Saludos a todos

Saludos a todos! Espero que estén bien, de antemano les agradezco a todos por pasar a leer la esta historia, de una escritora "amateur" n.n pero que espero sea de su agrado ya que ese es el único fin por el que uso a estos maravillosos personajes que son propiedad de Nobuhiro Watsuki-sempai.

NOTAS: Lo que dicen los personajes va así: Ken: oro, oro, oro, orooo… Las técnicas de kenshin están explicadas después de mencionarlas (solo por si les sirve de ayuda para imaginarlo) y los significados de algunas palabras o frases en japonés van entre paréntesis al lado de ellas. Por ultimo, Nda: son mis notas de autora y lo que piensan los personajes puede ir como el dialogo de los respectivos "inner" cuando no se especifique en la narración. Ahora les dejo el capitulo, y agradecimientos especiales abajo, MATA NE!

Capitulo XI (11): "Hontouni no Baka"

Eni- bueno, no importa, pero tenemos que salir de aquí ya. – Volteo y miro a Kaoru.- por favor, démonos prisa.

Kenshin se sorprendió, al ver como Enishi le hablaba a Kaoru, bajo la mirada al suelo con tristeza y dijo: - Muy bien, entonces vayamos a casa ahora. – y siguió caminando, Enishi y Kaoru continuaron siguiéndolo, en silencio, habían pasado 20 minutos pero para ellos parecía una eternidad, el ambiente era tenso, Kenshin comenzaba a sentir, lo que nunca antes había sentido, una inexplicable tristeza, de nuevo volvía a sentirse culpable, miserable, inútil… solo… pero ¿por que se sentía así? Tenia todo, amigos, la tranquilidad había regresado y se encontraba de regreso a casa con… Kaoru…

Inner Ken- Tal vez dentro de pronto ese ya no sea mi hogar… - pensó.

Después de siglos, el rostro de Kaoru cambio un poco, abrió los ojos impresionada y levanto su brazo haciendo gestos con una leve sonrisa…

Kao- ¡Minna! (todos) Están bien, chicos, me alegro mucho, estaba preocupada.

Mis- ¡Kaoru! ¡Kenshin! ¡Están bien, yo también me alegro mucho, Tomodachi! (amiga)

Meg- ¡Ken! ¡Estas herido, no deberías estar caminando solo! ¡¿Qué estas haciendo tonta?! – dijo gritando para después bajar su tono de voz. – Deberías estar ayudando a Kenshin, si estas demasiado ocupada pasando tiempo con Enishi, deberías dejar que yo ayude a Ken.

Kaoru se indigno, ¿que estaba insinuando? Además ella en ningún momento se había comportado mal con Kenshin, y también, hasta hace unos minutos el la llevaba cargando en sus brazos, y si estaba herido pero su estado no era tan grave, y ella no tenia ninguna obligación de estar pegada a Kenshin todo el tiempo, o eso pensaba cuando vio a Megumi acercarse a el, tomar su brazo y pasarlo por encima de su hombro, mientras el no le decía nada, se dio la vuelta frustrada y siguió caminando, Kenshin, seguía cabizbajo, pensativo, no lograba apartar de su cabeza la imagen de Kaoru y Enishi juntos, agregando algunas mas de su imaginación.

Inner Ken- no, Enishi y Kaoru deben de ser felices, vivir… juntos en el dojo y… casarse… pero si Enishi hace alguna tontería, no me importa quien sea, lo haré pagar, lo haré sufrir hasta que pueda enmendar su error. ¡Chikuso! – pensó sacudiendo su cabeza. – no soy la persona indicada para decir eso, si alguien ha cometido errores en su vida soy yo, será mejor que no me meta en lo que no me interesa, pero claro que me interesa, si de la seguridad, felicidad y bien estar de Kaoru se trata, me importa, ¡mas que mi propia vida!

Meg- Ken…

Ken- ¿eh? Oro, Megumi dono, ¿que pasa?

Meg- Ken, recuerda que tienes heridas graves, tienes que acompañarme a la clínica, y después de eso… me gustaría hablar contigo de algo, ¿si?

Ken- eh, esta bien. – dijo con una sonrisa mientras se daba cuenta de lo que Megumi había hecho con su brazo. – Oro. – dijo retirando el brazo con rapidez y volviendo a su estado normal, siguió caminando con la mirada fija en Kaoru, y volvió a sumirse en sus pensamientos.

Por fin, salieron de la mansión, el camino al dojo fue largo y lleno de risa y juegos por parte de Yahiko que estaba contento por que su busu sensei (maestra gorda) había regresado de nuevo sana y salva, a lo que ella respondió con un tremendo golpe en la cabeza de Yahiko chan dejando como consecuencia un enorme chichón del tamaño de su cabeza, Sanosuke estaba sentido con Megumi y seguía el juego a los chicos, diciendo que no deberían hacer enojar a su jo chan antes de que pudiera coger su boken (Espada de madera). Misao secundaba, diciendo que ella le prestaría suficientes kunais y shurikens, lo que hizo que Sanosuke se pusiera como piedra y su rostro se pusiera azul, como cuando se subía a un tren, ese comentario le hizo recordar la ocasión en que ayudaron a Marimo y a su padre en el circo de artillería Edisu…

Flash back.

Sano- Espera que sucede si ella falla. – dijo un temeroso Sanosuke atado a una pared de madera.

Ken- pues que todo esto se termina. – dijo sonriente al lado de el.

Sano- Claro que no!

- Aquí voy!! – dijo Kaoru lanzando una aguja que se encajo justo al lado de la frente de sanosuke, en su cabello.

Ken- Oro, sanosuke estas sangrando. – dijo con los ojos como platos.

Sanosuke saco fuerzas de lo asustado que estaba, y retiro la tabla en la que estaba atado y se la llevo brincando junto con el por todo el circo, con Kenshin tras de el y Kaoru furiosa.

Kao- ¡Kenshin tráelo!!

Ken- ¡ahí voy!!

Kao- Rápido!

Ken- Sanosuke! Espera!

Fin del FB.

Así llegaron al dojo, Misao aun reía por lo que habían estado hablando, todos reían y jugaban, pero Kenshin y Kaoru solo podían fingir, la cena transcurrió de igual forma, hasta que todos comenzaron a irse, Kaoru dijo que ya era tarde, y que se quedaran ahí, como Sano y Megumi eran los únicos que tenían que irse, decidió invitarlos, las chicas dormirían en la habitación de Kaoru y los chicos en la de Kenshin, cualquiera pensaría que las chicas se quedaron hablando toda la noche y los chicos durmieron como osos, pues no, ellos también tenían que hablar, pero Kenshin parecía no estar en ese mundo, cuando entraron en la habitación el seguía pensando en lo que Megumi le dijo cuando pasaron a la clínica.

Flash Back.

Todos caminaban en dirección a la clínica oguni, para atender sus heridas, Megumi atendió rápidamente a los demás, y el último fue Kenshin.

Mientras Megumi atendía sus heridas, el continuaba encerrado en su cabeza, reacciono al sentir que ella lo llamaba.

Meg- Ken san, escucha, ¿puedo preguntarte algo?

Ken- Oro, em, si ¿Qué sucede Megumi dono?

Meg- Veras, te he notado algo distante desde que volvimos, no te preguntare que sucedió, pero, que es lo que te pone tan… ¿triste? Tal vez te pueda ayudar en algo.

Ken- eh nada, no, no tengo nada.

Meg- Ken… - le dijo un poco molesta. – soy tu doctora ¿no? Te conozco muy bien, pero además, te exijo que no me veas mas como tu doctora, por que más allá de eso, soy tu amiga, vamos, piénsalo, ¿hay alguien más a quien le puedas decir lo que sientes?

Inner Ken- (oro, pues ¿sano? ¡Oro! Ya me volví loco, Sano es De confianza pero, no es exactamente lo que se dice un buen psicólogo, no se que pasaría si le digo, si le insinuó solo un poco de lo que siento.)- pensó.

Meg- y ni se te ocurra decirme que el tori atama eh, Ken, te conozco perfectamente y se que le tienes demasiada confianza a ese torpe cabeza de gallo, pero, es un cabeza de chorlito, no crees que es mas seguro decirle a alguien inteligente? Confía en mi Ken, Onegai (por favor).

Kenshin sentía su animo en el suelo, primero su mujer se alejaba de el tortuosamente despacio, mientras todos se daban cuenta de lo que el estaba pasando, tal vez hasta Kaoru lo sabia, pero ya no lo amaba, en fin, era lo que el había provocado, por ser tan idiota, por ser un verdadero baka, y esperar hasta que eso pasara.

Ken- Me-Megumi dono, pues, vera, no es nada importante, es solo que…

Megumi ya entendía todo, Kenshin si estaba dispuesto a decirle lo ocurrido, pero le era difícil, entonces se trataba de… Kaoru, comenzaba a abrirse esa herida que ella llevaba dentro, una que creía ya haber cicatrizado, pero que comenzaba a abrirse, pero no se podía permitir lloriquear como una boba, su deber era ayudar a Ken, cueste lo que cueste, debía estar ahí para el, mostrando su amor, como le dijo a Kaoru aquella vez que Kenshin se fue a Kyoto.

"- No puedo ir a ver a Ken por que tengo que atender a mis pacientes aquí, por que así es como mantengo vivos mis sentimientos por el, ese es el camino que el me indico, para reivindicarme.

- Tienes que acercarte más a Ken, tienes que ser fuerte para que Kenshin sienta tu fortaleza y vuelva a vivir, no permitiré que vuelvas a actuar en forma tan negativa como lo hiciste antes, y no lo agradezcas, lo que hago lo hago por Ken…

- Tú lo dijiste, si mueres Kenshin se culpara y sufrirá, no debes morir… te ayude antes y lo hago ahora de nuevo, no tienes remedio, tonta."

Meg- Ken, - dijo saliendo de sus pensamientos y diciéndole con tristeza al samurai. – No tienes que preocuparte, yo entiendo perfectamente lo que sucede, yo, podría ayudarte, esa niña, es algo torpe, pero creo que puedo explicarle lo que pasa y ya entenderá, no te preocupes.

Inner Megumi- (O si no, se lo hago entender con unas cuantas bofetadas)- pensó.

Ken- Eh, no, Megumi dono, Kaoru dono no me molesta, al contrario, ella es… muy linda conmigo, debería sentirme mal, yo… no puedo darle nada para agradecerle todo lo que me ha dado, ha sido tan buena con migo y yo…

Meg- ya veo, sabes, Ken, creo que deberías hablar con ella, y aclarar todo, ya veras, todo se arreglara, Ken.

Ken- Arigatô, Megumi dono.

Una luz de esperanza se encendió en el, era un verdadero idiota, tenia que decírselo, si ella ya no lo amaba el mismo se iría lejos en el preciso momento en el que ella le dijera ese doloroso: "ya no te amo".

Ken- pero, no puedo, de nuevo un problema de mi pasado apareció, tal vez ustedes no lo supieron, pero la persona con la que me enfrente, representa mi pasado, venganza, era el, hijo de Tomoe, y yo no quiero ocasionar mas problemas, ¡A nadie mas!!

Meg- ¿nani? (que) co-como, si parecía mayor, era un joven.

Ken- al igual que enishi, la soledad debió fortalecer su deseo de venganza. Por eso, no debo estar cerca de nadie y dejar que cada quien haga su vida, en cuanto Kaoru dono decida vivir con Ensihi, y yo este seguro de que el estará cerca de ella y la cuidara, me iré del dojo.

Meg- ¡¿Qué?! Pero Ken, estas loco, Kaoru no se quedara con Enishi, el no la cuidara como… - dijo mas despacio.- como… tu lo haces… basta ver como te mira, para saber que ella te ama… con todo su corazón.

Ken (Mas rojo que un tomate)- Me-Megumi dono, em…

Inner Ken- "(dije eso en voz alta, soy tan tonto)"

Ken- oro, ya esta listo, deben estar preocupados, mejor nos vamos. – dijo saliendo hacia la puerta. – Arigatô, Megumi dono… - dijo al pasar por la puerta.

Inner Ken- (pero puede que eso no sea de lo más correcto, aun que si es lo que yo… desearía… deseo con todo mi tonto corazón).

Salieron de la clínica y todos juntos se dirigieron al dojo.

Fin del F.B.

Mientras tanto, en la habitación de las chicas Misao averiguaría el por que de la tristeza de su amiga…

Kaoru creía que ya todas se habían dormido, así que se quedo meditando un rato, y después decidió recostarse, cuando Misao se dio cuenta de eso y decidió preguntarle.

Mis- Parece que no puedes dormir, Kaoru, Anata do, Watashi mo no tomodachis ¿NE? Tu y yo, somos amigas, ¿no? Para mi eso es muy importante, me has acompañado, en varias ocasiones, me has enseñado muchas cosas, y quiero hacer lo mismo por ti, así que prométeme que serás sincera conmigo siempre y me contaras todo, ¿si?

Kaoru bajo la mirada seria, estaba en una mala situación, tenia que contarle a alguien, un problema serio pero no quería hablar de eso, además, no quería preocupar a Misao también, y para terminar, no era el momento indicado, ella no estaba de ánimos para dar consejos, lo mas seguro es que si ella le preguntaba algo como que debía comprar el día siguiente ella le contestaría que en lugar de comprar ella mandara al primer tonto que se le atravesara, tal vez seria Kenshin, si no, Aoshi.

Kao- que sucede, Misao. – dijo en un profundo suspiro.

Mis- eso es lo que quiero saber, que es lo que sucede con ustedes dos.

Kao- ¿Cómo? ¿De que hablas Misao?

Mis- Primero prométeme que me contaras todo sin excluir detalles.

Kao- Este… de acuerdo, pero de que se trata, ya dime.

Mis- ¿Qué sucedió en la mansión? ¿Por qué Himura y tu regresaron tan serios? Tal vez engañen al cabellos de cuerpo espín pero a mi no.

Kao- ah, ha etto… tendrías que preguntarle a Kenshin ¿no?

Mis- Kaoru… - dijo en tono molesto. – lo prometiste.

Kaoru suspiro…

Kao- esta bien, veras, Kenshin se comporta algo raro, ahora que lo pienso, creo que… aunque lo dudo mucho, pero tal vez, y solo tal vez el piensa que yo siento algo por, Enishi.

Mis- ¡WOW!! ¡Genial, eso es grandioso amiga, maravilloso, al fin un avance entre ustedes dos! – grito con fuerza levantándose y moviendo las manos.

Kao- ¡Tranquilízate Misao! Calma, no es para tanto. – Dijo con una gotita en la ceja.- además… - dijo mientras su semblante se volvía triste.

Mis- ¡¿Además que?!

Kao- además, ¿no crees que es mucho tiempo para que suceda eso? Si lo que Kenshin siente por mi no fuera otra cosa que cariño de hermano, ya me lo habría dicho con todo lo que hemos vivido juntos.

Mis- Y por eso estas tan triste.

Kao- ¿Qué? ¿co-como? Claro que no, ¿yo no he dicho que eso me moleste o si? Ya te he dicho que entre Kenshin y yo no hay nada.

Mis- Y eso es lo que te duele. En todo este tiempo que llevamos de conocernos, creo que nos hemos hecho grandes amigas, y puedo saber lo que te pasa, y creo que Himura también puede estar pasando por algo parecido, por que tu tampoco has dicho mucho de lo que sientes, ya todos nos hemos dado cuenta de que Himura y tu son iguales, piensan y actúan igual, y sienten lo mismo uno por el otro, confía en mi Kaoru, los grandes espías desarrollamos un gran sentido de la intuición. Dijo con una sonrisa y un guiño en el ojo.

- Tonta, si sigues así Kenshin jamás podrá estar junto a ti de esa forma, no lloriquees como una quejilla si no eres capaz de hacer nada por conseguir lo que quieres, las cosas no se dan así de fácil niña, tienes que darle valor y ánimos a Kenshin, tal vez sea demasiado inseguro, no lo juzgues sin saber lo que el piensa o siente, ja, no eres digna de el, mejor déjalo ir, para que yo me quede con el.

Kao y Mis- ¡Megumi!

NdA: adivinaron nadie podía ser más que Megumi, nadie es tan molesta como ella, al menos con Kaoru, con Kenshin es otra claro, Tomoe-san también es algo parecido. XD

Misa- No molestes y duérmete ya.

Meg- Ja, con todo lo que he hecho por ti pensarías que te amo.

Después de esto todas se quedaron como piedras, Megumi capto.

Meg- Mocosas, me refiero a que podría considerarme como tu mejor amiga.

De nuevo se repitió la situación.

Meg- son solo suposiciones, ni siquiera me agradas, somos rivales me oyes, buenas noches.

Se dio la vuelta para seguir durmiendo, Las demás, se miraron sorprendidas y decidieron hacer lo mismo, Mientras tanto, en otra habitación Kenshin seguía despierto.

Abrió los ojos y sintió el peso de otro pequeño cuerpo sobre el y lo acomodo a un lado, se levanto y se sentó en el futón, volteo hacia el otro extremo de la habitación, observando pensativo, cuando de pronto, ambos se miraron a los ojos varios minutos sin decir nada, retándose, en eso, alguien mas decidió hablar por ambos.

Sano- Vaya, veo que no pueden dormir, ¿que es lo que ocurre? Dime Kenshin.

Ken- Nada Sano, solo pensaba.

Sano- ¿Pensabas? ¿En que?

Ken- en, en nada importante, trataba de recordar algunas cosas que tengo que hacer mañana, eso es todo amigo.

Sano- ya veo, y tu, Enishi.

Eni- no puedo dormir y ya, no tengo sueño.- dijo con su seriedad característica y se dio la vuelta dándoles la espalda para dormir.

Kenshin bajo la mirada, tal vez esa era una buena oportunidad para hablar con Enishi, pero, que demonios le iba a decir, bueno, tal vez las palabras saldrían solas, y por kami, que gracias a un milagro así fuera, ya era hora de que el hiciera algo, y lo haría, ya que no hacia otra cosa que recordar las palabras de Megumi…

- "Solo basta con ver la forma en que ella te mira para saber que te ama con todas las fuerzas de su corazón".

- ¿Será cierto?- pensaba.

Sano- Kenshin, Kenshin, creo que tenemos que volver a dormir amigo mío, será mejor que tus problemas los solucionemos mañana, así puedes decirme con claridad lo que sucede.

Kenshin- je, si estoy de acuerdo amigo, me parece bien. U – En realidad Kenshin no estaba seguro por lo que le dijo Megumi, diablos, esa doctora le había plantado ideas…

Ambos se recostaron de nuevo y se quedaron dormidos, y el pequeño mocoso durmiendo como oso --U al día siguiente el primero en levantarse fue Enishi, salio al pasillo que daba a la puerta principal del dojo, después Kenshin, que se fue directamente a la cocina a preparar el desayuno, luego Kaoru y Megumi, que después de discutir como siempre una se sentó en la mesa y otra casualmente fue a la cocina, según ella a preparar el desayuno para que cierto samurai descansara un poco, pero inconcientemente quería encontrarlo ahí, verlo, hablar con el.. Después, siguieron Misao y Aoshi, que sin que los demás se dieran cuenta paso casi toda la noche despierto, se dirigió al pasillo, y cuando Misao salio se sentaron juntos en la mesa, luego se unió Sano, y la doctora comenzó a molestarlo por ser el ultimo en levantarse…

Sano- Te equivocas Kitsune, aun falta Yahiko.

Misao- Pero el no cuenta por que ya sabemos de antemano que será el ultimo en levantarse, es un perezoso.

Acto seguido, Misao recibió un golpe en la cabeza con una shinai de cierto niño.

Yahiko- A quien le estas diciendo perezoso, comadreja.

Misao-Ves otro perezoso por aquí, pues claro que a ti Yahiko CHAN.

Yahiko- ¡Que no soy Chan!

Misao- Aoshi ayúdame.

Sano- Ya párenle.

Megu- si, da igual, de todas formas el más perezoso es el tori atama.

Sano- Cierra la boca kitzune, calladita te vez mas bonita.

Mientras tanto en la cocina, ella entro frotándose los ojos, caminando, sin ver hacia donde iba, cuando algo la detuvo lo sintió demasiado alto y suave para ser algo de la cocina…

- Oro. – Dijo volteándose para poder ver quien había chocado con el.

- 0.0 Su-sumimasen Kenshin, no me di cuenta, estaba…

- Ah, no, no se preocupe Kaoru dono, pero dígame, que hace aquí.

- Este… yo solo, quería preparar el desayuno para que tú descansaras pero veo que me levante algo tarde.

Kenshin pensó: kuzo, ya la hice sentir mal de nuevo, y ella tan linda quería ayudarme, que tierna y dulce es Kaoru dono, sukcho, reacciona Kenshin, hazla sentir mejor, no, habla con ella, no primero tienes que hablar con Enishi, ya se, mejor dejare de hablar como tonto conmigo mismo y aprovechare para hacer el desayuno con ella, eso es, ay Kami, pero no se como hago para parecer normal cuando por dentro estoy loco por ella, muriéndome por abrazarla, besarla y decirle cuanto la amo, como he sido tan idiota como para hacerla sufrir tanto, debí de reaccionar antes…

-¡Kenshin!!

- Eh oro, gomen ne, Kaoru dono, estaba… ya se, por que no me ayuda y preparamos juntos el desayuno, si no le molesta.

Kaoru abrió los ojos y dibujo una gran sonrisa en sus labios. – Claro, eso suena grandioso, ¿que hago primero, Kenshin?

Kenshin sonrió, con una gran sonrisa llena de satisfacción y alegría. – parece que comienzo a hacer las cosas bien.- pensó. – ¿puede quitar la corteza a las papas, onegai? Yo me encargare del tofu.

- Hai, esta bien, ahí voy.- dijo recogiéndose las mangas de su kimono.

Así los dos siguieron preparando el desayuno, cuando terminaron Kaoru tomo un tazón para llevarlo a la mesa, en eso vio como las manos de Kenshin se ponían sobre las de ella y lo miro a los ojos ruborizada.

- Kaoru dono… - Al verla así, su cabeza se quedo divagando y decidió no decirle lo que le iba a decir. – oro, este, yo, puedo llevar esto, si quiere puede esperar en la mesa a que le sirva. – dijo con sus mejillas un poco rosadas. se ve tan hermosa, y yo la estoy haciendo avergonzarse, demo, sus mejillas se ven preciosas cuando se ruboriza- pensó.

- No, Kenshin, terminare de ayudarte, yo llevare esto y tú me alcanzas en la mesa con lo demás, es todo, y no acepto un no por respuesta. – dijo frunciendo el ceño, luego se fue a la mesa y Kenshin la siguió.

- ah.- suspiro.- creo que no pude hablar con ella, no pude evitar perderme en sus ojos azules tan claros, como el cielo, tan profundos como el mar, y tan hermosos como ella.

El desayuno transcurrió igual, entre risas y juegos, y cuando todos terminaron, algunos siguieron discutiendo en la mesa, Enishi se fue, se sentó en una de las columnas del pasillo y Kenshin fue tras el.

CONTINUARA…

NdA: Bueno eso fue todo de mi parte por ahora n.nU como lo había prometido por tardarme tanto y dejar un capitulo tan corto en seguida subí el siguiente y me tardare menos para revisar y corregir el siguiente, gracias a todos por leer y espero que me puedan dejar sus comentarios dudas sugerencias criticas o lo que sea será bien recibido todo sea por crecer como escritora n.n que estén bien, ja nee!