Bueno, este es mi segundo fic, basado en la película de Disney: El jorobado de Notre Dame.

Los personajes pertenecen a masashi kishimoto.

Bueno, espero que les guste! ^-^

Prologo

El organista de la catedral de konoha

Nuestra historia comienza en konoha, la capital del país del fuego, sede de la catedral más grande de las naciones adyacentes. En la lejanía se escucha la magna melodía del órgano de la catedral de san hikari, que toca su canción de todos los días a la misma hora de la mañana, despertando así al pueblo de konoha.

Mientras el pescador traía su pesca y el panadero sacaba a vender sus recién hechas hogazas de pan, la melodía se escuchaba clara y fuerte como una tormenta de armoniosas notas que salían de la catedral.

En la plaza central de konoha, con su ornamentada fuente, sus artistas callejeros, los negocios a sus alrededores y la catedral en frente. Los transeúntes disfrutaban la tonada mientras llevaban a sus hijos hasta un titiritero muy jovial y carismático.

-acérquense niños, acérquense!-decía el bufón titiritero con dos marcas rojas en las mejillas y con su compañero canino entreteniendo a los niños-no es hermoso? Tantas notas musicales combinadas en una armoniosa sinfonía de colores y sentimientos!...por que…saben? Ese órgano no toca esas melodías por si solo-dijo como si les estuviera contando un gran secreto

-ah, no?- pregunto un títere igual al titiritero-pensé que era como una pianola-

-no…tu escucha al titiritero kiba (1). por los rincones oscuros, donde yace el órgano oculto de la vista de todos, en los pisos superiores de la catedral…vive el organista- dijo con voz de misterio- quien es esta criatura?-.

-quien?-pregunto el títere-.

-que es?-

-que?-.

-como llego allí?-

-como?

-quieres callarte?- pregunto exasperado kiba mientras le golpeaba-

-ow!-dijo el títere mientras se sostenía la cabeza, lo que causo la risa de los presentes.

-kiba les dirá las respuestas-dijo el titiritero refiriéndose a si mismo en tercera persona- es una historia, una historia de un hombre…y una bestia!- dijo con aire sombrío.

-historia de kiba-

Era una noche oscura, en los canales de konoha. Un bebe lloraba.

-haz que se calle!- dijo susurrando un hombre.

-nos descubrirán!-dijo un segundo hombre.

-silencio pequeño…-consolaba la madre a su hijo envuelto en mantas.

Eran uzumakis (2), un clan de personas dedicadas al espectáculo callejero y, según las cortes, a la estafa. Eran perseguidos por toda konoha. se escabullían, escapando en la oscuridad de la ciudad.

-50 monedas por llevarlos a salvo a la aldea del remolino- dijo un barquero en el canal.

Pero una trampa fue tendida a los uzumakis, que sucumbieron al terror mientra eran rodeados por soldados del palacio de justicia. En la oscuridad empezaba a aparecer la figura de un pura sangre negro el cual era montado por un hombre. Los uzumakis se aterrorizaron aun mas.

-el juez danzou- dijo con miedo uno de los uzumakis mientras danzou salía a la claridad. El juez danzou había jurado limpiar la ciudad de el pecado, y vio corrupción en todos lados, excepto en el.

-arréstenlos y llévenlos al palacio de justicia- dijo con desden y desprecio.

-hey, tu! Que escondes?- pregunto un soldado a la mujer que trataba de proteger a su hijo.

-objetos robados, sin duda. Quítenselos- dijo el juez con mirada severa.

Los soldados intentaron arrebatarle su preciada carga sin éxito.

Ella huyo.

Corría y corría con el bebe en sus brazos con el juez danzou pisándole los talones en su pura sangre.

Ella logro perderlo unos instantes cuando salto una verja y se dirigió a la iglesia. Cuando llego a las puertas de la catedral tras subir los escalones, las aporreo desesperadamente.

-asilo! Por favor! Dennos asilo!-grito desesperada al ver que el ministro danzou se acercaba rápidamente.

Ella no pudo esperar y trato de huir, pero ya danzou se encontraba frente a ella, forcejeando por quitarle el bulto que cargaba. El le propino una patada, terminando ella en las escaleras de la catedral, inerte en el suelo tras un golpe en la cabeza.

El ministro danzou logro arrebatarle el bulto antes de que esta cayera. Se quedo contemplando el cuerpo inerte de la uzumaki cuando el bulto emitió un sonido.

-que es esto? Un bebe?- al observarlo pudo notar su peculiar cabello rubio y con horror contemplo las marquitas en sus sonrosadas mejillas-un jinchuriki!-dijo con temor y mirando a todos lados a su alrededor sin saber que hacer cuando, bajo el clima invernal, diviso el pozo que estaba a los pies de la catedral. Dio un golpe con los talones al gran animal y llego junto al pozo, sostuvo al bebe en cima con intención de soltarlo.

-NOOO!- le detuvo el padre sarutobi observando escandalizado la escena

-esta es una bestia diabólica, le estoy devolviendo a la profundidades, donde pertenece- dijo tajante

-no te vasto con derramar sangre inocente a los pies de san Hikari?- le acuso mientras sostenía en brazos el cuerpo inerte de la fémina.

-no tengo la culpa. Ella huyo, yo la perseguí y termino así- dijo desinteresadamente

-y finges estar exento de esto?- pregunto severo el padre

-mi conciencia esta tranquila!- dijo firme

-tu podrás engañarte a ti mismo, y podrás toda culpa negar, pero nunca podrás ocultar de este horror la verdad…la verdad a los ojos de san Hikari- dijo el padre señalando a las gárgolas, Ángeles, santos y la virgen esculpidos en piedra de la fachada de la catedral. Danzou contemplo los ojos de esas estatuas representantes de santidades que parecían mirarle acusadoramente.

Y por primera vez en su vida, danzou sintió temor. Temor por lo que creía era su alma inmortal.

-que debo hacer?- pregunto con la cabeza baja y resignada.

-cuida del niño, como si fuera tuyo- dijo inexpresivo el padre sarutobi

-cuidar de este…?esta bien, pero vivirá aquí, en tu iglesia- dijo como una orden

-vivir aquí?- pregunto el padre extrañado- donde?.

-donde sea…un lugar donde nadie mas pueda verlo- dijo observando la catedral-en el tope quizá, donde se guardan el órgano y los objetos de restauración-luego dirigió una mirada y sonrisa cínica e interesada-quizá algún día me pueda ser útil-.

El juez nombro al niño con el nombre que se le ocurrió primero al comer un tazón de ramen, sopa típica de konoha, y observar un trozo de pescado en espiral, y lo llamo:

Naruto.

Los años pasaron y danzou crío del niño, reteniéndolo siempre en la catedral, y cuando tuvo edad suficiente, el padre sarutobi le enseño a tocar el órgano de la iglesia que había estado abandonado desde que el anterior organista había sucumbido a los efectos de la peste.

Y así pasaron los años hasta que, un día, cuando Naruto cumplió sus 19 años, todo empezó a cambiar.

-fin de la historia de kiba-

-y para ustedes, quien es el hombre y quien la bestia?- pregunto kiba con aspecto serio.

Bueno, este es el prologo, aquí les dejo las explicaciones:

(1): puse a kiba de titiritero porque me pareció gracioso y carismático, se que esperaban encontrarse a sasori o a kankuro…pero me pareció que kiba es mas payaso xD

(2): bueno, aquí los uzumakis sustituyen a los hitanos…claro que no tienes que ser familia de sangre en esta historia, aquí quien quiere se puede unir…es como una fraternidad ^-^

Espero que les haya gustado! Voy a actualizar pronto, asi que no se preocupen