Título:
Claim: Reino Unido / España
Prompt: Gibraltar
Extensión: 598
Estaba lavando los platos. La puerta se abrió de golpe, y un niño pequeño apareció por ella, con un bolso en la mano.
-¡Gibraltar! ¿Adonde vas? – preguntó un extrañado Antonio mientras se quitaba el delantal y se secaba las manos en un repasador. Detrás del niño, apareció otro individuo.
-Spain ¡que sorpresa! Lamento no tener más tiempo para hablar contigo. Me llevo a Gibraltar. La verdad es que…este pequeño tiene en su territorio un lugar estratégico y merece más atención de la que le das tú…así que viendo la situación, decidí quedarme con él. No te preocupes, que yo lo educaré, y lo mantendré. Así que…chico, saluda a Antonio, ¡nos vamos!
España se quedó de una pieza. Corrió hasta el pequeño y lo abrazó, alejándolo del rubio que lo miraba con una sonrisa sarcástica.
-Imbécil, ¿Quién cojones te crees que eres? ¿Qué te hace pensar que voy a dejar que te lo quedes? – Tomó del mentón al menor, mirándolo fijamente – Yo no voy a dejar que este hombre malo te lleve, ¿está claro? Él sólo quiere aprovecharse de ti. Ahora mismo vas a mi habitación y te quedas allí, hasta que papi Antonio resuelva este asunto, ¿si? Y no salgas, a menos que te llame, de mientras, desarma tu maleta.
-Arthur no es un hombre malo, es muy cariñoso y…
Pero España no tenía tiempo para oír aquellas cosas. Le acarició la cabeza, y le dio un beso en la frente, disuadiéndolo con ese gesto afectuoso.
-Nada Gibraltar, este tipo es un embustero y un falso. Hazme caso, y ve a mi habitación, y te encierras ahí. Sobre mi mesita hay unas galletas, si quieres, puedes comerlas.
-Vale – Dio media vuelta y miró al rubio, el cual el hacía una mueca de tristeza y le sonreía tiernamente – good bye sir!
-Good bye Gibraltar, nos vemos.
El pequeño moreno se perdió detrás de una de las puertas. Antonio se quedó mirando a Inglaterra con odio, hasta que escuchó el ruido de la puerta cerrándose, e instantáneamente se acercó al inglés, tomándolo del cuello de la camisa y apoyándolo de un golpe contra la pared.
-¿Qué te has creído, bastardo?
Arthur largó una carcajada y cruzó sus brazos en la cintura del mayor, mirándolo con malicia luego de depositar un fugaz beso en sus labios.
-Spain… ¿así que ahora soy un bastardo, embustero y falso?
Antonio bajó la guardia.
-Te dije que te fueras. Aléjate de mi país, idiota. No sé que pretendes intentando sacarme a Gibraltar.
Arthur suspiró y apretó más su abrazo. Deslizó una de sus manos por debajo de la camiseta de mayor, mirando complacido como el otro se estremecía bajo su contacto.
-Lo necesito. Y no me importa cómo, te juro que te lo voy a quitar. Pero…digamos que eso a ti, dada tu situación actual, mucho no te importa.
-Lo de la corona…eso se va a arreglar, no creas que eso es un problema para mí.
-Al carajo la corona, Spain. Te estoy diciendo que ni la jodida sucesión de tu país, ni el chico, ni nada, te importa en este momento. Ahora, lo único que te importa es que ese niño no escuche nada, que las galletas sean ricas y se quede quietito en tu cuarto, ¿verdad?
Verdad. Mierda, por eso lo odiaba. Más tarde hablarían. Sabía que ese niñato estúpido inglés recurriría a los trucos más bajos para obtener lo que se le antojase. Pero no le daría el gusto, si quería a Gibraltar, que se preparara porque él, Antonio Fernández Carriedo, estaría dispuesto a dar pelea hasta el final
Pero de mientras…
