Salieron del banco todavía un poco verdes por las nauseas que les provoco el viaje por debajo de Gringotts pero con los bolsillos llenos de galeones y dinero muggle.

Sin pararse excepto para comprar dos capas negras que se las pusieron en la entrada del Callejón Knockturn para poder mezclarse con los demás traunsentes.

El aspecto de la calle era igual que como lo recordaba, oscura, peligrosa y vieja.

Sin dejarse intimidar como la otra vez, Harry, comprobando que la capucha le ocultaba toda la cara entro caminando con paso confiado y haciendo caso omiso de las miradas de los demás con Hermione a su lado que se esforzaba en ocultar su miedo.

Unos minutos mas tarde paro en frente de una tienda pintada de negro con las ventanas tapadas y sin letrero.

Abriendo la puerta que apenas se sostenía en el marco entro tirando de la mano a una reticente Hermione. El interior estaba en tan mal estado como indicaba el exterior. Dos velas delgadas iluminaban una habitación pequeña que olía a moho. Solo había un mostrador detrás del cual estaba un hombrecillo calvo con la cara llena de arrugas que los estaba mirando con desconfianza.

- Queremos encargar dos varitas, hablo Harry con voz firme y le entrego diez galeones al hombre. El adelanto.

Sin decir palabra este cogió el dinero y entro en la trastienda que estaba detrás del mostrador.

- Vamos, dijo el chico a Hermione y siguió al vendedor en lo mas mínimo sorprendido por la actitud de este.

A diferencia de la otra habitación la trastienda estaba bien iluminada y abarrotada de cajas, botellas y tarros llenos de montones de cosas de aspecto raro.

El vendedor ya tenia unas cajas abierta encima de una mesa que estaba en el centro del cuarto.

- En estas cajas están todos los tipos de madera y diferentes sustancias mágicas que utilizo para fabricar mis varitas. Solo tienen que ir tocando los diferentes materiales de cada caja hasta que sientan un cosquilleo en la piel. Cada vez que encuentren uno al que vuestra magia reaccione póngalo de lado. Esto puede pasar varias veces con diferente intensidad pero solo vale el que mas fuerte os llame. Les explico este indicándoles que empiecen.

Hermione fue la primera en escoger y unos minutos después fue Harry que le entrego los materiales elegidos.

- Vamos a ver, dijo el hombrecillo mirando a la chica, tu varita será hecha de nogal, doce centímetros y con lagrimas de fénix como núcleo y la tuya, señalando a Harry, es de tejo, once centímetros y medio, núcleo veneno de basilisco. Dentro de cuarenta minutos estarán listas. Y prácticamente los hecho de la tienda a empujones cerrando la puerta en sus narices.

- Encantador, dijo sarcásticamente Hermione. Y ahora que hacemos?

- Quiero ir a una tienda que esta un poco mas abajo de aquí.

- Para hacer que? Le pregunto esta sospechosa. Y ya que estamos como conoces esta calle?

- Es un pequeño secreto mió y sabes que la curiosidad mato el gato. No te preocupes Hermione que todo lo que sea importante te lo voy a decir. Con el tiempo.

Con una sonrisa la arrastro hasta la tienda y sin darle tiempo a protestar mas abrió la puerta y la empujo dentro.

- Hey! Grito esta mosqueada.

- Vamos, Mione, no estés tan seria, le dijo Harry riéndose.

- Te voy a enseñar yo… Hermione se quedo callada viendo donde estaba.

A ver esto Harry sonrío de oreja a oreja. Hermione había encontrado su paraíso personal. Muchos, muchos libros y antes de poder seguir tomándole el pelo ya había desaparecido entre los múltiples estantes repletos de libros.

Después de ver que el encargado de la tienda no les hacia ni caso siguió a su amiga a paso mas tranquilo que ella.

Viendo como se le iluminaba la cara cada vez que encontraba algún libro interesante se dio cuenta de lo mucho que la había extrañado.

Nunca se permitió pensar en ella con otra cosa que no sea odio después de la ultima discusión que tuvieron cuando la enfrento con todas las mentiras y manipulaciones de Dumbledore que ella intento por todos los medios justificar o negarse a creerlos diciéndole que eran mentiras suyas o producto de sus celos hacia el director.

Lo que colmo el vaso fue cuando le grito la verdad sobre la muerte de Sirius y ella le grito que era un desagradecido por calumniar el nombre de Dumbledore. Lo recordaba como si hubiera pasado ayer:

- Hermione escúchame! Se de lo que hablo, le grito enfadado Harry.

Estaban en el piso que Harry tenia en un barrio muggle y llevaba horas intentando razonar con ella.

Pero por mucho que lo intentaba y las pruebas que le enseñaba la chica se negaba a ver la verdad de que clase de hombre era Albus Dumbledore.

- No te creo. Estas paranoico! Le dijo ella levantando también la voz. Primero tachaste de falso y codicioso a Ron, que estaba fingiendo ser tu amigo y que solo espera a que acabe la guerra para apuñalarte por la espalda.

Después la cogiste con Ginny, acusándola de intentar utilizar Amortentia para estar contigo y que Molly estaba ayudándola.

Ahora acusas a Dumbledore de cómplice y de que todo es un complot suyo para controlarte y de estar manipulando toda tu vida. Lo acusas asta de la muerte de tus padre cuando fue el quien los aviso para esconderse. Voldemort es quien los mato Harry, no Dumbledore. Entiendo que estas estresado y que estamos en guerra pero los Weasley son como tu familia y Dumbledore lo único que hizo toda tu vida es ayudarte. Termino diciendo con una voz mas suave.

- No estoy paranoico! Se que Dumbledore esta detrás de todo incluso de la muerte de Sirius!

- Como puedes decir eso? Grito horrorizada Hermione.

- Porque encontré al mortifago que supuestamente mato a Sirius y lo ataque asta dejarlo a un paso de la muerte. Fue entonces que me dijo que el no lo mato y que fue Dumbledore.

- Y vas a creer en la palabra de un mortifago?

- Leí su mente y vi lo que paso esa noche. Sirius, Moody y Dumbledore estaban peleando contra cinco mortifagos y estaban ganando cuando Dumbledore disparo a Sirius por la espalda.

- Que, ahora Alastor también esta metido en todo esto? Dijo incrédula. Sirius se arriesgo demasiado y lo mataron. Eso fue lo que paso. Tu lo viste como quedo después de la muerte de Remus. Estaba comportándose como un loco y diciendo que la Orden era la culpable, y veo que a ti también te pasa lo mismo. Dumbledore tenia razón en decir que tu mente se estas volviendo inestable.

Fue en ese momento que Harry se dio cuenta que Hermione no iba a creer nunca nada malo de Dumbledore, que le era leal a el y solo a el.

Regreso al presente cuando escucho la voz preocupada de Hermione y sintió como le sacudía el hombro.

- Lo siento Hermione, dijo a la chica, estaba pensando y no estaba atento.

- Que te pasa Harry? En que piensas? Pregunto preocupada.

- Cosas, de las que no quiero hablar. Dame tiempo, por favor. Le pidió con voz suplicante. No estaba preparado para contarlo y no sabia si iba a estarlo alguna vez.

Hermione no era tonta. Sabia que algo le había pasado a su amigo.

Desde la noche de Halloween estaba cambiado. Diferente, mas seguro de si mismo. Pero también tenia una mirada mas dura, fría y algunas veces podía ver en sus ojos un dolor inmenso que ocultaba enseguida, como estaba haciendo ahora.

Hace una semana no habría dudado en presionarlo hasta hacerlo decir lo que le pasaba.

Pero hace una semana también creía que sabia todo lo que hay que saber sobre la vida de su amigo. Y vaya si estaba equivocada. La entrevista le enseño que había mucho que no sabia, cosas importantes que Harry nunca le había contado. Antes tampoco dudaba de su capacidad para saber leer a las personas y sus intenciones.

Sabia que a Harry le costaba abrirse a las personas sobretodo ahora que todos a su alrededor le mintieron y defraudaron inclusive ella. Lo de la droga no la excusaba. Ella tendría que haber estado mas atenta y no creer conocer todo sobre alguien por haberlo leído en un libro. Pero no iba a cometer el mismo error nunca mas.

- Esta bien Harry, esperare el tiempo que haga falta y te juro que no dejare que alguien vuelva a utilizarme para hacerte daño nunca mas. Le dijo con toda la intención de cumplir con su promesa.

Conmovido por las palabras de su amiga Harry se acerco y la abrazo con fuerza.

- Gracias Hermione, no sabes lo mucho que significa para mi tenerte a mi lado. Dijo con la voz quebrada por la emoción.

- Y dime, has encontrado algo interesante? Le pregunto sonriendo después de soltarla, intentando alegrar el ambiente.

Riendo Hermione le cogio de la mano y lo arrastró hasta unos libros, siguiéndole la corriente.

- Es sobre las diferentes especies de criaturas mágicas que existen en el mundo. Dijo la chica entusiasmada sacando el libro que era enorme del estante.

En cuanto Harry vio el titulo entendió porque Hermione estaba tan interesada en el.

- Toda la historia y costumbres de las criaturas que viven en el mundo y su lucha contra la opresión del gobierno, leyó en voz alta. Parece interesante

- Es la primera vez que veo este libro, lo que es raro porque llevo meses buscando algo así, dijo asombrada.

- No tan raro, todos los libros que hay aquí han sido prohibidos por el Ministerio. Es normal que no lo encuentres en otros sitios, explico Harry.

- Pero este libro no trata sobre las artes oscuras.

- No pero esta contradiciendo o atacando al Ministerio y estos hicieron lo mismo que con la magia oscura, prohibirlo. Lo que no quieren ver es que por están oprimiendo tanto las dos cosas ellos mismos provocan que se revelen. Esa fue una de las razones de que tantos magos oscuros y criaturas juraron lealtad a Voldemort, porque el estaba dispuesto a luchar por los derechos de las dos partes, explico Harry.

- Nunca lo pensé de esa manera, dijo pensativa Hermione.

- Es normal, si todo lo que oyes sobre el es que esta loco, que es un monstruo y un asesino que quiere destruirlo todo, pero un hombre así no habría tenido tanto apoyo y tampoco habría estado a punto de ganar una guerra. Hace ya tiempo que llevo dándole vueltas y hay cosas que no cuadran. Como, porque familias como los Malfoy que ya tenían muchísimo poder e influencia lo arriesguen todo por seguir a un loco. Y tampoco me creo que con los vente o treinta mortifagos que se conocen o sospechan lograra hacer las cosas que hizo.

Ese hombre estaría controlando el mundo mágico ahora mismo si mi madre no hubiera hecho lo que hizo!

Y eso no se consigue con tan pocos seguidores. Tienen que haber mas, personas que jamás fueron descubiertas y que no formaban parte del circulo intimo de Voldemort y hay que preguntarse como consiguió convencer a tantos de sus ideas. Dijo Harry, que había visto personalmente cuantos magos y brujas trabajaron para el en el futuro.

- Pero Harry, el quería eliminar a todos los magos de sangre muggle y a los propios muggles. Lo contradijo Hermione mirándolo raro.

- Vez eso es otra cosa que no cuadra. Estuve mirando en algunos periódicos de aquel entonces y aunque el Ministerio dijo que los asesinatos de varios magos fue a causa de la descendencia muggle de estos e investigado los nombres de algunos y la mayoría eran firmes partidarios de Dumbledore o intentaban crear leyes que perjudiquen a las criaturas mágicas. Yo solo digo que no entiendo algunas cosas que se dicen, se apresuro a decir Harry, echándose para atrás cuando vio la mirada de Hermione, dándose cuenta que hablo mas de la cuenta. Será mejor que sigamos mirando los demás libros que dentro de poco tenemos que ir a recoger las varitas.

Y diciendo eso se metió entre las muchas filas de libros, huyendo de las preguntas que podía ver que Hermione estaba a punto de hacer.

Al final salieron de la tienda cargados de bolsas. Harry había encontrado unos libros muy interesantes sobre la historia de la magia oscura y unos cuantos sobre hechizos y encantamientos que incomodaron a su amiga aunque vio una chispa de interés en sus ojos. También le compro a Hermione el libro sobre criaturas además de otros tres sobre antiguos rituales, encantamientos y runas mágicas, a pesar de las protestas de esta.

Después recoger sus nuevas varitas y encogiendo las bolsas utilizaron un glamour cambiando ligeramente sus facciones, el color de su pelo y de los ojos. También cambiaron el color de su ropa evitando así cualquier sospecha. Antes de la salida del callejón se quitaron las capas negras.

- Que te parece si vamos a comer algo y después me ayudas a comprarme ropa, que estoy harto de usar la de Dudley?

Pregunto Harry mientras se quitaba las gafas, y viendo asentir a la chica salieron a la calle Diagon.

- Como de bien vez sin las gafas?

Pregunto Hermione, curiosa, caminando a su lado.

- Bastante bien, todavía esta todo un poco borroso pero voy a ver perfectamente cuando acabe la semana. Huf… que alivio!

Y sonrío a su amiga cuando esta se río de su entusiasmo.

- Mira, podemos entrar ahí.

Hermione señalo un restaurante que estaba unos metros mas adelante.

- Esta bien, dijo Harry y caminaron en su dirección.

Abriendo la puerta entraron. Era un local pequeño pero limpio y tranquilo, solo estaban ocupadas unas pocas mesas.

Sentándose en una mesa vacía junto a la ventana esperaron que los atendiera.

- Buenos días! Aquí tienen la carta. Llamadme cuando estén listos para pedir.

Les dijo la camarera entregándoles la carta con una sonrisa.

Después de pedir dos desayunos continentales con café y zumo de naranja, Hermione se dio la vuelta mirando atentamente a Harry. Parecía dudar.

Sabiendo que no podía retrasar mas la discusión, Harry dio un suspiro.

- Quieres hablar sobre la entrevista, verdad? Pregunto este.

- Si… pero solo si tu quieres hacerlo. Dijo Hermione, insegura de los sentimientos de Harry sobre el tema.

- Esta bien, Hermione. Hace unos meses me habría negado rotundamente a hablar sobre los malos tratos de los Dursley. Pero ahora entiendo que no tengo por que estar avergonzado de lo que hicieron.

- Porque no me lo dijiste?

Harry podía ver que su amiga estaba herida por no haber confiado en ella.

- Porque… dejo de hablar cuando vio que la camarera les traía la comida. Después de estar solos otra vez, continuo hablando.

- Porque estaba avergonzado. Antes pensaba que era mi culpa ser tratado así, que hice algo para merecerme que mi familia me odiara y tenia miedo de que los demás pensaran lo mismo si se enteraban.

Hermione levanto una mano y la puso encima de la suya.

- Jamás pienses eso. Son esos animales que tienen que avergonzarse de lo que te hicieron. No tu. Tu eres un chico inocente al que maltrataron y cualquiera que te culpe por las acciones de esas personas se merecen que los encierren. Le dijo con la voz temblando de ira.

- Ahora lo se, creo que la única razón por la que pude contarlo es que Sirius me creyó y me apoyo desde el primer momento.

Le dijo con una sonrisa que Hermione correspondió aunque un tanto temblorosa.

Continuaron hablando mientras comían sobre los Dursley y sobre como le estará yendo a Sirius.

- Solo espero que todo salga según el plan y que no le pase nada.

- Ya veras que si. Los aurores no se atreverán a atacarlo con Rita buscando cualquier trapo sucio y Amelia Bones tiene fama de estricta pero justa. Sirius hizo bien en elegirla. No permitirá que nadie le haga nada cuando vayan a arrestarlo. Le tranquilizo Hermione.

- Espero que tengas razón. Deberíamos de ir a comprar lo que necesitamos, cambio de tema Harry.

- Esta bien.

Salieron después de pagar la cuenta y empezaron a mirar por las tiendas.

Al final compraron un montón de cosas, incluso convenció a Hermione de dejarle regalarle un collar con pulsera a juego de platino que combinaba a la perfección con el vestido de noche que le compro sin decírselo.

Lo vio cuando Harry decidió que quería comprar otra tunica de gala y Hermione se quedo mirándolo.

Con una idea formándose en la cabeza Harry le pregunto:

- Sabes para que nos hace falta la ropa de gala?

- Creo que abra un baile un honor a los campeones, dijo la chica.

- Y ya tienes el vestido?

- Si, me lo compre este verano. Es una pena que no haya visto este, me gusta mas, acaricio el suave material.

- Hermione, como amiga me harías el honor de acompañarme al baile? Pregunto con una sonrisa.

- Preferiría poder divertirme sin preocuparme de momentos embarazosos, sin saber de que hablar con una chica que no conozca, continuo haciendo una mueca de horror de solo pensarlo.

Hermione empezó a reírse del gesto, pensando en lo que le dijo Harry.

- Hm… no lo había pensado. Podría ser incomodo ir con alguien y no saber que decir. Siendo así… Acepto encantada.

- Gracias, es un honor, dijo haciendo una reverencia provocando la risa de Hermione.

Cuando fue a pagar por las varias túnicas que eligió para el pidió en un susurro al dependiente que guardara el vestido con los zapatos a juego asta mañana que iba a recogerlo.

Al final salieron del bar al Londres muggle cargados de bolsas. Harry se compro varias túnicas informales y formales con zapatos y botas a juego además de múltiples pantalones, camisas, jerseys y ropa interior.

También compraron unos libros sobre Oclumancia y Legeremancia, un gel para el pelo que a los dos les hacia falta y perfumes.

- Vamos a buscar un hotel que este cerca, nos registramos y después vamos a comer, que estoy agotado de dar tantas vueltas, dijo Harry.

- Si, yo estoy igual. Nunca me creí a las demás chicas cuando se quejaban del dolos de pies, después de ir de compras pero tenían razón.

Encontraron un hotel a unas calles de distancia del Caldero Chorreante y después de registrarse subieron a dejar sus cosas.

Era una suite con dos habitaciones, salón y una terraza, perfecto para pasar unos días.

Decidieron no volver a salir y pedir que le suban la comida a la habitación. Después de que el camarero saliera Harry empezó a explicarle a Hermione Oclumancia.

Harry estaba en la terraza pensando en algo que llevaba dando vueltas todo el día. Era muy tarde por la noche y solo hace unos minutos que Hermione se había acostado. Se había pasado toda la tarde enseñándole Oclumancia.

La chica era muy rápida, tenia una mente organizada y Harry sabia que estaba muy motivada a dominar ese arte.

Pero ahora estaba solo.

Quería contactar con Voldemort pero no sabia como.

Su primera intención fue de aparecerse en Pequeño Hangleton donde sabia que se encontraba en este momento. Pero no quería ponerlo mas en contra suya de lo que ya estaba. Necesitaba su confianza y limitándose a aparecer por ahí solo lo enfadaría mas.

Si solo pudiera mostrarle lo… Eso era! Como no lo había pensado antes!

Se levanto de un salto de la silla en que estaba sentado y camino rápidamente a su habitación.

Dejándose caer en la cama entro en un estado parecido a la meditación. Si el podía ver imágenes y oír pensamientos de Voldemort porque no al revés? Nunca lo había intentado pero debería de funcionar.

Pensando en Voldemort intento transmitirle su deseo de verle, su intención de ayudarle con la guerra, de serle leal.

Una media hora después abrió los ojos tomando una respiración profunda, un tanto temblorosa.

Había funcionado!

Estaba seguro de que contacto con la mente de Voldemort y que este lo había oído.

Dándose la vuelta en la cama con un suspiro, volvió a cerrar los ojos.

Ahora todo dependía de Voldemort. Lo único que podía hacer Harry era esperar y pensar en como convencerle de que su deseo de aliarse con el era verdadero. Porque sabia que Voldemort no lo iba a creer fácilmente. Y con esos pensamientos se quedo dormido.