Final 2
Ya hacía un año de todo lo ocurrido, no había vuelto a hablar con Mimi y yo me convertí en el chico frío que era antes, aunque debo confesar que cuando estaba sólo aquel chico desaparecía y salía el Yamato del cual Mimi era la culpable.
Durante ese año me enteré que había venido por un par de días, pero no me aparecí, no quería verla no me sentía preparado, no sabía que hacer si la tenía en frente y… simplemente no quería verla.
Pero no todo había sido malo, ese año había sido muy fructífero para la banda, nos habíamos convertido en todos unos "rock stars" y si al principio teníamos fans locas, ahora eran mucho más, lo sé son las fans las que le dan vida al grupo, pero hay veces en que sus hormonas realmente dan miedo.
Tanto era nuestro éxito que un día nuestro representante llegó con una gran noticia…
- chicos, los felicito tendrán su primera gira – nos dijo.
- Woo, eso es una excelente noticia – dijo uno de los chicos
- Si, no puedo creerlo y… ¿cuál es nuestro primer paradero? – cuestionó otro de lo chicos.
- Bueno precisamente de eso les quería hablar, verán son muy conocidos en varios lugares, pero a mi me sugirieron que empezáramos por Nueva York, el ir allí les daría un plus para el resto de los países de la lista- comentó el representante.
- Bueno yo estoy de acuerdo…
- Yo también
- Y yo, no tengo problemas
- Yo… - ¿Nueva York?, no quería ir allí, si ella se enteraba que iba…no, no me iba a buscar, al demonio con ella, tengo que superarlo, vivir mi vida – si me parece buena idea.
- Bien entonces esta decidido en dos semanas nos vamos a Nueva York – dijo nuestro representante.
Las dos semanas pasaron volando y en poco tiempo nos vimos en el aeropuerto, lleno de fans despidiéndonos y medios de comunicación cubriendo el acontecimiento.
Encontré una ironía del destino el verme en el aeropuerto, tomando el vuelo 607, hacía Nueva York a las 9:00a.m, pero bueno en verdad no le tome mayor importancia.
Llegamos, nos instalamos en el hotel, nos llamaron a unas cuantas entrevistas, para mi suerte no había pasado nada fuera de lo común, en teoría la estadía había sido muy "tranquila" y el tan anhelado día de la presentación había llegado…
- bien chicos, todo saldrá de lo mejor, ¡vamos! – dije
- ¡VAMOS! – dijo el resto del grupo al unísono.
Cuando salimos era increíble, estadio lleno, miles de fans, era un sueño hecho realidad…y comenzó la primera canción
El concierto estaba siendo un total éxito, querían más no querían que nos bajáramos del escenario, pero debíamos hacerlo… sin embargo había tiempo para una canción más
- gracias, son un público maravilloso – aplausos por montón – esta última canción, surgió a las dos de la mañana en un estudio de grabación, con la luz apagada y sólo estábamos "mi soledad y yo".
El concierto finalizo, nos fuimos todo el equipo a celebrar el éxito del mismo. Luego de unas horas yo me fui al hotel estaba un poco cansado, aunque los chicos siguieron celebrando.
Cuando estaba entrando en el hotel, alguien me detuvo tomándome el brazo, no era un agarre fuerte por lo que me pude liberar con facilidad. Miré y era una chica, una fan la verdad no me molestaba darle un autógrafo y fin. Sin embargo ella fue descubriendo su rostro, pues lo tenía tapado, cuando se mostró yo quedé en shock, no podía ser ella… ¿Por qué ahora?, ¿Por qué ella?, no podía salir de mi asombro cuando ella se me acercó, yo por inercia me retire, no quería… o ¿si?
- Mimi…- dije casi en un susurro
- Yamato… quiero hablar contigo – me dijo
- Claro, ósea no, no hay nada que hablar – le dije algo molesto y con la intensión de entrar
- Si, tenemos que hablar – me dijo muy decidida y mirándome con firmeza a los ojos.
- Bien… vamos a mi habitación – le dije – aquí esta haciendo frío y tampoco es un buen lugar para hablar.
- Bien – me siguió sin decir ninguna palabra, hasta que llegamos
Nos sentamos en un sillón que había en el cuarto…
- escuche tu canción, es muy hermosa – me dijo ella
- ¿fuiste al concierto? Y ¿qué canción? – le cuestioné muy fríamente
- Si, no podía perdérmelo, desde que supe que venían – en eso me miró a los ojos – tenía ganas de verte.
- ¿ahora?... y aquel tipo ese, ¿Qué paso con él? – aun seguía con mi semblante de frialdad.
- Tienes razón, tienes derecho a saberlo todo – me dijo con la cabeza gacha, pero yo la detuve
- Y que pasa si no quiero saber nada, que pasa si no me importa lo que haya pasado, si lo único que quiero es… - ¿qué quería?, no estaba seguro de poder expresarlo en palabras, pero si podía hacerlo en actos.
Me acerque a ella y la besé posesivamente, pero ella…
- Yamato… - me miró a los ojos y me volvió a besar, ahora el beso era correspondido por ambos.
La pasión y el deseo de tenerla me invadió, traía un abrigo que tardé porco en retirar, sin dejar de besarla la tome delicadamente y la pose sobre la cama. Mis labios bajaron hasta su cuello, donde también pude sentir su embriagante aroma, la deseaba, quería tenerla, la amaba.
Le retiré toda la ropa que me estorbaba para poder lograr ver su hermoso cuerpo, le quité todo no mirando donde caía cada pieza de ropa, hasta que quedó en ropa interior. Me volvía loco era demasiada belleza, un sueño que desde que se fue, venía rondando en mi inconsciente. Mis labios se posaron nuevamente en suyos, bajando lentamente hasta llegar a la clavícula en dónde pude escuchar un leve gemido que me hizo perder la razón. Ella comenzó a sacarme la polera y los pantalones, yo la ayude en aquella tarea. Cuando ya estaba sólo en los boxers la detuve y comencé a besar su pecho sacando la pieza que estaba sobre ellos, los gemidos aumentaron y mi deseo también. Sus manos recorrieron suavemente mi torso y espalda hasta donde la misma perdía su nombre, quitando finalmente lo que evitaba tenerme como Dios me trajo al mundo.
La miré y estaba algo ruborizada, ella me quería matar de seguro, tanta inocencia junta, tanta belleza, realmente perfecta. Poco a poco le fui retirando la pieza de rompa que a ella la cubría. Ahí estábamos tal cual éramos, sin tapaduras, sin mentiras, piel con piel, alma con alma.
La bese mientras me preparaba para hacerme uno con ella, sentí como sus manos se aferraban a mí, como su cuerpo se tensaba y entré lo más delicadamente que pude, dándome cuenta de que yo estaba siendo el primero… la miré ella estaba con una pequeña expresión de dolor.
- nunca pensé en alguien que no fueras tu, para este momento – me dijo con una sonrisa
- te amo Mimi, te amo – le dije mientas la besaba y nuevamente iba moviéndome dentro de ella.
- Yo también te amo, Yamato – me dijo entre gemidos
Mi alegría no podía ser mayor la mujer a la que yo amaba me correspondía y era mía, sólo mía.
Mis movimientos fueron aumentando progresivamente, mientras ella gemía cada vez más, el deseo y la excitación nos invadía a ambos, hasta el esperado momento del clímax, un suspiro al unísono fue el culmine de aquel momento.
Ella se acostó en mi pecho, mientras yo la tenía entre mis brazos sin querer soltarla, nunca y que aquel momento no pasara, daría todo por detener el tiempo.
Mimi por algún motivo, que no entendía, comenzó a sollozar.
- ¿qué pasa princesa?, ¿hice algo mal? – le pregunte algo asustado.
- No Yamato, tu hiciste todo muy bien – dijo esto dándome un pequeño beso en los labios – soy yo, yo no hice nada bien, te engañe, no merezco tanto amor, no merezco que me perdones de esta manera.
- Princesa escucha… eso ya paso, olvidémoslo, sólo se que te amo y ¿tu?
- Por supuesto que si, claro que te amo.
- Entonces el resto da igual, veremos la forma de que lo nuestro ahora funcione, lo prometo.
- Yamato yo ahora te juro que no… - le di un beso y abrazándola aun más a mí, terminando aquella conversación y dejándonos seducir por el manto de Morfeo.
A la mañana siguiente me desperté y ahí estaba a mi lado, no había sido un sueño todo era real, no era lo que llevaba soñando desde que se fue, era todo muy real.
Cuando despertó yo le estaba acariciando su cabello.
- buenos días amor – me dijo sonriente
- buenos días princesa – le dije dándole un beso en la frente
- ¡Oh no! – dijo muy asustada.
- ¿qué pasa?
- No le dije a mis padres que no volvería – dijo aterrada – la mitad de la policía de Nueva York debe estar buscándome.
Mimi me pidió su celular, me puse los pantalones que era lo que tenía más a mano y me puse a buscarlo. Lo encontré y se lo pase.
- ¡Dios! – dijo tapándose la cara
- ¿qué? – le pregunte
- 59 llamadas perdidas – suspiro
- Bueno te voy a dejar a tu casa, algo se nos ocurrirá en el camino, ¿bien?
- Si
Nos bañamos y vestimos, salimos tránsfugamente del hotel y en taxi fuimos hasta la casa de Mimi.
- ¿Crees que tendrás tiempo como para que salgamos un día? – me pregunto.
- Claro, te llamo
- Bien
- MIMI ¡DONDE ESTABAS! – gritó abriendo la puerta la señora Tachikawa.
- Estaba bien mamá, me quedé en la casa de una amiga, porque era demasiado tarde y me encontré a…
- ¿Ishida? – dijo una voz de hombre
- Sr. Tachikawa – en eso Mimi se acercó a mí y con un rápido beso me dijo, "corre".
- ¡Ishida regresa aquí, cobarde! – me aleje rápidamente mientras me gritaba aquello.
Ahora todo era como en nuestros mejores momentos, estaba feliz y también estaba más maduro, por lo que ahora no iba a dejar escapar esa felicidad, ni ahora ni nunca. Mi soledad y yo, ya no estaríamos "solos".
¿Y?… es tan romántico y…haaa me hizo suspirar de lo tierno que era Yamato, yo quiero uno así jajaja. Espero que les haya gustado, sino lean el otro final
bye! :D
PD: si van a poner RR, la idea es que pongan cual escogieron al azar y si leyeron los dos cual fue el que mas les gusto. Eso bye!
PD2: los finales empiezan de la misma manera, pero cambian en un punto, así que no crean si van a leer el otro que es el mismo.
