luego pasó sus manos por el vientre delgado del chico.
"Estás muy delgado, Kenny" sonrió nervioso.
"Es lo que tiene la dieta de tortitas congeladas…" inquirió divertido el chico.
McCormick terminó de quitarse la camisa y entonces empezó con los botones de la de Butters, quien se ponía más nervioso por momentos. El pecho blanco del rubio quedó a la luz del sol y Kenny no pudo evitar besárselo entero disfrutando de escuchar al otro estremecerse de placer. Su dedo acarició su vientre, rodeó su ombligo y se deslizó hacia el botón del pantalón.
La puerta se abrió y entró la señora Stotch con un poco de helado.
La bandeja cayó al suelo.
Ellos se incorporaron de repente, pero ella les miraba como si estuviese contemplando el mayor de los horrores.
Y gritó como una histérica.
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Bueno, demasiado Stanley en este cap, así que tenía que cerrar la segunda parejita ^^
Aparición estelar del Topo, pero es que me acordé de él y se me ocurrió esa escena con Cartman XD Ya queda poco para el desenlace, aunque no lo parezca! XD
Gracias a todos de nuevo por leerme y comentar!*^^*
