Santiago de Compostela España

- Santísimo señor por favor ten piedad de nosotros – rezaban dos chicos completamente vestidos a la usanza hidalgueza del siglo trece – ten piedad de tus humildes servidores – repuso el mayor de los dos – y perdona todas nuestras ofensas – siguió su hermano - alega la oscuridad de nosotros y de nuestros seres queridos – repusieron los chicos mientras lentamente empezaban a llorar

Ciudad del Vaticano Italia

- Señor apiádate de nosotros – repuso Gabriel arrodillado frente a un gigantesco crucifico de oro – señor apiádate de nosotros – continuo al mismo instante que sentía una ligera alteración en la calma del templo

Catedral de nuestra señora de Notre Dame Paris Francia

Francis Bonnefoy no era lo que se pudiera llamar un devoto, pero a un así era consiente que la fe era una de las mayores fuerzas que lo mantenían con vida sobre la tierra

Es por eso que en ese momento se cercioraba que los restos terrenales de San Luís rey de Francia estuvieran a salvo, no podía dejar que otro de sus grandes monarcas fuera usurpado

Fue exactamente el primero de diciembre a las doce del día que eso paso

España

Los dos hermanos se encontraban luchando contra una multitud de soldados vestidos de negro a la antigua usanza de los moros del norte de África

- No dejes que lleguen al Altar – repuso el español a su hermano portugués el cual trataba de mantener a raya a los invasores de la catedral

- Antonio detrás de ti – grito el chico al ver como su hermano era tumbado por dos de esos seres

Ciudad del vaticano

Si alguien le hubiera dicho al el mas religioso de los hermanos italianos que otra vez estaría usando su báculo episcopal como arma, les viera dado una catedral sobre el perdono y la buena aventura de los que dejan la lucha de lado y se entregan al amor de dios

- Atrás impíos – grito mientras luchaba por mantener a esos malditos seres vestidos con trajes teutónicos, por que la escena se le hacia demasiado familiar a la ocupación de roma por el emperador Otón primero del ahora extinto Sacro Imperio Romano Germánico, solo esperaba que las campanas sonaran a tiempo, y recibir refuerzos de parte de sus hermanos o de quien fuera, en ese momento estaba desesperado y los sacerdotes no aguantarían mucho defendiendo la puerta hacia las catacumbas de la santa sede

Paris Francia

La guerra parecía perseguirlo a donde quiera que fuera o no era así, no importaba que el fuera ahora un país pacifista o pro humanista, no la maldita guerra lo seguía atormentando, pero por que la ironía de la vida, delante de el había una veintena de hombres vestidos con trajes de la época de la guerra de los cien años, que lo miraban con ojos completamente inyectados de odio y recriminación, si tan solo Arthur estuviera al frente no hubiera sentido ese escalofrió recorrer todo su cuerpo

Copenhague Dinamarca

Den había citado a los demás nórdicos, para algo urgente decidir donde ocultarían los huesos de uno de los personajes mas importantes de su historia colectiva

- Propongo la tundra Finlandesa – repuso Tino seriamente

-Concuerdo – dijo Berwald

- No estoy muy seguro – repuso el danés, que le dolía separarse de los huesos de la toda poderosa Reina Margarita I de Dinamarca, Señora de lo que históricamente se conoce como la Unión de Kalmar, cuando todo el norte de europea era dirigido por una sola persona siendo ella la primera reina danesa en gobernar sobre Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia y Groelandia

- A callar – repuso Noru al ver entrar corriendo a cincuenta hombres vestidos con trajes de la era de las cruzadas del norte – tenemos compañía – dijo al mismo tiempo que veía a esos seres correr hacia ellos

Moscú Rusia

Iván Braginski, miraba como su amada capital ardía hasta los cimientos, siendo arrasada por oleadas de lo que podría llamarse cosacos, cientos de sus ciudadanos morían pisoteados mientras en el cielo un sin numero de aviones bombardeaban todo a su paso, por primera vez en muchos años, se sintió como un niño pequeño

Berlín Alemania

Ludwig miraba horrorizado las noticias, sobre la situación actual de su país, no podía ser el o si, no podía estarse repitiendo la misma historia o si, mientras a su lado Girlbert simplemente se limito a cargar el cartucho de su arma semiautomática

Sieg Heil, Sieg Heil, Sieg Heil, Sieg Heil se podía oír repetir a la televisión mientras el aparecía nuevamente en un podium rodeado de cientos de soldados llevando la esvástica en su brazo derecho, era como si el mundo hubiera regresado al año de mil novecientos treinta y siete

Atenas Grecia

Heracles Karpusi luchaba contra esas malditas oleadas de enemigos que se apresuraban a quemar iglesias mezquitas y emeritas y sinagogas a su paso

- Necesito mas hombres – repuso mientras dos camiones mas de sus tropas llegaban, no creía tener que volver a tener que luchar contra tropas vestidas a la usanza nazi nunca mas en su vida

Viena Austria

- Estas segura que no necesitas ayuda – repuso el chico mientras a un ordenaba la evacuación de cientos de restos humanos hacia los alpes austriacos donde serian enterrados en un bunker secreto

Budapest Hungría

- Tranquilo – exclamo una dulce voz del otro lado de la línea – sabes que no soy tan débil, recuerda que saldremos juntos al delante – dijo una chica mientras continuaba caminando, tenia que poner a buen resguardo los huesos de San Esteban su rey mas famoso de todos

Elizabeth sabes que yo a un te am – en ese instante de los dos lados de la línea lo único que se pudo oír fueron un sin fin de explosiones, y disparos combinados con un sin fin de gritos de agonía

Londres Inglaterra

- Prométeme que pase lo que pase serás fuerte – exclamo Arthur mientras subía a su pequeño hermano a un avión militar

- Lo prometo - susurro el chico, por que sentía que se despedía mas de lo normal para unas pequeñas vacaciones

- Arthur es hora – repuso el mayor de todos los hermanos

- Lo se William lo se – dijo mientras a un acariciaba la cabeza de su pequeño hermanito – Peter quiero que tengas esto – susurro mientras le daba un pequeño bulto de telas que parecía ser una fusión de todas las banderas de la familia incluyendo la suya – protégelo con tu vida de acuerdo – dijo al momento de darle la orden de despegar al piloto

Instantes después Londres, Edimburgo, Dublín. entre otras ciudades británicas ardían en llamas, como si el mismísimo infierno estuviera saliendo desde las entrañas de la tierra

Mar Tirreno

- - Muy pronto – susurro el ser mientras acariciaba lentamente un cuervo negro – muy pronto querido hades tu especie tendrá mucha carne para saciarse y nuestra venganza estará completa – dijo mientras vería como la costa italiana empezaba a ser bombardea sin piedad – finalmente el caos reinara