Chapter 8
Severus estaba de pie enfrente del espejo de cuerpo entero de su baño, comprobando que el esmoquin le daba un aspecto fresco y perfecto. Era el cumpleaños de Lucius, y él, Alan y Hermione estaban invitados a la Mansión Malfoy para una pequeña fiesta, y pasar el fin de semana allí.
Durante semanas, o un mes corto, él y Hermione, habían hecho avances en su proyecto de investigación. Sin embargo, hubo muchas ocasiones en las que ella bebía, y algunas veces, mientras trabajaba. Las veces en las que estaba sobria, el tiempo se empleaba mejor y trabajaban mucho más.
A parte del trabajo, Severus observaba a Hermione de cerca. Había notado más hábitos y manías, mas cosas que no eran un comportamiento normal. Por un lado, le parecía extraño que una rosa disecada y otra marchita llegaran a la casa cada semana. ¿Existía alguien, un amor en su vida que nadie conocía? Rosas marchitas, no tenia sentido. ¿Qué persona en su sano juicio mandaría a alguien una rosa marchita?
Los problemas de Hermione con la bebida cada día eran más dolorosos para él. Ya se había acostumbrado a manejarla en ese estado, no solo en casa, sino también cuando iba a buscarla en lugares públicos porque Alan lo llamaba. La cuidaban en muchos locales. Alan era un hombre poderoso en la ciudad, por lo que si el no estaba cerca, habían ojos y gente que vigilaban a Hermione.
A Severus no le gustaba la definición de Alan de cuidar a Hermione. Una vez habló con el hombre, y la respuesta que le dio fue complicada.
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"No se interpone en su trabajo, y ella lo hace. Es lo que quiere hacer. Yo tampoco lo apruebo, y en ocasiones trato de detenerla. No me malinterpretes, me preocupo mucho por ella, pero las cosas son diferentes si trato de que no beba.
"Se cierra por completo, y se distancia de todos y de todo. Una vez, hace años, fui a su casa para ver como estaban las cosas, y la encontré inconsciente en el suelo de la cocina. La sangre salía de sus muñecas. Intento suicidarse. Traté que probara y buscara ayuda, pero fue peor.
"Su consumo empeoró tras el accidente. Hace las cosas porque lo necesita. Tienes que entender que la gente como Hermione necesita expresarse en alguna parte. Ella no habla con nadie de sus problemas, y no puedo forzarla a ello, y no lo haré si eso hace que tome medidas más drásticas. No se lo que ocurrió en su pasado. Nunca me dijo nada."
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Severus intentaba imaginarse que le había ocurrido a Hermione para que cambiara completamente. No podía ser su ruptura. El enfrentamiento con Voldemort fue más traumatizante. Y durante esos tiempos, él la recordaba siendo valiente y con la cabeza en su sitio. Así que tenía que haber otra razón.
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Hermione miraba su reflejo en el espejo del cuarto de baño. Llevaba su habitual y tradicional ropa de todos los días; vaqueros, camisa y una de sus muchas sudaderas. No, no se iba a vestir solo porque fuera la fiesta de Lucius Malfoy. Nunca se había vestido mejor para ninguna ocasión después del accidente. Nunca asistió a ninguna de las fiestas de la compañía o cualquier otro evento social con Alan.
Hermione iba a ir a la fuerza a la fiesta de Lucius. No quería en absoluto, sabiendo que iba a tener que ver a todos los demás. No solo eran las personas de su pasado, sino también una nueva - cuyo nombre era Giselle. Severus le había informado que Lucius la había invitado. Más motivo para no querer ir. Pero tenia que admitir que quería ver a la mujer.
Hermione busco su botella de Jack Daniel's y le dio un gran sorbo. Había estado bebiendo bastante desde la última hora o así. Después, se puso la capucha, las gafas de sol y se aseguró de que su pelo suelto cubría el lado derecho de su cara. ¿De que servia ocultarlas de todo el mundo cuando mas tarde todo el mundo vería sus cicatrices? No esperaba nada, no quería preguntas ni dar lástima.
"Alan dice que no podrá venir esta noche. Algo sobre una reunión de emergencia en su mesa" dijo Severus mientras caminaba. Frunció el ceño ante el atuendo de Hermione. "¿Aun no te has vestido?"
"Ya estoy vestida y lista" dijo Hermione acariciando el bolsillo de su sudadera. Había reducido su mochila junto con su frasco y otras botellas de su bebida favorita. No es que las necesitase, a sabiendas de que Lucius tendría una colección para beber. "¿Puedo desempaquetar y quedarme entonces? puso una falsa sonrisa.
"Alan dijo que tienes que ir" replicó Severus. "El vendrá mañana"
"¡Mierda!" maldijo Hermione.
"Has estado bebiendo" Severus noto el olor del alcohol en su aliento. Sacudió la cabeza y chirrió los dientes.
"Nunca es demasiado temprano para beber, de todas formas, estoy algo sobria," dijo Hermione encogiéndose de hombros. "Y cuando lleguemos allí, será ya la hora de cenar. Diferencia de horario."
"No me gusta tolerar tus hábitos de bebidas," dijo Severus.
"¿Quien dijo que tienes que hacerlo?" preguntó Hermione empujándolo para pasar. Se dirigió rápidamente al jardín de la azotea – lugar que suele usar para aparecerse. Sin preocuparse por esperar un segundo más a Severus, se desapareció.
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"¿De verdad se va a convertir en un hábito desaparecer de mi, no?" gritó Severus mientras caminaba detrás de Hermione hacia la puerta principal.
"¡Temes que huya a alguna parte, Snape!" respondió Hermione con sarcasmo mientras tocaba el timbre. "Tal vez debería porque que en realidad no quiero estar aquí."
"Mejor que te comportes esta noche, bruja" dijo entrecerrándole los ojos. "Si te caes borracha a la piscina, no voy a saltar a salvarte."
"Hermione, Severus, que bueno que vinisteis", dijo Lucius con una brillante sonrisa cuando abrió la puerta. "La cena acaba de empezar. ¿Dónde esta Alan?"
"Alan no puede venir, se reunirá mañana," dijo Severus
"Giselle esta dentro con los otros," informó Lucius a Severus mientras se apartaba, permitiéndole al oscuro mago entrar.
"Feliz cumpleaños Lucius," lo saludó Hermione mientras se ponía de puntillas para darle un beso en la mejilla.
Lucius sonrió y la beso. "Pensé que no vendrías. Estoy feliz de que lo hayas hecho". Cerró la puerta tras él, y le ofreció su brazo mientras caminaban por el vestíbulo. "Bonito atuendo el que llevas."
"Ningún vestido queda bien con mi sudadera," dijo Hermione. "Así que decidí poner con mis habituales vaqueros y Chuck Taylors." (N/T: Los Chuck Taylors, son unas zapatillas tipo Converse)
"Ese rosita te queda bien". Lucius rió entre dientes. Sabía las razones por las que Hermione llevaba sus ropas habituales. No podía culparla por no querer enseñar sus cicatrices las cuales, la hacían sentirse muy insegura. "Estoy seguro de que todo el mundo estará encantado de verte".
"No me importa Lucius. He venido solo porque es tu cumpleaños" susurró Hermione. "No me apetece verlos. Quizás lo mejor de la noche sea tu licor. Aunque debo admitir que ya estoy borracha."
Lucius soltó una carcajada ronca. "¿Has empezado la fiesta sin mi? Lo mejor está en mi estudio. Vayamos a beber y a hablar después el cumpleaños."
"No puedo esperar hasta entonces," dijo Hermione, apenas sonriéndole a Lucius. Él era la única persona a la que le había dicho la verdad. Era agradable saber que podía hablar con alguien sin que la juzgara.
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El comedor tenía una larga mesa donde todo el mundo esta sentado. Los invitados de Lucius a la fiesta eran miembros de la Orden, algunos profesores de Hogwarts, la familia Weasly (menos Ron), junto con el cabeza de familia, Arthur que ahora era el Ministro de Magia.
"¡Hermione!" dijo Ginny sorprendida cuando la vio entrar en la habitación con Lucius.
Hermione dio una breve inclinación de cabeza a algunos de ellos a modo de saludos. Cuando vio a Harry, no se puso muy feliz por ello. No podía soportar su sonrisa. ¿Cómo podía sonreírle después de que la hubiese traicionado? Probablemente era una sonrisa falsa y de plástico. Cuando vio a Remus, se paro y sacó seis viales del bolsillo y se los dio. "Para ti" susurró. "Wolfsbane 6"
Remus miró a Hermione alejarse, y asintiéndole con la cabeza. Su mandíbula estaba abierta pero él estaba mudo. Oyó hablar sobre la Wolfsbane 6, y trató de encontrar un maestro o maestra de pociones que pudiera elaborarla. Horace le había dicho que era solo un rumor, nada factible todavía. Ahora, la sostenía entre sus manos, y aun no podía creérselo. ¿Cómo?
Cuando Hermione se sentó, al lado de Lucius, noto un rostro desconocido entre la multitud, frente a ella. Sentada al lado de Severus, había una mujer de pelo azabache, alta, que parecía muy hermosa y con aplomo. Inmediatamente supo que era la prometida de Severus, Giselle. Para su sorpresa, la mujer la miraba con una sonrisa y asintió con la cabeza a modo de saludo. Para no ser ruda, Hermione hizo lo mismo.
"Aquí tienes un poco de vino por ahora" dijo suavemente Lucius mientras escanciaba una generosa cantidad en el vaso de Hermione.
Hermione no dijo nada, pero continuaba mirando a Giselle. Menos mal que llevaba sus gafas de sol sino no lo habría hecho.
La mujer tenía un pelo largo, perfecto, sin rizos ni enredos. Su presencia era correcta y educada, como muchas mujeres de la alta sociedad. Su piel tenía un tono brillante y perfecto. Hermione creía que Giselle tendría cerca de los treinta o treinta y cinco. Parecía una modelo y no aparentaba mas de la treintena.
La pareja intercambió unas palabras. Hermione miró a Severus, que ni siquiera la miró. Los miró a ambos, tratando de ver como era la relación entre ellos. No había mucha cercanía por lo que podía observar. A veces, veía a la bruja poner una mano encima de Severus y apretarla, antes de retirarla poco a poco. Por supuesto, sus ojos rápidamente vieron el gran anillo de diamante que brillaba, oh claro que brillaba. Era maravilloso.
Hermione podía decir que no había mucha intimidad entre ellos. O quizás estaba equivocada, y lo guardaban para si mismos. Era muy diferente de cuando ella estaba con Severus. Hermione recordaba estar siempre con su brazo alrededor de él cuando todo el mundo sabía de su relación. Estaban muy unidos, y mostraban lo mucho que se querían con simples besos o caricias.
Sin embargo, Hermione solo podía sentir celos de Giselle. Después de todo, la mujer había capturado el corazón del hombre que aun amaba. Si las cosas no se hubiesen fastidiado hace ocho años, ella estaría casada, y quizás, incluso tendrían niños. Giselle era un buen partido. Era bonita y se veía perfecta – algo con lo que Hermione no podía competir aunque quisiera.
Hermione agarró su copa de vino tinto, y lo trago rápidamente, solo saboreándolo cuando llego al final. No era el sabor lo que buscaba después de todo, necesitaba poner más alcohol en su cuerpo.
"Despacio Hermione" le dijo Harry con el ceño fruncido. Había estado observándola, parecía confundido por su comportamiento. "¿No estas bebiendo un poco rápido?"
Hermione sonrió mientras buscaba la botella de Jack Daniel's en su bolsillo. Con un movimiento simple de su dedo, volvió a su tamaño normal, y la puso en la mesa. "¿Porque Harry?, ¿temes que vaya a beber mas que tu?" lo cuestionó. "No te sorprendas si lo hago, porque créeme… puedo" dijo mientras levantaba la botella hacia él. Después tomo varios sorbos, y se limpio la boca con el dorso de la mano.
"Así que ahora ¿tienes problemas con la bebida?" pregunto Harry, estrechando sus ojos.
Hermione dejo escapar un resoplido. "¿Por qué estas sermoneándome esta vez, Harry? El-Niño-Que-Vivió piensa que es el mejor y que puede hablarme sobre la moral, y de que lo que es correcto e incorrecto. Primero fue sobre con quien podía o no follar, y ahora con mi bebida."
"¿Cual es tu problema Hermione?" preguntó Harry con fastidio. Estaba sorprendido igual que todos, pero se lo guardaba, y se enfureció con ella.
"Tu", replicó Hermione, alejándose de la mesa y levantándose.
"Hermione, la cena aun no se ha servido," le dijo Lucius mirándola. Quería que se quedara.
"Lo siento Lucius, Te veré después de la fiesta," dijo Hermione y le dio un rápido beso en la mejilla antes de salir del comedor.
"¿Que esta pasando Cariño? Preguntó Narcissa a su marido, confusa después de ver salir a Hermione. "¿Después de la fiesta?"
"Solo vamos a beber un poco Hermione y yo."
"¿No me digas que vas a tolerar su beber, como Alan?" preguntó Severus disgustado.
"Es mas que comprensible Severus," replicó Lucius.
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Gracias a todos por los animos, ya estoy mucho mejor, poco a poco :-D
Y gracias tambien por los comentarios! y a los nuevos agregados que me han puesto en alerta ;-) eso tambien anima a seguir aunque no digan nada ^_^
Dinha: Si, la historia es muy triste, pero guarda pañuelos que aun van a sufrir un poco mas (sobretodo Hermi :-()
Amia: si, la verdad es que dan ganas de odiarla, pero en realidad es muy buena, demasiado para mi gusto xD. Y Ron... en fin, no se quien es peor, si Ron o Harry!!
m0rg4n4 y Daniie: Besos!!
