Arigatô Watsuki-senpai por crear tan maravillosos personajes…
Y arigatô gousaimasu por leer esta historia de fan y para fans…
Espero que me puedan dejar sus comentarios o lo que quieran…
Y si por si les es de ayuda los significados de las palabras en japonés están en seguida de la palabra entre paréntesis… lo que piensan los personajes ira en cursiva y entre comillas "" y finalmente NdA son mis notas de autora, bueno creo que eso es todo así que ire al grano n.nU y he aquí el capitulo…
Capitulo XII (12):"Confesión."
Kenshin estaba desesperado, no sabia que hacer, por donde huir, de su mente que lo atormentaba, su conciencia, una parte de su mente le decía que era mejor dejarla libre, pero otra le decía que se arrepentiría el resto de su vida, y así era, nunca podría ser feliz lejos de ella pero si de eso dependía que ella estuviera bien, que mas daba quien se sacrificara, pero eso si lo tenia claro, no la dejaría en brazos de nadie que no fuera apto para complacer por lo menos algunas de sus necesidades, y era la oportunidad perfecta, si esperaba mas tiempo su cabeza lo iba a matar de angustia… Camino por el pasillo del dojo, y ahí estaba, frente a el sentado bajo una gran columna. - Enishi… - lo llamo mientras se sentaba junto a el, quien solo le lanzo una mirada extraña de incredulidad. - Veras…- comenzó. – Yo… tengo algo muy importante que preguntarte, pero no quiero que lo tomes mal… - En eso, rápidos pasos comenzaron a escucharse y terminaron en la espalda del pelirrojo con un pequeño par de brazos alrededor de su cuello.
- Ken onii-san (Hermano)
- ¡Oro!
- Ayame, Susume, vengan a desayunar. – llamo Kaoru
- Kaoru nee-chan, (Hermana) ya vamos.
Y dicho esto, las niñas corrieron a desayunar dejando a los jóvenes solos.
(NdA: Listo, no soporto más, . tengo que escribir lo que quiero escribir XP ánimo Kenshin jo.)
- Enishi, yo… - Atino el pelirrojo…
- ¡Kenshin! – Se escucho de pronto el llamado tan peculiar…
- ¡Oroo! ¿Que desea Kaoru-dono? – El ex rurouni no podía negarle nada a esa voz…
- Necesito que me ayudes, ¿podrías preparar algo para comer? Tengo que salir.
- claro Kaoru-dono, Esta bien, ah, Kaoru-dono se puede saber a don… de… kuso (maldición).
(NdA: será mejor esperar un poco, alguien tiene que hacer algo, ayuden a Kenshin onegai (por favor) XD para dejar de hacer suspenso n.nU)
Cuando Kenshin iba a preguntarle a donde iría, dio la vuelta y ella ya había salido, cuando volvió a voltear escucho una voz que entraba a la cocina.
- Así que, tu plan no funciono.
- EH AH, ORO, ¿que haces aquí, Sano?
- No nada, pero dime, ¿no crees que seria mejor hablar con ella? – Sanosuke ya tenia experiencia en interrogar a Kenshin, con tanto tiempo cerca de el… lo conocía muy bien…
- Eh co-como… ¿de qué hablas? – Aun que el pelirrojo nunca daba su brazo a torcer con respecto a su sinceridad, como siempre prefería guardarse sus problemas para el…
- ¿Ya te has decidido no? – Insistía sano interrogante…
- ¿EH?
- No cambias Kenshin, deja de ser un idiota, deja de pensar, solo actúa con el corazón y todo estará bien, deja de involucrar a otras personas en tus asuntos. – Dijo el luchador comenzando a perder la paciencia, ese baka (tonto) si que lo sacaba de quicio…
(NdA: aun así no deja de ser lindo, es perfecto como sea ¿no? n/n)
- Pero sano, yo… - "este es mi limite, tengo que dejar de avergonzarme, esto me dará valor, además será buena la ayuda de alguien, en especial de Sano" - pensó. - necesito saber, estar seguro de que es lo que ocurriría si yo…
- Dejar a Kaoru en manos de Enishi… y que tal si ella no quiere eso Kenshin! – replico el luchador.
- Yo… eso me daría más confianza… - dijo con melancolía.
Sano se dirigió al pasillo y se sentó a pensar, tenia una nueva misión. Ayudaría el plan anterior donde los demás ayudaban? Tal vez podía aceptar ayuda de Enishi, tenia que comunicar a los demás el nuevo plan.
– ya tenemos un nuevo plan para hacer reaccionar a Kenshin! Yahiko, comadreja… pero. - se detuvo a pensar… - "Kenshin me iba a decir sin temor lo que siente por jo-chan? Realmente se iba a abrir así de fácil, que debo hacer, esto es un avance, pero, y si se da cuenta de que los demás se involucraron en esto y regresa su temor, baka, ya me las arreglare, pero Kaoru… y tu, tienen que ser felices, antes de que algo mas los… no, ja no creo que algo los separe, pero por si las dudas, necesitan un empujoncito, ahí va cupi-Sano… por Kami-sama, estoy loco, espero que por lo menos sirva de algo."
Mientras tanto… Kaoru estaba en el Akabeko con tae.
- Aquí tienes tu te, Kaoru, oh por dios, que te sucede amiga, ¿problemas con Ken-san? ¿Que es lo que ocurre ahora?
- Eh ah yo, na-nada Tae solo, ¿que pensarías si la persona que amas te hiciera a un lado?
- ¿Cómo?- Dijo Tae boquiabierta y con los ojos como platos. – No me digas que Ken san…
- eh no, no, no es de Kenshin de quien hablo.- dijo Kaoru haciendo aspavientos con las manos negativamente.
- Menos mal amiga, por que Ken-san seria un tonto si dejara escapar a una joven como tu, y ya se lo he dicho hasta el cansancio.- dijo Tae en voz baja lo ultimo.
- ¿Qué?- pregunto Kaoru intrigada.
- Oh nada yo no he dicho nada.- dijo la dueña del akabeko con su natural sonrisa de siempre.
- Muy bien.- dijo la pelinegra de ojos azules levantándose.- entonces, creo que ya me voy, Salí para lanzar una moneda al… - abrió los ojos. - "hable demasiado, pensar que casi le digo a Tae que prácticamente pediré un deseo al pozo, seguramente habría imaginado sobre que era, y conociéndola, segurito se lo informaría a Kenshin, aun que no creo que eso tenga efecto alguno." – pensó, mientras alguien la llamaba.
- Kaoru, amiga, ¿Qué decías? En que piensas. - "y para que pregunto, si ya se la respuesta." – pensó Tae
- Oh nada, en nada, solo que ya me tengo que ir, salí a caminar, así que daré un paseo, antes de que los demás se preocupen por tardarme, te veo luego Tae.- dijo apresurada y se hecho a correr hasta salir del akabeko, para luego ir al poso a orar un poco…
- gambare (Buena suerte), Kaoru... - dijo Tae echándole porras con mucho animo.
Kaoru caminaba por las calles de Tokyo pensando en su deseo… - Una vez mas, deseo que Kenshin se de cuenta de mis sentimientos y que se acerque un poco mas a mi. - dijo lanzando una moneda al pozo, para después cerrar sus ojos y pedir con esperanza su deseo. – "que me vea como una mujer, y me acepte, y me quiera como yo a el, se que soy egoísta pero mi corazón amenaza con despedazarse cada vez que lo siento tan distante a mi… Kenshin… Soy tan egoísta que deseo con todas mis fuerzas verte feliz pero, creo que no podría dejarte partir, no de nuevo, no soportaría perderte, moriría de tristeza, por que te amo, si eso sucediera me iría lejos, me alejaría de ti lo más pronto posible".- pensó mientras caminaba, y en su ojo derecho, una lagrima escurridiza resbalo por su mejilla al imaginarlo, rápidamente la limpio, y siguió su camino, pero no se había dado cuenta de que algunas personas la seguían.
- ¡Kaoru!
- ¡Que ocurre! ¿Que te sucede, has visto algo?
- creo, que Kaoru esta llorando.
- Vaya, eso es grave.
- ¿Qué les pasa? No entiendo nada, y muévanse que no veo, además no olviden que sigo aquí, infórmenme también.
- Oh lo siento, pero estoy demasiado ocupada observando la calle vacía, ¿quiere que le haga un informe detallado jefe? – Dijo con sarcasmo la joven de cabello largo amarrado en una larga trenza y vestimenta demasiado inusual.- además se supone que deberías de seguir la fase 2 que te indico el cabeza de gallo.
- Cállate comadreja, si estoy aquí es por que ya lo he hecho ¿que no vez? No soy tonto. - dijo con frustración el pequeño estudiante del dojo Kamiya.
- Claro que lo eres, solo hiciste al fin algo bien mocoso, aun así, debiste haberte quedado a vigilar el dojo.- dijo la "comadreja".
- Bien, bien, ya basta, no se distraigan, tenemos que seguirla para que el plan funcione. – Decía "Cupi-sano" atento a que su plan marchara como debía de ser…
- Funcionara, por que yo vigilare que así sea. – dijo la doctora en tono arrogante.
- ¿¡como?! ¿Que haces aquí? Kitsune… tienes razón comadreja, no debiste, ¡para que la trajiste aquí, Yahiko-CHAN!! – se quejo el "Tori atama"…
- No es mi problema, ya la conoces, ella me siguió. – Se defendió Yahiko-"chan"
- Aho (tonto), deberías dar gracias… tu estupido plan va a funcionar por que desde ahora yo lo supervisare, tori atama.
- Ya basta, tranquilícense.- llamo Misao.- Kaoru ya casi llega al sitio, Sanosuke, Megumi, vigilen desde aquí, yo tratare de acercarme a donde pueda escuchar y Yahiko se encargara de las emergencias, debes estar pendiente si doy señal de necesitarte iras al frente. ¡¿Listos?!
- De acuerdo.- dijeron todos extrañamente al unísono…
- Ah- suspiro la joven pelinegra al cerrar sus ojos pensativa. - tantos recuerdos vienen a mi en este lugar, tantas sensaciones, algunas de alegría, tristeza, dolor, felicidad, solo hace falta algo…
El sol se ocultaba mientras ella estaba sumida en sus pensamientos, cuando menos pensó la luna ya hacia su aparición en el cielo azul, y las luciérnagas comenzaban a lucir sus hermosas luces que alumbraban el lugar.- justo como aquella vez.- dijo en un suspiro, al recordar la noche en la que el le dijo adiós. Puso su puño sobre su pecho, donde debía estar su corazón, punzante, latía cada vez mas fuerte, en eso, escucho una voz…
- Que luciérnagas mas hermosas…
Mientras tanto, en un rincón escondido y alejado, el grupo causante de esto vigilaba su plan…
- ¡Perfecto! ¡Ya llego!! – dijo la joven kunoichi onniwabanshu.
- ¡Ahí esta!! Todo esta saliendo bien. - Alardeaba eufórico Sanosuke.
La joven Kendoka estaba sorprendida. – "Esa voz…"- pensó, y por acto reflejo, se dio la vuelta hacia donde creía haber escuchado la voz.- ¡Kenshin!!- grito, y después de unos segundos bajo la mirada pensando que eso tan solo había sido producto de su imaginación, y de la profundidad que tenia su mente en sus recuerdos, por lo que volteo de nuevo la mirada hacia el río, y de nuevo lo escucho…
- Kaoru-dono…
- Kenshin. - lo llamo para asegurase de que no era su imaginación.- 0.0 ¿de javu? Debo estar soñando.- dijo sin darse cuenta con un dejo de tristeza y melancolía.
- Ja… - no pudo evitar sonreír. – no… yo no creo que esto sea un sueño… si lo fuera… Yo haría muchas otras cosas que por ahora no me atrevo. - Se acerco un poco mas a ella lentamente y le dijo… - Tampoco puede ser un de javu, por que hoy, no sucederá lo mismo que aquella vez, no volveré a cometer el mismo error de entonces, Kaoru dono… Kaoru, yo, quiero decir, quiero decir-te… decirte que… siento todo el mal que te he hecho, las veces que has llorado, las veces que te has preocupado por mi, las veces que te he causado problemas y tristezas, todo lo siento, y a la vez, quiero darte las gracias, por tus lagrimas, tus preocupaciones, tus risas…
- Kenshin… pero, por que me dices todo esto, ¿Hay algún problema? No me digas que… - dijo sollozando, con la mirada al suelo, justo como la ocasión en que el se despidió de ella y se marcho a Kyoto… - no me digas que te vas de nuevo y que me dejaras sola, por que no lo permitiría ¿me escuchas? No, nunca permitiré que te hagas daño, y no te desharás de mi por que yo te vigilare, tratare, haré todo lo que pueda, hasta lo imposible para que tu seas feliz, incluso… si tengo que sacrificarme.
El se giro, hasta quedar frente a ella con una sonrisa y un brillo especial en sus ojos violetas, y la miro a los ojos. - Kaoru, créeme, no permitiré que hagas eso.
Ella abrió los ojos, sorprendida, ¿que quería decir con eso?
Mientras tanto en el dojo Kamiya…
- Eres un cabeza hueca, no debimos haberlos dejado solos aun, era muy pronto, que tal si ese baka no se anima a decirle nada, y yo ya no soporto las consecuencias de eso. – dijo el mejor estudiante del estilo Kamiya Kasshin Ryu.
- Calma Yahiko, hicimos un buen trabajo, Yahiko, llevaste a Kenshin al lugar indicado, Misao, mantuviste a Kaoru en el camino correcto, Megumi superviso a Yahiko, y yo organice el plan ja no podía fallar, estoy seguro que funcionara y tus problemas terminaran, y los de ellos, chicos, cumplieron su misión.- dijo "el cabeza de pollo". – Solo espero que ella este bien, no debería habernos ayudado… tonta, se hubiera alejado de esto, que le gusta sufrir. Espero que no le haya afectado mucho, maldición, soy un baka, si eso me preocupa que hago aquí, iré a buscarla… Bien, ahora estén pendientes, esperen a que ellos regresen y me llaman ¿de acuerdo?
- Esta bien, que Yahiko se encargue de eso, iré a contarle a Aoshi de el rotundo Éxito que tuvimos en la misión, y luego esperare con ansias a una eufórica Kaoru que seguramente me contara todo lo que Himura le dijo ja, ja, ja.- dijo la joven "Okashira" del grupo "onni" mientras se ponía de pie y caminaba fuera de la cocina llena de alegría por su amiga.
- Todo estará bien. – Suspiro con una sonrisa.- "que bien por la busu." - pensó Yahiko.- ambos se merecen ser felices y estar juntos al fin. Después de todo, cuando le dije el por que Kaoru había salido, no dudo en salir a buscarla ja, ja.
Flash Back…
- Kenshin, ¿no ha llegado la busu?
- No, y seguramente si estuviera aquí te habría golpeado.- dijo el pelirrojo con su tradicional sonrisa.
- si, pero me preocupa, hace tiempo que salio.
- Ja – rió Kenshin.
- ¿Que? ¿De que te ríes? – pregunto Yahiko un poco molesto.
- No es normal que Yahiko admita que se preocupa por la señorita Kaoru, debe ser por que ella no esta, o me equivoco.
- De hecho no, y no le digas nada o tal vez se ponga empalagosa conmigo, Kya, ni siquiera lo quiero imaginar.
- ja, ja, ja descuida, no debe tardar.
- ¿Sabes a donde fue?
- Em, no, en realidad no.- dijo Kenshin, pensativo.
- pero esta mañana estaba leyendo una carta, y después de eso salio, y aun no ha regresado, no creerás que es de… un hombre… ¿verdad?
- Nop, no lo creo Yahiko, Kaoru dono no saldría por ahí así sin avisar, menos en esa situación.
- Y en caso de que esa fuera la razón, dime, ¿no te da curiosidad por saber?
- Oro, por Kami-sama, ¡y si la razón es por alguno de mis enemigos de nuevo!! ¡¿Y si le paso algo malo?!
- No, olvídalo, no lo creo, ya lo sabríamos, las malas noticias son las primeras en saberse, en fin, voy a mi habitación, estoy un poco cansado, aun es muy temprano.- dijo el pequeño Yahiko saliendo de la cocina, se detuvo a observar a Kenshin, cuando lo hizo, una sonrisa de victoria se dibujo en su rostro, al ver a un Kenshin apresurado salir de la cocina corriendo lo mas rápido que podían sus pies para encontrar a Kaoru. – ¡Funcionó! – grito con satisfacción.
Fin del Flash Back.
...
Continuara...
