Veinte de diciembre

Las naciones estaban expectantes el sitio ya había durado mas de quince días y los enemigos parecían cada vez mas fuertes

- ¿Seguro que funcionara?- pregunto un preocupado alemán, después de leer el descabellado plan anglo-noruego

- Tenemos un setenta y cinco por ciento de posibilidades – respondió el noruego

- Pero arriesgar todo en un ataque frontal – exclamo el español algo preocupado

- Si no lo hacemos ahora, no abra nada por que luchar en el futuro – repuso el gales

- Así que es todo o nada – exclamo el ruso algo apesadumbrado, esta bien la situación no era normal para el, desde que se había hecho una potencia no había sufrido un ataque tan devastador, lo único bueno que había sacado de la situación, era que se había limado muchas asperezas con los estados bálticos que ya no temblaban en su presencia, eh incluso parecían llevarse mejor con el

- Yo apoyo la moción – exclamo Gabriel fuertemente

- Hermano – repuso Italia del norte, tratando de hacer sentar a su hermano menor

- No tienes las fuerzas para hacerlo – gruño el mayor de los vargas

- Nunca me subestimes muchacho – dijo el eclesiástico mientras se sentaba en su silla

- entonces esta decidido en dos días, atacaremos con todo, mientras tanto les pedimos que hagan los dibujos que se les pidieron, nadie conoce mejor su historia que ustedes mismos, y nos seria de ayuda que recordaran a sus mejores unidades bélicas – exclamo el ingles mientras cerraba la sección

Algunos momentos después

- ¿En serio crees que de resultado? – preguntado al mismo tiempo los irlandeses

- Claro que funcionara simplemente debemos confiar en nosotros mismo – repuso el ingles calmadamente

En otro lugar

- Elizabeth – susurro un austriaco nerviosamente

Si Roderich – exclamo la chica mientras dejaba de ver el hermoso mar azul profundo mientras todavía estaba en paz

- Yo quería hacerte una pregunta – dijo el chico mientras sentía que le hacia falta el aire

- Si ¿Cuál? – repuso la chica con una sonrisa

El austriaco, sentía que los nervioso se apoderaban de el, bueno ya lo había hecho antes, pero antes el era un imperio, y ella había compartido su vida mucho tiempo, pero ahora, que le podía ofrecer a ella, era una republica opacada por Alemania, ya no era el centro neurálgico de Europa, era uno mas del montón

- Roderich estas bien – pregunto la chica mientras miraba como a su exmarido le empezaba a salir vapor por las orejas

Tenia que ser fuerte, tenía que demostrar ese antiguo orgullo, tenia que demostrar esa pasión que habían demostrado todos su grandes personajes, tenia que sacar la grandeza Hasburgo, así que lentamente se arrodillo ante Hungría, gracias al cielo Escocia le había ayudado a buscar el anillo, en una Viena destruida por la guerra, por que sinceramente no tenia intenciones de regalarle un anillo que no fuera Austriaco

- ¿Elizabeth Hedervary aceptaras volverte a casar conmigo? – susurro el austriaco mientras la veía directamente a los ojos

La chica sentía que todo era un sueño, en realidad cuanto tiempo estuvo deseando que esto pasara, desde que se había separado todo había sido tan cruel, para ella y ahora, ahora todo podría ser mejor

-Roderich yo – repuso la chica

- Roderich no – grito alguien con un notado acento germánico – no ves que yo te amo – continuo

GILBERT - repusieron al mismo tiempo las dos naciones sorprendidas

- Que le diré a nuestros hijos – reclamo el prusiano mientras agarraba al austriaco por las hombreras- piensa en el pequeño gilbert y la pequeña gilbert y el pequeño bobby gilbert – dijo entre risas, mientras sacaba una fotografía claramente adulterada de su cara sobre tres pequeños niños

- Hermano ven aquí – gruño un alemán mientras agarraba a su hermano mayor de la oreja – cuantas veces te dicho que dejes en paz a nuestro primo – dijo mientras cerraba la puerta

- Pero West no tendré otra oportunidad así, por favor, déjame al menos hacer el monologo de el mandilo, incluso traje el mandil de la cocina que usa Inglaterra para hacer esos feos panecillos

- Bueno en que estábamos – dijo la húngara mientras sonreía – a cierto – susurro mientras tomaba al austriaco entre sus brazos – te estaba diciendo que acepto – dijo al momento de funcionar sus labios con los de su amado

En otro lugar

- Noru por favor – dijo el danés por quindécima vez

- Que no – gruño el noruego

- Por favor – repuso nuevamente el danés

- Si es la única forma de hacerte callar esta bien – gruño el noruego fríamente

- Si – dijo el danés mientras se acomodaba en las piernas del noruego, que lentamente empezó a cantar una vieja canción vikinga que hablaba de victorias milenarias y de hermosos paisajes al final del arco iris

El jardín de merlín era un campo cuidado donde reposaban plantas de todo el planeta, lo que lo hacia un lugar lleno de magia natural

- Francis estas bien – susurro el ingles

- Angleterre – dijo el francés sorprendido, no habían hablado mucho desde la llamada telefónica, en realidad a un que el ingles lo había rescatado de la horda asesina, ninguno de los dos podía verse de frente

- Francis yo – susurro el ingles completamente apenado

- Si Arthur – repuso el francés

- Toma – dijo mientras le daba una espada

- ¿Qué significa esto? – repuso el francés al ver el arma de doble filo en sus manos

- Si tanto lo deseas acaba conmigo – dijo el ingles mientras se desabrochaba la camisa – vamos clávamela aquí – grito señalando su corazón – no ves que me duele tu desprecio silencioso - grito – yo nunca quise que eso pasara, pero una cosa llevo a la otra, la guerra se extendía ambos hicimos muchas estupideces, ambos nos hicimos daño – exclamo mientras caía de rodillas – pero nunca quise lastimarte – susurro mientras se abrazaba lentamente, en realidad siempre le había pesado el hecho de que Francis lo culpara de la muerte de Jeanne d'Arc , esta bien el tenia la culpa, pero el también había olvidado muchas cosas, o mejor dicho no se las echaba en cara

- Pues ahora me estas lastimando – susurro el francés

- A si – pregunto el ingles levantando la mirada

- No me gusta verte llorar Arthur – dijo mientras lo empezaba a besar – me perdonas – exclamo el francés- solo que a un la amo – replico el chico

- Y se que siempre la amaras, pero ella ya no esta aquí y yo si – dijo el rubio sonrojándose

- Arthur que quieres decir – repuso el francés

- Si todo sale bien – tartamudeo el ingles - no te gustaría formar el reino anglo-francés – dijo casi susurrando

- Por que esperar tanto, estamos solos, por que no ser uno ahora mismo – susurro el francés

- Si todos al final serán uno con Rusia – exclamo Iván desde detrás de un arbusto

- Eh nosotros no estamos aquí – exclamo un nutrido grupo de mirones que empezaban a escabullirse

- Pero amor, justo cuando la cosa se ponía buena – repuso la húngara al austriaco

- Elizabeth dame esa cámara – dijo el austriaco

Dos días después Veinte Dos de diciembre

El hechizo había sido cansado, en extremo cansado, dos días les había llevado a los magic generar la energía y reunir los ingredientes, pero ahí estaba su labor combinada

- No recuerdo que hubiera tantas ordenes religiosas en nuestra historia – susurro el ingles a su hermano mayor

- Cierto si que tenemos que revisar nuestra biografías – dijo el escocés mirando la gigantesca masa de soldados de la cruz que estaban frente a Gabriel, el cual a un contra la decisión de la mayoría se había puesto al frente de toda orden religiosa cristiana europea que hubiera existido

- Hermano – susurro el italiano del norte vestido como cardenal, las preguntas se le seguían juntando

Después Feliciano – dijo secamente su hermano

- Gabriel se puede saber por que nos obligasteis a vestir así – gruño el mayor de los cinco mientras se veía su ropa, no había usado un traje de cardenal desde la edad moderna

- Se pueden callar, al menos Segorba y san marino no se quejan tanto – repuso Gabriel mientras miraba a sus otros dos hermanos menores, mientras ellos simplemente agachaban la cabeza

- Será por que los amenazasteis con la excomulgacion – dijo el italiano del sur

- También tu podrías quedar fuera de la santa madre iglesia hermanito no me tientes – gruño el eclesiástico mientras lo señalaba con su báculo

Por primera vez en años, Lovino Vargas se quedo completamente callado

- Nunca creí ver alguien que pudiera callarle la boca a Lovino – repuso cristiano a su hermano español

- Yo una vez vi a Gabriel haciendo algo mas que callarle la boca, y créeme bajo ese traje de cardenal que usa, se esconde el peor de los inquisidores, no quisieras tenerlo de cuñado – susurro el español

- En ese caso por que continuas con lovino – replico el portugués

- Si te contara lovino me caparía – repuso el español

- Este es el plan – repuso el ingles al momento de ser interrumpido

- No abra ningún plan – dijo el Gabriel mientras subía al podium – todo aquel soldado que luche por la fe y la verdad, que me siga, según los mandatos de nuestro señor, matar es un pecado, pero en este caso estaríamos eliminando a un ser sin alma y demoníaco así que no se limiten, seguirme seguir a la cruz y que el señor este con nosotros – grito el chico mientras subía a su caballo y alzaba una lanza en su mano derecha

- Que la lanza de nuestro señor guié nuestros paso, SIGANME – grito al momento que las gigantescas puertas se abrían y toda orden caballeresca eclesiástica salía tras el

Algunos momentos después

- Ves te dije que dejar que el se adelantara era buena idea – dijo el ingles mirando al alemán completamente desconcertado

- Gabriel me asusta – repuso Feliciano

- Es tu hermano – gruño Vash

-Lo único que me preocupa es una cosa – repuso Gales seriamente

- ¿Qué cosa es? – preguntaron al mismo tiempo los irlandeses

- Que nos hará, cuando ganemos, por usar hechicería – dijo mientras se sobaba delicadamente el cuello

Esa era una buena pregunta, que quizás después tendrían que obtener respuesta

Una hora después, la gigantesca batalla se había librado en tierra y agua, la matanza había sido devastadora para ambos lados, por decirlo de alguna manera

- Ríndete – gruño el italiano mientras acorralaba contra un árbol al extraño ser envuelto en nieblas

- Nunca – repuso el ser mientras volvía a remeter contra el italiano

- Entonces muere – repuso al momento de lanzarse sobre el para instantes después descubrir que se había desvanecido y aparecer algunos pasos mas haya

- Adonde vas – repuso el ingles a sus espaldas – como puedes ver te es imposible huir – dijo fríamente – el campo esta protegido por un hechizo antiguo, los bigotes de dragón – susurro – cuando averiguamos que usabas magia oscura, le pedimos a Yao que preparara un poco de su conjuro aprisionador mas poderoso, y que es mas poderoso que los bigotes de un dragón de diez mil años – replico

- Veo que han mejorado dijo el ser

- Y tu sigues igual de cobarde que siempre Seth – replico el noruego acercándose al ingles

- Y ustedes igual de inoportunos – gruño el viejo hechicero

- Con este atentado cuantas veces has intentado llevar a la anarquía al mundo – reclamo el escocés – cierto no te acuerdas, después de todo ese es lo que haces no tratar de asesinar a nuestra raza desde hace mas de cinco mil años – reclamo

- Y podrán pasar otros diez mil años o mas hasta que yo muera – reclamo el extraño ser

- No si nosotros te aprisionamos – repuso el italiano

- no ahí prisión tan antigua que pueda conmigo o mis poderes – expresos el ser mientras lentamente empezaba a recitar un conjuro con sus labios

- Que no entiendes, nosotros vivimos gracias a las personas que creen en nosotros, no puedes matarnos sin matar a toda la raza humana, en concerniente tu mismo tendrías que morir, es un circulo – dijeron los irlandeses

- Eso lo veremos – gruño el ser mientras se desvanecía

- Demonios – grito Gabriel generando la mirada de todos – que – dijo mientras caminaba hacia el castillo

- Hermano tu dijisteis – repuso Feliciano completamente asombrado

- Lo que huelo es pasta – dijo tratando de cambiar el tema

- Creo que esto merece una celebración – repuso el danés mientras sacaba un barril de cerveza de su espalda

- De donde sacasteis eso – replico el noruego

- Para averiguarlo tendrás que besarme hasta desmayarme – dijo picadamente el danés

- Ni en tus sueños – gruño el noruego

- ¿Donde te gustaría que fuera nuestra luna de miel? – pregunto el francés picadamente al ingles completamente sonrojado

- Oigan par de tortolos, no abra boda hasta que hayamos arreglado el desastre que ocasiono ese hechicero así que sepárense – repuso escocés mientras tanto Arthur por que no vas a traer a Peter – dijo seriamente el mayor

- Yo también lo extraño hermano – repuso el menor mientras se teletrasportaba

Un minuto después

- ¿Elizabeth me prestas tu cámara? – pregunto el ingles apareciendo a su lado

- La tiene roderich – dijo la chica resignada

- ¿Roderich? – pregunto el ingles

- Toma – dijo el austriaco resignado

De regreso con William

- Muy bien todo ordenados, empiecen a clasificar sus pertenencias y por favor trátenlo con cuidado, recuerden conocimos a esas personas, y nada de profanar a quienes nos hicieron daño – expreso el escocés

– Y Gilbert deja en paz la cabeza de Bismark el no tubo la culpa de desintegrar el reino prusiano – dijo el gales

- Si, si la tuvo – exclamo el prusiano

- Dame acá – gruño Ludwig

- O genial ahora West me regaño – dijo el prusiano con lagrimitas en los ojos

De regreso a Ottawa Canadá

Arthur Kirkland simplemente se limito a decir sonrían, cuando le tomo la foto a Matthy, Peter y a Alfred vestido de bailarina de valet, en definitiva el futuro se veía bastante alentador

Mientras en otro lugar

- Maestro eh fallado – susurro el ser mientras se arrodillaba frente a una gigantesca estatua negra

- No te preocupes Seth – repuso una siniestra vos – nuestra venganza puede esperar

- Pero los huesos regresaran a sus tumbas, no podremos pulverizarlos, la alineación pasara y todo será en vano – exclamo el servidor

- El tiempo es simplemente algo que no me interesa, simplemente debemos aguardar y dejar pasar mas tiempo, después de todo cada vez les será mas difícil vivir a ellos, su mundo se esta agotando – replico el extraño ser mientras sin fin de rayos se propagaban por el recinto