Chapter 5

Hermione se asomó por la ventana del Audi en el que ella y Severus viajaban. Enfrente, el chofer estaba al volante. Los días en los que Hermione iba a trabajar, siempre había un chofer esperándola por fuera de la casa. Trabajaba para la compañía y fue contratado directamente por Alan para ella.

Hermione sabía conducir, y conocía el camino alrededor de San Francisco y algunas partes del estado de California. Su Mini Cooper (con capota) lo usaba raramente. En ocasiones lo cogía para darse una vuelta, y pasaba uno o dos días fuera de la ciudad. Sin embargo, por sus problemas con la bebida, Alan no le permitía conducir a menudo, incluso antes del accidente. Lo entendía. Ella misma no aprobaba el beber y conducir. Otras personas podrían resultar heridas por su culpa, y eso era algo que no se podía permitir. Durante los momentos que iba a conducir, se aseguraba de estar sobria y no beber en absoluto.

"Siento que me miras" siseo Hermione. Llevaba su camiseta habitual, con su capucha, y sus gafas de sol. "Ya se como me veo. ¡Detente y mira para fuera por tu ventana!"

"No estaba mirando tu cicatriz si es lo que estas pensando" replico Severus. En realidad, la estaba mirando tratando de leerla, y entenderla. Pensó en usar Legeremancia con ella, pero recordó que era experta en eso. Sería capaz de sentir que trataba de entrar en su mente, y lo echaría. Durante los días de guerra, la había entrenado, al igual que a Harry.

"Di lo que quieras", le dijo metiendo la mano en el bolsillo buscando un frasco de metal. Después de tomar unos cuantos buches, continuó hablando. "Todo el mundo me mira porque luzco… repulsiva."

"Esa es una palabra dura de usar" dijo Severus. Ella no le resultaba repulsiva. "¿No es un poco temprano para beber?"

"Nunca es temprano" replico, y luego bebió un poco más. "Con el desayuno que cocinaste antes, estoy bien. Le tomara su tiempo al alcohol entrar en mi sistema gracias a tus tortitas."

"Maldita sea Hermione", murmuro Severus mientras sacudía la cabeza con incredulidad.

"¿Maldita sea, que!?" le espetó, levantando la voz. Se giró hacia el, se quito las gafas y lo miro directamente a los ojos. "Vamos, dilo!, no me des la espalda y di lo que piensas!"

"No voy a decir nada" dijo Severus por lo bajo. "Vine y acordé trabajar contigo. Las cosas ya están complicadas como son. Prefiero mantenerme así y no complicarlo aun mas."

"¿Demasiado miedo a decir la verdad?" preguntó Hermione.

"No," replico Severus. "Tu eres la que debería tener miedo de oírlo."

"Que te jodan!" dijo Hermione. Se volvió y miro de nuevo por la ventana después de ponerse las gafas de sol. Él tenía razón. Tenia miedo de oír la verdad, y más si la escuchaba de él.

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Dentro de la oficina privada de Hermione y el laboratorio, Severus se sentó en un taburete alto con los codos apoyados en el frío metal de la mesa de pociones enfrente de el. En lugar de enseñarle el lugar, Hermione dejo que diera una vuelta por su cuenta. Lo único que señalo y le dijo fue que se mantuviera lejos de una pequeña nevera que estaba debajo de un estante donde había una gran variedad de alcohol, así como algunas cajas de comida para microondas. Estaba sorprendido que tuviera alcohol en la oficina, y mas aún cuando saco una lata fría de cerveza y bebió algunos sorbos rápidamente.

"¿No vas a empezar a trabajar?" pregunto Hermione mientras se tumbaba en el sofá cama a un lado de la habitación. Había pasado muchas horas en él. Cuando no iba a casa para seguir trabajando duro, era donde pasaba la noche.

"¿Yo?" Severus arqueo una ceja. "¿No se supone que es nosotros?"

Hermione sacudió la cabeza y suspiro. "¿Cuando lo vas a entender?" murmuro contra la lata de cerveza, antes de tomar un sorbo. "Soy una inútil para elaborar pociones"

"Por eso estoy aquí" dijo cuando se levantó de la silla. Comenzó a caminar, para saber donde estaban las cosas, y poder hacerse una idea del lugar. Había muchos ingredientes raros como la sangre de unicornio. Trabajar para un hombre como Alan tenia sus beneficios, y alguno de ellos era tener a mano de una forma tan simple los ingredientes e incluso a veces inagotables.

Hermione lo miraba a través de las gafas de sol con los ojos entrecerrados. Severus estaba a un paso de su corcho de notas, cartas, fotos y chucherias. Su pulso se le aceleró, sabiendo que Severus vería las cosas y probablemente le haría preguntas al respecto.

Severus frunció el ceño cuando se paró en frente del corcho. Era como lo que tenían los adolescentes en sus cuartos. Había pegatinas de corazones y estrellas, entradas, notas y garabatos, y por supuesto fotos. El gesto de su rostro se profundizó cuando vio una foto de él y Hermione en la cama hace mucho tiempo, riendo a la cámara. Recordó que fue ella quien tomo la foto, con su brazo sobresaliendo en el aire, sosteniendo la cámara. Se estaban riendo de una broma, o algo, no recordaba bien que era.

Viéndose reír a si mismo le hizo sentirse incomodo. No podía recordar la última vez que lo había hecho. Parecía que hacia años que no lo hacia. Cierto, tenía prometida, Giselle, pero las cosas entre ellos eran diferentes. Trato de recordar un momento de risas con Giselle de los últimos tres años con ella. No. Ella nunca lo hizo reír. Fue solo Hermione quien lo había hecho. Ella era diferente de Giselle en muchos aspectos, y cuanto más lo pensaba mas incomodo se sentía.

Necesitando concentrarse en otra cosa, Severus vio otra foto. Se diría que era mas reciente. Hermione tenía una radiante sonrisa con una gran rosa escondida detrás de la oreja. De fondo había una gran estructura simple y de madera, con un cartel que decía "Alice's Inn and Rose Farm" (N/T: prefiero dejarlo en ingles porque que da mejor, pero la traducción es: "Posada Alice y Granja de Rosa"). En la foto, Hermione no llevaba sus gafas de sol o la sudadera. Su sonrisa parecía libre de inseguridades incluso mostrando su cicatriz. Se parecía a la Hermione que el había conocido.

"Porque tienes fotos de nosotros?" pregunto Severus girándose hacia ella. La vio suspirar y sacudir la cabeza. "No solo aquí, también en tu casa".

"Mi vida personal no es de tu interés Snape" dijo peligrosamente. Ya había sido muy duro escuchar que le habían contratado, y aún peor, oír sus dolorosas palabras.

Severus le arqueo una ceja. "¿En serio? Entonces porque nuestras fotos?" dijo señalando la pared.

"Me gusta conservarlas, ¿y que?" escupió Hermione. "Y a ti que te pasa? Te has ido a vivir con… como se llama ella?—Giselle. "¿De que te sorprendes?" Le pregunto viendo su confusión. "Lucius me lo dijo cuando fuiste a Paris. No es nada personal realmente, solo es el hecho de que estas comprometido." Gracias que llevaba sus gafas de sol, de otro modo vería sus ojos llorosos. Pero se negó a caer. No esta vez, no por una mujer de la que no sabia nada ni la había visto.

"Como ya dije, fuiste tu quien lo arruino," Severus gruño mientras caminaba alrededor de la mesa y se sentaba en el taburete.

"Como si supieras la verdad!" grito Hermione.

"Claro que se la verdad!" gritó Severus. "Te vi con mis propios ojos – tu y Weasley. Y todas las cosas, en mi cama, en mi habitación!"

"Ni siquiera me diste la oportunidad de explicarme."

"¿Que había que explicar Hermione? La verdad no era mas real que lo que vieron mis ojos. Como dice la gente, ver es creer, y yo creo lo que vi."

Hermione se mordió el labio inferior. Severus era tan testarudo como siempre. Si decía algo mas, sus argumentos no terminarían nunca, e incluso podrían empeorar. No quería ir por ese camino. Le dolía la cabeza de la noche anterior, y no estaba de humor para peleas. Se cruzó de brazos después de lanzar la lata vacía, y guardó silencio.

"¿Nada que decir?" se burlo Severus. Cuando Hermione no dijo nada, decidió cambiar de tema. "Bueno, ¿vas a ayudar o no?" Si trabajamos juntos, haremos las cosas más rápido. Solo Merlín sabe lo poco que quiero estar aquí y alrededor tuyo. Cuanto antes termine el proyecto, antes podré volver a Hogwarts y a mi vida."

¿Como podía ser tan cruel e hiriente con ella? Hermione sentía como sus labios empezaban a temblar. Se levanto rápidamente del sofá y se encamino hacia la puerta.

"¿Donde crees que vas?" grito Severus detrás de ella.

"Trabaja tu solo Snape! No me necesitas, no voy a trabajar contigo" Hermione salió de la oficina cerrando la puerta tan fuerte como pudo.

"¡Estúpida!" murmuró Severus, dándose un masaje entre los ojos. Sabía que tenía que trabajar un poco. Se dirigió hacia el archivador, y busco cualquier nota que pudiese necesitar, además de las que Alan le había dado.

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"¡No puedo – no funcionará con Snape!" dijo Hermione en voz alta cuando entro como una tormenta en el despacho de Alan. Solo un segundo antes, cuando Hilda le dijo que no estaba en una reunión, no se molestó en esperar y entro sin llamar.

Alan, que estaba trabajando con los libros de contabilidad, miro a Hermione, y dejo el bolígrafo. "Ya se que ustedes tienen un pasado, pero deberías dejar tus diferencias a un lado" le dijo calmadamente. "Y cuando lo hagas, estoy seguro de que el proyecto saldrá adelante."

"Mas fácil de decir que de hacer," resopló Hermione caminando hacia la ventana y mirando fuera.

"Él esta de acuerdo en trabajar contigo, ¿porque no puedes hacer la mismo? Preguntó Alan.

"No puedo estar con el," dijo Hermione poniendo su frente en el frío cristal.

"¡Oh Dios mío!" exclamo Alan cuando se dio cuenta de lo que ocurría. "Tu sigues enamorada de él" dijo. No era una pregunta.

"¡Esto es una mierda!" dijo Hermione caminando hacia la puerta.

"¿Donde vas? Pregunto Alan.

"No te molestes en preguntar," replico Hermione antes de salir de la oficina.

Alan se sentó en su silla, muy pensativo. Hermione iba a salir y a emborracharse de nuevo, sin duda. Sabía que Severus y ella habían tenido un pasado. Aunque ella nunca le había explicado como y porque estuvieron juntos, o incluso porque rompieron. Siempre se preguntó porque mantenía las cosas de su pasado en su casa y en la oficia. Ahora, conocía la respuesta.

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Gracias por sus comentarios a Daniie, Ay, Sayuri, LithiumGahan, Smithback, Amia, June y a todos los que leen que tambien se que estan ahi ^_^. Y perdonad a esta tardona :-(