Tras de la oscuridad que rodea a la celda donde los barrotes de hierro privan de libertad al joven de cabellos castaño claro, se encuentra este sentado en el piso, dándoles la espalda a estos precisamente, la semana transcurrida en medio de las preguntas propuestas en su pensamiento, de qué habría sucedido tras las palabras mencionadas por su hermana, estaba a punto de llevarlo a la desesperación.

Flexiona sus rodillas hasta situarlas bajo su mentón y coloca sus manos sobre estas para seguir pensando, ya que era la única cosa que se le permitía en aquel lugar, donde si utilizaba magia se restringía, donde si hablaba siquiera sería azotado por rebeldía.

-Shaoran… Sakura… me pregunto… si todo estará bien…, -cierra los ojos aún esperando. En el mismo instante en que un as de luz entra de golpe dentro de la celda, alumbrándole y reflejando en la pared la figura alada de un hombre.

Por estar todo el tiempo en medio de la oscuridad, sus pupilas de dilatan lentamente ante la aparición, mientras se protege con el dorso de la mano del reflejo de la claridad.

CARD CAPTOR SAKURA

VIOLIN RESONANCE

Capítulo 15 "Tsubasa" segunda parte

-…Tú…, -lo reconoce finalmente, -esa persona…, -los recuerdos de cuando fue secuestrado de la casa de Tomoyo hace 4 años regresan a su mente. Tras no poder moverse libremente por haber utilizado su técnica de transportación en espacio para llegar a Tomoeda viniendo del paraíso de los trascendidos.

La imagen de Sakura y Shaoran tirados en el piso viendo temerosos a la persona que se lo lleva en brazos.

-Tranquila…, -le dice Shaoran a la flor de cerezo, pero se nota no muy convencido, estando allí arrodillado junto a su esposa que pronto dará a luz y el guardián estrella negra que lo mira triunfador.

Los ojos del castaño se dilatan al ver que carga a alguien entre sus brazos. Se trataba de Tsubasa, más atrás están Marianne, Johan y Milli tirados en el piso.

-…Shaoran…, -habla Tsu-chan aún en su estado convaleciente, -descuida…, -levanta su brazo para que lo vea, ha empezado a desaparecer en pequeños diamantes.

-entonces… ¿era verdad?, -se espanta el castaño.

-¡AAAGGGHHHH!, -grita nuevamente Sakura rodeandolo por la cintura y apoyando su cabeza en el abdomen de su pareja

-¡AAAGGGHH!, -le sigue el grito de Tsu-chan antes de desmayarse.

-Mi deber ahora es llevarte ante Sayuri-sama, -habla en la actualidad Antares que lo mira serio, mientras el joven no puede evitar sentir el temor recorriendo todas las fibras de su cuerpo.

-Sayuri… ella vino a verme… hace algunos días…, -trata de iniciar conversación para conseguir información.

-No tengo nada que decir al respecto…, -vine para llevarte ante Ojou-sama…

Las manos del chico empiezan a temblar pero las aprieta en puño tratando de controlarse.

OOOOOOO

La mañana se asomaba con los rayos de sol penetrantes por las ventanas de toda la ciudad de Tomoeda.

Una de las primeras personas en despertar… o más bien que no habían dormido nada era Milli, quien cansada de estar tiritando entre las sábanas, se levanta y camina dirigiéndose al baño, encontrándose en el camino con el espejo del tocador que esta en la habitación. Una desagradable sorpresa que la espanta de sobremanera.

-¡AAAHHHHHH!, -se lleva las manos al rostro, al ver que las lágrimas que había derramado la noche anterior se habían coloreado sobre su piel, dibujando en ella rayas muy parecidas a las de los guardianes de la estrella muerta. –Tan… pronto… Sakura-sama…, -sus lágrimas se hacen inminentes nuevamente y cae arrodillada en el piso desconsolada.

Afuera de la recámara, una mucama que iba pasando se detiene al escuchar el llanto desde afuera, por lo que piensa un segundo en tocar a la puerta y entonces lo hace.

-¿Señorita?, ¿se encuentra bien?, -pregunta mientras espera respuesta.

Ante el llamado, la peliroja reacciona y se limpia las lágrimas del rostro, entonces se levanta y al hacerlo queda una vez más en frente del espejo, en su rostro ya no había una sola mancha.

-¿Señorita?, -insiste desde afuera.

-eh… ¡Sí!, ¡Sí! Muchas gracias…, -corre hasta la puerta y la abre, -no es nada, -le sonríe a la sirvienta.

-como usted diga, -la reverencia y se retira.

Pero aún estando parada en la puerta, como si un rayo electrificante le pasara rajando la cabeza, regresa a su expresión de preocupación y sale corriendo del lugar dirigiéndose a la habitación de los protagonistas.

Donde recostados sobre la cama estaban ambos castaños durmiendo de lado uno frente al otro y en medio de los dos, un par pequeños que se habían filtrado a la cama durante la noche.

-¡Shaoran-sama!, ¡Sakura-sama!, -empieza a escucharse tras la puerta que es aporreada a golpes, por lo que de inmediato los ojos de los 4 se abren, los de los mayores de golpe por la llamada tan impaciente y los de los chicos despacio mientras se estiran tratando de acomodarse nuevamente para seguir durmiendo.

-Yo voy… tranquila…, -le avisa el castaño a su esposa mientras levantándose de la cama busca sus pantuflas y caminando hacia la puerta finalmente la abre, mientras Sakura está sentada sobre la cama expectante.

-¡Milli!, -la reconoce Shaoran, ¿qué sucede?

-¡Shaoran-sama!, -no puede evitar empezar a llorar nuevamente, -¡Esa cosa está aquí!

-¿qué?, ¡¿de qué estás hablando?, -se espanta ante sus palabras, lo mismo que Sakura, quien llega al lado de su amado, -¿qué sucede?

Fue la pregunta atinada de la Card Master, ya que lo que sucedía era algo inminente, la explosión de una pared atravesándose dos habitaciones más adelante lo delataba.

Cuando el humo se disipó, se reconoce la figura de Hoshi que había sido estrellado contra la pared y atravesándola había caído contra el piso con su adversario que sujetándolo del cuello y aparentemente habiendo amarrado sus las con una cadena brillante cual se tratara de un látigo intenta derrotarlo nuevamente.

-Esta vez no hay opción… ni salvación Raven…, -habla serio Spika, cuyos ojos dorados se reflejan en los bicolor del guardián estrella.

-¿cuántas veces vamos a seguir con esto?, ¡yo no soy Raven! ¡y tampoco soy como tú!, -replica tratando de quitárselo de encima.

-¿no eres como yo?..., -sonríe malévolo el ángel negro de cabello celeste, -eso es obvio…

-¡Hoshi!, -está a punto de interferir Sakura, cuando sus ojos se abren grandes que aunque sus poderes mágicos hayan sido robados, su instinto de madre prevalece y dándose la vuelta observa aterrada como Sirio ha cogido entre sus brazos al pequeño Tsubasa quien está empezando a llorar, mientras Ayu ha sido aventada contra la pared haciéndola perder el conocimiento.

-¡NOOOOOO!, -corre sin pensarlo hasta él, seguida de Shaoran que tras el grito de su esposa se ha enterado también de la situación. Pero una barrera de poder mágico les impide el paso cuando ya están a unos centímetros de él, mandándolos a volar hacia atrás, como seguramente ocurrió con la pequeña Sayuri.

-¡Papi!, -estira sus brazos hacia el castaño, el niño mientras trata de soltarse de los brazos del guardián de alas negras, -¡Paapii!, ¡Maamii!

Shaoran levanta su brazo en señal de ataque, pero éste es agarrado por Sakura antes del disparo.

-¡No Shaoran!, podrías lastimar a Tsu-chan…, -menciona sintiéndose impotente ante la situación.

-Devuélvemelo…, -dice finalmente el castaño, mientras parece haber captado la atención de la verdadera forma de Allan, ya que lo mira altivo. –Haré lo que quieras… te daré lo que sea… pero devuélvemelo…, -habla suplicante.

-lo lamento… pero eso no será posible…, -se escucha detrás suyo la voz de la peliroja, cosa que extraña a los protagonistas que voltean a ella. -el niño viene con nosotros… pero ustedes también son invitados a venir…, -menciona mientras en su rostro se distinguen las marcas que se había visto en el espejo hace algunos minutos, muy similares a las de los guardianes de la estrella negra, su voz suena seria como si no fuera ella misma.

-¿Milli?..., -se extraña Sakura.

La chica que hasta ese momento era considerada sólo como la amiga del hijo de los magos la mira seria.

-No…

Ante sus palabras Shaoran se pone a la defensiva mientras Sakura la mira sorprendida y temerosa.

-Llámame… Sakura…, -sonríe burlona la peliroja.

-¿eh?..., -se torna aún más confusa la situación para la castaña de ojos esmeraldas.

En un parpadeo todo a su alrededor cambió, al abrir los ojos, se encontraban en el jardín de la mansión donde todo este tiempo se han mantenido Sayuri y los 4 guardianes, en las gradas donde ella suele sentarse, precisamente estaba observando su llegada.

Sakura, que había logrado tomar a Ayu; Shaoran, Hoshi, Tomoyo, Eriol, Kero, Yue, Marianne y Johan, reconocen el lugar y guiándose por el gran poder mágico que se siente en su dirección voltean a ella.

Quien acompañada de los guardianes se levanta de la grada y los mira cual mirara insectos, pero su mirada se relaja y hasta cambia a la reverencia al ver frente a ella a Milli, cuyas marcas en el rostro parecen indicarle algo a Sayuri.

-Con esto todos los preparativos han terminado Sayuri-sama…, -se escucha también la voz de Tomoyo del futuro, quien hace acto de presencia.

-sí…, -voltea entonces hacia ella despacio, -ahora ya no sirves para nada…, -la mira sin mayor gesto, pero la escena que queda en el rostro de Sayuri, con lo cual sólo se escucha como la sangre se dispersa a estrellarse en el piso y paredes cerca de donde se encontraba Tomoyo.

Acto presenciado por los magos recién llegados, cuya mirada se petrifica en horror.

-…La mató…, -repite Kero, -sólo con verla…

Sakura abraza con fuerza a Ayu quien aún está inconsciente, mientras trata de que lo que acaba de ver no la afecte demasiado, entonces recupera fuerzas para clamar por lo que le pertenece.

-Mi bebé… ¡¿DÓNDE ESTÁ MI HIJO?, -grita directa contra su hija del futuro.

-…Adentro…, -responde sin mayor preocupación o negatividad.

Es entonces cuando todos se dispersan en un instante rumbo a la casa y con intenciones de defender a los magos que seguramente entrarían como fuera, de aquellos otros guardianes que ya estaban colmando su paciencia con tantos retos en enfrentamientos.

Al abrir la puerta, parecieran ser transportados a otra dimensión, ya que el lugar estaba completamente oscuro, dando un paso dentro Shaoran se sumerge por completo en aquella oscuridad que cuando Sakura va a seguirlo desaparece y queda el interior de una casa cualquiera frente a ella.

-¡¿qué?, ¡Shaoran!, -grita entrando a la casa, entonces las puertas tras de ella se cierran.

-¿jugamos… a la casa de muñecas?...mamá…, -sonríe desde afuera Sayuri. Mientras los guardianes mantienen una pelea entre ellos a su alrededor. –sólo un poco más Sakura-sama…, -le pone la mano en el hombro a la chica peliroja junto a ella.

Shaoran parece ir cayendo hasta que finalmente toca tierra, tratando de equilibrar su caída se deja ir de lado, por lo que al caer rueda hacia un lado, pero enseguida se levanta. -¿dónde estoy?, -voltea en todas direcciones y es entonces cuando observa una luz dorada muy intensa proveniente de un poco más lejos, decide entonces seguirla y corre tras ella.

Alcanzándola llega a una habitación, donde sus ojos se abren enormes y el brillo se refleja en sus iris de miel al ver lo que observa.

El chico de cabellos castaños claros y ojos esmeralda está acurrucado frente a su yo más joven, ambos se abrazan fuerte y tristes, manteniendo sus ojos cerrados, pero la impresión de Shaoran era ver como dos alas de plumas en un color dorado intenso y brillante se despliegan de la espalda del joven Kinomoto, tras haber destruido su vestimenta con su arribo.

La respiración de Shaoran se acelera.

Continuará…

La aparición de un ángel dorado frente al joven mago venido de china es un completo misterio, ¿de qué se trata todo esto?, ¿salvarlo?, ¿cómo?..., no se pierdan el próximo capítulo de CCS Violin resonance: "Un ángel de alas doradas", para que juntos podamos gritar: ¡LIBÉRATE!