Estocolmo Suecia
Berwald podría ser de pocas palabras o expresiones, pero en esos momentos no estaba para mantener las apariencias, las noticias que le llegaban del resto de Europa eran preocupantes así que para que mantener una expresión fría cuando su vida o mejor dicho la de su pueblo estaban en peligro
- Quiero diez guardias en cada tumba entendido – repuso mientras caminaba frente a su rey el cual se encontraba completamente sobre pasado por la situación
- Pero Berwald por lo menos me podrías explicar que es lo que pasa – exclamo secamente el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia después de que la representación de su nación llegara hecha una furia al palacio real de Estocolmo
- El Apocalipsis si no hacemos algo para detenerlo – gruño el sueco mientras salía a revisar que sus planes se llevaran a cabo como estaban diseñados
Mientras en Rusia
- Estoy rodeado de idiotas – grito el gigante ruso a sus ayudantes – Como que ya no están ahí – reclamo
- Lo sentimos - dijeron al mismo instante seis generales – pero cuando llegamos al lugar las tumbas ya estaban vacías -
- Esto es malo – repuso al instante de sacar su celular – será mejor que se lo haga saber a los demás – susurro el ruso al instante que marcaba un numero – Arthur soy yo – dijo al instante que al otro lado de la línea alguien le contestaba con tono apático
Canterbury Inglaterra
Arthur Kirkland no podía creer lo que acaba de oír, o mejor dicho no quería a ver oído lo que acaba de oír
- Hermano – susurro el pequeño Peter mirando con temor a su hermano mayor el cual parecía perdido – respóndeme por favor – reclamo mientras lo sacudía
- Esto no puede estar pasando – susurro casi al borde de la histeria
- ¿Qué no puede estar pasando? – pregunto el menor con algo de curiosidad
- Que, ah Peter sigues aquí – repuso el ingles mientras sacudía la cabeza – será mejor que vallas ahora mismo a tu cuarto y hagas tu maleta saldrás de viaje a la casa de Matthey – dijo mientras marcaba su celular
- Pero yo no quiero ir – gruño el menor
- Es una orden me entendisteis a menos que quieras que te mande a casa de Alfred para que juegue contigo nuevamente al Fútbol Americano como la ultima vez que estuviste de vacaciones ahí – repuso el ingles mientras esperaba a que le contestaran
- No con Alfred no, iré por mis cosas ahora mismo pero no me mandes con Alfred, prefiero a mi Big Brother Matthey – dijo el pequeño mientras salía corriendo hacia su habitación, para hacer su maleta de viaje
El solo hecho de recordar como había quedado después de jugar con el americano tranquilamente al Fútbol Americano, era algo que a un le hacia sentir su espalda adolorida, a un que el Rugby era parecido, al menos cuando jugaba contra Arthur o Brian incluso sus demás hermanos, solían ser menos agresivos que Alfred que prácticamente le rompió un brazo la ultima vez que habían jugado, claro esta que Arthur casi se lo comió vivo al americano cuando le dijeron lo que le paso al pequeño, y mejor no recordaba que había puesto Matthey y los demás, nunca imagino que el canadiense pudiera tener esa mirada tan asesina en sus ojos
De regreso con el ingles
- Como escuchasteis – repuso el ingles
- Genial ahora que mas falta – gruño el francés mientras se cercioraba que cierta tumba no hubiera sido profanada dentro de la Catedral de Aquisgrán,
- Por suerte ella esta a salvo – susurro tímidamente el ingles del otro lado de la línea
- Será mejor que no la menciones Arthur – dijo el Francés secamente
- Francis sabes que eso paso a se mucho tiempo y no te pedido perdón lo suficiente, que mas necesitas para olvidar el asunto – repuso el ingles algo adolorido por la reacción de lo que podría llamar "amigo"
- Nunca lo olvidare Angleterre – dijo el francés al momento de colgar, como era posible que a un le doliera la partida a manos de ese ingles de su amada Jeanne d'Arc - Pour tous les saints – exclamo Francis mientras caía de rodillas frente a una tumba vacía
No todos menos el todos menos el Frente a el estaba la tumba de el gran emperador Carolingio Charlemagne
Ahora si era el fin de todo
Mientras en Roma Italia
- Pero este es un sacrilegio – grito el italiano a sus hermanos, mientras entraban acompañados por dos divisiones de soldados
- Hazte a un lado Gabriel no estamos de humor – repuso Lovino secamente a su hermano representante de la santa sede
- Cuida mas tu boca Lovino, recuerda muy bien quien vive aquí – dijo el italiano vestido de cardenal
- Sabes muy bien que siempre hemos respetado a la santa madre iglesia, pero este no es el momento para no tomar precauciones – dijo Feliciano fríamente, era extraño verlo hablar así sin sus clásicos "ve" de por medio
- Al menos me pueden decir que pasa – dijo el sacerdote rindiéndose por fin
- El a regresado – dijeron los dos cívicos secamente
- Santísima cruz – repuso el religioso persignándose – convocare a la guardia suiza – dijo mientras salía empezaba a caminar
- Esperemos que no sea muy tarde – dijo el italiano del norte al ver que alguien se acercaba corriendo deprisa hacia ellos
- Su eminentísima – dijo un joven párroco acercándose a los hermanos – la tumba de su santidad Julio II a sido profanada – repuso el sacerdote mientras le entregaba los papeles que cercioraban la profanación
- Santísima virgen – dijeron al mismo tiempo los italiano, de todos los papas no por que tenia que a ver sido el, los tres todavía recordaban es nombre Julio II, mejor conocido comoelPapa Guerrero
Mientras en un barco en medio del mediterráneo
- - Lo han hecho bien siervos míos, pero a un hace falta mas, quiero que me traigan todo lo que falta, y si alguien se interpone simplemente elimínenlo – dijo un oscuro ser mientras miraba fríamente, la cantidad de huesos en bolsas de plástico que se iban acumulando, muy pronto el mundo temblaría nuevamente ante el poder de la oscuridad
