FRUTA PROHIBIDA

Capitulo VII

SENSACIONES

"Una mirada…un roce de piel…una caricia… tiene más poder que una palabra"

-Como se llama tu sobrina?

-Kakyuu

-Kakyuu?

-Si

-Que nombre más extraño.

Miraba por la ventana del auto el paisaje, era la primera vez que salía de la ciudad, el hermano mayor de Yaten vivía en el campo, al parecer no le gustaba la vida en la ciudad y su esposa prefería estar en un lugar tranquilo, por primera vez me sentía a gusto estar lejos de casa, el ambiente era diferente y aunque la compañía era aburrida la música instrumental de Yaten me relajaba.

-Deberías participar en la programación de la semana artística.

-Yo?

-Si tu, tocas muy bien el piano, seria magnifico para la escuela que participaras.

-No lo creo,

-Por qué no?

-Nunca me ha gustado sobresalir en público

-A un lado tu modestia, sobresales sin necesidad de mostrar tus talentos, no todos los días se ve un espécimen tan raro como tú.

-Me estás diciendo rara?

-Si

-Mi padre siempre decía que si las cosas que hacia las disfrutaba, no había necesidad de compartirlas con los demás.

-Es un pensamiento egoísta.

-No lo veo de ese modo, la música te relaja, es como si me llevara a otro mundo donde solo estoy yo, es un efecto de no querer compartir, quieres esa paz para ti solo.

-Él te enseñó a tocar piano?

- Si, también sé tocar violín, tuve muy buenos maestros

-Y como te va con las porras

-Porras? Ni loca

-Así que a Hotaru Tsukino le es imposible ser una porrista

-No me es imposible

-Sí lo es.

-Que no!

-Que si

-Fastidioso

-Miedosa

-No le tengo miedo a nada

-Si le tienes miedo a algo, le temes al rechazo y Rini te rechaza

-Con que a eso venia el tema, ya vamos a llegar? Tengo mucha sed, me prometiste una cita.

-No me cambies el tema, y no es una cita

-Bien bien, pero no le temo simplemente me sorprende y me duele. No soy tan fría como tú, yo si siento.

-A veces es bueno ser frio

-Tú eres un extremo

.Te propongo algo? Haces tú presentación, o si no te obligo a entrar al grupo de animadoras

-Y que gano yo? Además no puedes obligarme.

-Según lo que he visto, llegas tarde a clase, no presentas tus actividades y no realizas ninguna actividad extracurricular.

-Practico en el salón de música

-Ni siquiera estas inscrita en clases de música.

-No quiero.

-A Serenety le parecerá una fantástica idea.

Y sonrió, Yaten nunca sonreía, y lo había hecho para mi, tal vez era manipulador, fastidioso y entrometido pero era una muy buena compañía. Después de 35 minutos de viaje llegamos a la villa, era una gran casa de campo, afuera estaban dos lujosos autos, Yaten y yo nos bajamos y fuimos recibidos por la ama de llaves, era una casa muy lujosa con estilo colonial impecable.

-Mi cuñada es una reconocida neuróloga.

-Sabias que odio a los doctores?

Mientras nos hacían pasar a la sala de estar, una pequeña mujer de cabello azul se acercaba a Yaten con una gran sonrisa.

-Me alegra que estés aquí Amy

-A mí también me alegra Yaten, ya era hora de regresar a casa y dime quien es la señorita?

-Disculpa, es la hija de una amiga de Seiya y estudiante de nuestra escuela Hotaru, ella es mi cuñada esposa de Taiki, Amy Mizuno

-Mucho gusto señora Mizuno

-Encantada jovencita

-Ella será compañera de Kakyuu.

-Que bien, espero que se la lleven bien

-Yo también lo espero – susurré

-Y bien dónde está Kakyuu? Quería llevarla a comer el helado que tanto le gusta.

-Aquí estoy tío, me alegro verte de nuevo

-A mi también Kakyuu, quise venir por ti porque quería que conocieras a alguien, ella será tu compañera

-Hola soy Hotaru.

-Hola.

Kakyuu era de mi misma estatura solo un poco más delgada que yo y sus ojos eran más oscuros al igual que su cabello que mantenía el mismo estilo que el mío, la verdad éramos muy similares físicamente, solo me esperaba saber cómo nos la llevaríamos.

SERENA

Seiya me llevó a cenar a un restaurante italiano cerca de su apartamento, la cena trascurrió muy silenciosa, tan solo comíamos ni siquiera discutimos.

-Quieres más vino?- me preguntó

-Así estoy bien, el vino puede llevarte a cometer muchas locuras.

-No lo veo de ese modo- dijo mientras me miraba atreves de la copa- creo que el vino puede ayudarte a hacer cosas que quieres pero no debes.

-Si tú lo dices.- Lo miré con indiferencia

-Por ejemplo, el vino puede ser el culpable de que te lleve a mi apartamento aun si tú no quieres.

-Acaso he dicho que no quiero?

-Igual no pedía tu autorización, de verdad espero que me disculpes.

-Tan solo pregúntame directamente si quieres saber algo de mí, no tolero que urgen en mi vida

-Está bien, una copa más?

-Así está bien, es mejor marcharnos, pide la cuenta.

Salimos del restaurante, ya era tarde y Hotaru aun no llegaba a casa, así que decidimos irnos para el apartamento de Seiya, subimos al auto y aunque él no lo ponía en marcha ya no era algo incomodo, se podía decir que habíamos regresado al principio, ya no tenía nada que temer.

-De verdad no quieres vino?

-No, hay cosas más interesantes que beber.

Puso el auto en marcha y nos alejamos del jugar, su apartamento no estaba tan lejos.

-Puedo hacerte una pregunta?

-Creo que sí.

Dudo antes de decirla.

-Quien es el padre de Hotaru?

Me exalte ante tal interrogatorio.

-Importa?

-No es Diamante? Lo digo porque solo lleva tu apellido de soltera

-No es Diamante, Hotaru solo es mi hija y la verdad el apellido de Hotaru aun es incierto.

HOTARU

-Que música tienes en tu ipod Kakyuu.

-De todo un poco, aunque me gusta mucho la música moderna mamá me inscribió en clases de violín, solo me agradaba asistir porque mi maestra me caía realmente bien, pero mis dedos son muy torpes para un instrumento tan complejo.

-La señorita Kaio es una gran violinista y se ofreció darte esas clases que tu no aprovechaste- resoplo la señora Mizuno.

-Kaio..Kaio mmm me parece conocido ese apellido –contesté

-Michiru Kaio, fue instructora en nuestra escuela por un tiempo, luego se fue a estudiar arte – Contaba Yaten mientras miraba un libro junto a su sobrina- Ahora es muy famosa por su repertorio junto a un pianista.

-Taiki y yo estuvimos en una de sus presentaciones, fue impresionante, escucha.

La cuñada de Yaten se levanto del sofá para acercarse al mueble de los discos, yo solo pensaba en por qué me parecía tan conocido ese nombre y no por la música, recuerdo haber escuchado a Serena hablar de ella. Cuando el disco empezó a sonar, mi corazón se detuvo, el sonido de un tiempo…la partitura de esa melodía…las vivencias de esa tonada, todo pasaba por mi mente, simplemente podría reconocer las manos de quien la tocaba, su creador, mi mentor. Me quede congelada.

-puedo ver el disco?- Dije

-Si claro

La mujer me paso la caratula, mis manos temblaban, era negra con marco dorado, sobria pero elegante…Michiru Kaio con la participación especial de H.T

-Estas bien Hotaru- Preguntó Kakyuu

-Heee? Si si estoy bien.

Yaten me miraba fijamente, pero yo aparte mi mirada, dejando el disco en la mesa.

-Estoy mejor que nunca.

-Creo que ya es muy tarde para ir por un helado, tu madre estará preocupada.

-Si claro, ella piensa en mí mientras esta con Seiya.

-Graciosa, Kakyuu mañana nos vemos, y ya sabes que seré tu director no tu tío.

-Si tío, ya lo sé, pero recuerda que me debes un helado y por compensatorio nos llevaras a Hotaru y a mí a un lugar divertido.

-La biblioteca de la escuela es un buen lugar no creen?

-Tienes un tío aburrido, prefiero a Seiya- comenté burlonamente

-Si lo se uff, por eso yo también lo prefiero a él- Reímos…

Nos despedimos, en el camino ninguno de los dos hablaba, yo seguía pensando en Michiru, y como había sido tan tonta para olvidarla, pero si no la toleraba antes que siempre estaba encima de él ahora mucho menos que están cerca.

-Llegamos.

-Hee?

-Estas como distraída, hay algún problema

-No ninguno, lo siento. Mañana tratare de llegar temprano para cuando Kakyuu llegue.

-Ver para creer.

-Fastidioso, nos vemos.

SERENA

-Me has extrañado?

-Para nada…mis vacaciones son incambiables, los italianos suelen ser candentes.

-Para ti todos son candentes.

-Bueno bueno, no tengo culpa de que el mundo te ofrezca tantas opciones mi querida Serena, la verdad estoy dispuesta a disfrutar de cada una de las opciones que se me presentan.

-Nunca cambiaras.

-No… dale un beso a Hotaru de mi parte y ya sabes que pronto las visitare, la última vez que visite Estados Unidos, no tenia edad para disfrutar de las Vegas… ains.

-Ok, solo que no vivo en las Vegas y si vienes a vernos no puedes ser tu.

-Tan graciosa.

Colgué el teléfono mientras pensaba que tan bueno sería que ella estuviera aquí, de cierto modo puede darme un empujón, pero aunque fuéramos amigas siempre habíamos sido rivales, queríamos ser la mejor.

-Por qué tan pensativa?

-Por nada en especial…

HOTARU

-Quieres ser animadora!

- Si, que tiene de malo Hotaru, ya que mamá no quiere que me inscriba en clases de danza, puedo hacer mucho como animadora.

-Eras súper Kakyuu – hice puchero

-Pero que tiene de malo?- preguntó extrañada mi nueva amiga que se adentraba a su primer día de clases.

-En realidad nada, solo que…

-Solo qué?

-Nada, te acompañaré, sus prácticas son al final de las clases.

Las clases trascurrieron normalmente, aunque me percate de la mirada que Rini y sus amigas sostenían sobre Kakyuu desde el primer momento que fue presentada por nuestro maestro, y más cuando se sentó junto a mí, celosa? No lo creo, no creo que Rini Chiva sea del tipo de chica que sienta celos, a excepción de lo de Yaten… Yaten, Yaten y Yaten, asombro no hemos hablado en todo el día.

-Me acompañaras a hablar con la capitana de las animadoras.

-Si te acompaño, lo más seguro es que no te dejen entrar, así que tu puedes Kakyuu, te deseo mucha suerte.

Salí corriendo hacia la parte administrativa, mientras Kakyuu tan solo me gritaba

-Pero habíamos quedado con una copa de helado.

-Lo sé! No te preocupes te espero en la oficina de tu tío.

La secretaria no estaba, nada de extrañarse, pensé en tocar la puerta pero lo más seguro es que él no estuviera, así que tan solo me aventure a entrar. Eché un vistazo por la oficina, aparentemente vacía, de no ser porque un zapato de cuero sobresalía del diván, me acerque sigilosamente, mas por el miedo de saber quién era la persona que se encontraba ahí, que por ser descubierta fisgoneando en la oficina del director.

Pero no, el dueño del zapato era él, durmiendo en el diván, su saco a un lado y su respiración agitada, pero eso no hacía que dejase de verse tan bien. Nunca lo negué, Yaten es un hombre muy guapo mucho más guapo que sus hermanos, si tan solo no fuese tan arrogante, sería el hombre perfecto. Tan solo me quedo mirando mientras duerme es extraño, algo alucinante, una gota de sudor recorre su frente y me dispongo a limpiarla con mi dedo, pero su piel es cálida demasiada cálida, toco su frente con mi palma y su temperatura es elevada.

-Yaten!

Su mano tomo la mía que aun estaba en su frente.

-Acosadora

-Tienes fiebre

-Estoy bien- dijo mientras se sentaba y yo me acomodaba a su altura

-No no lo estas.

- Si, si lo estoy

-Testarudo

-Acosadora.

-Arrogante!

-Se te ofrece algo Hotaru?, ya deberías estar en tu casa- Intento ponerse de pie, pero su cuerpo se balanceo.

-Ves que no estás bien.

-Cállate, ya me marcho a mi casa, has tú lo mismo

-No puedes conducir así

-No te puedes callar! Maldición- Tomó su saco y caminó hacia su escritorio para tomar su maletín y las llaves, pero me le adelante y tome sus llaves.

-Si quieres ir a casa, yo te llevare

-Dámelas.

-Si las quieres… tómalas tu mismo- Tan solo las metí por mi camisa, su rostro se ruborizo inmediatamente.

-Eso es acoso. – Tome su brazo llevándolo hacia la puerta, viendo la resignación en su rostro

-Eso se llama sacrificarse por un amigo, así que te llevaré

Llegamos a su apartamento, muy pulcro y masculino, con el sello de Yaten Kou estampado. El camino hasta lo que creo es su habitación, si algo he aprendido es que la mejor ayuda para la temperatura es el hielo, tome los pocos cubos que habían en el refrigerador y vertí agua sobre ellos. Cuando llegue a la habitación Yaten estaba tendido en su cama tal y como había llegado, deje la bandeja en una mesa y moví a Yaten para que se despertara y se quitara al menos el molesto saco.

-Yaten, creo que es mejor que vayas a un hospital, tu temperatura aumenta

-No quiero

-Al menos colabora un poquito y levántate

-Vete a tu casa

-No y será mejor que te calles y cooperes, si no quieres que te de un chapuzón en la cama.

Me miro retadoramente, pero sabía que yo era capaz de hacerlo, Salí de la su habitación mientras se ponía su pijama, cuando entre estaba apoyado en las almohadas. Tome un paño y con el agua fría lo dejaba en su frente, dormía o eso parecía, era tarde y se me había olvidado el resto del mundo, tome la temperatura por última vez estar segura de que estuviera bien. Camine hacia la sala para tomar mi móvil encontrando muchas llamadas de Kakyuu, muchísimas más de Serena y un mensaje de voz.

-Tuve un viaje de repente, te he mandado la cena así que come todo y levántate temprano para ir a clases, toma tu medicina y por favor, no hagas locuras.

-Uufff, me salve de esta, aunque ya es muy tarde para disculparme con Kakyuu, tendré que hablar con ella mañana.

Entre de nuevo a la habitación y me sentí a un lado de Yaten, había empezado a llover y era tarde así que lo mejor era quedarme e irme antes de que él despertara. Estaba absorta en mis pensamientos que no había notado la mano que estaba encima de la mía.

-Me quieres matar! Te sientes mejor?

-Algo.

-Toma esto ayudara a sentirte mejor, yo me voy

-No espera, quédate

-Que me qué?- dije sorprendida mente

-No te dejare ir así como está el clima, llamare a tu madre y le diré que te quedas aquí.

-Claro, eso le gustara a ella, creo que aun tienes temperatura- se que quedo pensando

-Entonces le diré que estas en casa de Kakyuu

Le arrebaté el teléfono

-No te preocupes, ella viajó.

-Entonces duerme en la cama, yo dormiré en el sofá.

- Estas enfermo, yo dormiré en el sofá tu dormirás aquí.

-Nadie dormirá en el sofá- Tan solo duerme aquí, la cama es lo suficientemente grande

Me sentía ansiosa, nerviosa y sorprendida, nunca había compartido la cama con un chico, no es la gran cosa pero era una sensación extraña. Yaten tan solo se tumbo, yo rebusque en su armario algo para poder pasar la noche encontrando una sudadera 5 veces más grande que yo, pero que funcionaria.

No podía cerrar los ojos, no podía parar de mirarlo dormir, no podía pensar claramente.

-Deja de mirarme así- Se giró para darme la cara y mirarme a los ojos.

-Mirarte como.

-Eres extraña

-Mira quién habla

Subió su mano, para retirar el cabello que tapaba parte de mi rostro, un cosquilleo paso por mi cuerpo y aun con su mirada clavada en mis ojos, pasaba sus dedos suavemente por mi rostro, tocando mi mandíbula, el contorno de mis ojos, mi nariz y por ultimo mis labios.

-Me estoy volviendo loco.

Mi respiración era rápida, tenía miedo de que me diera un ataque, lo único que mi mente repetía era "no aquí…no estropeare el momento" No me di cuenta en qué momento nos habíamos acercado tanto, él aun con su mano en mi rostro, yo tan solo tomaba el edredón cubriéndome hasta el cuello. Yaten sonrió pícaramente.

-Me tienes miedo.

-Creo que estas alucinando, tu fiebre aun no baja

-Puede ser… pero….

-Pero…?

-Hay algo que no se me sale de la cabeza que me está volviendo loco, y sé que me mataran por esto.

-Que dices?

-Por esto…- Y me besó, un corto pero sentido beso que me dejo sin aire.

-Me mataran- dijo al ver que no reaccionaba

-Te mataran- fue lo único que pude decir.

-No puedes gustarme Hotaru, no puedes.

Cerré los ojos, mi mente daba vueltas, mi respiración era agitada, no podía pensar, no me lo podía creer, tenía que tranquilizarme, mañana seria otro día, y tenía miedo….


Aunque paresca lo contrario, no abandonare esta historia xD Gracias chicas por darme ese aliento para continuar ! Un proximo capitulo no se para cuando, hoy no tenia planeado escribir pero miren lo que me salió, no sé si les gusta que escriba bastante sobre Yaten y Hotaru pero esta parejita me tiene loca...

Nos vemos

Indo...