N/A: hai hai ~~ Aquí actualizando el fic, increíblemente rápido, comparado con los otros fics que tengo en progreso D:

Espero que el segundo capi les guste y si no, avísenme, pues este fic es para todas y todos ustedes ;3

Sin más explayarme… ¡el fic!

A toda costa

Capitulo 02: Verdaderos recuerdos

Allen se quedó, por un momento en la cocina de la mansión. Komui, después de ver a su hermana deshacerse en llanto, le había pedido a Allen si podía esperar afuera de su despacho. Pero el hambre había sido más fuerte por lo que, sin querer, había llegado misteriosamente a la cocina. De seguro la había encontrado por instinto.

- Ara, ara~- escuchó el albino por detrás. Rápidamente se volteó para ver quien había aparecido tan sorpresivamente. Sus ojos contemplaron a un sujeto que se veía bastante extraño y era muy alto, sin contar que su tono de voz no era masculino-. ¿Así que tú eres el nuevo empleado de la casa?

Allen simplemente asintió-. Mi nombre es Allen Walker. Mucho gusto…- murmuró.

- Mi nombre es Jerry. Soy el cocinero… ¿vienes por comida?- le consulto el chef, al ver la cara de hambre que el albino exhibía. Allen, con los ojos brillosos, le asintió enérgicamente, mientras le agradecía.

- Pero eres muy joven como para estar trabajando acá- murmuro Jerry, mientras le pasaba un platillo listo a Allen-. ¿Cuántos años tienes?

- Quince- respondió el albino y agregó, mientras tragaba rápidamente-. Pero ya termine el colegio, así que está bien que trabaje-. El albino le mintió con lo último, pues en la familia Noah, sea la edad que sea que tuviese algún miembro, nadie iba al colegio, pues el Conde se encargaba de contratar profesores particulares.

- Vaya, Allen-kun, eres bastante maduro…- le elogio el cocinero, mientras le pasaba más platillos al hambriento albino, que se los devoraba vorazmente apenas puestos sobre la mesa. Jerry se quedó contemplando al albino y, por alguna extraña razón, le dio compasión. Por lo visto, le habían obligado a madurar por la fuerza…. O por lo menos, eso era lo que el albino transmitía.

- ¿Jerry-san?- le consultó el albino al cocinero, al ver que este último se había quedado mirándolo, con un semblante triste-. ¿Pasa algo?

- ¡Ah! ¡Se me había olvidado decirte, ten cuidado con Komui. Si te ve cerca de Lenalee con intenciones amorosas, eres hombre muerto!

- No se preocupe- le respondió Allen, mientras movía efusivamente las manos, de un lado a otro-. Yo solo vine acá como asistente de ella… solo como eso- concluyo el albino. De todos modos, era un poco ilógico que él mirase a la peli verde con esos ojos. No podía negar que la chica era bastante atractiva, pero no podía enamorarse de ella ni nada. La peli verde estaba demasiado alejada del mundo del albino como para llegar a comprenderlo. Ahora que lo recordaba, al parecer, la chica ya lo había visto a él pero, ¿cuándo? Allen trataba de buscar en su mente a la china, pero le era totalmente imposible. Además tomando en cuenta a lo que, realmente, se dedicaba, si la china hubiese podido reconocerlo, lo más seguro es que hubiese estado muerta. ¿Y si ella lo hubiese conocido antes de que se borrasen sus recuerdos? Si era así, tendría que preguntárselo. Tal vez Lenalee tuviese la clave para recordar su pasado.

De pronto, la puerta de la cocina se abrió bruscamente, dejando paso a Komui, quien lucía claramente preocupado. El chino revisó con la mirada toda la cocina hasta que se topo con el albino que, de solo ver a su jefe plantado, mirándolo, dejó rápidamente de comer.

- Lo siento, Komui-san- se disculpó el albino.

- ¡Ah! ¡Estaba preocupado, Allen-kun!- exclamó el chino y al ver que Allen había dejado de comer, murmuro-. Si estabas comiendo, sigue, que no te detengo. Es que estaba buscándote, pues pensé que te habías perdido- concluyó el chino, esbozando una gran sonrisa.

- Si lo estabas buscando, ¿por qué no enviaste a alguien más?- le preguntó curioso el cocinero.

- Eso iba a hacer, pero me perdí- le respondió Komui, mientras reía nerviosamente.


Lenalee estaba tendida sobre su cama, mientras miraba el cielo de su habitación. No podía creer que Allen no recordase nada de lo que habían pasado juntos. Por una parte se alegraba que el albino estuviese bien pero, no sabía si decirle lo que había pasado con ellos. Se volvió a girar hacia un lado y se quedó contemplando su habitación, de blancas paredes, mientras se debatía entre decirle o no a Allen sobre lo que había pasado atrás.

De pronto un suave golpeteo la sacó de sus cavilaciones y la hizo semi incorporarse, pues no se le pasaba por la mente quien podría ser. Su hermano, Komui, era poco posible que fuese ahora a su habitación, pues ella le había pedido que la dejase sola por hoy.

- ¿Si?- preguntó Lenalee, mientras se acomodaba la chasquilla.

- Lenalee-sama, le traje la cena- le informó el albino y agregó-. ¿Puedo pasar?

- Si, adelante- le confirmo la china, mientras se sentaba sobre su cama.

Apenas le hubo dado el permiso, Allen entró cargando un carrito y sobre este se veían ñoquis con salsa a la boloñesa, un vaso con jugo de frutas natural y una gran variedad de ensaladas.

- Se lo dejaré aquí, Lenalee-sama- le comunico Allen, mientras le dejaba el carrito a un lado, cerca de la cama.

- No me digas Lenalee-sama, Allen-kun. Después de todo, tienes casi mi misma edad, ¿no? Solo dime Lenalee - le pidió la china y guardo silencio. Si Allen no recordaba nada, ¿para qué hacerle revivir esos malos momentos? Lo mejor sería que comenzase a hacerse amiga de él de nuevo.

Allen solamente se limitó a girarse y a dedicarle una inocente sonrisa a la peli verde, antes de acercarse a la puerta. Apenas tocó la perilla se quedó inmóvil. Allen, a pesar de que recién venía conociendo a Lenalee, moría por preguntarle de donde ella lo conocía. Sabía perfectamente que saber su pasado ahora no le ayudaría en mucho pero, aún así, no podía evitar sentirse intrigado por él.

- ¿Pasa algo, Allen-kun?- le preguntó la china, al ver al albino quedarse quieto frente a la puerta.

- Si. Si pasa algo- le contestó Allen, mientras se giraba y quedaba mirando a Lenalee a los ojos. No sabía cómo plantearle la pregunta, pero le daba la sensación que la peli verde lo entendería-. Nosotros, ¿cuándo nos conocimos?

- Etto… - balbuceó Lenalee, mientras trataba de explicarse y agregó, mucho más convencida-. Fue hace tiempo. Cuando éramos niños. A ti, en la noche, se te cayó una pelota dentro de mi casa, por lo que saltaste la reja para ir a buscarla. Justo en ese momento me asome por la ventana y te ví. Aunque en ese tiempo con niisan vivíamos en una casa común y corriente - después de haber dicho eso, la peli verde no pudo evitar soltar una temblorosa risa y continuo, mientras lanzaba un suspiro-. Desde ese día siempre nos juntamos a jugar y nos hicimos muy amigos, aunque tú ahora no lo recuerdas- murmuró la china, remarcando el tono de reproche en la última frase, a lo que Allen solo reaccionó mostrando una mueca nerviosa-. Pero un día, nos juntamos muy tarde a jugar. Parece que eran pasadas la media noche. Y tú me llevaste a una fuente iluminada que había en las cercanías. Fue realmente lindo, ver el agua iluminada por las luces…- murmuró la china, mientras contenía una pequeña lágrima.

- ¿Y qué pasó después?- le preguntó el albino, sin percatarse del estado en que se encontraba la china.

- Después, de la nada, aparecieron unos tipos disparando… y te dieron, Allen-kun- concluyó la china, mientras comenzaba a derramar lágrimas y entre sollozos, continuó-. Pen-pensé que te habías muerto…

- Gomen- murmuró Allen, mientras le pasaba un pañuelo a Lenalee. La verdad le sorprendía haber pasado todo eso con la chica y no acordarse de nada. Pudo ver como Lenalee se limpiaba las lágrimas.

- Gracias Allen-kun- le agradeció Lenalee y agrego, mostrando una sonrisa-. Me gustaría que fuésemos amigos de nuevo…

- Claro- le respondió Allen-. Cualquier cosa que necesites solo dímela.

- Si, gracias Allen-kun- le agradeció nuevamente, mientras le devolvía el pañuelo. Allen se quedó esperando un rato, hasta que se calmase.

- ¿Y no recuerdas nada más? ¿Nunca te hable de alguien de mi familia o algo así?- le preguntó Allen, sin conservar ninguna esperanza, pues los niños no tienden a hablar de sus familiares cuando están en medio de juegos infantiles.

- ¿Por qué me preguntas eso, Allen-kun?- le consultó la china, un poco extrañada. La verdad Lenalee, al ver que Allen no se acordaba de ella, había pensado que solo eso se le había olvidado, pero por lo visto, le habían hecho algo más en "ese" lugar.

- Es que perdí la memoria…- se sinceró Allen, sin creerse aún que estuviese compartiendo eso con la peli verde. Siempre había tratado de ser lo más prudente y tratar de no acercarse mucho a la gente, sobre todo si esta no pertenecía a la familia Noah, ya que en cualquier minuto, podrían ordenarle matar a esa persona, fuese quien fuese. Tal vez no debió haber dicho eso.

- Ya veo…- murmuró la china, mientras el semblante se le entristecía y, sin siquiera premeditarlo se acercó a Allen y le dio un abrazo. Realmente se sentía mal por todo lo que Allen había pasado, teniendo en cuenta de que él siempre la había protegido cuando estaban en "ese" lugar. Y también aquello la hizo sentirse más culpable, pues Allen había afrontado todo eso solo, después de que a ella la sacaran de ahí.

- Le-Lenalee- tartamudeo el albino, un poco avergonzado al sentir el abrazo de la peli verde y sin saber cómo reaccionar ya que, los únicos abrazos que siempre había recibido, desde que podía recordar, provenían de Road. Peor era extraño, recordaba esa sensación, la del abrazo de Lenalee. Era como si ella ya lo hubiese abrazado antes…

De pronto la puerta de la habitación de Lenalee se abrió de golpe, dejando a ver a Komui, que traía en su mano una enorme lista. El chino lucia una enorme sonrisa y pregunto, exclamando-. Lenalee, ¿no has visto a…?

Sin embargo, solo eso alcanzó a preguntar pues vio algo horripilante. Allen, el chico que recién había contratado hoy para que protegiese a su linda hermanita la estaba abrazando ¡¡¡Era imperdonable!!! ¡¡Había contratado a un pulpo!!!

- ¡¡ ¿Qué le estás haciendo a mi linda Lenalee?!!!- le pregunto Komui, totalmente furioso.

- Yo... etto…- murmuró Allen, para luego fijarse en la comprometedora situación en la que se encontraba con la peli verde y, de golpe, se le vinieron las palabras de Jerry-san a la mente: "¡Ah! ¡Se me había olvidado decirte, ten cuidado con Komui. Si te ve cerca de Lenalee con intenciones amorosas, eres hombre muerto!"-. ¡No es lo que cree, Komui-san!- exclamó rápidamente Allen, mientras se alejaba de Lenalee.

- ¡¡Es imperdonable!! ¡¡Los pulpos deben recibir su merecido!!- grito el chino y, de la nada, sacó un enorme control remoto y, apretando una de las teclas, agregó-. ¡¡Ven aquí, Komurin III!! ¡¡Acaba con el pulpo!!

- ¡¡Eh!!

- ¡¡Niisan, detente!! ¡¡No es lo que estas pensando!!

Sin embargo, a pesar de los gritos y peticiones de Lenalee y Allen, Komurin comenzó a lanzar rayos y ataques a diestra y siniestra, mientras los chicos los esquivaban de la mejor manera. Los muebles, al recibir los ataques del estrafalario robot de Komui, eran totalmente destruidos, mientras pedazos de madera y más ataques volaban por todos lados.

- ¡¡Cuidado Allen-kun!!- se escuchó entre todo el ruido pero Allen, antes de darse cuenta, ya recibía en pleno rostro y manotazo del robot, lo que lo hizo saltar y golpearse contra una pared.


- No tienes miedo- le pregunto una pequeña niña que usaba coletas, mientras sollozaba y se cubría el rostro. Allen intentó verle el rostro, pero le era imposible, ya que se encontraban completamente a oscuras.

- No- mintió el pequeño niño albino, mientras trataba de sacarse la mugre que tenía la cara, ya que le apestaba un poco. Tocó el suelo. Aquella mazmorra era realmente horrible, pues olía a humedad, estaba sucia y se aparecían enormes ratas que no los dejaban en paz. Pequeñas pisadas se sintieron hasta que algo peludo se posó sobre el pie de la chica.

- ¡Kya! ¡Una rata!- grito la niña, mientras se acurrucaba más al lado de Allen.

- ¡¡Cállense!!- les ordenó una voz ruda y ronca desde el exterior de la celda.

El niño albino, sin decir nada, tomó a la rata con una de sus manos y la quedó observando, mientras el animal chillaba y abría sus horrendas fauces, moviendo los pies, desesperada, intentando escapar de la mano del pequeño niño albino, que la apretaba más y más, sin quitarle la vista de encima, sin siquiera pestañear, solo observándola gritar, chillar, mientras intentaba morderlo. Y más la apretó. Eran unas ansias extrañas que evitaban que detuviese aquella fuerza que lo impulsaba a apretar más al animal. La apretó tanto rato que la rata se reventó, salpicándole la cara con más mugre, más de la que tenía. La sangre de la rata se deslizó por su pálida piel, mientras la niña de coletas se alejaba, aterrada, del niño albino.

- ¡¿Qué hiciste, Allen-kun?!- le susurró las niña, aterrada.

- Yo…- murmuró el albino, mientras pestañeaba y se daba cuenta del cadáver de la rata, reventado, que tenía en su mano. Asqueado tiró lejos el cadáver del animal, mientras se limpiaba con la manga maltrecha de su chaleco-. No sé….- murmuró, pues no recordaba cómo había llegado esa rata ahí, a su mano.

- ¡¡Allen-kun!! ¡¡Allen-kun!!- se escuchó a lo lejos, alguien lo llamaba, un poco preocupada. O por lo menos, así sonaba la voz.

El albino abrió lentamente los ojos, mientras veía como Lenalee y Jerry-san le echaban viento con unos abanicos. El rostro de Lenalee se comenzó a dibujar lentamente. Pudo contemplar a la chica peli verde que lo observaba con el rostro aliviado. La muchacha se acomodo su corto cabello detrás de la oreja y le dedicó una dulce sonrisa al albino, a la que Allen solo pudo reaccionar con asombro, pues era la sonrisa más inocente y pura que había visto en toda su vida. Era una sonrisa luminosa.

- ¡¡Qué bueno que despertaste Allen-kun!!- exclamó Lenalee, más aliviada y agrego, mientras miraba en tono de reproche a su hermano-. Niisan, deberías disculparte con Allen-kun.

- ¡Pero, mi Komurin…!- exclamó Komui, mientras abrazaba un poco de chatarra-. ¡¿No crees que ya es suficiente castigo para mí el que lo hayas destruido?!

Allen, mientras se incorporaba, miró sorprendido los restos del "aterrador" robot de Komui. ¿Por qué lo había contratado Komui-san, si su hermana era capaz de destruir un robot ella sola? Demás podría cuidarse sin su ayuda

- Te dije que tenias que tener cuidado con Komui- le susurró Jerry a Allen, para que solo este escuchase-. Esas son el tipo de cosas que hace Komui cuando ve que se le acercan mucho a Lenalee.

- Ya veo…- murmuró Allen, mientras reía nerviosamente. Nunca más abrazaría a Lenalee a menos que quisiese morir.


Después del enorme ajetreo que tuvieron que realizar todos los empleados de la casa, para ordenar el desastre ocasionado por el robot de Komui, todos pudieron regresar a sus cuartos, pues ya era muy tarde. Allen con suerte había podido echar un vistazo a su habitación, pues hace horas atrás solo había dejado su equipaje y se había cambiado de ropa rápidamente, para poder presentarse ante Lenalee.

Apenas abrió la puerta se limitó a ver su cuarto, de paredes celestes, un poco más detenidamente. La cama, blanca, se encontraba al lado de una pared en la que colgaba un cuadro extraño, tomando en cuenta todos los cuadros que había en la mansión Noah. Era la primera vez que lo veía. Una especie de payaso cargando un ataúd. En la habitación en sí, había varios muebles de madera, una pequeña mesita, además de un escritorio y un par de divanes, sin contar de otro mueble con varios libros. En otra de las paredes, había un gran ventanal, que daba a un balcón de estilo gótico, lleno de maceteros con muchas platas distintas.

Allen, exhausto después de lo que había vivido por el día de hoy, se tiro sobre su cama y, estirando el brazo, tomo un papel que estaba sobre el velador, al lado de su cama. Rápidamente, antes de hacer rendido de sueño, lo abrió y lo comenzó a leer. ¡¡Era imposible!! En el papel, escrito por el excéntrico Komui, estaban plasmadas todas las tareas que tenía que cumplir como el supuesto asistente de Lenalee… ¡Eran 103 tareas distintas!

- No se trataba de solo cuidar a Lenalee…- murmuró el albino, con tono de reproche, mientras seguía mirando la carta. Apenas terminó de leer aquella nota que el asignaba sus tareas, se volteo un rato, mientras seguía mirando el cuadro. Ese payaso parecía sacado de un sueño. O, tal vez, de una pesadilla. Ahora que lo pensaba, cuando había sido dejado inconsciente por el robot de Komui, había soñado algo. ¿Que había sido? Ni idea, pues no recordaba nada. Solo una sensación asquerosa en su mano. Rápidamente se llevó su mano derecha al rostro y se la quedó mirando, pero en ella no había nada.

Después de un rato de forzar su memoria para que el volviese aquel sueño a la mente y, sin ningún resultado, Allen pensó que lo mejor sería dormirse. Después de todo, mañana comenzaba su verdadero trabajo, sin contar las 103 tareas que tendría que realizar. Sin darle más importancia a ese sueño, el albino se quitó la ropa y se puso a dormir.

Unos cuartos más allá, Lenalee derramaba lágrimas silenciosas, mientras trataba de conciliar el sueño. Se volteó hacia la pared y se limpió las lágrimas que caían por sus mejillas, con la sabana de su cama.

- Lo siento, Allen-kun- murmuró la peli verde, mientras cerraba fuertemente los ojos-. Lo siento. Yo no quería mentirte, pero prefiero que olvides todo aquello- concluyó Lenalee, mientras con un último suspiro, se comenzaba a abandonar en los brazos de Morfeo.

Fin Capítulo 02

By: Nana Walker

N/A: Hai… aquí el segundo capi. Espero que les haya gustado y si la cosa iba muy lento, gomen… pero en el próximo todo avanzará más rápido ;3. Bueno eso... xD

Y como siempre hago en mis fics… los agradecimientos a: Danyeda Goofy Panterita (gracias por tu review... bueno… siendo sincera... no me pagan Dx ojala me pagasen... así escribiría más, pues necesito el dinero con urgencia D: … qué bueno que te gustase el fic…. Tomando en cuenta que no es un LavixLou fa (a todo esto… ¿Cuándo lo escribirás?.... Aun lo estoy esperando T.T) Los misterios concernientes a como se conocieron Allen y Lenalee de a poco se irán revelando… así que paciencia por fi *--*, espero que el segundo capi te haya gustado :D) Miranda Kliese ( Gracias por el review-sueldo xD…. Qué bueno que te haya gustado el fic.. y me animo tu comentario pues soy primeriza en escribir fics AllenxLenalee, me gusta mucho la pareja, pero hasta ahora lo que más había escrito eran LavixAllen xD… Lo de cómo se conocieron Allen y Lenalee pronto se irá revelando… así que paciencia xD por favor n_n… me mato lo del 1313 xD... pero demás habrá escenas de ese tipo en el fic… aunque aún no se cuando xD… espero que este capi te haya gustado ;D) xNereikax ( Gracias por tu review n_n y espero que este capi te haya gustado y si no, me puedes mandar un Komurin xD) conekenobi70 ( Gracias por el review y me alegro mucho que te haya gustado el fic… después de todo el fic es para los lectores ;D… y lo de los fics KandaxLenalee o AllenxLenalee estoy de acuerdo contigo, pues esas parejas son genialosas, aunque el LavixLenalee… no me gusta mucho xD… Cuídate ~~) Carolitaz! (Gracias por el review y qué bueno que te haya gustado el fic ;3 y te apoyo... la mejor pareja hetero de DGM es el AllenxLenalee… aunque prefiero más el LavixAllen, pero bueno xD…. Lo de Road besando a Allen, pues ella lo ama... así que quien se resistiría de besarlo... es tan lindo *---------*… Espero que te haya gustado el segundo capi xD)

También quería agradecer a toda la gente que lee este fic.

Y por último… Recuerden: Su review es mi sueldo (agita una lata)

Nos leemos en el siguiente ;3