Capítulo 12

El lunes, el instituto se convirtió en un hervidero de noticias.

"Imposible…" decía Wendy.

"No puede ser…" comentó Clyde.

Pero los rumores eran ciertos: Stanley Marsh y Kyle Broflovski no se dirigían la palabra.

"Te lo dije, gilipollas!" exclamó Kenny agarrando a Cartman de la camisa y zarandeándolo.

"Qué quieres que haga si son así idiotas?" se quejó el otro.

"Kenny, déjale." Pidió Butters asustado. Como siempre, el rubio le hizo caso y soltó a Eric.

"Creéis que debemos meternos?" sugirió la chica.

"No, eso solo empeoraría las cosas. Aunque nos vendría bien saber qué pasó exactamente." Comentó Kenny.

"Qué quieres decir?" dijo el gordo. "Está claro lo que pasó. Kyle vio a Stan con Butters."

"Pero no era cierto, culo gordo!" se quejó Stotch. McCormick se sintió orgulloso de él por el comentario.

"Aunque no queráis meteros en medio, deberíamos hablar con ellos por separado para ver como están." Dijo Wendy cuando Clyde se despidió de ellos y se fue a la biblioteca.

"Muy buen. Nosotros iremos a por Stan." Dijo Kenny cogiendo a Butters del hombro. "Tú ve con Cartman a por Kyle."

La chica y el gordo se miraron con fastidio, pero así lo hicieron.

"Te haces una idea de donde puede estar Stanley?" preguntó Stotch una vez se pusieron en camino.

"Sí…Aunque espero equivocarme." Asintió el otro con un mal presentimiento.

Pero no se equivocó. Los góticos alzaron la miraba al ver que aquellos dos rubios se acercaban a ellos.

"Vaya planta, tío…" murmuró McCormick al ver a Marsh entre ellos, vestido de negro y hundiéndose en la miseria de sus problemas. "Por qué te juntas con los emos siempre que tienes un desengaño?"

"No somos emos, somos góticos." Explicó uno de los chicos apartándose el flequillo de la cara. "Y él está con nosotros porque no es un conformista como tú."

"Quizás sí soy un conformista, porque ahora mismo me conformaría con meterte una paliza, emo de mierda!" saltó Kenny mientras Butters intentaba sujetarle.

"Qué hacéis aquí?" murmuró Stan. "Kyle os necesita más que yo. Le he hecho daño…"

"Tienes que venir con nosotros, buscaremos un plan, ya verás!" le animó Butters arrodillándose junto a él.

"Que monada…" comentó el otro chico gótico. Kenny empezó a ponerse de los nervios.

"Para lloricas ya tenemos al pelirrojo, tío. Vámonos a la cafetería de Tweek y allí buscaremos la manera de hacer entrar en razón a Kyle." Dijo mientras fulminaba con la mirada al chico gótico.

"Vosotros no sabéis lo que le dije… Me odia…" explicó Stan escondiendo la cara entre sus brazos.

"Es mi culpa…" lloriqueó Butters también.

"Eres adorable, sabes? Por qué no te unes a nosotros? Deja a estos conformistas…"

Aquello ya fue suficiente para McCormick. Cogió a Butters de la capucha de su abrigo y lo alzó.

"A ver… No es culpa tuya, vale? Fue Cartman el que te lió!" exclamó mientras zarandeaba al rubio. Luego se giró hacia Marsh de nuevo. "Y tú, capullo! Kyle te odia tanto como yo al canal porno, vale? Así que deja de hacer el gilipollas y vente con nosotros!"

Y dicho esto, estiró también de él y lo sacó de allí casi a rastras.

…..

Mientras, Cartman caminaba junto a Wendy, ambos igual de cortados.

"No tenias que venir si no querías…" murmuró él.

"Quiero ver a Kyle." Contestó ella tozuda. Eric se mosqueó. ¡Ese maldito judío…!

"Lástima que Clyde no haya venido, verdad?" se picó.

"Pues sí. Es un chico encantador y me trata estupendamente." Sonrió la chica. "Y por qué has venido tú, si tanto le odias?" inquirió. El gordo soltó una risita bravucona.

"Piensas convencerle de que venga con nosotros tú sola? Conozco a Kyle más de lo que todos pensáis y sin mí no lograreis hacer nada."

Aquello la sorprendió, pero no pudo rechistar.

Kyle estaba encerrado en su habitación leyendo libros, como hacia siempre que entraba en una crisis existencial. Cuando vio aparecer a aquellos dos se levantó al momento y fulminó a Eric con la mirada.

"Tú! Maldita bola de grasa castaña…!" masculló. "Como te atreves a aparecer por aquí?"

"Vaya recibimiento!" se quejó el otro.

"El que te mereces…" murmuró Wendy por lo bajo. Después se acercó a Broflovski. "Oye, Kyle… Seguro que Stan y tú podeis solucionar lo que sea que haya pasado. No te encierres aquí."

"No…Ya tengo bastante con tener que verle en las clases… Dejadme en paz." Dijo él.

"De eso nada, tienes que salir a despejarte un poco." Insistió ella. "No te estamos diciendo que corras a por Stanley, sino que no te quedes encerrado amargándote."

"Es que aunque me lo dijeseis no iba a ir a por él." Siguió el pelirrojo testarudo. Se cruzó de brazos y se volvió. "Yo… he decidido olvidarle. Y estoy en ello. Y me va muy bien! Cuando lo consiga, entonces podré ir y pedirle perdón y todo volverá a ser como antes. Seremos amigos."

"Kyle, no puedes ser tan cabezota!" se exasperó ella. Cartman le puso una mano en el hombro.

"Déjanos a solas, por favor." Pidió. Wendy frunció el ceño, pero así lo hizo. Una vez se quedaron solos, Eric se acercó a Kyle con tranquilidad.

"Así que has decidido olvidarle, eh?" murmuró.

"Sí. Y tú no te metas en esto!" se enfureció el chico. Cartman le cogió de las muñecas y le acorraló contra la pared. "Qué narices haces, gordo?"

"Quieres que te ayude, Kyle? Será más rápido si le olvidas liándote con otro…" susurró Eric a su oído. Broflovski empezó a ponerse nervioso.

"Qué dices? Apártate! No quiero!"

"No quieres?" sonrió Cartman apretando aun más para que no se le escapara. "Pero será lo más cómodo… Si te entregas ahora a mí, adiós a Stanley para siempre!"

"No! Déjame! No quiero!" exclamó Kyle, empezando a marearse.

"No quieres qué?"

"No quiero olvidarle, vale?" gritó. Cartman le soltó al momento y aquello le sorprendió.

"Entonces deja de decir gilipolleces…" dijo. "Por eso te odio, Kyle. Porque eres un llorica indeciso. Espero que esto te haya servido de lección y pienses en las consecuencias antes de abrir tu puta bocaza." Se dirigió hacia la puerta. "Y más te vale no mencionar nunca esto, rata judía, o te partiré la boca! Que conste que yo no soy un marica como vosotros!"

Broflovski estaba alucinando. Eric acababa de hacer el papel de acosador, a costa de que él pudiese ir corriendo a contarlo por ahí, solo para abrirle los ojos…

"Cartman!" llamó. El castaño se giró con indiferencia y él sonrió. "Yo también te odio…"

"Sí, bueno…" dijo Eric rascándose la nuca ante aquella manera de darle las gracias. "Ya volveremos, capullo!"

Wendy, que lo había escuchado todo y estaba roja como un tomate ante la escena, se apresuró a apartarse de la puerta cuando Cartman salió.

"Vámonos. Hay mucho que hacer."

Esa noche la mesa del fondo de la cafetería donde solían sentarse estaba más animada que nunca.

"Intenté hablar con él un montón de veces, pero nada…" se lamentaba Stan, rodeado de chicas. "No quiere verme… y le echo de menos… Cómo ha podido terminar esto así?"

"Tenemos que planear algo." Dijo Kenny al resto de chicos, dándole la espalda a la mesa de Stanley. "Ya se nos ocurrirá alguna manera…"

Cartman soltó una carcajada sonora y todos le miraron. Dio un trago de su café y lo dejó sobre la mesa, haciéndose en interesante como siempre acostumbraba.

"Ya se nos ocurrirá." repitió imitando la voz del rubio. "Panda de aficionados…"

Los demás se miraron, pensativos. Kenny suspiró.

"No sé si me arrepentiré de esto, pero… Cuál es tu idea, genio?"

….

Esa noche, nada más entró Butters por la puerta de su casa se encontró con su madre cruzada de brazos esperándole.

"Se puede saber qué horas son estas de llegar? Ni siquiera has avisado!"

"Dejé una nota en la cocina de que cenaría con mis amigos fuera, mamá." Dijo él cansinamente.

"Esa no es manera de avisar!" siguió la mujer algo cortada ante aquello.

"Pues a los demás les funciona perfectamente." Contestó Butters.

"Qué? Estás castigado, jovencito!"

"Lo que tú digas…" murmuró el chico subiendo a su cuarto.

….

Al día siguiente Kyle evitó más que nunca a su amigo pues se había dado cuenta de que sería imposible olvidarle. Como siempre, nada más terminaron las clases cogió su bolsa para irse directo a casa.

"Eh, Kyle…" sonrió Cyde cruzándose en su camino sonriendo. Craig, Tweek, Token y Jimmy le acompañaban. "Esta noche nos vamos algunos de acampada cerca del lago. Te apuntas?"

"Eh…Irá Stan?" preguntó él. Los chicos se asombraron. 'Esa será la primera pregunta que él hará.' Había dicho Cartman la tarde anterior. Y también les había dicho que tendrían que contestar ellos.

"No, qué va! Él ha quedado con sus nuevos amigos, tranquilo." Kyle sintió una sensación de abandono, pero sonrió con tristeza.

….

Cuando salieron del instituto Kenny se reunió con Butters.

"Has traído tus cosas? Hay que llevarlas al coche de Clyde ya." Le preguntó.

"No, no las tengo. Es que mis padres me han castigado otra vez." Explicó el chico. Kenny rodó los ojos.

"Entonces no te vienes…"dijo asqueado. Butters se encogió de hombros.

"Tch. Pues claro que voy." Sonrió. Llegaron hasta la casa de los Stotch y Butters se dirigió hacia la puerta."Espérame bajo mi ventana." Dijo.

Entró en la casa y Kenny le escuchó hablando con normalidad con sus padres y riendo. Entonces subió a su cuarto y ante el asombro de McCormick, llegó hasta la ventana con rejas, separó dos barrotes como si fueran de goma y se coló entre ellos.

"Pero qué coño…?" exclamó el otro cuando Butters saltó con sus cosas al árbol y se deslizó hacia el suelo.

"El otro día me quedé solo en casa y aproveché para coger las herramientas de mi padre y sustituir la verdadera reja por una de goma pintada de negro." Sonrió.

"Vaya, Leopold… Estoy impresionado." dijo Kenny. Cuando el otro llegó hasta él le besó. "Espero ver más de tu caja de las sorpresas…" Butters solo le devolvió el beso y la sonrisa.

…..

Era media tarde cuando llegaron a un claro que había rodeado de árboles. Era una zona muy tranquila y escondida por mucha maleza, pero se escuchaba el sonido del lago que quedaba cerca. A Kyle casi se le desencajó la mandíbula al ver a Stanley allí, y lo mismo le pasó al otro.

"Joder, que puto frio hace…!" se quejaba Kenny dando saltos. "Ya podrían haberse peleado en verano estos cabrones."

"Tiene que hacer frio, estúpido." Sonreía Cartman muy seguro de sí mismo.

"Por qué estás haciendo esto, Eric?" preguntó Wendy situándose a su lado para que los demás no oyesen. Él se hizo el disimulado.

"Es evidente, no? Porque soy el mejor."

"No. Lo haces porque te sientes culpable por haberles metido en esto." Sonrió la chica. "Creo que tú también te has acostumbrado a verles juntos."

"Son unos maricas." Masculló el castaño. Ella rió.

"Tweek, necesitas ayuda con esa tienda?" preguntaba Craig aturdido al ver como la tienda de campaña ganaba a su amigo en una dura batalla.

"Agh! No, estoy bien!" contestó el rubio justo antes de caerse con los barrotes y la tela encima de él.

"Algunos no tenemos tiendas, así que hay que compartir." Explicó Kenny abrazando a Butters y protegiéndole del frio. "Te importa dormir con Bebe, Kyle?"

Kyle se encogió de hombros aunque algo sonrojado. Stan miró con odio infinito a McCormick, pero se volvió a preparar su tienda, intentando controlarse. La chica cogió a Kenny del brazo y tiró de él hacia un rincón.

"Por qué siempre tengo que hacer yo los trabajos sucios de celos?" se quejó entre dientes.

"Joder, pues porque estás buena. No vamos a poner a Cartman, no?" dijo él. Ella sonrió, complacida.

Kyle intentaba montar su tienda solo, pero estaba tan nervioso que no acertaba. Cuando se le desmontó por quinta vez, Stan suspiró y se acercó a él. Cogió las piezas y empezó a ayudarle.

"Gracias…" murmuró Broflovski sonrojado.

"Nunca se te dio bien montar estas cosas." Comentó Stanley, sintiéndose idiota. Lo que realmente quería gritarle era que pasase de Bebe y fuese a su tienda. Quería decirle a solas que lo sentía y que por favor perdonase su estupidez. Quería hacerle lo mismo que le hizo la noche de Halloween, pero esta vez sabiendo que Kyle no lo olvidaría jamás…

….

Empezaba a anochecer cuando terminaron de montar todo el campamento. Kyle no podía estar más incómodo ante la situación. Cada vez que lanzaba alguna mirada discreta al moreno, éste tenía la mirada perdida y no era solo eso. El pelirrojo juraba estar viendo como un aura de depresión rodeaba a su amigo y todo era por su culpa.

Los demás no parecían ver lo que estaba pasando y actuaban con total normalidad. El plan se llevaría a cabo después de la cena y era bien sencillo según el gordo: Bebe se llevaría a Kyle al lago y Stan, sabiendo que después iban a dormir juntos, no tardaría en seguirles. Allí la chica tiraría al agua al pelirrojo y correría al campamento como si hubiese sido un accidente. El moreno que estaría más cerca tendría su momento de héroe y Kyle, que siempre era muy agradecido por fin le pediría perdón.

"No te meterás en un lio si te pillan?" preguntaba McCormick a Butters mientras quemaban nubes de azúcar en el fuego.

"Supongo, pero ya me inventaré alguna escusa." Dijo Butters con demasiada tranquilidad. "No creo que suban a mi cuarto en toda la noche, porque les he dicho que mañana teníamos un examen muy importante y que necesitaba estar a solas."

"Tío… Eres un genio…" sonrió el otro admirado. Le cogió de la cintura y le besó en la mejilla, sonrojándolo. Después lanzó una mirada a Cartman, que jugaba a la PSP demasiado confiado. "Oye… Creo que esta vez el gordo no ha contado con la depresión de Stan. Yo no creo que tenga intención de seguir a Kyle y a Bebe."

"Tienes razón…" murmuró el otro. "Eric se ha confiado en la última vez, cuando Stanley empezó a gritar en Halloween a Bebe… Pero ahora está mucho más resignado."

"Bueno… Esperemos que salga bien." Comentó McCormick encogiéndose de hombros.

Después de cenar Cartman se miró el reloj y le hizo una señal a Bebe. Ella asintió y sonrió a Kyle, que permanecía sentado junto a la hoguera mirando las llamas.

"Oye, Kyle… Tengo que hablarte de un asunto en privado…" le susurró. "Puedes acompañarme al lago?"

El chico asintió, deseando salir por un momento de aquella tensión con su amigo, y ambos se fueron. Stan sintió aquello como una patada en el estómago. Habia visto como ella le susurraba algo y el pelirrojo no había dudado en seguirla. ¡¿Qué significaba aquello?

"Vaya… qué suerte tiene Kyle!" dijo Craig tal como estaba previsto.

"S-sí! Se-seguro que se enrollan!" siguió Tweek.

El moreno bajó la mirada y empezó a dar golpecitos en la tierra, intentando disimular su disgusto. Aquello no le podía estar pasando. ¿Por qué le hacían sufrir de esa manera? Sería una forma de hacerle olvidar a su amigo? Porque si era así no estaba funcionando…

Los demás, al ver que no se levantaba, se miraron, aturdidos. Cartman tenía los ojos abiertos como platos y lanzaba miradas significativas al resto.

"Mierda…" murmuró Kenny.

…..

Kyle caminaba mirando al suelo, incapaz de hablar, pero la chica lo hacía por los dos. La pobre estaba nerviosa ante aquel plan, así que no dejaba de hacer comentarios tontos.

"Y luego está Red, que es muy maja, pero cuando habla parece tonta. Creo que sale con Token, no? Pobre Token… Y claro, a Wendy se le nota quien le hace gracia… Tch. Clyde es demasiado bueno a veces… Oh, espera, Kyle, se me ha desatado un cordón de la zapatilla."

Pero Broflovski llevaba ya bastante rato sin escucharla y siguió andando con tranquilidad.

"Qué asco de bosque… No sé por qué he venido. No deberíamos…" la chica levantó la vista. "Kyle?"

Estaba sola en medio de la oscuridad de la noche y solo con una linterna. Se levantó nerviosa y rodeó la zona, buscando al chico, pero le entró el pánico y salió corriendo en dirección opuesta.

…..

"Qué has perdido a Kyle?" exclamó Cartman alucinado.

"Le dije que me esperase, pero no lo hizo! Lo siento!"

"Tranquila, no es tu culpa…" la consoló Wendy.

"Hay que salir a buscarle." Anunció Kenny. "Solo llevaban la linterna de Bebe y no sabrá volver."

Stanley contemplaba la escena en silencio, pero con la boca entreabierta, incapaz de moverse del sitio. Kenny le miró.

"Tío… Vamos juntos si quieres." El moreno dio un paso atrás.

"No…A mi no quiere verme. Id vosotros."

McCormick abrió la boca primero, pero Wendy se le adelantó y le estampó un fuerte guantazo en la cara que los dejó a todos de piedra.

"No seas imbécil, Stanley! Desde cuando haces lo que alguien te dice? Si de verdad te importase Kyle irías a buscarlo!"

"Insinúas que no me importa? Si no me importase no estaría así!"

"Oh, que valiente por tu parte…" comentó ella con sarcasmo. "Deja que te cuente algo! Cuando me fijé en Kyle dejé de ir a por él en el momento en el que me di cuenta de que tú sentías algo especial por tu amigo y no quería hacerte daño! Pero como no actúes, te juro que ahora mismo me meto en el bosque y me lo follo!"

Las bocas de todos casi tocaron el suelo. Stan la miraba alucinado y de pronto cogió una linterna y echó a correr hacia el interior del bosque.

"Wendy…"murmuró entonces Bebe sin dejar de fliparlo.

"Iba en serio?" preguntó Clyde dolido. La chica le miró con el ceño fruncido.

"Claro que no, tontos, pero Stan necesitaba un empujón."

Los demás siguieron mirándola como si la contemplasen por primera vez y de repente empezaron a reir con ganas, haciéndola enrojecer.

"Oh, dejadme en paz!"

…..

Broflovski no dejaba de dar vueltas sin sentido. Estaba seguro de haber pasado tres veces por el mismo árbol y aquello no le gustaba nada. Como había podido perder de vista a Bebe? Escuchó un ruido a sus espaldas y se giró asustado. La oscuridad le hacía ver cosas que no existían y cada vez estaba más nervioso. Además, estaba completamente helado. Se abrazó a sí mismo, intentando que las lágrimas no se le escapasen. En ese momento escuchó su nombre y juró reconocer la voz que lo decía.

"Stan?" llamó débilmente. "Stan!"

"Kyle! No te muevas! Ya voy!" pero la voz venia desde diversos puntos a causa del eco.

El pelirrojo, nervioso todavía trató de seguirla, pero no era fácil. Caminó hacia un lado del bosque, trastabillando con todo lo que se ponía en su camino y de pronto resbaló.

…..

Stanley escuchó un grito y un chapoteo y corrió en dirección al lago apartando las ramas de los árboles con la mano libre y tropezando de vez en cuando. Por fin llegó hasta el claro que formaba el lago y distinguió una figura que gateaba empapada hacia la orilla sin dejar de sollozar.

"Kyle!" gritó.

El otro se asustó al principio, pero sintió un enorme alivio al verle y sonrió un poco a pesar de que no dejaba de tiritar por el frio.

"Stan…Yo… No sabía volver…" El otro le miraba con asombro y sintió que el mundo se le caía encima al recordar su enfado.

Pero de repente el moreno corrió hacia la orilla y cayendo de rodillas junto a él lo envolvió en sus brazos, dejándolo petrificado.

"Menos mal que estás bien…" dijo contra su hombro con voz quebrada. Se separó un poco y le miró de arriba abajo. "Jesucristo… Estás empapado…" comentó mientras le sujetaba la cara ante el asombro y el sonrojo de Kyle . "Y estás helado… Hay que llevarte de vuelta."

Se quitó su abrigo y se lo pasó por encima y por fin el otro reaccionó.

"No! Te congelarás!" exclamó preocupado. Pero Stan no le hizo caso y le cogió de la mano para emprender la marcha.

…..

"Como tardan…" comentó Craig desde el campamento. "Deberíamos salir a buscarles."

"Yo creo que se han perdido aposta" sonrió Bebe divertida.

"Eso espero…" se preocupó Butters.

"Mierda! Estamos perdidos!"

"Cálmate, Stanley…"

"Como me voy a calmar? Cada vez tiemblas más de frio! Joder, estaba seguro de que era por aquí!" Stan se dejó caer en el suelo, frustrado."Joder, es que no hago nada bien!" gritó llevándose las manos a la cabeza. "Soy un desastre de amigo!"

"No digas eso!" Kyle se arrodilló delante de él. "Stanley… Eres el mejor amigo que se puede tener…De verdad." Sonrió. Después bajó la cabeza. "Yo… Siento mucho haber dicho que te odiaba…" El moreno le miró.

"Por qué lo hiciste?" preguntó con un hilo de voz. Broflovski bajó la mirada.

"Por una razón muy simple y egoísta…" murmuró avergonzado. Se abrazó más al abrigo de su amigo. Notaba el estómago revuelto por los nervios. "Porque… " pero no fue capaz de seguir. El otro se acercó más a él.

"Por qué, Kyle? Necesito saberlo si quiero no volver a hacerte daño" El otro negó con la cabeza y le pegó un golpe en la tierra. "Por qué, joder?"

"¡Porque no me quieres, vale?" exclamó el otro sonrojado sin mirarle.

Se hizo el silencio y Kyle esperó sonrojado y nervioso. Ahora Stan le diría de todo y su amistad terminaría para siempre, pero por fin se sentía aliviado…

"Porque no te quiero…" repitió el moreno. El pelirrojo alzó la mirada. Su amigo le miraba con ojos como platos. "Porque no te quiero?"

Kyle abrió la boca asustado, pero de pronto Stan le cogió de los hombros y lo besó de golpe, tumbándolo en la fría y húmeda hierba por el impulso. Broflovski abrió mucho los ojos, alucinando. Su primer instinto fue resistirse, pero el moreno le agarró con más fuerza. Luego cerró los ojos y se abrazó a él, perdiendo el control.

"Crees que si no te quisiera me habría puesto como me puse por el beso que te dio Wendy?" dijo el moreno apartando sus labios de los de su amigo. "Crees que si no te quisiera estaría todo el día pendiente de ti?" Volvió a besarle con pasión, apretando sus manos contra sus mejillas. Kyle gimió. "Crees que…" preguntó entre besos. "…si no te quisiera… me habrías hecho perder la razón cuando te emborrachaste?" El pelirrojo sintió la verdad clavándose en su cabeza y enrojeció más de lo que ya estaba.

"… Tú… Me besaste?" consiguió decir.

"Estoy loco por ti…" murmuró el moreno hundiendo sus manos en el cabello rojo. "Y sinceramente… Así tan mojado me estás poniendo a mil."

"Stanley!" se escandalizó el otro sonrojado mientras se apartaba.

"No, ahora no te resistas… Voy a hacerte de todo aquí y ahora…" siguió Marsh decidido.

"Pero no es el momento!" exclamó nervioso Kyle. "Estamos en medio de la nada! No podemos volver al campamento?"

"Tampoco era el momento de que me dijeses que no te quiero!" contestó su amigo. Y se lanzó contra él.

"Aaah, Stan!" gritaba el pelirrojo mientras el otro le intentaba quitar la ropa.

"Qué fuerte…" murmuró de golpe Kenny, dándoles un susto de muerte. Algunos más le acompañaban, entre ellos Butters, que se había llevado una mano a la boca para no reirse "Nosotros preocupados y resulta que estáis retozando…"

"Claro que no!" exclamó Kyle sonrojado. Stan rodó los ojos.

"Malditos entrometidos…" murmuró abrazando al pelirrojo.

"Bueno… habrá que decirle a Cartman que aunque sus planes son una mierda la cosa no ha ido tan mal." Siguió el rubio divertido. Ellos le miraron sin entender.

Volvieron al campamento y allí pasaron una velada estupenda todos, riendo y haciendo bromas.

"Eres un puto judío con suerte…" dijo Cartman a su amigo acercándose a él, que estaba casi pegado a la hoguera para entrar en calor. "Por eso mola putearte."

"Era de esperar un comentario así." Sonrió Kyle. "Pero ahora mismo no puede afectarme nada" suspiró mientras miraba a Stan, al otro lado de la hoguera. El gordo le miró de reojo y luego sacó las fotos del chico llorando.

"Bien… Cuando crees que será el mejor momento para enseñarlas? Ahora o mañana en el instituto?" le picó travieso.

"No lo sé. Quizás después de que yo les cuente que intentaste violarme en mi casa." Siguió el otro con tranquilidad. Cartman dejó caer las fotos, nervioso.

"Maldita rata…."murmuró fulminándolo con la mirada. "Sabes por qué lo hice!"

"Pero ellos no" sonrió Kyle.

Cuando la hoguera se consumió todos se retiraron a dormir. Bebe fue a la tienda que le tocaba, pero Stan le puso una mano en el hombro.

"De eso nada. Cámbiame la tienda" le dijo sin más. Ella sonrió picarona y se fue a otra.

Cuando entró el pelirrojo estaba arrodillado de espaldas y desnudo de cintura para arriba, guardando en su mochila la camiseta sucia de barro. Stan sintió unas ganas inmensas de vomitar, pero logró controlarse y sonriendo con travesura se acercó sigiloso y le abrazó.

"Hola cariño…" murmuró con dulzura a su oído. Kyle sintió un escalofrío recorrerle hasta la nuca.

"Lo siento, pero aun no me acostumbro a esto…" murmuró sonriente mientras se daba la vuelta y lo miraba. Stan sonrió y lo tumbó para después ponerse encima.

"Si me lo hubieses dicho en su día, habríamos estado juntos mucho antes, idiota." Dijo. Kyle le pasó una mano por la nuca, provocándole un escalofrío.

"No me riñas…" sonrió travieso. "Yo te he esperado mucho más…"

"Sabes que soy muy lento a veces." Murmuró el otro besándole. "Pero ahora me dejas recuperar el tiempo perdido?"

"Joder…" fue lo único que consiguió decir Kyle mientras acariciaba el pecho.

Stanley apagó la lamparita de gas y cuando quedaron a oscuras volvió a besarle mientras sus manos se deslizaban ansiosas por todo el cuerpo de su amigo.

"Aaah…" jadeó el pelirrojo.

….

"He oído un ruido!" exclamó Cartman asustado incorporándose en su tienda y encendiendo una linterna. Bebe se removió en su saco de dormir.

"Apaga esa luz, gordo!" se quejó medio adormilada.

"Pero he oído algo!" insistió él. La chica suspiró y luego se acercó a su oído.

"Tranquilo, solo es Kyle gimiendo de placer…" canturreó divertida. Al momento Eric enrojeció.

"Mierda, por qué siempre alguien tiene que montárselo tan cerca de mi?"

….

Stan incorporó a Kyle, sin dejar de moverse a un ritmo rápido y le pasó un brazo por delante.

"Dime otra vez que no te quiero…" jadeó sudoroso. Kyle negó con la cabeza.

"Si me quisieras no me estarías violando en medio de la nada." gimió. "Aaah, joder…"

El otro sonrió y le besó el cuello.

"Siempre tan quisquilloso, Broflovski…"

…..

Días después, Eric Cartman fumaba un cigarro en la parada de bus, al lado de sus amigos.

"Apaga esa mierda, gordo!" se quejó Kyle.

"Chúpame las bolas, judío." Stan le quitó el cigarro y lo tiró al suelo. "Mierda! Que os jodan a los dos!" Kyle y Kenny rieron.

"Mmm… Echo de menos a Butters…" murmuró el rubio sonriendo.

"Impaciente." Dijo Broflovski dándole un pequeño empujón. "Solo ha estado fuera un fin de semana visitando a su familia".

"Para mí eso es mucho." Bromeó McCormick divertido. Cartman rodó los ojos.

"Estoy rodeado de maricas…"

En ese momento llegó el autobús y nada más se abrió la puerta Butters se asomó.

"Kenny!" sonrió feliz. El chico subió de un bote y le estampó un beso delante de todos, que empezaron a silbarles. Se sentaron juntos, sin dejar de sobarse todo el camino.

"Has estudiado para el examen de Literatura?" preguntó Kyle a Stan una vez se sentaron. El otro se llevó una mano a la frente.

"Lo olvidé! Mierda!"

"Bueno… Si quieres mañana voy a tu casa a dormir y te ayudo." Suspiró el pelirrojo. El moreno le miró sonriendo y le cogió de la cintura.

"Tú quieres que suspenda el curso, verdad?" le susurró al oído con cariño mientras el otro se ponía nervioso y dejaba caer sus libros.

"Pues tendrás que controlarte! No es mi culpa que seas un pervertido!" se quejó colorado. Stan sonrió con travesura.

"Yo, pervertido? Tengo que recordarte algo?"

"No, calla! Me da vergüenza!"

"Mmm…Stanley…Soy completamente tuyo…Puedes hacerme lo que quieras…" recitó el moreno a su oído. Kyle se tapó las orejas al momento.

"Aaah, cállate! Qué vergüenza, te juro que nunca volveré a emborracharme!"

"Bueno… No necesito el alcohol para hacerte mío." Canturreó Marsh. Broflovski le miró con odio fingido y de pronto Kenny se asomó por detrás.

"Ey! Los tíos de Butters lo han invitado este verano a Los Angeles y dice que puede llevar amigos! Os venís, verdad?"

"Joder, claro que sí!" alucinó Stanley. Kyle miró a Butters, que sonreía algo ruborizado, pero feliz. Rió ante las perspectivas de unas vacaciones así.

Desde unos asientos más hacia atrás, Cartman contemplaba la escena. Después miró a Wendy, que reía junto a Clyde. Los miró con odio.

"Esos dos están saliendo." Explicó Bebe a su lado. "Él se lo pidió ayer y ella dijo que sí."

"Bueno…" sonrió él, sin dejar de mirarles. "Tengo mucho tiempo por delante… "

"Pobre Clyde… " se oyó susurrar a alguien. "No sabe lo que le espera…"

-The End-

Bueno, pues se terminó esto. El pobre style no ha podido disfrutar mucho, pero tenía que ser así u.u Y eso que el capítulo ha quedado mucho más largo que los demás. XD

Muchas gracias a todos los que me habéis leído y a los que habéis estado comentando la historia. *^^*