Arigatô Watsuki-senpai por crear tan maravillosos personajes…

Arigatô a Mana por las ideas de su canción: "Tu me salvaste"…

Y arigatô gousaimasu por leer esta historia de fan y para fans…

Espero que me puedan dejar sus comentarios o lo que quieran…

Y si por si les es de ayuda los significados de las palabras en japonés están en seguida de la palabra entre paréntesis… lo que piensan los personajes ira en cursiva y entre comillas "" y finalmente NdA son mis notas de autora, bueno creo que eso es todo así que aquí les dejo el capitulo…

Capitulo XIII (13): "Tú me salvaste, Kaoru."

- Kaoru… hay algo, muy importante que tengo que decirte.

Kaoru no se podía creer lo que pasaba, se había imaginado muchas veces a Kenshin diciéndole toda clase de cosas, había soñado en incontables ocasiones que el le decía el tan esperado te amo, y después de tanto tiempo, tantos momentos juntos, esto es lo mas cercano a eso que le había dicho, ¿pero hacia donde iba? ¿Seria este el momento tan esperado? Casi recreaban el momento de su último adiós, su última despedida y había una esperanza en ella.- "será que Kenshin…" - y ¿de que se trata? Kenshin.

- Es algo que hable con Enishi hace poco tiempo.

Kaoru comenzaba a asustarse, Kenshin estaba serio, y sonaba preocupado, afligido. – dime. – le dijo al pelirrojo.

- Yo, por un momento pensé que, tú querías estar con Enishi.

- ¡¿QUE?! ¡¿Pero como pudiste pensar eso, Kenshin?! Yo jamás, jamás podría querer a alguien que no fuera…. Paro al darse cuenta de lo que iba a decir.

Kenshin lo tomo como un reproche y decidió continuar. – los celos… sentí muchos celos que se apoderaron de mi, y no pude, no quise permitirme ni pensar el dejarte ir, eres como el aire que necesito para poder vivir, sin ti no respiro, no pienso, no siento, no vivo. También sentí mucho miedo de perderte, no se que haría, si de nuevo perdiera mi vida, todo lo que tengo. Incluso ahora tengo miedo, de que algo mas me aleje de ti.

- Kenshin… - dijo Kaoru atónita, no podía creer que eso fuera real, pero tampoco podía decir una sola palabra, pensó que seria mejor esperar a que Kenshin la dejara hablar y después ya vería si estaba o no en un sueño, y como respondería a la situación.

- Kaoru dono… ¡La razón de todo esto eres tú! ¡La razón de mi vida, y mi felicidad, eres tú! Controlas todo lo que me sucede, mi vida mi ser

Eres lo mas importante que tengo en la vida, sin ti, no soy nada, nada tiene sentido, nada vale la pena.

Eres la luz que me ilumina y me aleja de la oscuridad de mi pasado, y mis temores.

Eres lo que me da fuerza para seguir viviendo y pensar en el futuro, la fuerza para caerme y enseguida levantarme.

Eres el ángel que me acompaña siempre que lo necesito, y que me ayuda cuando nadie puede hacerlo.

La única persona que ha podido devolverme la vida y la felicidad cuando lo creí todo perdido.

- Kenshin… - dijo la joven en un hilo de voz. No se lo podía creer.

Me salvaste Kaoru… Yo, sentí que había tocado fondo, no podía ni sabia como salir del abismo en el que me encontraba, no tenia a donde ir, no tenia hogar, familia, amigos, estaba totalmente solo, mi alma estaba destrozada, acababa de perder a quien mas amaba y yo fui quien lo ocasiono, no quería, no podía seguir viviendo, estaba perdido, perdido en el mundo, ahogado con el mar de sangre que había formado, me sentía pesado, no podía caminar y lo único que me importaba era redimirme, reparar todo el mal que había hecho. Y Kaoru dono, me ha salvado del infierno, volví a nacer, ese día, en el que por fin, una persona me ofreció su hogar, sin importarle mi pasado, y siempre me dio la bienvenida con una sonrisa sincera tan dulce que de verdad me hacia sentir que tenia un hogar. Cuando no creía en nada, ni en la felicidad, no creía que podía volver a disfrutar de la paz, o que dejaría de ser vagabundo, que podría tener amigos, familia, hogar, todo eso… volví a creer. Y en esos momentos, cuando estaban Alterados mis sentidos, vuelvo a ser battousai, no recuerdo que es reír, no soy el mismo, estaba deprimido, confundido, y no me quedaban ganas de vivir, pero nunca me pregunte por que, no tenia sentido, si ya sabia la respuesta, es lo que merezco, es lo que merece un hitokiri… Pero de nuevo, me has salvado, nunca me dejo solo, me demostró que battousai no soy yo, que pasara lo que pasara seguiría siendo Kenshin, y ese nombre, battousai, desde que la persona mas dulce se acerco a mi, ese nombre fue presentando cada vez menos problemas, y tu, seguiste a mi lado, ayudándome, apoyándome…

Y solo le puedo decir, gracias, Arigatô, con todo mi ser, mi alma y mi corazón, gracias por llegar a mi, doy gracias a Kami-sama por ponerla en mi camino, gracias, Kaoru dono, por estar aquí, después de todo este tiempo, a mi lado, yo jure, antes de llegar a usted, que era mi fin, y gracias por quererme así, por toda su ayuda, sus preocupaciones, sus cuidados, sus alegrías, sus muestras de cariño, no se, que haría sin ti.

Pensaba que no merecía todo eso, que en lugar de protegerla solo le traería problemas, y que debía alejarme, también pensé que era mejor si la protegía solo como su mejor amigo, solo quería ver su sonrisa cada día, disfrutar de su calida bienvenida, el divertido tiempo que pasamos, ver sus profundos ojos, escuchar su hermosa voz que es como el coro de los ángeles, pues es de uno de ellos, que ha caído del cielo sin darse cuenta, y se ha dedicado a ayudar, a estar conmigo, pero solo quiero verla feliz pues es lo que el ángel que me ha acogido y siempre me ha llevado bajo sus alas, es lo que merece, felicidad, pero nunca pensé que seria tan egoísta, de no poder resistir el verla lejos de mi, soy tan mal agradecido que no puedo ver a la persona que me salvo, en los brazos de otro, aun siendo incapaz de juzgarlo y mucho menos superarlo.

Desde que te vi por primera vez, tu sorpresa al escucharme decirte que me quedaría en tu casa, el día que jin eh te aparto de mi, y te condeno a la muerte, no me importo volver a ser un hitokiri, solo quería que tu estuvieras bien, pero eres tan fuerte, que pudiste liberarte y decir mi nombre, salvándome de nuevo, solo para que no manchara mi espada y mis manos de sangre, solo pude correr hacia ti, y verificar que no era un sueño, estabas bien, gracias al cielo, todo estaba bien de nuevo.

Tú, después de eso seguiste, al pendiente de mí, mostrándome que te importaba.

Después creí que te iban a apartar de mi para siempre llevándote lejos en un barco, no lo pude resistir, y solo esperaba que los amigos en los que confié, cuidaran de ti, y yo, condenado a muerte, solo pensaba en ti, en pasar esos momentos contigo, pero todo dio un giro, y al verte de nuevo, me sorprendiste, y mis ojos volvieron a iluminarse, la paz y la felicidad volvieron a mi cuerpo y yo regrese, de nuevo a casa.

Luego, me sentí mal, por convertirme de nuevo en battousai, cuando ni siquiera tu voz pudo alcanzarme, tu intentaste detenerme, pero no quería que salieras lastimada, intentaste protegerme, pero ya estaba perdido, derramaste tus lagrimas, rogando por un milagro, y la pelea, se detuvo, pero con una nueva noticia, y tenia que partir, de nuevo, dejar todo lo que había tenido, tu no querías, no puedo permitirlo dijiste, pero yo, tenia que hacerlo, mi deber era proteger a la gente de mi país, gente como tu, pero no querías dejarme ir, por ambos, y aunque fue lo mas difícil para mi, tuve que alejarme de ti, pero no pude hacerlo sin verte de nuevo una vez mas, sin decirte lo que sentía, y al ver caer las lagrimas por tus mejillas, no pude mas, tuve que alejarme, si hubiera estado contigo mas tiempo, no habría podido irme, y al emprender mi viaje, solo pensaba en ti, en el sueño, que hiciste realidad, al verte ahí, frente a la puerta, tenia ganas de abrazarte pero no podía, estaba feliz, pero tenia que mostrarme distante y alejarte de mi, del peligro, pero mi maestro me lo dijo, tenia que seguir, o tu sufrirías mas, y no podía esperar hasta verte de nuevo, ver esa hermosa y calida sonrisa tan sincera, inocente, pura y llena de ternura… Siento haberte preocupado… te dije, y tu solo pudiste seguir sonriendo, pero estabas preocupada, me dijiste esa mañana, en que me alcanzaste en el tejado y yo coloque mi mano sobre la tuya, después llegaron los demás, y tuve que irme, y preocupada me hiciste prometer que regresaríamos juntos a Tokyo, a casa. En medio de la batalla, me entere que estabas en peligro, tu y los demás del Aoiya, trate de apresurarme para correr a ayudarte, y en medio del camino, escuche tu voz, eso me tranquilizo, sentí que estabas bien, y así era, solo me quedaba seguir, y eso hice, pero casi muero y pensé en dejarme morir, pues había cumplido mi deber, pero tu dulce imagen llorando por mi partida paso por mi mente, escuche consejos de mi maestro… ¡Tengo que vivir! … Pensé, y recordé nuestra promesa, y tu dulce mirada, tus bellos ojos azules como el cielo, que expresaban amor. Me levante y seguí, mi deseo de vivir era mas fuerte que cualquier cosa, y solo pensé en regresar, y lo logre, gracias a ti, pero me sentía extraño, Y tu, parecías entrar en mis pensamientos y me diste la bienvenida, de nuevo, con esa calida sonrisa que no puedo resistir, estaba de nuevo en casa.

Luego, cuando me pediste que pescara algo para cenar, y no pude, te vi y pensé, en muchas cosas, lo afortunado que era por tenerte y lo mucho que debía cuidarte, gracias a un samurai que me dijo, sobre la luciérnaga que nos acompaño ese día, que me despedí de ti, la luciérnaga del deseo… un hombre encuentra a la mujer de sus sueños una sola vez en la vida… me dijo, por eso quise disfrutar el tiempo que pasaba contigo en el dojo.

Luego pensaste que me quería casar contigo pero no estaba listo, me sentí terrible pero me perdonaste y aceptaste lo único que pude darte, un ramo de flores, que me hizo sentir un poco mejor, al ver tu sonrisa de nuevo, todo estaba bien.

Y después, cuando todo era oscuridad, me cuidaste, y siempre me llevaste de tu mano, y al poder ver, de nuevo, me lleno de alegría poder ver tu rostro sonreír de nuevo.

Esa ocasión, en que casi mueres, solo me importaba salvarte, arriesgaste tu vida por mi recibiendo el ataque que a mi dirigieron, no volví a sonreír hasta verte a salvo.

Lo peor, fue cuando de nuevo, vi la amenaza de mi pasado, Enishi, me soñé en el infierno, y te vi ahí, quise sacarte, y desperté gritando. Después, en la batalla cuando el menciono que me quitaría lo mas importante, supe que eras tu y tuve que levantarme, no podía dejar que te hiciera daño, pero no lo pude permitir, y cuando corrí esperando que nada te hubiera sucedido, encontré una Kaoru atravesada por una espada, sangrando, y mi mundo se vino abajo, no pude proteger lo que mas quería, sin pensarlo lo dije derramando por segunda vez en mi vida lagrimas saladas que no se detenían, no pude quedarme en el dojo, sin ti no tenia sentido, quise morir, y me abandone en un lugar donde mis amigos quisieron rescatarme pero yo no quise, pero tuve que levantarme, algo me lo dijo, y me encontré después de salvar a yahiko, en un sueño… vi a tomoe, y me sentí feliz por que me sonrió después de tanto tiempo, pero desperté, no hubiera querido hacerlo, pero me dijo que alguien mas me estaba esperando, fui por ti, y al verte de nuevo, tuve fuerzas para seguir, y cuando al fin regresamos, mi mundo estaba completo mi felicidad, pero no pude prever que estaría celoso, como hoy.

Ni siquiera tengo algo que ofrecerte, solo te puedo jurar, que jamás te haré llorar, nunca mas me perdonare darte un sufrimiento o una preocupación mas, siempre estaré atento a lo que necesites y ahí estaré para ti, siempre podrás estar segura de que tienes mi corazón en tus manos, mi ser a tus pies, mi alma a tu entera disposición, todo mi tiempo, mi atención, mi amor, son tuyos. Tú, has sanado todo mi pesar, con tu amor, me salvaste del infierno, que vivía. Tomoe, fue mi funda, y yo rompí esa funda, ese dolor me persiguió durante años, nadie podrá ocupar el lugar de tomoe, pero, creo que alguien puede llegar a ocupar un lugar mejor, al que nadie ha llegado, nunca… Quiero formar un nuevo futuro con tigo kaoru, Quero hacerte feliz, Tomoe era la persona mas linda que haya conocido, seguro esta feliz con kyosato en algún lugar, ahora, quiero, necesito ser feliz con la mujer mas hermosa que ha llegado a mi vida y la ha salvado haciéndome el hombre mas feliz del mundo. Aun que, aun hay algo que quisiera tener, algo que me falta para ser feliz, hay una hermosa mujer posada frente a mis ojos, y quisiera que me hablara, y me dijera, esas palabras que hacen que mi corazón de un vuelco.

Kaoru estaba roja como un tomate, sentía que sus mejillas estallarían.- Kenshin… - sus ojos se inundaban, sus piernas temblaban y su cabeza daba vueltas, quería abrazarlo, besarlo, decirle que lo correspondía desde siempre, pero aun se creía en un sueño, después de tanto imaginarlo, no soporto, no pudo evitar sentirse mal, dudar, de pronto sus ojos se cerraron, y se dejo caer en los brazos de Kenshin, quien la cargo, preocupado y muy asustado, corrió a toda prisa hacia el dojo, y ya que todos se habían ido a dormir la recostó en el Futón de su habitación, y toco su frente. – Tiene fiebre.- dijo alarmado el hermoso pelirrojo, fue a buscar algunas frazadas pequeñas, las humedeció y regreso a la habitación… Abrió el shoji y se arrodillo a su lado, coloco las frazadas en su frente y comenzó a acariciar sus mejillas.- descansa preciosa, mañana te sentirás mejor, y espero que aun puedas decirme algunas de las palabras que espero ansioso escuchar de tus labios rojos. – Dijo delineándolos con su dedo pulgar mientras mantenía la mano en su mejilla.- haré las cosas bien, como deben de ser, te lo prometo, mi vida. – dijo quedándose dormido.

En la mañana siguiente, Kenshin despertó primero, vio a Kaoru y toco su frente. – Gracias al cielo, ya esta mejor, que alivio, me alegra tanto.- se quedo mirándola fijamente unos minutos. – es tan hermosa, cada instante que la veo, la noto mas linda y me enloquece mas, al punto de no querer alejarme de ella nunca, ni un solo centímetro. – se acerco lentamente a su rostro y mirando sus labios, se dirigió a su mejilla y la beso, muy cerca de los labios, se levanto y antes de salir, la miro de nuevo y sin pensar mas, se fue a la cocina para preparar el desayuno.

Kaoru fue la segunda en despertar, se dio cuenta de que estaba en su habitación y recordó todo lo sucedido antes de su desmayo. – hontouni (de verdad), fue un sueño…

Mientras tanto en una oscura y solitaria habitación, el habría los ojos, cruzo sus brazos bajo su cabeza para recargarse usándolos como almohadas, y pensó mirando al techo. – ¿que estará haciendo ahora, como se sentirá, después de lo que sucedió ayer, se desapareció, anoche, Salí del dojo para ir a buscarla, pero no lo considere una buena idea, pensé que era mejor dejarla sola, pero, ahora, tengo que verla, podré ayudarla, como? - miles de preguntas pasaban por su cabeza y ninguna respuesta, solo se le ocurrió levantarse e ir a verla. Se levanto y salio a caminar por la calle.- hm, parece que necesito que alguien me revise.- dijo mirando su mano, y apretándola en puño, Ahora.- dijo levantando la mirada.- Ahora a la clínica Oguni…

Kenshin se dirigía a la cocina, cuando vio a un somnoliento Yahiko dormido sobre la mesa…

- Yahiko! – le dijo preocupado, haciendo que este se despertara.

- Kenshin,- dijo abriendo los ojos despacio para que no le molestara la luz del sol. – ¿A que hora llegaste?

- No lo se, pero, ¿por que estabas dormido aquí? ¿Misao dono te molesto? – bromeo sonriendo para después abrir los ojos. - ¿Ella y Aoshi siguen dormidos?

- No, No lo se. - "demonios" – Pensaba Yahiko. – "Por estar esperando a que ellos llegaran ni me di cuenta de lo que paso, espero que Misao se haya dado cuenta, despierta pronto maldita comadreja."

Y como por arte de magia, los interrumpieron el cubito de hielo y la comadreja…

- Buenos días, aaah.- dijo Misao estirando los brazos y bostezando con Aoshi tras de ella como siempre. – Himura, ¿ya esta el desayuno? Tengo algo de hambre.

– Que desvergonzada comadreja.

– Cállate mocoso, no me digas que tú aun tienes sueño, eres un perezoso.

– Basta, ya basta, tranquilícense, pronto estará listo el desayuno. "De todas formas a eso venia, solo que me gustaría haber visto a Kaoru despertar, pero que digo, ni siquiera se como va a reaccionar a lo que le dije ayer, pero me pone muy nervioso." – tembló. – "me tensa pensar en lo que le paso ayer cuando le confesé lo que sentía por ella, soy un idiota, si ya no me quiere es por que yo la he alejado de mi, que haré, que haré." - Se pensaba mientras daba pasos lentos y tortuosos hacia la cocina. Así se decidió a preparar el desayuno, cuando este estaba listo, busco a cierta persona en la mesa, pero no estaba, lo que lo hizo preocuparse… - etto, creo que Kaoru dono no se ha levantado aun, así que iré a decirle que el desayuno esta listo. – dijo levantándose hacia la habitación de Kaoru dejando a todos un poco sorprendidos en la mesa…

- Oe (Hey), Misao, ¿sabes donde estuvo Kenshin anoche? – pregunto Yahiko curioso.

- ¿Por qué? ¿Acaso estuvo haciendo cosas indebidas? Nunca creí que Himura…

- ¡No! No lo digo por eso, ¬¬ ¿Cosas indebidas? que mal pensada, Kenshin durmió aquí en el dojo pero no me di cuenta de cuando llego.

- Ahora que lo dicen, creo que no durmió en su habitación. – Por algún milagro del cielo Aoshi decidió hablar (al fin)…

- Cierto, entonces…

- Durmió en la habitación de Kaoru, eso es, cuando me despertó, venia de esa dirección, solo puede significar que…

- ¡El plan dio resultado!! – grito la mas eufórica de todos contenta por su amiga…

Después de haber llegado a esa conclusión, se quedaron celebrando sin saber lo que en realidad sucedió…

Kenshin se dirigía hacia la habitación de Kaoru, casi llegaba cuando la vio sentada al lado de una de las columnas, se acerco a ella lentamente, y al ver que esta no hacia nada al escuchar sus pasos cerca, se puso de frente a ella y confirmo que estaba dormida, giro y camino hacia delante, mirando al cielo y pensó en todo lo sucedido a lo largo de sus años como rurouni…

- Peleamos por proteger, lo que nuestros ojos ven, y lo que a simple vista no, pero es evidente, y siempre ha estado allí, la felicidad, las sonrisas y… - Kaoru dono, dijo sorprendido, al dar la vuelta de nuevo y ver que ella estaba ahora despierta, ahí, sentada mirándolo, con una sonrisa, llena de alegría.

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Continuara…

Agradecimiento especial...

Mei Fanel...

Hola arigato gousaimasu, Mei Fanel!! n.n disculpa la demora tratare de no tardar en actualizar… n.n se me estaba olvidando subir un Cáp. Que ya tenia listo pero vi tu review y me anime a subirlo en seguida! a la 1 a.m. n.nU ja, ja me agrado mucho leerlo y bueno ya vez que al fin Kenshin si tuvo el valor suficiente para confesarle todo a Kaoru y vaya que me gusto la idea de alargar la confesión (creo que no se noto xD) n/./nU solo que ahora ella creyó que estaba soñando u.uU pero todo se arreglara el próximo Cáp. Je, je n.nU SI!! Tienes razón, muchísima razón!! A veces si me desespera por pensar que su pasado puede afectar cuando a Kaoru ni si quiera le gusta darle demasiada importancia u.u pero creo que esa imagen de Kenshin ya se me había quedado grabada --.-- a veces si se pasa de tontito no? n.nU pero en fin es hombre ja, ja, ja, ja si, con razón todo el mundo le pega tanto ja, ja, sin embargo así es simplemente perfecto n.nU ja, ja así muchas chicas lo amamos y créeme que te entiendo TT—TT yo también quiero un hombre así como el aun que no sea pelirrojo y no tenga esos ojos hermosos! ¬… n.nU con que sea divertido y lindo como el me conformo ja, ja sii bueno creo que estaré mas atenta con este fic por que es el único que me falta por terminar y tengo algunos capítulos pero me falta re leerlos y editarlos (por eso de corregir fallas n.nU) ja, ja si ya me ha pasado eso pero me alegra que te haya gustado el capitulo anterior y que sigas leyendo este fic y que me hayas dejado tu review que gracias a el se me ocurrió subir el Cáp. en cuanto lo leí n.nU espero que este capitulo también te haya gustado y que sigas leyendo los que faltan n.n Arigatô! Que estés bien! bai baii