Antes que nada, reitero que los personajes de Rurouni Kenshin pertenecen a Nobuhiro Watsuki-san y no a mi xD yo solo los uso por fans y para fans, sin fines de lucro, puro entretenimiento, muchas gracias de antemano por pasarse por aqui a leer este fanfic.. despues de años sin actualizar, (me disculpo por eso, gomennasai), que ya le faltan como dos capitulos, 3 cuando mucho, pero en fin, espero que les agrade el cap.

Capitulo XIV [14]: "Yume…"

- Kenshin. – dijo levantándose, al mismo tiempo que el caminaba hacia ella, también con una gran sonrisa en su rostro y un brillo en sus ojos que iluminaban la luz del sol.

- "me corresponderá." - pensó con alegría al verla. Se acerco a ella y la tomo de los hombros, pero se asusto, y volvió a dudar al ver la cara de ella, estaba sorprendida… - ¿Que sucede, Kaoru dono? – le dijo preocupado. - ¿Se siente mal de nuevo?

- no, Kenshin, no es nada, es solo que, hoy desperté y recordé un sueño que tuve, por un momento pensé que era real, pero creo que no lo fue, ¿ne?

Kenshin toco su frente de nuevo. – ¿Aun se siente mal? no tiene fiebre…

- ¿aun? No recuerdo haberme sentido mal,

- Pero Kaoru dono, ayer, se desmayo cuando…

- ¿Cuándo? – Kaoru recordó, y abrió los ojos. – entonces no… no fue un sueño, dime Kenshin ¿que paso ayer? Dime, no te preocupes, estoy bien, no he perdido la memoria, pero estoy algo confundida y necesito que me ayudes, por favor, dime que sucedió ayer antes de que me desmayara, por favor.

Kenshin bajó la mirada, era difícil y tendría que volverlo a decir, cuando recordó lo que la joven pelinegra había dicho…

- Kaoru dono.- la miró a los ojos.- ¿como era su sueño? ¿Recuerda todo lo que le dije en el?

- Kaoru se sorprendió aun mas.- ¿sabes que el sueño fue sobre ti? Y que me dijiste… - sus ojos comenzaron a ponerse llorosos.- entonces tu… - cubrió su boca con sus manos.

Kenshin se sintió feliz, tenía la esperanza de que ella aun lo quisiera suspiro con una sonrisa en su rostro.- ¿Recuerda?

- Si.- dijo la joven con una sonrisa y lagrimas en sus ojos. – fue un hermoso sueño.

- No.- dijo el pelirrojo secando sus lágrimas con su dedo. – No fue un sueño, es lo que en realidad pienso y siento, todo era verdad, todo lo siento, desde lo más profundo de mi alma, Kaoru, te amo.

- Kenshin.- sollozó Kaoru, mientras se lanzaba hacia sus brazos y le decía al oído.- no sabes, lo mucho que espere este momento, lo mucho que desee escuchar esas palabras salir de tu boca, lo mucho que me dolía pensar que eso jamás pasaría, lo mucho que me hace feliz que esto sea verdad, y sobre todo, no sabes, lo mucho que te quiero, Kenshin, yo también te amo, desde la primera vez que te vi, Te amo, con todo mi corazón.

Kenshin la separo de el, hasta quedar frente a frente, Kaoru pudo ver el brillo en los llorosos ojos de Kenshin.- lo siento, perdón por todo, lamento haberle hecho tanto daño Kaoru dono, le prometo que jamás le haré sufrir y te protegeré de todo, el miedo ya no me detendrá nunca, por que tu estarás conmigo, gracias por todo, Kaoru, te amo con todas mis fuerzas.

La tomo de la cintura y la acerco a el, haciendo que bajara del pasillo y quedaran aun mas cerca, y el tomara mas altura, tomo su rostro entre sus manos, cerro los ojos y se aproximo mas y mas, hasta dar con sus labios, Kaoru se sorprendió y luego cerro los ojos y se limito a dejarse llevar por aquella sensación tan agradable que el le daba, en ese momento que tanto había esperado, soñado.

Se separaron y después de unos segundos, ambos sonrieron con un brillo en sus ojos y Kaoru rodeo el cuello de Kenshin con sus brazos, inclino la cabeza hacia arriba y beso tiernamente los labios de Kenshin, quien fue esta vez el sorprendido y después también se dejo llevar abrazando su cintura con más fuerza.

Te amo Kenshin, y nunca dejare de hacerlo, ahora, te pido un favor ¿si?

Kenshin abrió los ojos.- ¿cual?

- No me despiertes, quédate aquí conmigo.

- Me temo que eso no podrá ser Kaoru, por que ahora, no te dejare dormir, quiero estar siempre cerca de ti y tenerte entre mis brazos, pero si quieres, puedo quedarme contigo cuanto quieras, si me das un beso más.

- los que quieras Kenshin. – dijo besándolo de nuevo.

Después Kenshin tomo la mano de Kaoru, la apretó con fuerza y le dijo.- ¿Quieres desayunar ya?

Kaoru sonrió.- si tú quieres.- dijo pasando una mano por el fleco rojizo.

Dieron un paso hacia delante, y se detuvieron de la impresión ligeramente ruborizados. – ¡oro!

- Vaya, llegas temprano, eso quiere decir que vienes a desayunar, ¿cierto? Ni sueñes que te voy a preparar el desayuno.- dijo Kaoru en tono de broma.

Kenshin la miro con una sonrisa.- no te preocupes Kaoru ya lo he hecho, oro, si acaso queda algo, mejor date prisa, Sanosuke.

- Lo dudo.- rió Kaoru divertida. A lo que Sanosuke respondió con una sonrisa burlona - ya veo lo que sucede aquí, quieren que los deje solitos, Mejor vayan a una de las habitaciones y pongan un letrero de no molestar, ¿si?

Kaoru dio un paso hacia delante, remangándose el brazo, y apretando el puño.- ¡Sanosuke, eres un hentai, cabeza de pollo! – Kenshin la abrazo por detrás con fuerza.- Tranquilízate Kaoru, calma, Sano… no deberías decir eso.- dijo con su hermosa sonrisa. Sanosuke asintió de igual manera y antes de irse a la cocina les dijo.- esta bien, los espero en la mesa, y jou chan, me alegro mucho por ustedes, al fin decidieron ser felices, eso esta muy bien. Dijo para después perderse por el pasillo.

Al darse cuenta de la posición en la que aun seguía, Kenshin no perdió el tiempo y le dijo al oído: - Kaoru, te amo, siempre estaré junto a ti. – dijo para luego besar su mejilla.

Kaoru con un ligero rubor en sus mejillas volteo y lo beso tiernamente en sus labios.- vamos a desayunar, ah y no te preocupes, si se acaba yo te preparare el desayuno – dijo la pelinegra de ojos azules.

- ¿No te habían dicho que ese rubor en tus mejillas te hace ver aun más hermosa? – Pregunto el renovado pelirrojo.

- No.- contesto ella acariciando su mejilla.- y deja de hablar, que si no me equivoco no has desayunado y ese par de tragones son capaces de dejar la cocina vacía.

- Entonces yo te ayudo, preparamos juntos el desayuno, luego comemos juntos, luego vamos a dar un paseo, y luego…

- si, si, si, a donde quieras, pero vamos ya, Kenshin.- dijo Kaoru risueña.

Kenshin tomo a Kaoru de la mano y se fueron juntos a la cocina, donde todos esperaban para ver el fruto de su trabajo, la felicidad de dos grandes amigos que ellos habían ayudado a formar, pero alguien seguía preocupado, la noche anterior no había podido ir a verla y no sabia como estaba después de ver a alguien a quien quería mucho decir las palabras que esperaba oír para ella, por eso estaba seguro de que no iría al dojo en algún tiempo, comenzó a temer, tenia que verla, ayudarla, hacer algo.

- que te sucede Sanosuke, estas bastante distraído, y casi no has tocado la comida, ¿vas a dejar que yo me coma todo solo? – pregunto curioso Yahiko picándolo con los palillos.

- Déjame, ya párale, no hagas eso, Yahiko chan. – dijo Sanosuke furioso con los ojos afilados.

- Basta, cálmense los dos, mejor dinos que viste, si regresaste quiere decir que Kenshin y Kaoru estaban en el patio trasero, ¿no? Por que a eso fuiste, a buscarlos, vamos, habla, dinos cual fue el efecto de nuestro plan, ¿están juntos o no?- dijo Misao autoritariamente, emocionada, y curiosa.

- Ya lo descubrirás por ti misma comadreja.- Sanosuke guiñó un ojo y sonrió.- Pues tu que crees… tiene que salir bien, ¿o no?

- Mira ahí vienen.- grito Yahiko emocionado.- y parece que… se están tomando de las manos. – dijo un poco incrédulo al verlos caminar por el pasillo.

- Me sorprenden.- dijo discretamente Aoshi con su fría seriedad, como acostumbra.- no pensé que su plan fuera a funcionar tan bien.

- ¡Kaoru! – Llamo Misao con emoción, se acerco a ella y la jalo del brazo.- vamos amiga, cuéntame como fue que Himura se te declaro.- se detuvo y miro al pelirrojo, que después de que este se sorprendiera se sonrieron al mismo tiempo y ella le dijo: - Me alegra que al fin te decidieras Himura.

"Vaya, parece que todos estaban preocupados esperando a que estuviéramos juntos, pero que idiota fui, pero ya todo esta bien, no cometeré mas errores, no ahora que Kaoru y yo podemos ser felices, y vamos a serlo, estoy seguro".- pensaba el pequeño samurai. – gracias, Misao dono.

Kaoru, muy contenta, se aferro al brazo de Kenshin y esbozo una tierna sonrisa. – gracias, Misao chan, ahora dime, ¿ya han desayunado? ¿Quedo algo? Espero que no se lo hayan terminado todo los parásitos de Yahiko y Sanosuke. Dijo soltándose y caminando hacia ella, al pasar cerca de su oído le dijo casi en silencio: - Después te cuento, Misao, ¿si? – y se dirigió a la mesa. Misao solo le respondió con una sonrisa de afirmación y comenzó a imaginárselo en su inocente cabecita.

- Buenos días, busu, ¿como amaneciste? Deberías levantarte tarde mas seguido, así Kenshin prepara el desayuno, y ahora que ustedes ya se dijeron lo que sienten, espero, que Kenshin ya este tranquilo y deje de distraerse todo el tiempo y deje de arruinar todo.- bromeo Yahiko con una gran sonrisa de satisfacción.

- Yahiko, necesitas entrenar, ve a hacer mil flexiones ahora. – dijo Kaoru con seriedad. "así vas dejando de decir tonterías, pon a trabajar tu cerebro y tu cuerpo ja, a veces se puede sacar mas provecho de lo que esperaba al puesto de maestra suplente" - pensó victoriosa.

- ¡Pe-pero es muy temprano! – gruño Yahiko.

- Creo que Kaoru dono tiene razón, Yahiko- dijo Kenshin con una sonrisa. "yo no me distraigo en todo, bueno, a veces, pero ella tiene la culpa, por ser tan maravillosa, bueno, es lo mejor que ella se encargue, vaya que sabe controlar todo, ja, ja realmente es grandiosa, gracias Kamisama por ponerla en mi camino…"

- ¡Kenshin! – Grito Sanosuke despertándolo del sueño que tenía estando despierto. – Kenshin, ¿donde estabas? Yahiko ya se ha ido, hace rato se fue a entrenar.

- ¡oroo! Creo que si estoy algo distraído. – dijo con su rostro hecho bolita.

- mas bien eres bastante torpe Kenshin, ya bájate de tu nube y cuéntanos todo, como les fue anoche eeh – rió en tono burlón.- dime amigo Kenshin, jou chan no quiso decirme nada. – dijo Sano entre "sollozos".

- te lo diría Sano, para que tu conciencia este tranquila, y limpia, pero si lo hago, puede que Kaoru dono se enoje conmigo – dijo Kenshin temeroso, viendo de reojo a Kaoru a un lado suyo.

- Sanosuke.- dijo Kaoru clavando un par de palillos en la mesa con los ojos y colmillos afilados.- quiero que entiendas que yo no soy una hentai como tú… piensas, tú, sabes, así que, ¡Ken, SAN! Es libre de hablar y decir lo que le plazca. Misao, vamos afuera, dejemos que Kenshin KUN hable sobre lo que el quiera. Dijo la joven con un tono de arrogancia mientras se levantaba, para salir del lugar con su amiga ninja.

- Oe, Kenshin, Ensihi ya no se encuentra aquí, ¿cierto? ¿Hablaste con el?

- Si, ese día que me preguntaste sobre Kaoru y yo, y luego te fuiste, lo vi, sentado y no pude evitar pensar en lo que hablamos.

- Ja lo sabia. – rió Sanosuke. – te lo dije, no pudiste con la preocupación ¿no?

- Tu sabes bien mas que cualquier otra persona que tratándose de Kaoru hasta el mínimo movimiento que hace me interesa y mucho, cada paso, cada palabra, ella es lo mas importante para mi, por eso tengo que protegerla de todo…

- Si lo se, ah, Kenshin, eres un baka, sin remedio, tardaste mucho en darte cuenta de eso.

- No amigo, soy un idiota, lo se, pero de eso me di cuenta desde el primer día que pase en este dojo, con ella, pero no quería aceptarlo por miedo.

- Tal vez si no hubieran sucedido tantos incidentes habrías tenido más confianza en ti mismo.

- Tal vez, por que, eso representaba mi pasado, que no me dejaba, me perseguía y yo no podía hacer nada mas que hundirme mas en el y en mi deseo de expiación. Pero, creo que Ensihi me ayudo mucho…

Flash Back.

Kenshin salía de la cocina después de que Sanosuke, el último que casualmente quedaba en el dojo además de ellos dos, se fue, se dirigía al pasillo cuando lo vio, ahí sentado, ahora si, era el momento indicado y tenia que hablar con el, se sentó a su lado y aunque no sabia como empezar, tenia que hacerlo, de alguna manera…

- El dojo esta bastante tranquilo cuando ellos salen, y es un lindo día, el cielo esta tan azul hoy.

- Hablas como si lo supieras todo, no entiendo como puedes vivir tan despreocupado.

- Pues no es que lo sepa todo, pero hay muchas cosas que he aprendido desde que me volví vagabundo, después de que tu hermana me enseño que tenia que vivir y ser feliz, todos me han enseñado mucho, y se los agradezco, con toda mi alma desde el fondo de mi corazón… Enishi, yo… quiero hablar contigo sobre algo muy importante, por eso, tienes que prometerme que me responderás con la verdad, y que no le dirás nada a nadie. – dijo el samurai mientras volteaba a darle una mirada excesivamente seria, fría, que en unos segundos, se desvaneció, el pelirrojo cerro los ojos y suspiro, mientras una gotita resbalaba por su mejilla, abrió los ojos, sus preciosos ojos violetas, tomo aire de nuevo, se dio por ultima vez ánimos para hablar con el joven de cabello plateado que tenia a su lado… - Yo necesito hablarte acerca de Kaoru.

Ensihi de pronto se intereso un poco más en las palabras del pequeño ex battousai. - Así que ya no va el dono, supongo que eso le alegrara, como sea, y ¿Qué con ella? ¿Le sucede algo?

- No, ella esta bien, gracias al cielo, debes de haberte dado cuenta, por que, he notado que ella y tu se llevan bastante bien, y se entienden siempre, dime que opinas de ella… - dijo el ex hitokiri en un tono nostálgico y con la mirada al suelo.

Enishi respondió con una coreografía de gestos, primero abrió los ojos intentando entender lo que el confuso pelirrojo decía, luego entrecerró los ojos como con una mirada fría, después alzo una ceja pensando que el era un tonto, finalmente cerro los ojos e inclino la cabeza de nuevo hacia atrás mirando al cielo. – que pienso de que?. – fue su respuesta, había entendido lo que Kenshin quería decir, pero comenzaba a parecerle divertida la idea de jugar con el un rato, hacerlo desesperar, con tanto trabajo que le había costado y ya estaba demasiado cansado de eso el pobre, hacia mucho que no estaba completamente tranquilo y contento.

- ¡Pues de todo! – Ken comenzaba a exaltarse. Como Enishi lo supuso.

- Bueno, la verdad es que… ella me parece encantadora…

Kenshin se sintió peor que como si Kaoru lo hubiera golpeado, de hecho esos golpes le agradaban, eran señal de que todo estaba bien, pero dado el caso de que Kaoru deseara estar con Enishi sus sentimientos serian correspondidos, pero ¿era eso malo? El solo deseaba la felicidad de Kaoru ¿no? Y entonces por que eso le preocupaba, tenia que resignarse y alegrarse, o fingir hasta que eso sucediera, ese era el dilema que daba vueltas en su cabeza y el dolor que golpeaba su corazón. – Creo que eso será hasta que muera. – Pensó, sin darse cuenta de que había estado hablando en voz alta y el joven de cabellos plateados había escuchado, acto seguido le lanzo una fría mirada incrédula, que de inmediato fue percibida por el pelirrojo.

- Bueno, Enishi, eso es… grandioso, ella es una persona maravillosa, que merece todo lo mejor y puede hacer feliz a cualquiera, además ella y tu se llevan muy bien, y, por que no se lo dices, tal vez te corresponda…

Enishi esbozo una sonrisa burlona y cerro los ojos, escucha, no recuerdo si te lo dije antes, pero, eres un idiota, primero, que te hace pensar que ella me ¿corresponde? Yo ni siquiera la veo como algo más que una persona admirable y respetable que siempre estaré dispuesto a ayudar, la aprecio, pero como un ser humano que vale mucho, así como mi hermana, pero nee-san no tiene comparación, ¿verdad? – dijo mirando al cielo como si estuviera hablando con ella. – tal vez ellas dos se hubieran entendido muy bien de haberse conocido, pero si ese no es el caso, por que rayos no se lo dices ¿tu? Claro, tienes miedo de que ella te rechace después de todas las veces que la has ignorado, menospreciado, incluso la has hecho a un lado por otras cosas, ¿verdad?

Kenshin reacciono. –Tienes razón Enishi, yo pensé que Kaoru sentía algo por ti, que te quería más que como un amigo, pero no quise ver la situación, solo me deje llevar por…

- los celos.- dijo el chico tan serio como siempre.

- Mismos que me llevaron a idear malos pensamientos, y a actuar de una mala manera.- dijo el apuesto joven de ojos azules.- celos, nunca en mi vida había experimentado esa sensación, tan horrible, tienes razón, soy un tonto, pero no se lo acredito solo a mi torpeza, también influyo en mayor parte mi miedo, miedo de perjudicarla mas de lo que puedo ayudarla, pero al mismo tiempo miedo de perderla, que llegue a torturarme con la idea de verla llorar o verla sonreír para alguien mas… no se como, pude vivir tan tranquilo como hasta hoy, tal vez por que siempre estábamos juntos, eso es, solo deseo que estemos juntos, por eso nunca había tenido celos de nadie, Quiero tenerla siempre cerca, a mi lado, verla sonreír, cantar, gritar, regañarme, tanto que me destrozaría vivir sin ella…

- ¿Entonces por que me lo dices a mi?, díselo a ella y dejen de torturarse, vaya, si son torpes, o tal vez les guste sufrir, vete y termina con esto de una vez, ella tendrá mas ganas que yo de escucharte decir tonterías, créeme. – dijo Enishi con tono sarcástico. - detesto decir esto, pero debes de haber hecho algo muy bueno, por que te topas con personas maravillosas, como mi hermana.

- No lo se, puede que solo haya sido suerte del destino, pero creo que tu sabes perfectamente lo mucho que estoy agradecido de que Tomoe haya formado parte de mi vida, lo único que lamento fue la manera trágica en la que la aleje de mi, y todo el daño que le hice, pero a pesar de eso, ella me ayudo, y yo jamás voy a dejar de agradecerle que se haya cruzado en mi camino. Por eso, estoy tranquilo, después de ver su sonrisa, me siento aliviado, además ella me dijo, que siempre te cuidaría a ti también, Ensihi, ella quiere que seamos felices igual que ella lo es donde sea que se encuentre.

- Lo se, y ya no le daré mas preocupaciones, pero, yo creo que aun sigues cometiendo errores, esa persona, vale mucho, no es como cualquier persona que puedes conocer en cualquier lugar, como mi hermana, tal vez sea que ambas son de buenos sentimientos y tienen un alma pura y calida, por eso serias un perfecto idiota si la hicieras sufrir, y sinceramente, no creo que valga la pena derramar lagrimas por alguien como tu, por que no lo merece, en cambio, si puedes hacerla feliz, eres digno de respeto, te envidio por eso. – dijo Ensihi con una ¿"ligera sonrisa"? lo que fuera, como una estrella fugaz se perdió en su rostro frió y serio.

Kenshin sonrió. – si, tienes razón.

- Por eso, dentro de poco me iré, seria muy difícil permanecer mas tiempo con alguien así, además como ya le dije, no estoy acostumbrado a tanto ruido…mi oído es sensible. – dijo con una mirada matona.

- Ah si, ya recuerdo. – sonrió con una gotita de sudor resbalando por su frente. - Entonces creo que Kaoru ya te lo dijo, pero quiero que sepas que yo también quiero que regreses, cuando lo desees.

-cuando estábamos en el dojo de los tipos que la robaron, uno de esos ninjas que nos ayudaron me ofrecieron un puesto, dijo que tengo algunas habilidades útiles para los ninjas, tal vez pueda hacer algo con ellos, suena bien después de todo.

Kenshin asintió con una sonrisa.- te deseo suerte, cuídate mucho, te veré pronto amigo. – le dijo mientras se dio la vuelta y salio aprisa del dojo, con un solo pensamiento en mente. – "te equivocas en algo Enishi… Tomoe y Kaoru son muy distintas, su carácter, su personalidad, son muy diferentes, pero ambas maravillosas, ambas hermosas, las dos tienen un corazón bondadoso capaz de ayudar a alguien que lo necesita... Y de dejar el pasado atrás, olvidar y comenzar de nuevo." – Pensó al mismo tiempo que seguía su camino, tratando de encontrar, su felicidad.

Fin del FB.

Después se quedaron en silencio por un momento hasta que una confundida comadreja llego a romper la tranquilidad que habían dejado los hechos mencionados por el pelirrojo.

- ¿Qué no ibas con Jou-chan lejos de los pervertidos para que pudieran hablar de sus asuntos cómodamente, comadreja? – la recibió sarcásticamente el de cabello castaño.

- Si, cabeza de gallo, pero un tipo extraño llegó de la nada y ella me dijo que tenia que salir con el, pero parecía que fuera algo importante. – anuncio con los ojos abiertos aun parpadeando por la rareza de lo ocurrido.

- ¿oro?

- ¿eh? ¿Y tu la dejaste así nada mas? Que okashira mas inútil, pobres de los demás oniwabanshu, ¿Por qué no le dices al cubito de hielo que vuelva a ocupar el puesto, comadreja? – sentencio Sanosuke con una tranquilidad que fugazmente cambio a nerviosismo cuando un par de cuchillos kunai rozaron su mejilla dejándole un hilito de sangre.

- ¡Cállate, cabeza de pollo! – dijo cerrando los ojos con seguridad y presunción en su rostro. – yo he hecho un excelente trabajo como la actual Okashira, no tengo por que molestar al señor Aoshi con eso, basta conmigo para tener todo bajo control, y si bien dije que pareciera importante, si lo hubiera considerado algo urgente habría actuado de manera distinta para que Himura… - al mencionarlo quiso voltear a mirarlo, pero para entonces, el chico simplemente se había esfumado como el viento. –… ¿Himura? … - Lo menciono parpadeando sorprendida.

...

- Gracias, entonces, lo vere despues. - La joven pelinegra se despedia de la misteriosa figura frente a ella, y se daba la vuelta para regresar camino a casa, sin darse cuenta de que la seguia un chico pelirrojo de grandes y hermosos ojos violetas que rapidamente dio la vuelta para ir por otro camino que por ningun motivo le hiciera encontrarse con ella y hacer como si no se hubiese enterado de nada.

- Ya llegué. - anuncio la kendoka con un grito muy fuerte para que la escucharan aun con los alaridos que suelen tener su grupo de escandalosos amigos en todo su dojo.

Mientras, el integrante del grupo que tambien habia salido, escuchaba del otro lado del dojo, en el patio trasero, para brincar la cerca tan desesperadamente que olvido que horas antes habia dejado el cubo de ropa limpia en ese preciso lugar, solo para caer estruendosamente dentro de el y llamar la atencion de todos, que corrieron a verlo solo para soltarse riendo a carcajadas del pobre Kenshin dentro del cubo, lleno de trapos humedos cubriendolo, y mojandolo tambien.

- Que te paso, Kenshin? - ilumino la sonrisa del pelirrojo, solo ella podia ser tan linda para preocuparse asi por el, cuando nadie hacia mas que reir.

- oro! un gato salto de pronto y se atravezo, y no pude evitar tropezar con el. - no era la mejor excusa tratandose de alguien como el, pero en esos momentos no pudo pensar en otra cosa, malditas fueran las neuronas de su cerebro que una vez mas lo abandonaban cuando necesitaba una bien pensada y creible manera de safarze.

- Ah... e-esta bien... - lo miró como quien ve a alguien que acaba de volverse loco. - ire a servir la comida. - acto seguido el patio quedo desierto, sin mas rastro que una nube de polvo que habian dejado todos al irse para esperar la comida, esperando por lo que mas quisiera Dios que la hubiera preparado el pelirrojo y no Kaoru que cocinaba horrible. - Sabia que con eso se irian. - suspiró, y se acerco a el para darle un tierno beso en la mejilla. - Kenshin... podrias preparar la comida? tengo que salir de nuevo asi que creo que no te vere en toda la tarde.

- Por que? Kaoru-dono, pasó algo? - pregunto el mojado pelirrojo quitandose de la cabeza un trozo de tela que le cubria media cara.

- eh no, no... no es nada Kenshin... san! - grito ella antes de que se le olvidara por completo agregar el "san" - eh ire a... a ver a... a Tae. - termino con un tono del que claramente se podia dudar.

- ah... - y a el no le quedo mas que aceptarlo. - esta bien, solo ire a secarme y enseguida ire a prepararla.

- Gracias! - tomo el rostro mojado entre sus manos y le dio un profundo beso para despues voltear y despedirse de el antes de salir nuevamente del dojo. - volveré mas tarde Ken-san, nos vemos.

- "volveré mas tarde Ken-san… claro, que volverás enseguida Kaoru ese tipo no me va a quitar mas tiempo valioso con tigo, y… hablaremos de las formalidades, que ya me están cansando…" - penso un mojado Kenshin levantandose y terminando de quitarse la ropa que habia quedado sobre el, para luego mirar el cubo con cara de fastidio. - creo que tendre que lavar la ropa de nuevo. - se dijo a si mismo con una mueca en su rostro.

Notas: Whaaaaa hasta aqui el cap! espero que les haya gustado y sigan leyendo y siii he revivido haha... Gracias Diosa Luna, te lo debo TwT haha, la verdad me animo mucho el review, o.o ahora me ire a corregir detalles del proximo que ya tenia escrito desde hace tiempo pero tenia muchos detalles que arreglar, aun le quedan algunos, y ademas con las prisas de los ultimos dias de escuela, trabajos finales y eso no lo pude terminar para la semana pasada, pero de verdad tengo curiosidad por tu fic de: "Mejor opcion" asi que ire a leerlo, y luego correjire los detalles del proximo capitulo ^^u

Hasta entonces... Espero que esten bien, se cuidan! adiosiin... ^^